Contrario al Management Lineal existe un nuevo método con la que están direccionando muchas empresas actualmente, hablamos del Pensamiento Sistémico o “Management Sistémico”.

Se trata de “un modo de pensamiento que considera el todo y sus partes, así como las conexiones entre éstas. Estudia el todo para comprender las partes”.

Es decir, ver a la empresa desde una perspectiva más amplia donde se tienen en cuenta las relaciones mutuas de sus diferentes partes, contemplando las variaciones que tienen.

Esto rompe con el estudio tradicional que se hacían en las empresas, donde mediante el análisis se fragmentaban cada una de las partes para después volver a unirlas, sin considerar las relaciones que existían entre ellas.

En el Pensamiento Sistémico se trata de reconocer que “cualquier acción en una de sus partes, tiene múltiples repercusiones en el resto, apreciables o no, y en momentos diferentes”.

Un ejemplo podría ser el de aquellas empresas que no consideran a los clientes como parte de su propio sistema de organización.

La interrelación que existe entre la empresa con clientes, proveedores, gobierno, fabricantes, distribuidores, etc., son parte esencial del sistema, y “su actuación afecta, y es a la vez afectada, por el sistema organizativo en su totalidad”.

Algunos de los criterios que se consideran en el pensamiento sistémico son:

• Las soluciones que son buenas a corto plazo pueden ser perjudiciales en el largo plazo.

• Las cosas siempre mejoran antes de empeorar.

• La optimización de una de las partes puede perjudicar al conjunto.

• Componentes e interrelaciones, están en permanente cambio; tienen variabilidad natural. No debemos intentar modificar resultados que son producto de esta variabilidad natural del sistema.

• Los problemas de hoy son las soluciones de ayer.

• Las soluciones fáciles nos conducen al punto de partida o peor.

El mundo real es cada vez más complejo y sus requerimientos exigen que se tenga un enfoque de pensamiento completamente diferente, para lo cual los expertos recomiendan una dirección por sistemas, o lo que en los altos medios se conoce como Management Sistémico. 

La forma en que se han manejado muchas empresas no ha dado los resultados que sus dirigentes han esperado. Se siguen aplicando métodos que aprendieron hace décadas y que responden a contextos diferentes a los que se están presentando en el presente.

El pensamiento que tradicionalmente se ha tenido en la dirección de empresas es lineal, que consiste en una interpretación del mundo real fragmentado; es decir, que para la solución de sus problemas y la planeación estratégica hacen un análisis y definición de sus estrategias dividiendo en partes a la empresa, con lo que reducen su visión de la misma. 

Con este enfoque olvidan la relación mutua que hay entre dichas partes y la coordinación que existe con todo su entorno.

Un ejemplo de Visión Lineal, sería el caso de una orquesta que vista linealmente se puede decir que está compuesta por el conjunto de sus músicos, pero no, la orquesta la integran la correcta coordinación de cada uno de los músicos; es decir, la relación que existe entre ellos.

Una empresa no es la cantidad de gente y departamentos que trabajan en ella, sino la interrelación y coordinación de sus partes que conduce a los propósitos comunes de la empresa. Además de no tomar en cuenta las múltiples relaciones que existen entre las diferentes partes de un conjunto, un pensamiento lineal tampoco considera los cambios que se presentan, constantemente, en cada una de ellas.

Este tipo de Visión Lineal no es eficiente para la complejidad actual, y causa muchos problemas dentro de las empresas.

Sí, ¿por qué no?, vamos a hacer el amor todos los días del año, pero no me refiero a esa forma de amor que posiblemente estés pensando.

Aprovechando los festejos del día 14 de este mes, expresemos nuestros mejores sentimientos, no sólo a nuestra pareja, sino a toda nuestra familia, y hagámoslo extensivo a las personas con las que trabajamos y convivimos diariamente, llámense colaboradores, proveedores, etc.

Alguien me dijo una vez que “lo que más hace falta en el mundo es amor”. Esto es muy cierto, de lo que más carecemos es de amor, y no sólo a una pareja, sino a todo, al trabajo, a nuestro negocio, etc.; amor en el sentido más amplio, desde el respeto, la aceptación, comprensión, tolerancia, etc, pero sobre todo amor a uno mismo.Pero ¿cómo podemos manifestar amor sin que tenga que ser con “arrumacos” o con simples palabras?

Fácil, a través de la expresión más simple de amor, la consideración, la comprensión y el respeto.

Con nuestra pareja y familia podemos ser más considerados cada día, más atentos y serviciales, aceptarlos tal como son y tolerar sus fallas y errores. Aunque a veces tengamos problemas, la familia es la razón principal, por la que hacemos cualquier sacrificio necesario para que, sin consentirlos demasiado, estén bien.Con nuestra familia y con el resto de la gente, la expresión más sencilla, madura e inteligente de demostrar amor es a través de la comprensión.

Para comprender a los demás, primeramente debemos ponernos en su lugar y pensar que la mayoría de las veces no ponemos atención en las razones que tienen para hacer algo que nos molesta, ejemplo:• Su situación emocional del momento• Las causas que los orillan u orillaron a actuar de determinada manera• Los problemas personales que los abruman• Que es humano cometer errores• Que probablemente nosotros hubieras actuado igual• Que nadie es perfecto• Que, en el pasado, seguramente nosotros hemos hecho lo mismo• Que si bien tienen defectos también poseen virtudes• Etc.

Muchos pleitos, divorcios, resentimientos y frustraciones, y hasta enfermedades se pueden evitar si nos pusiéramos en el lugar del otro.

Hay que ponerse en la posición del otro para saber lo que siente, para comprenderlo y entenderlo mejor.

Cuando quieras censurar, juzgar o reprimir a alguien, antes de hablar, ponte en su lugar. Y si quieres criticar u opinar de alguien, no lo hagas sin antes pensar lo que tú podrías experimentar estando en su lugar.

En medio de una discusión, cuando sientas necesidad de reclamar o reprochar, antes de hablar o actuar, ponte en su lugar. Se evitaría mucho dolor, propio y de los demás, si antes de cualquier cosa que tengamos que decir o hacer, intentamos ponernos en el lugar de los demás.Otra de las formas simples de expresar amor es por medio del respeto hacia los demás. Con esto me refiero, al valor que debemos dar a todas las personas y cosas que nos rodean. Respetar a los demás es signo de que también nos respetamos a nosotros mismos.

Respetar no significa estar de acuerdo en todos los ámbitos con otra persona, sino que se trata de no discriminar ni ofender a nadie por su forma de vida y sus decisiones, siempre y cuando dichas decisiones no nos causen ningún daño, ni afecten a los demás.

Evitemos las descalificaciones o menosprecios, las criticas, enjuiciamientos, juicios o prejuicios, reproches, etc., permitiendo a los demás que sean o piensen como quieran, respetando sus sentimientos, sus derechos a opinar, a callar, y sobre todo, respetando sus diferencias.

Tu salud financiera está compuesta por dos partes:

1) El conocimiento y uso de las técnicas de finanzas personales

2) Tus propias creencias y actitudes hacia el dinero

Ambos componentes se interrelacionan y dependen el uno del otro. De nada sirve un conocimiento sólido en finanzas si las actitudes hacia el dinero son negativas. En caso contrario, una actitud positiva hacia el dinero no sirve de mucho si no se cuenta con los conocimientos y técnicas adecuadas para llegar al estado de prosperidad deseado.

No importan los libros que leas o los cursos a los que asistas, si no tienes una actitud y creencias sanas hacia el dinero, entonces tu riqueza no puede estar garantizada.

Las creencias hacia el dinero

¿De qué forma nos relacionamos con el dinero?. A través de los atributos que le otorgamos, establecemos determinado tipo de relación y conducta con respecto a éste.

Funciona de la siguiente manera:

Si nuestras asociaciones hacia el dinero son positivas (es bueno, ayuda, otorga seguridad, etc.), entonces es probable que le reconozcamos como una herramienta, estableciendo una relación sana y siendo más fácil generar estados de prosperidad.

Sin embargo, ¿qué sucede cuando las asociaciones hacia el dinero son negativas? Si al pensar en la palabra “dinero” lo que viene a nuestra mente son palabras tales como: malo, sucio, corrompe, sólo para unos cuantos, etc., será muy difícil que podamos motivarnos a establecer una buena relación con éste; después de todo ¿quién quiere llevarse bien con algo que le produce reacciones negativas?.

El pilar de la salud financiera es una relación sana con el dinero. El éxito del proceso está en descubrir lo que significa para ti el generar, tener, gastar o usar el dinero y éste es un proceso diferente para cada uno de nosotros.

Las cinco áreas de tu negocio, mencionadas en la plana de texto anterior, deben estar dentro de un marco de actuación de liderazgo, para que cada una pueda darse en el momento requerido, en la medida necesaria y en la forma conveniente.

Posiblemente te incomode tener que ocuparte de algunos de estos aspectos; pero ahí está la gran diferencia entre un empresario y un auto-empleado.

El ocuparte de todos, te evitará muchos dolores de cabeza, y además, te permitirá mantenerte competitivo, sirviendo también de plataforma para tu crecimiento.

Muchas empresas exitosas han sucumbido por descuidar uno o varios de estos aspectos. 

El crecimiento y la fortaleza de un negocio implica el cubrir estos cinco aspectos básicos.

Tarde o temprano, todos los negocios, no importando su tamaño, tienen que entrar dentro del marco de la modernidad y las exigencias económico-legales. 

Con el tiempo todas las tiendas detallistas del país acabarán por tener una computadora, un escáner, una terminal punto de venta, etc.; también tendrán que llevar una contabilidad y una asesoría legal, al tamaño de cada negocio; de igual manera, los propietarios y directores acabarán adquiriendo conocimientos sobre aspectos de comunicación y ventas. 

No necesitas ser un gran conocedor en todos los aspectos mencionados, sólo requieres dominar uno o dos y los demás cubrirlos con gente preparada en ellos.

Quizá te sea imposible de momento contar con ellos, no te preocupes, lleva tiempo y recursos económicos; pero te conviene ir armando este equipo. 

Estos cinco aspectos debes tenerlos siempre en mente, como los cinco dedos de tu mano principal, esto te permitirá estar al pendiente de ellos.

Para tener éxito con una  tienda detallista, es necesario y conveniente verla como un negocio productivo y rentable;  como toda una empresa que puede crecer y multiplicarse.  

Una tienda detallista tiene su propia personalidad y su propia vida. Si tú la ves pequeña o débil y no ves el potencial que tiene, será de esta manera mientras insistas en verla así.

Las tiendas son como las personas, serán y nos responderán en la medida de lo que esperamos de ellas.  Si tú crees que puedes crecer tus expectativas sobre ella, esto impactará directamente en los resultados.

Entonces, el éxito de tu negocio dependerá exclusivamente de ti y la diferencia radicará en tu modo de pensar.

¿Cómo necesitas ser para convertirte en empresario?

Principalmente, ser ambicioso pero paciente, disciplinado pero creativo, muy trabajador pero visionario, etc., ir adquiriendo la mentalidad de empresario.

Pensar como empresario es lo opuesto a pensar como empleado; si crees que por tener un negocio ya eres un empresario, me atrevo a creer que te faltan muchos aspectos.

Pudieras haber pasado ya de empleado a auto-empleado, eso es un gran paso; sin embargo, hay aspectos que están por encima del simple entusiasmo y las habilidades como emprendedor; aspectos que muchos empresarios olvidan, pero que son necesarios.  

Lo que necesitas tener y saber de tu negocio:

1.- Un buen producto o servicio

2.- Conocimientos, técnicas de Ventas, Mercadotecnia, etc.

3.- Aspectos contables, financieros y fiscales

4.- Aspectos de comunicación que comprenden liderazgo, presentaciones de nuestros productos, servicios, negociación, etc.

5.- Aspectos legales

Posiblemente te preguntarás que es eso de sinergia, para qué me sirve, cuánto voy a ganar, o quizá cuando termines de leer este artículo me contestes: “No, ahorita no puedo, no tengo tiempo, otro día”.

Lo mismo decía yo hasta hace poco, hasta que me di cuenta que la sinergia es algo que ya existe en todo el planeta, entre personas, animales, plantas, etc.

Te hablo de que la única forma de realizar algo, de lograr un objetivo es a través de la cooperación o unión funcional de otras personas. Esta cooperación integradora es lo que se conoce como sinergia, y la encontramos y vemos en todas partes.

¿Es conveniente?, sí, porque sólo cuando hay sinergia funcionan bien las cosas y los equipos, porque en esto se respetan y aprovechan las diferencias de cada uno de los participantes.

Un equipo de cualquier deporte no funcionaría bien si no fuera por la sinergia entre ellos. Cada jugador, en su respectivo puesto coopera para funcionar bien.

Si alguna vez estuviste en un equipo, ya la sentiste.

Un matrimonio funciona mejor cuando hay sinergia, salvo cuando cada uno jala por su lado.

Vale la pena entender esto porque lejos de criticar o menospreciar que otros sean diferentes a nosotros llegamos a agradecer sus diferencias. Las llegamos a considerar más como ventajas que como debilidades. Los líderes entienden bien esto cuando llegan a sumar y conjuntar esas diferencias.

A muchos, a pesar de nuestra madurez y de nuestra interdependencia con todos los demás, nos cuesta trabajo aceptarlos. Pero ahora más que nunca debemos aceptar la importancia que todos tenemos en nuestro contexto.

Es cierto, cuesta trabajo aceptar que otros sean diferentes a nosotros, que no piensen y actúen como nosotros queremos, pero cuando vemos las ventajas de ello llegamos a celebrar esa diversidad, y entenderemos que “el todo es mayor que la suma de sus partes”.

Son muchas las fórmulas que se han sugerido a través del tiempo, para ser exitoso. 

Pero, ¿cuáles de todas siguen vigentes o han sido verdaderamente efectivas?

En esta ocasión te comento la de Jeff Bezos, quien se convirtió, no en rico, sino en súper rico; el más rico del mundo hasta estas fechas.

Como muchos saben, es el dueño de Amazon, empresa fundada en 1994, por lo que a Bezos, el mayor detallista del mundo, le llevó sólo 24 años crear una fortuna de 160,000 millones de dólares ¡¡Órale!!

Sus estrategias: Austeridad, Enfoque Pasional en el Cliente y Visión a Largo Plazo. De las tres, la única constante de todas las fórmulas que han surgido, es ésta última.

En lo personal o como profesionista independiente, esta fórmula es muy necesaria en la actualidad para optimizar tus recursos o para tener éxito en el negocio que quisieras emprender.

Aunque no lo creas, aunque lo niegues, aunque lo dudes o lo rechaces, es una gran verdad, “lo que rechoca, te recheca”.

Sí, las cosas que te molestan o de plano no puedes soportar de alguien, son cosas que tú también tienes, y que muy en lo profundo de ti, no has podido aceptar.

Piensa en alguna persona que por sus actitudes, aparente defecto, su voz, su risa, etc., “no la tragas”. Puede ser algún vecino, pariente o hasta algún cliente o proveedor.

Obsérvate bien. Esa persona que tanto te molesta, tiene características que puedes ver en él pero que no te atreves a ver en ti mismo.

Lo que percibimos en los demás, como en un espejo, nos refleja mucho de nosotros.

¿Quieres conocer más de ti, más de lo que hasta hoy creíste que eres?.

“Nunca vemos a los demás como ellos son, sino como somos nosotros”.

Lo que nos choca nos checa. Cuando odiamos algo de otra persona es algo que odiamos en nosotros y que no somos capaces de aceptar en nosotros por miedo, vergüenza, prejuicio o por egoísmo.

En mi caso, siempre creí que estaba rodeado de gente sangrona, déspota, gente egoísta, intolerante, que presumía y quería sobresalir en todas las pláticas.

Cuando mi loquero me explicó eso de lo que te choca te checa, me di cuenta de aspectos míos que no reconocía. Yo quería entender el por qué y qué podía yo hacer.

Cuando me di cuenta que era cierto esto, creí por un tiempo que tenía muchos defectos, no me gustaba mi voz, quería tener siempre la razón, no dejaba hablar a otros, etc.

Pero me llegó mi momento de madurez, de inspiración, de someterme a mi mismo y de aceptarme como soy.

Creía también que para mis padres era yo un hijo no deseado, porque en verdad todo me lo criticaban; esas cosas que hasta hace poco me molestaban en otras personas yo las tenía, o al menos así me lo hicieron ver de niño, y crecí con eso.

Lejos de humillarme, de vivir tímido y opacado, por rebeldía mostraba yo lo contrario: hablaba mucho, me enojaba y gritaba cuando las cosas no salían como yo quería.

El loquero me dijo que para aceptar a los demás tal como son, primero tenía que aceptarme a mi mismo tal como soy, con todos mis defectos.

Me dijo que tenía que asistir a varias terapias para que poco a poco fuera aceptando las características de comportamiento en los demás, pero la verdad no le hice caso. Entendí rápidamente que mi rechazo por las demás personas a las que juzgaba por dichos comportamientos, iría disminuyendo al empezar a verlas como algo natural en mi y en ellas.

Poco a poco me llegué a sentir bien conmigo mismo, y empecé a sentirme bien con los demás.

Cuando juzgamos o criticamos a alguien por ser demasiado arrogante, presumido, insoportable, etc., tenemos la oportunidad de reconocer dichas características en nosotros mismos y transformarlas en otras más amables.

En síntesis, ¿porque me caían mal los demás?

• Porque una parte de mi era así.

• Porque una parte de mi quería ser así, pero no me daba permiso de serlo y expresarlo por pena o vergüenza.

• Porque de niño era yo así y me reprendieron mucho mis padres, me criticaron, me juzgaron mal y me traumé.

• Porque mi ego no permitía que otros pudieran ser así y nadie les decía nada; yo quería reclamarles pero no me atrevía, prefería aguantarme haciéndome el sufridor.

Una persona carismática puede caerle bien a la gente que confía en ella y acepta y defienden sus propuestas; no obstante, poseer carisma no significa por ello que sean “buenas personas”, ya que muchos dictadores y déspotas crueles y sanguinarios a través de la historia han sido carismáticos.

Cuando se le pregunta a la gente qué es ser carismático desde un punto de vista político, habitualmente se entiende como líder, “tener personalidad” o “magnetismo”.

Las personas carismáticas se encuentran en las actividades públicas o de relaciones humanas. Son dirigentes políticos, militares y empresariales, vendedores, artistas, estrellas del espectáculo, periodistas, entre otros. Sin embargo, es bueno destacar que no todos los líderes son carismáticos ni toda persona carismática es un líder.

Muchos autores plantean que se nace con carisma. Otros tantos, defienden la tesis de que el carisma se aprende como toda habilidad, que se trata de “una fuerza interna que todos poseemos y para desarrollarla debemos interesarnos y preocuparnos por los demás”.

Así, para ser o parecer carismático a tu gente sonríe a todos, trátalos bien, muestra interés por ellos, escúchalos, háblales de lo que les interesa, conéctate a sus emociones, elógialos, modula tu voz al hablarles.

Toma en cuenta que el carisma depende  también de las otras personas. Una persona puede ser carismática para unos o una persona común y corriente para otros del mismo grupo.

Para personas consagradas a una causa, el carisma es una fuerza interna que todos poseemos y para desarrollarla debemos interesarnos por los demás y probarles, con la constancia, el esfuerzo y el ejemplo, nuestra legítima preocupación por ellas. Para estas personas no importa si se es pequeño de estatura, poco atractivo, que vistan mal o se expresen con el silencio sin grandes discursos. Así, ha sido reconocido por la humanidad como muy carismático Mahatma Gandhi, por ejemplo.