6- La Catrina. Símbolo por excelencia de la celebración del Día de Muertos. Una ilustración creada hace 110 años por José Guadalupe Posada, “como una crítica y una sátira a muchos mexicanos que aun en la pobreza, intentaban aparentar un estilo de vida europeo que no les correspondía”.

Originalmente, fue bautizada como “Calavera garbancera”, pero fue el muralista Diego Rivera quien la retomó y la convirtió en una catrina: una mujer bien vestida con cabeza de calavera.

7- La tortilla de maíz. Que nos ha servido para degustar de los tacos de cualquier platillo ya sea del mar, la tierra o del aire, y que nos diferencia e identifica en el modo de comer en el mundo entero.

Se reconocen tres zonas culturales de granos alimenticios: Oriente, el arroz; Europa, el trigo, y México y parte de Centro América, el maíz. 

8- El tequila. Bebida nacional por excelencia; lo mejor para una buena digestión y para curar el mal de amores. Originaria del Estado de Jalisco, está protegida con una Denominación de Origen. Famosa en todo el mundo desde mediamos del siglo pasado.

Como bebidas nacionales, agregaría el mezcal y el pulque, bebidas ancestrales que se siguen consumiendo en el mundo.

9- Las pirámides. La de Kukulcán en Chichen Itzá y la del Sol en el Estado de México, conocidas en todo el mundo y que hablan de la grandeza de nuestros antepasados.

10- El Cielito lindo. Canción que se escucha más en el extranjero que en México cuando se trata de celebrar algo por nuestros compatriotas residentes en otros países. 

11- La Rivera Maya/Cancún. Aunque es relativamente nueva, muchos extranjeros dicen haber estado en México, sólo porque visitaron Cancún.

 ¿Qué otro símbolo mexicano crees que se me pasó?

Son símbolos que se han creado a través de nuestra historia; de los triunfos, de cuando nació y se fue formando nuestro país; son parte de lo que hemos sido y somos los mexicanos.

Cosas o eventos que recordamos, sentimos o nos enorgullecen, que han sobrevivido a través del tiempo, han traspasado fronteras y representan la cultura e ideología mexicana de diferentes formas.

1- La bandera. Es el símbolo patrio por excelencia; junto con el escudo nacional hablan por sí solos y evocan todo el nacionalismo que hay en cada mexicano, y cuyos colores nos representan la esperanza, la unidad, y la sangre derramada por los héroes nacionales.

2- El Himno Nacional. Es algo que ya traemos en los genes. Cuando lo cantamos o lo escuchamos tocado por alguna banda, a muchos se nos “enchina toda la piel“ y hasta alguna lágrima se nos sale, sobre todo si estamos en el extranjero.

3- El legado prehispánico. Somos una nación que sigue viviendo la historia en sus tradiciones y costumbres. El principal, es el culto y festejo a los muertos, que gracias a la película de Disney, “Coco”, tomaron mayor reconocimiento a nivel internacional.

4- La virgen de Guadalupe. Nuestro principal símbolo religioso, que unió a indígenas, mestizos y criollos, durante la colonia. Actual “protectora de los pobres y los necesitados”; refugio de la gran mayoría de los mexicanos.

5- El mariachi. Aunque los hay en la mayoría de los países del mundo, los grupos de mariachis se han encargado de llevar la música mexicana a todos lados, fortaleciendo el patriotismo del mexicano dentro y fuera del país.

Sigue siendo la mejor forma de llevar una serenata o celebrar un acontecimiento, ya que evoca fiesta y alegría, además de sentimientos.

Por la premura de iniciar su movimiento de independencia, Hidalgo aceptó en sus filas a gente que sólo contaba con su entusiasmo y coraje para pelear, pero sin ningún conocimiento de armas ni orden para combatir. 

Incluso, en sus filas había algunos criminales a los que les toleró saqueos, rapiña y asesinatos. A uno de sus seguidores, José Marroquín, un exconvicto liberado, Hidalgo le ordenó el asesinato de más de 300 prisioneros españoles.

Poco duró su movimiento; cuatro meses después de iniciado, en enero de 1811, en su batalla más importante, fue derrotado por el ejército realista en el Puente Calderón, en Zapotlanejo, Jalisco.

Fue llevado a Chihuahua como prisionero y juzgado por la Inquisición. Y antes del primer año de su levantamiento, el 30 de julio de 1811, fue fusilado en Chihuahua. 

¿Cómo sucedió todo eso?

Creyó que con los 100 mil hombres que conformó en Guadalajara para ir a pelear en Guanajuato, donde ardía la insurrección insurgente también, resultaría vencedor en cualquier batalla.

No contaba con que las fuerzas realistas se le adelantarían a recibirlos en el Puente de Calderón. Éstos eran apenas 6 mil soldados; sólo que, a diferencia de los de Hidalgo, estaban bien equipados y adiestrados.

Hidalgo por su parte, “contaban sólo con 3 mil 400 efectivos entrenados y con apenas mil 200 fusiles útiles; el resto, más de 90 mil, iban con armas rudimentarias, una masa de hombres carentes de disciplina, desorganizados y sin entrenamiento. 

Su fe estaba cifrada en la superioridad numérica; si bien llevaban 95 cañones, sólo 45 servían.

Sin embargo, el movimiento ya había tomado fuerza y se alargó hasta 1821. 

Hidalgo no fue un héroe, pero fue el líder que abrió el camino a la creación de este México nuestro.  

No pretendo menospreciar la labor que tuvo este personaje en el movimiento independentista ni el papel que juega en la historia de México. Después de todo, era un ser humano, y como todos, tuvo sus virtudes y, aunque sin importancia aparente para la causa, también tuvo sus defectos.

Lo bueno:

Fue “un tipazo”; además de teología era un estudioso de diversas artes, de economía y de política.

Algunos autores anotan que contaba con “una inteligencia superior a la de sus contemporáneos”, además de que hablaba francés, italiano y algunas lenguas indígenas. ¡Órale!

Fue caritativo con los indígenas y los ayudó a establecer diversos talleres para que aprendieran diferentes oficios. Su carisma le ayudó ganarse a la gente, y a diferencia de algunos de sus superiores, muchos lo querían y admiraban.

Su acción, liderazgo, y sacrificio dejó huella en la historia de México.

Por su valor y la osadía con que motivó al pueblo a luchar por la independencia y con los que dirigió el movimiento, fue nombrado “el Padre de la Patria”.

Lo malo:

Inicialmente, no era tanto que buscara la independencia, sino que, como hombre acaudalado que era, según el biógrafo Eugenio Aguirre, junto con otros de su nivel “se vio afectado por las ambiciones de la Corona española que, con “impuestos absurdos”, los despojaba de sus riquezas. 

“Hidalgo nunca buscó la lucha insurgente, sino que fue la conspiración que había en ese momento, quien lo buscó porque era un personaje querido por todos los estratos sociales y pensaron que podría atraer a la causa, a los hombres ricos de la Nueva España”.  

Época Prehispánica

Del siglo XV, se tienen registradas cuatro:

“Catarro Pestilencial”, la “Gran Pestilencia”, Difteria y Tifo, junto con otras enfermedades respiratorias.

Para nuestros indígenas de esa época, las enfermedades eran “producto de la voluntad de los dioses hacia el hombre: una maldición o castigo”, y todavía, en gente muy humilde, se cree algo de eso.

Durante los primeros 75 años de la conquista (Siglo XVI)

1520. Viruela. Fue en plena conquista e intervención española; costó la vida de más de la mitad de la población de esos años, ha sido la más devastadora en México.

1531. Sarampión. “Gran mortalidad, pero menor que la viruela”. En Tabasco hubo un descenso importante de la población por esta epidemia.

1545. Salmonela. Ésta se manifiestó por problemas gastrointestinales, debilidad, dolor abdominal, sangre en las heces. Duró cinco años, tiempo en el cual mató al 80% de la población (15 millones de personas).

“Fue una de las peores epidemias, después de la peste negra que mató a 25 millones de personas en Europa en el Siglo XIV”.

1555. Hubo una serie de plagas como “Viruela, Sarampión, hambre, guerra, opresión, tributos, esclavitud y trabajo en las minas”.

1596. Hubo una epidemia mixta de Sarampión, Paperas y Tabardillo. “Enfermedades que los esclavos portaban: diarrea, disentería, neumonía, paludismo, fiebre amarilla, amibiasis, lepra, sífilis y tripanosomiasis”.

Durante el Siglo XVII y XVIII

De estos 200 años hay registros de 21 epidemias, la mayoría de éstas fueron de Viruela y Sarampión.

 Durante el siglo XIX

En este período, se registraron 15. Aquí ya sólo apareció una vez la Viruela, pero se empezaron a manifestar otras: Tifo, seis veces; Cólera, tres; Paludismo, una, y otras ya conocidas como Sarampión.  Las principales fueron:

1813. Tifo. Esta epidemia se dio principalmente en Cuautitlán, cobrando 3 mil 114 víctimas en siete meses.

1833. Cólera. Esta epidemia se dio en todo el país, matando a más de 320 mil personas. 

1883. Fiebre amarilla. Ésta se dio principalmente en Mazatlán, “cuando desembarcaron 33 enfermos procedentes de Panamá”. Murieron más de 2,500 personas.

Siglo XX

1902-1903. La Peste Negra, una variedad de la “Peste Bubónica”. Ésta se manifestó, principalmente, en Mazatlán. Se dice que la trajeron unos marineros que venían en un barco procedente de San Francisco California. Se infectaron 824 personas, de las cuales fallecieron 582.

1918. Influenza Española. Esta epidemia dejó 500 mil muertos en México. En el mundo ha sido la más devastadora; mató a más de 40 millones de personas. 

1940. Paludismo. Ésta “dejó 24 mil muertes por año hasta finales del siglo”. En 2002 se declaró erradicada.

1948-1955. Poliomielitis. En ésta, se registraron mil 100 casos. Fue erradicada por medio de la vacunación.

2009. Influenza A/H1N1. Esta epidemia es de origen porcino. Surgió en la ciudad de Perote, Ver, con presencia en Oaxaca, San Luis Potosí y el Estado de México, pero se diseminó en otros 74 países.

Al final de 2009, se registraron 16 mil muertes en todo el mundo. En México, se habían acumulado casi 70 mil casos confirmados y alrededor de mil muertes.

Esto fue real. En 1964 se supo del grupo homicida más aberrante en la historia mexicana, y uno de los más impactantes, hasta esas fechas. 

El 6 de enero, fueron detenidas tres mujeres, acusadas de haber asesinado a más de 100 mujeres. Fueron las hermanas María Luisa, Delfina y María de Jesús, González Valenzuela, quienes pasaron a la historia criminal como “Las Poquianchis”. 

Tenían un imperio del crimen; manejaban prostíbulos en Jalisco, Guanajuato y otros cinco estados. Para prostituirlas, reclutaban a mujeres con engaños; a otras las raptaban, las ultrajaban y las esclavizaban. Desde los años 50’s se vincularon con secuestradores de todo el país, quienes les secuestraban jovencitas en situación de marginación y pobreza.

Además de explotarlas sexualmente, a las que se negaban a trabajar con ellas, las maltrataban y hasta las asesinaban. 

Seguramente ya la conoces o has oído muchas veces hablar de ella; me refiero a la “Sagrada Ciudad de Cholula”.

Un lugar que tiene mucho que decirnos de su pasado y de su presente.

Fue uno de los centros religiosos más importantes en el centro del país. A la llegada de los españoles estaba habitada por los Toltecas, quienes habían hecho de ella, una ciudad próspera y un importante centro económico y comercial, pero sobre todo, religioso.

Se dice que es una Ciudad Sagrada porque  fue un lugar de iniciación de sacerdotes y personalidades de diversas culturas. 

Fue el primer lugar que conoció Cortés, antes de llegar a Tenochtitlán. Se cuenta que quedó impactado al ver la gran cantidad de templos dedicados a Quetzalcóatl que había en el lugar, conocidos como teocallis; tanto, que “se propuso construir encima de cada uno de ellos, un templo cristiano”, y así fue.

Entre otras cosas, Cholula es famosa por una leyenda que ha circulado durante muchos años, el de tener 365 iglesias, que incluso se decía que había una para cada día del año, pero ¡no!, no es exactamente así.

Actualmente, nadie sabe el número exacto de iglesias que hay, pero sorprende la gran cantidad que podemos ver cuando estamos allá.

Las autoridades religiosas del lugar reportan 283 parroquias para la región, “sin contar templos menores, capillas, y otros edificios religiosos en ruinas que todavía persisten como hermosos monumentos en el centro de pueblos y pequeñas villas”.

Sin embargo, el principal símbolo de la ciudad es su pirámide, la más grande del mundo por lo ancho de su base, 404 metros por lado, y sus más de ocho kilómetros de túneles.

Tan importante era esta pirámide a la llegada de los españoles, que para opacarla, después de masacrar a sus pobladores, pusieron una iglesia encima de ella. 

En el presente, la zona arqueológica prehispánica está comprendida por dos poblaciones: San Andrés y San Pedro, Cholula.

La realidad de ahora, es que encontramos, tanto en Cholula como en Puebla y en todo el estado,  muchísimas iglesias, aunque definitivamente, la concentración mayor es en la “Ciudad Sagrada”.

Caminando por Cholula, comprobamos que en verdad, la mayoría de los teocallis fueron sustituidos por templos católicos.

Por todo este importante acervo religioso e histórico, Cholula se ha convertido en una ciudad turística, apreciada por nacionales y extranjeros. 

Estando allá, vale la pena visitar, sobre la Gran Pirámide de 65 metros de alto, la iglesia de la Virgen de los Remedios. Desde ahí se puede admirar toda la Ciudad de  Cholula; si el día está claro, se pueden ver también los volcanes Popocatépetl, Iztaccíhuatl, la Malinche y el Pico de Orizaba.

Es indispensable ver también, dos murales muy importantes del lugar: el de “Los bebedores” y el de “Los chapulines”.

Ya en otras ocasiones les he comentado de la gran importancia que tienen las tiendas de abarrotes tradicionales en su conjunto, para la economía del país, aunque a veces no lo parezca.

Cada una, en lo individual, es una célula en el gran mundo socioeconómico y cultural de México, ya que cumple la importantísima función de hacer llegar las mercancías de primera mano a los consumidores finales de barrios, colonias, comunidades, etc., de cualquier zona del país.

En una visión global de su importancia, podríamos destacar lo siguiente:

1.- En sus diarias tareas hacen llegar más fácil, rápido y cercano que las tiendas grandotas, los productos de abarrotes y misceláneos.

2.- Reúnen el mayor número de establecimientos comerciales. Según el INEGI, hay más de 500 mil tiendas de éstas, pero cálculos no oficiales hablan de más de 600 mil.

3.- Se encuentran por todas partes del país, desde la ciudad más grande hasta las comunidades más pequeñas.

4.- Han sido una práctica formal de subsistencia para muchas familias. Aunque la mitad de ellas nacieron como una opción de autoempleo, además, dan trabajo a más de un millón de personas.  

5.- Muchas de las que se han mantenido por años, han logrado arraigo en sus comunidades, barrios y colonias, destacando el buen acoplamiento relacional con sus clientes, del que las grandotas carecen.

6.- Llegan a representar hasta el 40% de algunas marcas de consumo masivo, y hasta el 70% de las ventas de algunas compañías refresqueras y cigarreras.

7.- Por su tamaño, la comunicación interna del propietario con su personal  es más rápida, ya sea para informar, supervisar o implantar alguna estrategia o política interna.

Sobre esto, hace unas semanas, Pedro Fernández, vocero de “Expo Tendero”, informó que aproximadamente el 20% de estas tiendas se localizan en el Valle de México. 

Comentaba también que la principal tienda de conveniencia, esas de fachada amarillo con rojo, con sus 17,000 tiendas, apenas representan el 3% del total de las tiendas detallistas abarroteras tradicionales.

Todo esto y más, hace que las tiendas tradicionales sean muy importantes también, para los fabricantes de abarrotes, y no sólo para ellos, en estos momentos se convierten en un muy atractivo mercado potencial para los bancos.

Sin embargo, y tratando de ser objetivos, en su momento también llegamos a mencionar, en las diferentes ediciones que desde hace 14 años venimos editando, los puntos débiles que tienen, y que en su conjunto los sintetizamos en un solo concepto, “falta de modernización”. 

A pesar de su importancia, explicó también Pedro Fernández, “no existe reconocimiento ni apoyos que permitan su desarrollo y mejoras en su administración y operación”. 

“Renovarse o morir” dice la frase, quizá no sea para tanto, pero en adelante, y al menos para subsistir, será necesario y urgente hacerle frente a los retos que desde hace tiempo, muchos les han huido.

Uno de estos retos, y quizá el primero, será adoptar el CoDi pues con eso de que se quiere eliminar los pagos en efectivo, sólo con él podrán comprar muchos de sus clientes. A pesar de que muchos tenderos tradicionales lo rechazan “de entrada”, encuestas de algunos bancos informaron que el 50% de ellos están interesados.

A muchos, nos llamaron la atención las expresiones que hizo el ex-presidente, cuando fue invitado al 80 aniversario del partido que lo llevó al poder.

Su rostro y sus palabras irradiaban odio, sed de venganza, dolor y coraje, cuando dijo que hay que darle en la “M…” a la 4T.

Como cualquier mexicano, aunque sea ex-presidente, está en su derecho de expresar sus ideas sobre cualquier tema, pero no había yo alcanzado a comprender esas expresiones.

Me sorprendió su incoherencia. ¿Cómo alguien, con fuertes valores religiosos, puede guardar tanto rencor en sus adentros? Recordemos cuando, bien cumplidor, acudía a misa los domingos, como queriendo darnos un ejemplo.

¿Será que ya lo envalentonó la yerba verde que quiere sembrar, esa de la que quiere ser el principal exportador de México, o será que así se pone uno a los 77 años de edad? ¡Qué horror!

Esas actitudes serían propias del diputado Noroña, por ejemplo, de quien no nos sorprende nada de eso. 

Bueno, al fin y al cabo Fox, es oposición. ¿Pero de cuál?, porque en varias ocasiones apoyó más al partido del sexenio anterior que al suyo. 

De cualquier manera, se trata de un antagonismo entre alguien de la extrema derecha contra alguien de izquierda.

Pero según mis amigos, Fox trae una herida que no ha podido sanar.

Resulta que en 2005-2006, en el primer intento de AMLO de ser presidente, cuando Fox gobernaba el país, el tabasqueño encabezaba las encuestas. 

Esto no gustó al presidente, por lo que inició un plan para encarcelarlo por una “violación a la ley” que había cometido, siendo Jefe de Gobierno, y así evitar que se lanzara como candidato; pero no lo logró.

¿Será que aun carga con el resentimiento? ¿Guardará en sus adentros la “derrota” personal de no haber podido encarcelarlo en esas fechas?

Para no seguir atormentándome con las aparentes regadas o lentitudes del nuevo gobierno, ahora estoy tratando de entender por qué son así las cosas. 

Según esto, se trata de una verdadera transformación. ¿Cuánto tiempo tardará en llevarse a cabo? ¿Cuánto tiempo tardaron en consolidarse las otras tres transformaciones?

• Para lograr la 1ª transformación, “La Guerra de Independencia”, se llevaron 11 años (1810-1821). 

• Para la lograr la 2ª, “La Reforma”, fueron tres años, en una primera etapa (1858-1861) cuando se hicieron las Leyes de Reforma, pero en realidad se prolongó hasta 1867 con la muerte de Maximiliano; o sea, 10 años en total. 

• Para lograr la 3ª, la “Revolución Mexicana”, fueron ocho años (1910-1917), con la Constitución que actualmente rige en México.

¿Por qué tanto tiempo en cada una? ¿Cuántos años se llevará la 4ª?

La oposición, en estos casos, es la que juega el papel más relevante. La resistencia y protestas de muchos que ven amenazados sus bienes y sus oportunidades de seguirse beneficiando con el sistema que los envolvía.

Pero la oposición, es algo natural entre los humanos, porque cualquier transformación significa cambios, y éstos, a muchos nos dan miedo ya que desconocemos sus efectos o nos molestamos porque nos sacan de nuestra “área de confort”.

En las tres transformaciones hubo muchos afectados. 

•  En la 1ª, los principales fueron los españoles, al perder todas las riquezas que tenían en lo que era su colonia, y por supuesto, los criollos que eran dueños de la mayoría de las riquezas locales. 

• En la 2ª, fue principalmente el clero, al haberles quitado las muchas propiedades que poseían.

• En la 3ª, fue el presidente-dictador del momento, y todos aquellos que se habían beneficiado con su presidencia.  

Las tres transformaciones, han sido a través de la violencia, con todo lo que implicó: armas en contra del pueblo, hambruna, epidemias, recesiones, etc.; verdaderas crisis socioeconómicas.

Si la 4T la hicieran igual, habría mucho más afectados de los que están habiendo últimamente, pero esta transformación la quieren hacer “por las buenas”, ‘dizque’ con amor. 

Cualquier transformación en un país implica afectar a los dueños del poder y del dinero, pero también a muchos afectados colaterales; siempre ha sido así, en todos los países.

• Si realmente la 4T quiere y puede acabar con la corrupción, con la impunidad y crecer al 4% anual, hay que cambiar las estructuras, pero cambiarlas y echarlas a funcionar, se lleva su tiempo. 

Las estructuras son las que sostienen a todo lo demás, son como los castillos en una vivienda; en un país, son los organismos e instituciones que se encargan de vigilar que se cumplan lo que en las leyes se ha establecido para una sana relación entre la gente.

Pero ese tipo de cambios, dan sus resultados a largo plazo, no en los seis meses que, con desesperación, muchos le estamos exigiendo al nuevo gobierno. 

Definitivamente, no se pueden hacer los cambios de los que habla la 4T con las mismas leyes, organismos e instituciones. 

No nos desesperemos, cualquier transformación se da dentro de un proceso que conlleva varias fases sucesivas como la Planificación, Organización/Ejecución, Dirección y Control.

En cuanto a seguridad, parece que estamos ya en la de Dirección y entrando a la de Control; sin embargo, estas dos fases son las más difíciles, es cuando la resistencia de la oposición se vuelve más fuerte.

¿Qué es lo más inteligente o amoroso que podemos hacer?