No es machismo, ni discriminación, todo lo contrario, son un reconocimiento coloquial al poder femenino.

Son de los quejosos, quienes dicen que no les ha ido bien con las mujeres, y no reconocen su responsabilidad en ello; sin embargo, “cada quien habla de la feria, según le va en ella”.

“Las mujeres son como los chinos, nadie les entiende pero están dominando al mundo”.

“Cuando una mujer dice: ¿Qué, qué? No es que esté sorda, es que en su Infinita Misericordia te está dando la oportunidad de arrepentirte de lo que dijiste”.

“Nunca discutas con una mujer. Ellas son capaces de recordar hasta cosas que aún no han pasado”.

“Discutir con una mujer es como desactivar una bomba, con todos los cables del mismo color”.

“Consejo para los hombres: Cuando una mujer les diga ‘Corrígeme si estoy equivocada’ ¡No lo hagan!, es una trampa”.

“No necesito Google; mi esposa lo sabe todo”.

“Hay dos cosas que molestan mucho a una mujer:

1.- Que te quedes callado cuando ella está hablando.

2.- Que le respondas cuando ella te está hablando”.

“Discutir con una mujer es como ser arrestado; todo lo que digas, puede y será usado en tu contra, así que utiliza tu derecho a guardar silencio”.

“Cuatro letras para llevarse bien con una mujer: O, B, D, C”.

“Frase del día:  Mi mujer siempre anda en casa como vino al mundo … ¿Desnuda? ¡No, gritando!”.

“Y Dios creó a la mujer, y le dijo al hombre “ahí te la dejo”, y se fue corriendo”.

“La mujer, escoge muchas veces al hombre que la ha de escoger a ella”.

Paul Géraldy

“Ser mujer es una tarea terriblemente difícil, porque consiste principalmente, en tratar con hombres”.

Joseph Conrad 

“Las mujeres necesitamos la belleza para que los hombres nos amen, y la estupidez para que nosotras los amemos a ellos”.

Coco Chanel 

“La más tonta de las mujeres puede manejar a un hombre inteligente, pero es necesario que una mujer sea muy hábil para manejar a un imbécil”.

Rudyard Kipling

“La mujer es como la sombra: si le huyes, te sigue; si la sigues huye”.

Chamfort 

“La mujer es como una buena taza de café: la primera vez que se toma, no deja dormir”.

Alejandro Dumas

“Las batallas contra las mujeres, son las únicas que se ganan huyendo”.

Napoleón Bonaparte

“Una mujer puede cambiar la trayectoria vital de un hombre”.

Severo Ochoa

“Una mujer no comienza a mostrar su edad hasta que empieza a ocultarla”.

André Gide

“Si usted quiere saber lo que una mujer dice realmente, mírela, no la escuche”.

Oscar Wilde

“Quien quiera ver prosperar sus negocios, consulte a su mujer”.

Benjamin Franklin

“Una mujer que dice su verdadera edad, es capaz de decirlo todo”.

Oscar Wilde

“Elige una mujer de la cual puedas decir: Yo hubiera podido buscarla más bella, pero no mejor”.

Pitágoras

“Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas”.

Oscar Wilde

Desde hace décadas, las mujeres han venido tomando un papel más importante en todos los ámbitos económicos, políticos, sociales, laborales, etc.

Han venido ocupando posiciones que antes eran exclusivas de los hombres.

¿Qué está pasando?

En todas las manifestaciones de la vida, la naturaleza por sí sola, va moviendo las cosas para tomar una posición de equilibrio, sobre todo en las relaciones entre los humanos.

¿Qué despertó el interés de las mujeres en avanzar hacia el equilibrio con los hombres? La necesidad; por un lado la de muchos países por aprovechar las capacidades femeninas y la de igualar los géneros; por otro lado, las necesidades familiares de tener mayores ingresos, y la de las propias mujeres por independizarse y desarrollarse.

No se ha tratado de desplazar a los hombres, tampoco de dominarlos; los movimientos sociales nos están empujando al equilibrio y a la complementariedad.

Aunque hay muchas excepciones, la vida nos da muestras de que la unión de los contrarios proporciona mejores frutos; la sinergia que pueden llegar a hacer los opuestos, da resultados exponenciales: donde uno más uno son tres, cinco 10, etc., y esto no sólo es en la parte biológica, sino en todos los ámbitos.

Los movimientos sociales se muestran con una tendencia feminista; el feminismo está tomando la posición que le corresponde en la vida.

Nos guste o no a los hombres, la parte femenina de la vida está tomando su lugar.

¿Qué podemos hacer los hombres? Lo que los grandes lideres mundiales han hecho: sacar su parte femenina. Esto no quiere decir que tengamos que cambiar de sexo, simplemente permitir la expresión de nuestro lado femenino, como la ternura, la subjetividad, etc.

Las mujeres han demostrado que pueden hacerla de padre y madre a la vez cuando enviudan o cuando se separan, demostrando en esos casos su gran poder.


Un informe publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) de mediados de 2016, encontró que las mexicanas son las que más trabajan.

En un estudio sobre el trabajo no remunerado en el mundo, que comprende a 29 países miembros, reveló que las mexicanas son los que más tiempo le dedican a este tipo de actividades.

Cuando se habla de trabajo no remunerado, son las mujeres las que cargan con la mayor parte de ese peso. “Especialmente en México, la diferencia entre hombres y mujeres es enorme”.

Las mujeres en México dedican en promedio seis horas a hacer trabajo no pagado al día mientras que los hombres, menos de dos horas”, señala el estudio.

Una de las razones por las que la situación no ha cambiado desde hace décadas es porque siempre ha sido así, con lo que se ve que es un hábito difícil de superar.
“Las mujeres tradicionalmente han sido responsables de las tareas domésticas y el cuidado de los más débiles, pero el mensaje clave de este estudio es que la igualdad en el mercado laboral es vital para crear más igualdad en el hogar”.

“En Dinamarca, por ejemplo, donde el 70% de las mujeres tiene empleo, la brecha de género en el trabajo doméstico es de sólo una hora, lo que quiere decir que tanto los hombres como las mujeres se ocupan de ello. En México -donde el 43% de las mujeres tiene empleo, esa brecha de genero es de cuatro horas”.

Se sigue pensando que las mujeres no trabajan, pues lo que hacen no se ve, pero es necesario tener en cuenta su contribución a la economía.

De hecho, según los cálculos derivados de la investigación, en promedio, el trabajo de cuidar y limpiar sin sueldo equivale a una tercera parte del tamaño de toda la economía.

Entonces, ¿qué procede hacer ahora a los hombres, y qué a las mujeres en México?

Cada día es más difícil hacer publicidad sin meterse en problemas de género. La manera de anunciar los productos se basan en ciertos hábitos de cosumo, costumbres y estereotipos; y nuestra sociedad, aunque parece estar cada vez más cansada de ello, sigue respondiendo a los estímulos.

Para algunos, hoy en día es políticamente incorrecto utilizar a una chica para mostrar un detergente, porque envía el mensaje de que lavar la ropa es cuestión exclusivamente de mujeres. Y aunque a la fecha no existe un jabón que añada aromatizantes “masculinos”; al menos en los envases, las marcas parecen abandonar los diseños florales para usar colores sólidos y unisex.

Pero existe en ello cierto riesgo de que en el afán de no caer en estereotipos estemos dejando de hablarle a la gente.
Está comprobado que las mujeres son más receptivas cuando encuentran identificación, cuando ven a un personaje metido en una situación que les hace sentido. Los hombres, en cambio, somos más dados a escuchar las razones que se nos dicen, siempre que tengamos un estímulo visual que evite que cambiemos el canal.

Si fuera de otra manera, los comerciales de aceite para coche —que en ningún caso están dirigidos a las mujeres— serían completamente distintos. ¿Y eso también es políticamente incorrecto?

Ha llegado el momento de que los hombres lavamos nuestra ropa, la planchamos y la doblamos —no todos, pero ya no es raro—; pero aún no estamos en la situación de que las mujeres se ocupen de revisar el líquido de frenos del coche, el aceite y programar la rotación de las llantas.

La sociedad está cambiando, pero no de golpe. Las mujeres están empoderándose poco a poco; y este proceso terminará por reflejarse en el espejo de la publicidad, porque las marcas necesitan hablar con su público.

En otros estudios surgieron algunos datos complementarios sobre el mismo tema:

– Que se deje impresionar
• Que sea divertida y juguetona. Los hombres aman jugar y se crea una mejor conexión a través del juego.

Lo que le importa a un hombre es que la mujer tenga espacio para él en su vida y que el momento que pasen juntos, lo vivan a pleno.

Por su parte, los machos, impulsivos, egoístas o poco inteligentes, buscan una mujer débil que los haga sentir más inteligentes y más hombres.

Buscan sexo, una sirvienta, sometimiento, que se ría de sus chistes, que lo deje ir con sus amigos, que no lo cele, que guisen rico, etc.

Muchos de los hombres más jóvenes muestran su debilidad buscando a una mamá, que les guise sabroso, que tenga la casa aseada y la ropa planchada.

Querida amiga, como no se puede ser o tener todas las características mencionadas hasta ahora, ni podemos darle gusto a todos, te recomiendo que te relajes, que no busques con desesperación, que seas tú actuando tal como eres.

Y para no enredarte tanto te anoto como síntesis los resultados de un estudio sobre el tema que se realizó en Estados Unidos por el terapeuta Williard F. Harley, autor del libro “His needs, her needs”, respecto a las cinco cosas que un hombre busca en una mujer:

1. Satisfacción sexual.
2. Compartir aficiones.
3. Que sea físicamente atractiva.
4. Que sienta admiración por el hombre.
5. Apoyo doméstico (que se encargue de que todo funcione bien en la casa).

La primera respuesta la dieron en forma inmediata, las demás se tardaron un poquito.

Las mujeres debemos tomar en cuenta que los hombres son visuales; es decir, se enamoran a través de los ojos, además de que son algo superficiales. De esto están conscientes, y “les vale”.

En realidad no hay un estereotipo o modelo de los gustos y preferencias que tienen los hombres sobre las mujeres, todo tiene que ver con el tipo de necesidades que inconscientemente tengan, de su nivel de madurez, de su nivel socioeconómico, y por supuesto de la edad, además de si buscan a una mujer para algo serio o sólo para pasar el rato.

Ni en los boomers, ni en los de la generación X, mucho menos en los Millennials, existe un modelo único de las preferencias; hay mucha heterogeneidad en esto.

Por lo mismo, la información que describo a continuación no debemos considerarla como una regla, aunque tiene cierto grado de certeza en virtud de que es resultado de entrevistas con diferentes psicólogos, y encuestas con personas del género masculino, que hicieron diversos estudiosos del tema.

Para una relación de compromiso, los hombres juiciosos, con cierto nivel de madurez mental, no buscan chicas fáciles y sumisas; inconscientemente les gusta algo difícil, que lo sientan como una conquista; alguien ligeramente superior a ellos en algún sentido, que los complemente en sus debilidades.

Estos hombres buscan mujeres:
• Que no hablen demasiado, mucho menos si lo que dicen no es relevante o interesante.
• Que no sean muy empalagosas ni conflictivas.
• “Alguien que pueda ser mi copiloto en la vida”, comentaba un varón de 36 años.
• Con cierto nivel de madurez
• Que reconozca sus errores
• Que sepa pedir disculpas cuando la “riega”, y que no sea terca en querer tener siempre la razón
• Que defienda sus derechos y opiniones sin gritos y sin enojarse

En realidad, muchas mujeres no saben lo que quieren; sus exigencias para una pareja formal y de largo plazo son altas y razonables, pero muchas veces fantasiosas y contradictorias.

Las características que las mujeres buscamos en los hombres varían dependiendo del nivel socioeconómico, cultural, edad, religión, estados de ánimo, gustos, experiencias, nivel académico, etc.

Por lo que lo expresado aquí no es científico; los seres humanos no pueden clasificarse exactamente en cuanto a sus preferencias por el sexo opuesto.

Son sólo puntos de vista de psicólogos y resultado de diversas encuestas y sondeos en diferentes lugares.

En general, las mujeres valoramos la personalidad, la apariencia física y la forma en que nos tratan, pero a la hora de opinar sobre lo que buscamos, sumamos a esto toda una serie de conceptos, muchos más de los que los hombres expresan:

• Estabilidad financiera

• Que nos haga sentir bien

• Seguros de sí mismos/Valientes

• Carismáticos y divertidos

• Que sepa escucharnos

• Alguien que sea nuestro mejor amigo

• Alguien del que podamos aprender

• Que sea atento con nosotras

• Comprometidos con la familia

Muchas mujeres de provincia y de nivel bajo expresaron como aspectos principales, los siguientes:

• Que las cuiden y protejan

• Que sean fieles

• Sinceros

• Que las mantengan

• Que les den seguridad

Por otra parte, un estudioso del tema decía que, muchas mujeres de mediana edad, prefieren hombres tiernos, cariñosos, comprensivos, etc., esto cuando están en sus días difíciles. ¡Ah! pero en su periodo de ovulación se fijan más en hombres grandes, fuertes, agresivos, decididos, etc., no importa si son feos o agresivos.

¿Y tú, cómo los prefieres?

 

Sigo sorprendiéndome de la capacidad que tienen las mujeres para recordar algunas cosas.

Se acuerdan de todas las fechas, de todos los aniversarios, de los cumpleaños de toda tu familia.

Mi esposa, por ejemplo, se acuerda de las veces que llegué tarde a la casa, de cómo llegué y hasta de la hora en que llegué.

Es muy cierto, las mujeres tienen mejor memoria que los hombres, para algunas cosas. Recuerdan más y por más tiempo, y no es que lo presuman, es un hecho.

La ciencia les ha dado la razón. Recién se publicaron los resultados de un estudio que hicieron a hombres y mujeres de la misma edad, y se confirmó esa realidad, por lo que ya no hay discusión sobre eso.

“Cuando una mujer afirma que algo sucedió de una forma y no de otra, lo mejor que puede hacer un hombre es mantener un discreto silencio, porque lo más seguro es que ella tenga la razón”.

Pero en realidad, la mejor memoria de las mujeres se centra más a los aspectos emocionales, porque su cerebro está más ligado a las sensaciones.

“Las experiencias emocionales y su codificación en la memoria está mucho más integrada en las mujeres que en los hombres”.

Un experto del tema, me decía que esa es una de las fortalezas de las mujeres, y que “el único momento en que las mujeres son débiles es cuando tienen las uñas recién pintadas”.

Por lo mismo, el amigo experto, me recomendaba no mentirle a una mujer cuando me pregunta algo, porque si me lo pregunta es porque ya sabe la verdad.

Y “aguas” porque “no existe nada más peligroso que una mujer con información incompleta, sacando sus propias conclusiones”.

Así que ¡¡Ya sabes!!

Son aquellas que saben ser independientes pero que reconocen que, en algunos aspectos y en cierto grado, dependen también de los demás, y no precisamente de una pareja violenta y discriminadora.

Las hay en todos los niveles sociales y económicos, aunque yo he visto mayor número en las clases bajas, a pesar de que es de ahí donde los noticieros nos informan de lo contrario.

Son esas mujeres que sin afán de ser mejores que los hombres, ni mucho menos tener poder sobre ellos, consiguen poder sobre sí mismas a través de la revalorización del autoconocimiento, del poder que tienen para ubicarse mejor en la sociedad.

Como decía Simone de Beauvoir: “No se trata de feminismo, sino de vivir sin complejos su femineidad, alcanzando el poder propio sin que sea una competencia”.

Este tipo de mujeres reconocen sus virtudes y fortalezas tanto como sus debilidades, y se enorgullecen de ambas.

Se defienden inteligentemente, no dejándose maltratar ni humillar por nadie; pero además son sensibles y capaces de empatizar con el dolor ajeno.
Buscan mejorar su calidad de vida diariamente, “utilizan todas sus herramientas y recursos personales, como la autoconfianza, el reconocimiento de su libertad de expresión y de elección, la voluntad y el poder femenino que habita en ellas”.

No esperan a que alguien les de poder, lo toman ellas mismas en forma proactiva. Creen en sí mismas y tienen sus propios sueños y metas, y luchan por alcanzarlos.
Son las que defienden a sus hijos como gallinas a sus pollitos y se sacrifican por ellos.

De éstas vemos muchas que, con mucha voluntad y esfuerzos, llevan a sus hijos a rehabilitarse al CRIT.

Mujeres empoderadas siempre las ha habido, pero ahora están manifestando más sus capacidades en muchos sectores, y lo mejor de todo, cada vez hay más.

¿Cuántas de ellas hay en tu familia?