Algunos especialistas aseguran que, las emociones gobiernan al mundo, y que cuando nos dejamos arrastrar por ellas, como es la mayoría de los casos, corremos muchos peligros. 

Tomemos en cuenta que las emociones afectan, para bien o para mal, nuestra vida personal, laboral y profesional. 

Sin temor a equivocarme, puedo asegurar que, todos, en determinados momentos y ante ciertas circunstancias, hemos vivido, en mayor o menor grado, todo tipo de emociones. 

En un artículo de Mario Guerra, titulado “Tus emociones: Arma, herramienta o hilos que mueven tu vida”, habla de las seis emociones básicas y universales en los seres humanos: Sorpresa, Asco, Tristeza, Ira, Miedo y Alegría. 

Sobre éstas, el autor hace énfasis respecto a que las emociones pueden tener tres utilidades: 

1.- La primera, y la más común, es una utilidad negativa, y se manifiesta porque nos dejamos llevar por ellas, permitiendo que otros “muevan los hilos de nuestras vidas”, con lo que nos convertimos en víctimas de las circunstancias.

“Esta posición nos resta calidad de vida y nos impide ser felices, e impide nuestro desarrollo en lo personal y en lo laboral”. 

2.- Una segunda posición es cuando nos percatamos de que nos pueden ser útiles si las manejamos adecuadamente. Lo que nos puede ayudar a ser más felices. 

3.- La posición más inteligente es cuando las utilizamos como armas para que nos vaya mejor en la vida. 

Según Guerra, las emociones “distraen nuestra atención de ciertos eventos para concentrarnos en ellos y resolverlos, o para posponerlos hasta hallar una forma más adaptativa de manejarlos para responder con efectividad en las cosas que nos suceden”. 

El artículo lo termina, invitándonos a tomar conciencia y hacernos responsables de cómo manejamos nuestras emociones, ya que sólo de nosotros depende “la manera en que maticemos y canalicemos dichas emociones”.

Nada de lo que nos suceda, podrá ser olvidado jamás; todo se guarda en el subconsciente.

Ningún suceso traumático que hubiéramos tenido en el pasado puede quitarnos la paz y la felicidad en el presente, si lo procesamos con el perdón. 

“Perdonar no es olvidar; es recordar sin ningún sentimiento negativo”.

Una persona que decide perdonar, disminuye sus niveles de agresividad y de estrés.

El rencor, el odio y el deseo de venganza puede enfermarnos. Evitemos el resentimiento, perdonemos a todo aquel o aquella que nos haya ofendido, abandonado o robado.

Perdonar es conveniente y necesario para la salud mental, física, emocional y espiritual.

El perdonar es cuestión de actitud, y principalmente, es símbolo de inteligencia social. Los neurocientíficos aseguran que el perdón tiene un efecto directo, muy benéfico para el cerebro.

Juanita, la mamá del niño que a principios de julio pasado fue sustraído de su madre en San Cristóbal de las Casas, Chiapas y que estuvo alejado de ella por más de 40 días, nos dio un gran ejemplo del perdón.

Si estuviéramos en su caso, la gran mayoría de nosotros estaríamos muy enojados, pero ella, con fuerza y perseverancia, no sólo hizo todo lo necesario para recuperarlo, sino que mostró en forma natural y espontánea, su capacidad para perdonar a la mujer que se lo llevó.

Para mi, eso ha sido una gran muestra de amor, eso de lo que muchos están careciendo últimamente, y que tanto necesitamos para vivir en paz.

Perdonar nos ayuda a vivir más años y a disminuir esa carga a nivel cardiovascular que podríamos tener, y eso es benéfico para nuestra salud.

Juanita, la mamá del niño que a principios de julio pasado fue sustraído de su madre en San Cristóbal de las Casas, Chiapas y que estuvo alejado de ella por más de 40 días, nos dio un gran ejemplo del perdón.

Si estuviéramos en su caso, la gran mayoría de nosotros estaríamos muy enojados, pero ella, con fuerza y perseverancia, no sólo hizo todo lo necesario para recuperarlo, sino que mostró en forma natural y espontánea, su capacidad para perdonar a la mujer que se lo llevó.

Para mi, eso ha sido una gran muestra de amor, eso de lo que muchos están careciendo últimamente, y que tanto necesitamos para vivir en paz.

En realidad, nada de lo que nos suceda, podrá ser olvidado jamás; todo se guarda en el subconsciente.

Sin embargo, ningún suceso traumático que hubiéramos tenido en el pasado puede quitarnos la paz y la felicidad en el presente, si lo procesamos con el perdón. 

“Perdonar no es olvidar; es recordar sin ningún sentimiento negativo”.

Una persona que decide perdonar, disminuye sus niveles de agresividad y de estrés.

El rencor, el odio y el deseo de venganza puede enfermarnos. Evitemos el resentimiento, perdonemos a todo aquel o aquella que nos haya ofendido, abandonado o robado.

Perdonar es conveniente y necesario para la salud mental, física, emocional y espiritual.

El perdonar es cuestión de actitud, y principalmente, es símbolo de inteligencia social. Los neurocientíficos aseguran que el perdón tiene un efecto directo, muy benéfico para el cerebro.

Perdonar nos ayuda a vivir más años y a disminuir esa carga a nivel cardiovascular que podríamos tener, y eso es benéfico para nuestra salud.

Amigo detallista, toma en cuenta que tus emociones afectan, la mayoría de las veces para mal, tu vida personal y de negocios.

Una emoción, es el sentimiento muy intenso de alegría o tristeza producido por un hecho, una idea, un recuerdo, etc.

Consultando la página de Martha Debayle, encontramos el artículo de Mario Guerra, titulado “Tus emociones: Arma, herramienta o hilos que mueven tu vida”; él hace referencia al Dr. Jesse J. Prince, quien habla de seis emociones básicas y universales en los seres humanos: Sorpresa, Asco, Tristeza, Ira, Miedo y Alegría.

Refiriéndose a éstas, Mario Guerra habla de que las emociones pueden tener tres utilidades:

1.- La primera, y la más común, es una utilidad negativa, y se da porque nos dejamos llevar por ellas, permitiendo que otros “muevan los hilos de nuestras vidas”, con lo que nos convertimos en víctimas de las circunstancias.

“Esta posición nos resta calidad de vida, nos impide ser felices e impide nuestro desarrollo como personas y como empresarios”.

2.- Una segunda posición es cuando nos percatamos que nos pueden ser útiles si las manejamos adecuadamente. Lo que nos puede ayudar a ser más felices.

3.- La posición más inteligente es cuando las utilizamos como armas para que nos vaya mejor en la vida, ya que las emociones “distraen nuestra atención de algunos eventos para concentrarnos en ellos y resolverlos, o para posponerlos hasta hallar una forma más adaptativa de manejarlos y responder con efectividad”.

Se trata de tomar conciencia y hacernos responsables de cómo manejamos nuestras emociones, pues de nosotros depende “la manera en que maticemos y canalicemos dichas emociones”.

¿Cómo empezar a ser asertivo?:

• Empieza reconociendo tus derechos:

  > Derecho a decir ¡NO!

    > Derecho a pedir explicación

    > Derecho a sentirte mal y a pedir ayuda o apoyo emocional

    > Derecho a equivocarte

• Defiende tus derechos

• Reconoce y respeta los derechos de los demás

• Reconoce tus obligaciones 

• Pide a los demás, de buena manera, que cumplan con sus obligaciones, si es que no lo han hecho y te está afectando

Existen dos estilos extremos; el pasivo que ni reconoce ni defiende sus derechos, y el agresivo que los pelea, enojándose y hasta ofendiendo a los demás. Ninguno de los dos es bueno; generalmente ambos fracasan en la vida. El primero se hace dependiente, el segundo es peligroso y conflictivo. Trabaja en ti para lograr el justo medio.

Beneficios de ser asertivo:

• Genera confianza, sobre todo auto-confianza

• Protege tu dignidad y tu autoestima

• Te generará más autoestima

• Se reducirán tus enfermedades al no quedarte con rencores ni con resentimientos

No te quedes callado cuando se trata de defenderse, de expresar cosas que tienen valor para ti, de pedir a los demás que te respeten como eres. 

No esperes a llenarte de ira para decir las cosas, puede ser peligroso, habla antes de que tengas que hacerlo explotando. 

Quedarse con las cosas puede ser dañino para tu salud emocional y física.

La mejor técnica para ser asertivo es desarmar antes al otro con un cumplido o un reconocimiento de su labor, de su persona o de su tarea, para después pasar a expresar lo que necesitamos.

La depresión es una enfermedad que cada vez más gente está padeciendo. Según estudios de la Secretaría de Salud, el 20% de la población en México padece, en mayor o menor grado, síntomas de depresión.

Cuando los siguientes síntomas se prolongan por varias semanas, muy probablemente es hora de visitar a un médico:

Tristeza, decaimiento, fatiga, falta de energía, apatía e inactividad, cansancio extremo, etc.

Lo más importante es identificar estos síntomas y sobreponerse a ellos, antes de que se agudicen y lleguen a estados que se pueden tornar peligrosos.

Las causas de la depresión no están bien definidas; algunos especialistas hablan de componentes hereditarios, de la edad, de aspectos climáticos, de alimentación, etc., factores todos ellos que cambian la química de algunas gentes, utilizando como detonantes las malas experiencias que se encuentran en la vida diaria.

Lo que sí está comprobado es que, en muchas personas existe una relación directa con el abuso en el consumo de alcohol y las drogas.

Otro aspecto que influye en la depresión, es la inactividad de las personas que llegan a la jubilación, el sentimiento de inutilidad de aquellos que no tienen un trabajo.

¿Cómo actuar ante la depresión?

Aunque lo más recomendable es acudir con un médico especialista, podemos tomar algunas medidas por nuestra cuenta para disminuirla y hasta para evitarla:

• Cuidar la alimentación: una dieta variada y equilibrada

• Descansar y dormir lo mejor posible

• Hacer ejercicio físico programado y sin llegar al cansancio extremo

• Tomar algunos complementos alimenticios, principalmente vitaminas del complejo B

• Tener planes y metas a corto, mediano y largo plazos

• Estar ocupado. La gente ocupada muy pocas veces tiene depresión

Aunque lo dudes, para vivir psíquicamente sanos y por muy adultos que seamos, todos necesitamos “caricias”. 

Me refiero a la necesidad de “reconocimiento” personal, que existe en todas las personas.

A este tipo de necesidad, la teoría de Análisis Transaccional del autor Erick Berne, le llama hambre de “hambre de caricias”.

Se trata de un concepto amplio de las relaciones humanas que, aunque en forma parcial, algunas empresas ya están aplicando para atraer clientes y aumentar su fidelidad.

Erick Berne, asegura en su obra que, todas las personas tienen necesidades biológicas y psicológicas, y para subsanarlas, buscan ser tocadas y reconocidas por los demás. “Cualquier acto que implique el reconocimiento de otro, es una caricia”.

Existen diversos tipos de “caricias”, y se clasifican según el medio de transmisión, el tipo de emoción en la que se transmiten, por los requerimientos para darlas o recibirlas, por la sinceridad con la que se expresan, etc.

De esta manera existen caricias físicas, verbales, escritas y gestuales. Pueden ser positivas y negativas; condicionadas, falsas, adecuadas e inadecuadas, etc.

La cantidad y el tipo de “caricias” que necesitamos, varía de persona a persona. Esto dependerá de la cantidad y la calidad de “caricias” que cada quien recibió de niño/niña.

Algunas personas, que de niños recibieron muchas “caricias”, ya de adultos llegan a rechazar cualquier “alabanza” que se les haga o diga; otros, al revés.

Para muchos hombres, sus mejores “caricias” son cierto tipo de platillos a la hora de ingerir alimentos.

Muchos otros, por su baja autoestima, no saben recibir caricias positivas y cuando reciben una, siempre la minimizan con algún comentario improcedente.

Fuente: Erick Berne “El análisis Transaccional” Edit. Morata

Cuando no logramos alcanzar los objetivos que nos propusimos, o ante una situación en la que un deseo, un proyecto, una ilusión o una necesidad no se satisface o no se cumple, nos sentimos frustrados.

Claro que todos nos hemos sentido frustrados en alguna medida, y ante ciertas circunstancias, pero algunos han sabido manejar razonablemente bien tales sentimientos.

Cuando esto sucede, nos invade la ansiedad y la rabia; nos deprimimos, angustiamos, etc.; nos vienen sentimientos y pensamientos que pueden ser auto-destructivos para algunos. En grado extremo, sobre todo si no se sabe manejarla, una frustración puede representar pérdida, derrota, fracaso, etc.

En el mundo de los emprendedores, sobre todo en las micro y pequeñas empresas, en donde los CEO’s desconocen muchos de los detalles de los negocios, las frustraciones son frecuentes.

Imagínese si Edison se hubiera sentido frustrado con los primeros intentos de inventar el foco, quizá ahorita nos alumbraríamos todavía con velas. 

Los futbolistas delanteros, cuya misión es anotar goles, saben bien que para anotar un gol tienen que hacer muchos intentos. 

Un depredador como el leopardo, tiene éxito al cazar su presa sólo uno de cada cinco o seis intentos; el hambre y la necesidad lo motiva a reintentarlo cuantas veces sea necesario.

En estos tres ejemplos los protagonistas siempre lo vuelven a intentar, y para tener mejores resultados buscan mejorar sus técnicas, aplican lo aprendido y buscan nuevas oportunidades.

Ten cuidado amigo, porque los sentimientos de frustración pueden provocar en la gente sentimientos de minusvalía, falta de confianza en sí mismos y en los demás; pueden hacerlos rendirse y enterrar su potencial, disminuyendo las posibilidades de salir triunfantes en la vida.

Cuando estás estresado y presionado por problemas que tienes que atender, los especialistas recomiendan los siguientes consejos para lograr la concentración y la creatividad para resolverlos:

1- Sal a caminar. Caminar “es un excelente modo de mejorar nuestra forma de pensar y la calidad de nuestros pensamientos”. 

2- Evita el azúcar. Para pensar claramente no consumas azúcar ni carbohidratos, ya que éstos generan una mayor actividad cerebral que impide la buena concentración.

3- Organiza tus espacios. Efectivamente, los ambientes nos ayudan o perjudican para determinadas tareas, sobre todo la de pensar con claridad.

4- Duerme mejor. Las horas de sueño son diferentes para cada persona, dependen de la edad y el estrés del día anterior, pero lo que verdaderamente importa es la calidad de sueño.

5- Medita. Por cinco minutos, cierra los ojos y concéntrate en tu respiración. Tu mente vagará por unos momentos, pero no te resistas y vuelve tu atención a tu respiración.  

6- Organiza y programa tus tareas. Hay asuntos pendientes por resolver que nos distraen de los asuntos importantes y de decisiones relevantes; deja de preocuparte por ellos y prográmalos para otro día.

7- Evita el alcohol. Mientras que pequeñas cantidades pueden conducir a tener pensamientos creativos, cantidades grandes son nocivas para el cerebro.

8- Toma decisiones rápidamente. No permitas que se acumulen los asuntos pendientes. Decide rápido o ponte fecha para hacerlos.

9- Toma aire fresco. “Sal y respira profundo por la nariz. Le darás a tu cerebro una dosis de oxígeno y te ayudará a aclarar tu mente”.

10- Toma esto en cuenta: “Pensar claramente es mucho más sencillo si no tienes hambre, sed, sueño o calor”. 

No te limites, donde puedas o donde quieras hacerlo, canta y canta, porque cantar trae beneficios a tu salud física y mental; esto de acuerdo con varias investigaciones. 

Cuanto te estés bañando, con los amigos, mientras manejas, con karaoke o sin él, canta porque cantar es una buena medicina, según la ciencia.

Diferentes investigaciones realizadas por científicos de Estados Unidos, de Japón y de Inglaterra, confirman que su efecto directo es en tres sentidos:

• Reduce el estrés

• Mejora la respiración 

• Mejora pacientes con Alzheimer

Contra el estrés

Investigadores de la Sociedad Japonesa de Medicina Psicosomática, BioPsycho-Social Medicine, afirman que el canto es muy eficaz para reducir el estrés, esto sucede porque se reducen considerablemente algunas de las hormonas que lo produce. 

En un estudio realizado por los mismos japoneses en personas mayores, descubrieron que tenían niveles reducidos de cortisol, la hormona del estrés, en su saliva, después de cantar, así como un mejor estado de ánimo y menos tensión. 

Mejora la respiración

Un estudio revelado por Health Promotion International Magazine, asegura que para algunas personas con asma o con una enfermedad pulmonar obstructiva crónica, cantar es una terapia muy efectiva para mejorar su respiración.

En pacientes con Alzheimer

La Alzheimer’s Society, una organización benéfica de investigación y cuidado del Reino Unido para personas con demencia, desarrolló un programa de coros llamado “Singing for the Brain”, el cual demostró que el canto puede ayudar a mejorar aspectos de la memoria, la sociabilidad y el estado de ánimo en pacientes con el mal de Alzheimer. 

Así que ya sabes como quitarte el estrés, respirar mejor y mejorar tu cognición.