Existen muchas definiciones de liderazgo; muchos autores describen a los líderes desde el punto de vista de sus características personales, sus capacidades, sus hábitos, etc., pero para Peter Drucker, considerado el padre del management y autor de muchos libros sobre negocios, no existen rasgos específicos del líder, ni una personalidad, ni un estilo.

Drucker asegura que él conoció líderes de todo tipo, desde los benévolos hasta los militares extremos, desde los engreídos hasta los modestos; algunos eran simpáticos y otros antipáticos, etc., pero que el único rasgo de personalidad que tenían en común todos los líderes eficaces, era su carisma.

Por su parte, Warren Black, muy conocido en el mundo de los negocios, asegura que la única cosa que tienen en común todos los líderes es que tienen “seguidores de buena voluntad”.

Las Nueve Leyes Naturales del Liderazgo, según Warren:

• “Un líder es aquel que tiene seguidores o aliados de buena voluntad”.

• “El liderazgo es una acción recíproca”; están retroalimentándose mutuamente.

• “El liderazgo sucede como sucede cualquier acontecimiento”.

• “Los líderes hacen uso de su influencia, incluso por encima de su autoridad formal”. 

• “Los líderes actúan sobrepasando los límites de los procedimientos definidos por sus organizaciones”.

• “El liderazgo implica riesgo e incertidumbre”.

• “No todo el mundo seguirá la iniciativa de un líder”.

• “El conocimiento, entendido como la capacidad para procesar la información, crea el liderazgo”.

• “El liderazgo es un proceso de auto-referencia. Los líderes y los seguidores procesan la información según un sistema de referencias subjetivas e internas”.

Nuevos tipos de líderes están siendo reconocidos y apreciados en muchas empresas, son los silenciosos. ¡Podrías ser tú uno de ellos!

Los líderes tradicionales son dinámicos, mueven con insistencia a otros para que los sigan, tienen mucha energía y son extrovertidos. 

Los líderes silenciosos, son diferentes. Su estrategia es observar, callar y después actuar; observan, reflexionan y en el momento necesario aclaran y corrigen con buenos argumentos.

Muchos empresarios reconocen que los tradicionales son necesarios para alcanzar los objetivos institucionales, pero no suficientes.

Los nuevos líderes también mueven gente, pero sin tanto ruido. Persiguen los mismos objetivos empresariales que los tradicionales, pero desde una posición estratégica que complementa las funciones de éstos, protegiendo y defendiendo, lejos de cualquier exageración. 

Aparentemente tienen menos energía que los líderes tradicionales, ya que sólo observan y ponen atención en lo que dicen los demás, para luego dar su opinión en forma contundente y tomar acción.

No tratan de llamar la atención demasiado, pero claramente predican con el ejemplo y dan buenos resultados. No buscan el poder, pero “tienen el ‘poder’ de hacer de sus espacios, mejores lugares”. 

En una empresa eligen una posición de retaguardia, pudiendo   ahorrarle a la misma, mucho dinero y dolores de cabeza. 

Son tan valiosos, útiles y necesarios como los líderes tradicionales que van adelante.

Son posturas diferentes pero complementarias: entusiastas/dinámicos, unos, y observadores/reflexivos, los otros. En diferentes momentos y dependiendo de los retos por asumir, las empresas deberían permitir que ambos estilos pudieran rotar sus puestos; esta estrategia las enriquecería mucho.

Los líderes tradicionales dominan, pero los silenciosos no pueden ser minimizados, pues en ocasiones se convierten en la fuerza dominante.

Fuentes: Juan Carlos Díez Posada; degerencia.com / Mara Calzato / mibucle.com

Es así como algunos niños van a terminar el colegio como líderes y otros como seguidores o sumisos. Por eso, la mayoría de nosotros vivimos con estos patrones de dominancia social y tenemos la tendencia de creer que algunos nacen como líderes y otros no.

Sin embargo, es importante distinguir entre la dominancia social y el liderazgo verdadero.

Ser un buen líder no significa ejercer autoridad sobre los demás o destacarse como uno de los mejores del grupo.

Lamentablemente los niños pocas veces tienen la oportunidad de comprender la dinámica social que se lleva a cabo alrededor de ellos y así simplemente asumen el rol que más les acomoda en ese momento.

Es necesario que los niños entiendan que son capaces de desarrollar sus fortalezas y de aportar hacia su comunidad en forma positiva, así el niño comprenderá que no tiene que asumir un rol pasivo en el cual simplemente elige seguir a otros.

No todos podemos ser líderes en todas las áreas de nuestra vida, pero sí somos líderes en alguna área e idealmente tenemos que saber asumir ese rol si queremos vivir una vida de éxito.

Una vez que una persona haya entendido su valor como persona individual, va a poder distinguir entre su persona y su rol. En la vida uno juega diferentes roles, por ejemplo, una mujer puede jugar el rol de esposa, de madre, de profesional y de hija. En algunos roles ejerce más liderazgo que en otros, pero sigue siendo la misma persona.

Para poder asumir un liderazgo efectivo, además, hay que entender la dinámica de estos roles que se juegan en una comunidad y las estructuras de autoridad existentes y su importancia. Esto ayuda a comprender cómo se resuelven los conflictos dentro de cada rol diferente que uno tiene en la vida.

De acuerdo con Bettina Langerfeldt, algunas personas parecen sobresalir como líderes desde su infancia y otros parecen estar destinados a ser sumisos y a seguir a los demás. Sin embargo, es importante distinguir entre la dominancia social y el liderazgo efectivo. Descubra lo que es el liderazgo verdadero y como desarrollarlo en usted y en sus hijos:

Nuestra vida es muy compleja y necesitamos habilidades complejas para poder salir adelante en ella. Una de ellas es la habilidad para liderar.

Muchos creen que hay personas que nacen con mejores capacidades para liderar que otros. Sin embargo, si definimos el liderazgo en su esencia, como “la lucha de movilizar a los demás hacia la solución de los problemas colectivos”, cualquier persona puede ejercer liderazgo desde cualquier posición. Para eso necesita desarrollar la habilidad de persuadir a otros de que la dirección que se propone es la correcta.

Es importante entender este concepto, ya que la percepción que cada uno tiene de sí mismo, ya sea como líder o como seguidor, es aprendida por estructura social más que adquirida por genética.

Desde que somos niños tenemos diferentes patrones de conducta. Algunos tienden a liderar, como por ejemplo los hermanos mayores o un niño que se destaca en algo.

El niño dominante va a identificarse cada vez más con su rol de líder y se va a transformar en el capitán del equipo de fútbol o el presidente de un grupo. Los adultos y los padres también comienzan a ver a estos niños como líderes.

Otros niños menos dominantes, en cambio, automáticamente van a asumir el rol de un seguidor y probablemente se van a comportar como una persona sumisa durante gran parte de su vida escolar.

Si ya te decidiste, toma en cuenta que requieres ciertos dotes de líder.

En el mundo laboral hay tres tipos de trabajadores: líderes dominantes, líderes seguidores y simples seguidores. Si como empleado has sido un buen seguidor, podrías llegar a ser un buen líder. La mayoría de los líderes, fueron seguidores en su momento.

La mejor estrategia personal es fincar tus proyectos a largo plazo, dentro de tu esencia personal, ella te guiará a ubicar tus metas en algo que te apasione verdaderamente.

Dentro de lo que es tu esencia, busca las opciones que existen ahora y podrían existir en el futuro, y selecciona la mejor opción ti.

Conoce bien tus fortalezas y debilidades. Saber para qué eres bueno o más o menos bueno, te permitirá ubicarte bien en tus funciones.

Mentalízate a los requerimientos del proyecto o negocio: no hay horario fijo, no hay sueldo al principio, serás el primero en llegar al negocio y el último en salir. 

Si quieres emprender porque ya no aguantas a los jefes, como profesionista independiente o empresario, también tendrás jefes, tus clientes.

Toma en cuenta que deberás contar con lo siguiente:

•  Mucha energía y Ambición 

• Capacidad para ver oportunidades de negocios

• Ser suficientemente creativo e innovador para encontrar y generar ventajas competitivas

• Pasión. Decisión. Perseverancia. Optimismo y totalmente Entregado al proyecto que decidas

• Saber trabajar en equipo. Ser organizado y buen administrado

• Buenos niveles de tolerancia y capacidad para controlar el estrés

• Fortaleza mental, espiritual y emocional para enfrentarte a todas las dificultades. 

Si lo ves complicado, asóciate, esto te permitirá compartir las responsabilidades, o simplemente colabora como funcionario o proveedor del negocio a emprender. 

Si decides asociarte, busca a las personas más trabajadoras, agresivas, ambiciosas y con buena autoestima.

Los empresarios trabajamos mucho para tener las preferencias de los clientes, pero aunque los conocimientos son muy importantes para saber cómo lograrlo, a final de cuentas aquellos que actúan más rápido son los que lo logran.

Todo radica en el liderazgo, ya que “para accionar más rápido y mejor que los demás”, se tiene que liderar haciendo las cosas mejor de como lo venimos haciendo.

La responsabilidad de esto radica en los líderes de cada empresa, éstos tienen que aportar “más y mejores conocimientos, mejor guía y mayor entusiasmo a los empleados para alcanzar un lugar de privilegio en el mercado donde se compite”.

El papel de los líderes con el personal debe ser principalmente el de instruirlos en la importancia que tienen los clientes para las empresas.

Los líderes son el eslabón que mantiene unida a toda la fuerza laboral. Ellos son “los únicos responsables de la Rotación y Retención del personal”. 

En cualquier plan, proyecto, estrategia y objetivo de cada empresa está en juego el trabajo diario de todo el personal.

Los volúmenes de ventas, la rentabilidad, etc., son los conceptos de los que un líder debe hablar a su gente para que aporten todo su talento y lograr mejores resultados.

“El orgullo de un empleado para con su empresa, no se forja a través de hacer festejos y abrazos, sino de la oportunidad que le da para exponer su talento”.

A final, lo único por lo que se nos va a juzgar es por el reconocimiento que los clientes le den a las competencias laborales de la empresa.

Para desarrollar el liderazgo no es necesario grandes estudios académicos, pero sí tener actitudes para: 

a) Aprender continuamente, sobre todo de la gente, de sus necesidades. 

b) Para motivarnos ante nuestras dificultades.

c) Para conocernos bien y ponernos objetivos y metas, con una perspectiva amplia de las cosas (visión).

d) Para que, a nuestro estilo, poder comunicar esa visión a nuestro equipo (familia, empleados, compañeros, etc.). 

Que no nos preocupe si no somos perfectos, en el mundo ha habido líderes mudos, tartamudos, invidentes, con “capacidades diferentes” etc. No toda la comunicación es, o tiene que ser verbal.  

Un líder necesita altos niveles de energía, tolerancia, paciencia, aceptación, tenacidad. El buen líder es el que está convencido de que las cosas salen mejor en equipo, aportando cada quien su naturaleza, a pesar de los errores que se pudieran cometer.

Un líder no es aquél que grita ni el que presume que lo tiene todo, tampoco es el que tiene el máximo poder en una empresa, estos son personas con autoridad, nada más.

En la práctica, un líder está tan ocupado en los detalles que lo llevarán a su objetivo que se planteó, que no tiene tiempo para rencores, ni envidias, ni venganzas.

Un buen líder es considerado desarrollador y facilitador del crecimiento de su gente. Entiende que las personas son más importantes que las cosas. Identifica los estilos de su gente y los desarrolla dentro del objetivo general de su negocio.

Si tú tienes algo de esto, desarróllalo, hazlo crecer y ve ampliando tu perspectiva de los demás aspectos que tiene o debería tener un líder para que otros te sigan y te tomen de ejemplo.

Ya nos has leído algunas veces sobre este tema, pero vamos a seguir insistiendo aunque parezca redundante; es sólo con el fin de que lo tengas siempre presente.

Algunos actúan como líderes cuando están de buenas, pero se enojan fácilmente, empiezan a gritar y hasta patalean cuando algún empleado comete un pequeño error.

De acuerdo con las nuevas corrientes, entre los grupos y equipos de cualquier tipo, hay tres clases de personas: líderes dominantes, líderes seguidores y simplemente seguidores; estos últimos son la mayoría; sin embargo, hasta los meramente seguidores son líderes también en sus respectivos mundos personales: en lo personal, familiar, social, etc.

Todo es cuestión de reconocer lo que somos y ubicarnos en cada área de nuestro diario hacer.

Lo interesante del liderazgo es que hay líderes que reconocen el liderazgo de otros y lo aprovechan, lo hacen crecer, lo desarrollan.

Muchos líderes nacen, pero la mayoría se hacen, y esto es más meritorio. Todo depende del carácter con que nacemos, del nivel de autoestima, de lo que hemos aprendido y de las responsabilidades que tengamos.

No tenemos que hablar muy bonito para ser líderes, tampoco tenemos que ser seguidos por miles de gentes, ni ser los número uno en una área, ni ser millonarios, ni políticos, en última instancia basta con saber inspirar, sobresalir en nuestra misión.

Liderazgo es una tarea que todos necesitamos desarrollar, principalmente para guiarnos a nosotros mismos, para motivarnos cuando lo necesitamos, para controlar nuestros impulsos, nuestra pereza, nuestro desánimo, etc.; para guiar a nuestros hijos y a nuestra familia.

En todos los negocios, por pequeños y sencillos que parezcan, hacen falta líderes.

Para poder sobresalir en nuestra vida personal, familiar y laboral, necesitamos desarrollar habilidades de liderazgo.

Aunque algunas personas nacen con la energía para ser líderes o se desarrollan en el ambiente adecuado para lograrlo, no siempre es así; la mayoría de éstos caen en simples dominadores.

La mayoría de nosotros vivimos bajo patrones de dominancia social; y tendemos de creer que algunos nacen como líderes y otros no.

El problema es que desde niños adquirimos estos patrones de conducta. Algunos tienden a liderar, es el caso de los hermanos mayores o de un niño que se destaca en algo.

El concepto que cada uno tenemos de sí mismo, ya sea como líder o como seguidor, lo hemos aprendido por la estructura social que vivimos y no lo adquirimos por genética.

Si definimos el liderazgo como la capacidad de persuadir a los demás hacia metas y objetivos comunes, entonces cualquier persona puede ejercer como líder desde cualquier posición que ocupe en la sociedad. 

“Para poder asumir un liderazgo, hay que entender la dinámica de los roles que se juegan en una comunidad y las estructuras de autoridad existentes. Esto ayuda a comprender cómo se resuelven los conflictos dentro de cada rol diferente que uno tiene en la vida”.

En algún momento nos damos cuenta de que podemos ser líderes en alguna área de nuestra vida, todo depende del rol que estamos interpretando. 

En algunos roles podremos ejercer más liderazgo que en otros. El rol de empleado, por ejemplo, nos obliga a actuar más como seguidores. El rol de jefe de familia, casi siempre podemos ejercerlo como líderes; ¡claro!, siempre y cuando la pareja  nos lo permita. 

Tu rol como persona, es en el que podrás siempre ser líder, sin que nadie se interponga; ¡ejércelo en ti!

Cabe destacar que son los abarroteros mayoristas del país, quienes a través de los detallistas surten y hacen llegar a las poblaciones más remotas del país, productos como: Alimentos, higiene y belleza personal, artículos de limpieza, entre muchísimos otros, y que desde hace dos años el incremento más importante lo han tenido los alimentos para mascotas.

Los socios de la ANAM, con más de cinco mil puntos de distribución propios, son proveedores de más de 600 mil pequeños negocios como el tuyo, amigo detallista; hablamos de misceláneas, estanquillos y tiendas de abarrotes quienes hacen llegar los productos directamente a la mayoría de la población mexicana.

Con el fin de atender a los visitantes a la Expo, desde hace 12 años Emprende Medios, S. A.” ha hecho acto de presencia con sus revistas cuyo contenido busca hacer contacto entre fabricantes y mayoristas con los detallistas en general, a quienes les hace llegar mensualmente sus impresos y a través de su página http://www.comercioaldetalle.mx

“El Comercio Tradicional al Detalle”,
“El Comercio Tradicional al Detalle y Garis”,
“El Comercio Tradicional al Detalle en CEDA”
“El Comercio Tradicional en el Metrum”

Nuestra felicitación a la ANAM, a las empresas participantes y a los abarroteros mayoristas y medios mayoristas por su participación.