1.- Se trata de todo un mundo de organismos que forman una perfecta cadena alimenticia, donde existen productores (el Fitoplancton), consumidores (el Zooplancton) y descomponedores (el Bacterioplancton y el Virioplancton).

El fitoplancton, por ejemplo, al realizar la fotosíntesis, transforma la energía solar en energía disponible para los consumidores.

Por lo mismo, el plancton en conjunto, se sitúa en la base de la pirámide alimenticia de los ecosistemas marinos, de los de agua dulce e incluso de los terrestres, ya que es consumido por peces, mamíferos, crustáceos, aves y otros animales.

2.- Bioindicadores de las aguas. Los organismos del plancton son muy sensibles a cualquier cambio en el ambiente y por ello nos pueden proporcionar información sobre el estado de conservación del mismo.

3.- Ciclos biogeoquímicos. El bacterioplancton desarrolla una función fundamental en la mayoría de los ciclos biogeoquímicos del medio acuático; esta capacidad es especialmente importante en los océanos donde hay un mayor volumen de agua y de bacterias.

Además, las bacterias fotosintéticas y las cianobacterias (algas unicelulares) aportan casi el 50% de oxígeno a la atmósfera. 

4.- Regulación del clima. El plancton también tiene la capacidad de regular el clima a nivel local en las costas y mares. Estos diminutos seres han demostrado que tienen un gran poder sobre los procesos que rigen este planeta. 

Por lo anterior, es muy preocupante la contaminación de las grandes masas de agua en todo el planeta, ya que pone en serio riesgo la supervivencia de estos microorganismos, y a su vez, en serio riesgo la alimentación de los demás seres vivos acuáticos.

Siempre creí, que el oxígeno lo producían los árboles durante el día, y que por ello convenía sembrar más árboles y cuidar los bosques, creencia que me inculcaron desde niño.  

Eso es muy cierto; sin embargo, ya de adulto me enteré que la mitad del oxígeno que respiramos es producido en el mar, por esos microscópicos organismos vivos que viven bajo el agua conocidos como plancton.

Estos organismos, que abundan en los ecosistemas acuáticos, tienen muy diferentes formas, y según los científicos se encuentran en la base de la cadena alimenticia del planeta, por lo que muchos de nosotros no podríamos vivir sin ellos. 

Según su alimentación y funciones específicas, el plancton se clasifica de varias formas, distinguiéndose los siguientes tipos:

1.- Fitoplancton. Este es un plancton de tipo vegetal, y al igual que las plantas, obtienen su energía y su materia orgánica mediante la fotosíntesis. Vive en el nivel del mar hasta donde llega la luz solar, pudiendo alcanzar hasta los 200 m de profundidad. 

2.- Zooplancton. Se trata de un plancton de carácter animal. Éste se alimenta del fitoplancton y de otros organismos del mismo zooplancton. Está compuesto por crustáceos, medusas, larvas de peces y otros organismos. 

3.- Bacterioplancton: Este tipo de plancton esta formado por bacterias que se encargan de la descomposición de algunos sedimentos y  juegan un papel clave en los ciclos biogeoquímicos de algunos elementos, así como del clima y las cadenas alimenticias marinas.

4.- Virioplancton. Este otro tipo de plancton está integrado por virus acuáticos, que se encargan  de remineralizar los nutrientes. Están compuestos principalmente de parásitos intracelulares y de cierto tipo de algas.

Fuentes: ecologiaverde.com; investigacionyciencia.es

Aunque mucha gente ya lo sabe, sigue resultando increíble que la mayoría de las plantas tienen órganos femeninos y masculinos. 

En su desarrollo, las plantas presentan dos fases, una es vegetativa y la otra es de florecimiento.

En la primera, las plantas crecen solamente hasta llegar a su altura; en la segunda fase, la de florecimiento, la planta deja de crecer y toda su energía la destina al desarrollo de las flores en las que se manifiestan sus órganos sexuales.

La parte femenina de una flor está en el pistilo, ese tronco que está en el centro de cada flor. En la parte de abajo de éste se encuentra el óvulo y dentro, una bolsita donde están los huevos reproductores.

A su vez, la parte masculina se encuentra en los estambres, esa especie de antenas que están alrededor del pistilo.

La polinización inicia con la transferencia de los granitos que están en la punta de los estambres, conocidos como polen y dentro del cual están integradas las células reproductivas masculinas.

Para esto, las plantas utilizan al viento, aves, diversos insectos o el agua, quienes transportan el polen a las diferentes flores donde se posan.

Para que las abejas vayan a las flores, éstas, provocativamente, emiten un líquido cremoso azucarado que las atrae, para quienes es su alimento principal y que después convertirán en miel. 

El proceso de polinización concluye cuando las células masculinas llegan al pistilo. Posteriormente, empiezan a germinar para entrar al óvulo de la planta, y cuando entran en contacto, generan la fecundación del fruto.

Al final se trata de la introducción del órgano sexual masculino (polen) al interior del órgano sexual femenino (óvulo). ¡Facilito!

Todos dependemos de ellas; los científicos aseguran que “las abejas son los agentes polinizadores más importantes de la naturaleza”, y sin exagerar, esa función es vital para la existencia de la humanidad. 

Para las abejas, su misión principal, lo que las mueve a ir de flor en flor, no es la polinización, sino recoger su alimento, ese líquido dulce que está en ellas.

Dentro de ese trabajo, y para nuestro bien, van recogiendo “sin querer queriendo” como decía el Chavo, polen de cada flor en la que se posan y van dejando un poco de éste al pasar de unas flores a otras, contribuyendo así a que se produzca la fecundación de las mismas. 

¡Qué maravilla! El problema radica en que durante los últimos años su población ha estado disminuyendo cada vez más, no sólo en México si no en todo el mundo, y pudieran extinguirse.

Tomemos en cuenta que su extinción provocaría un efecto en cadena; es decir, desencadenaría un daño mucho más grande. 

La causa de esto se debe a:

• La contaminación del aire, que hace que se les dificulte oler las flores a grandes distancias.

• El cambio climático cambia los procesos de algunas plantas haciendo que sus flores no estén listas para ser polinizadas.

• La urbanización, porque cada vez hay más cemento y menos flores, con lo que a las abejas les resulta más difícil encontrar su alimento. 

• Los pesticidas, que contaminan y pueden envenenar el polen de las flores.

Nuestro “granito de arena” para evitar la extinción de las abejas es plantar flores; en el patio, balcón, terraza, azotea o ventana; donde se pueda, pero nunca contaminarlas con pesticidas.

Mala onda; cuando supe de la posible extinción de las abejas, de momento me dije, “qué bueno, así ya no me picarán”. Esto es porque parece que les caigo mal; me han dejado sus aguijones enterrados varias veces.

Minutos después me contradije; “qué tonto soy,  ya no sé lo que digo”, mi resentimiento contra ellas me hizo olvidar, por unos segundos, la gran importancia que tienen para la vida de muchas frutas y verduras, y de nosotros mismos.

Sin ellas corremos el riesgo de extinguirnos también, pues como dijo Einstein una vez, “Si la abeja desapareciera del planeta, al hombre sólo le quedarían cuatro años de vida”.

Es tanta la importancia de estos animalitos que ya no es sólo la baja producción de miel de los últimos años, lo que tanto nos preocupa, sino la transportación del polen a otras plantas que sirve para su reproducción. 

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), “el 75% de los cultivos alimentarios a nivel global dependen de la polinización por insectos y otros animales”, y las abejas concretamente, polinizan más de 100 mil especies de plantas.

Esos cultivos alimentarios, son los que consumimos mujeres, hombres, ganado y muchos animales salvajes, así que podemos imaginarnos el impacto tan grande en la economía, la salud, etc., a nivel mundial, si desaparecieran las abejas.

El polen es “un polvito” que se les pega  en su boca y en las patas, principalmente, que al posarse en los estambres de las flores, que van dejando en todas las flores donde se posan; esta actividad es conocida como polinización, en cuya función las abejas son las principales.

Seguramente ya has oído hablar de la regla de las tres erres para ser sustentables con el medio ambiente: Reduce-Reutiliza-Recicla.

Se trata de una necesidad que tiene nuestro planeta, y de la cual, afortunadamente, ya muchos empezamos a tomar conciencia.

Esta propuesta surgió originalmente de Greenpeace, a través de la cual estaremos ayudando al medio ambiente: Reduciendo, Reutilizando y Reciclando.

Todos somos responsables a la hora de cuidar el medio ambiente, por lo que nuestras acciones diarias y nuestros hábitos de consumo son muy importantes. 

Reducir…

Consiste en minimizar la cantidad de residuos sólidos generados para disminuir los impactos ambientales y los costos asociados a su manipulación. Toda reducción puede realizarse en viviendas, instalaciones comerciales e industriales, a través de compras selectivas.

El objetivo aquí, es reducir o eliminar los materiales de uso único, como el unicel o cualquier otro tipo de embalaje.

Reutilizar…

Es la acción por la cual podemos reutilizar objetos, dándoles una segunda vida útil. Todo material o bien puede tener más de un uso. 

Los residuos sólidos, con una previa limpieza, pueden fácilmente ser utilizados directamente para su función original o para alguna relacionada, sin ninguna transformación.

Reciclar…

Es aprovechar y transformar los residuos sólidos urbanos para utilizarlos en la elaboración de nuevos productos. 

Hablamos del plástico que se puede transformar para hacer mangueras, bolsas o incluso juguetes; del papel que se utiliza para hacer nuevos utensilios; del vidrio y de la mayoría de los plásticos que son reciclables en nuevos productos.

Reducir, reutilizar y reciclar es más fácil de lo que crees; hacerlo te dará la satisfacción de que tu aportación contribuye a un mundo más limpio y sostenible. 

Algunos nos quejamos de los desastres naturales; ciclones, terremotos, sequías, erupciones volcánicas, etc., y nos asustamos ante su poder creyendo a veces que estos sucesos son contra nosotros.

Nada de eso, son expresiones normales de un planeta vivo; somos nosotros los que no nos ubicamos de acuerdo a sus características y naturaleza. Cada una de sus manifestaciones tiene sus razones y responden a un propósito.

Los humanos tenemos la mejor casa que pueda existir en el universo: el planeta Tierra; como si hubiera sido diseñada por el mejor arquitecto.

¿Será que la hicieron a nuestra medida y de acuerdo a nuestras necesidades, es mera coincidencia o la vemos perfecta porque somos resultado y fruto de ella?

La tierra es perfecta en todos sentidos. Según los científicos, jamás hubiera existido vida en ella, de no ser por una serie de “felices coincidencias”:
• La ubicación de la Tierra en la galaxia Vía Láctea y en el sistema solar, así como su órbita, inclinación, velocidad de rotación y su singular Luna
• Un campo magnético y una atmósfera que forman un doble escudo protector
• Ciclos naturales que reabastecen y purifican las reservas de aire y agua

Si hubiera sido diferente alguno de estos aspectos, no existiríamos.

Hasta donde se conoce, la Tierra es el único planeta en todo el sistema solar, que contiene agua, oxígeno y clima de la manera que lo tenemos aquí.

Pero, ¿estas características son producto del azar o fue diseñada para nosotros los humanos? ¿O es resultado de miles de millones de años de movimientos, acomodos y enfriamiento? Lo que haya sido, debemos reconocer que tenemos la fortuna de habitarla en este momento. Cuidemos de ella.

¡No!, no me refiero a aquello que le pasa a los hombres en primavera, sino al asunto del calentamiento global.

Ya lo has escuchado muchas veces; estamos rebasando los niveles tolerables para la gente y para nuestro hermoso planeta, de dióxido de carbono.

La quema de combustibles fósiles como el petróleo, el carbón y el gas natural, producen dióxido de carbono, que es un gas con efecto invernadero y es lo que directamente está cambiando el clima natural de la tierra, provocando el calentamiento global.

Es un tema verdaderamente preocupante; nuestra propia supervivencia está seriamente amenazada y estamos sufriendo ya, las consecuencias.

Muchos lo sabemos y estamos preocupados pero a los empresarios metidos en el negocio del petróleo, las armadoras de autos, etc., les “vale m…”.

Los efectos del calentamiento global ya se empezaron a manifestar. El deshielo de glaciares ya se está viendo; ha habido un aumento en los niveles del mar y se dice para el año 2040 muchas ciudades quedarán inundadas.

Las temperaturas están aumentando mucho, la década pasada está catalogada como la más caliente desde que se llevan registros.

Las nuevas generaciones somos más conscientes de ello y muchos hemos optado por el uso de bicicletas, … ¡enhorabuena!.

Debido a la falta de más opciones ecológicas y a que muchos les costará trabajo cambiar sus hábitos al respecto, me temo que seguiremos usando combustibles fósiles por algún tiempo.

¿Qué podemos hacer a nivel personal y familiar?. Poner nuestro “granito de arena” : usar menos luz en los hogares, usar menos el auto y un auto que gaste menos gasolina, comer cosas más naturales para usar menos la estufa, sequemos la ropa en tendedero y no en la secadora.

Este planeta es nuestro hogar, ¡cuidémoslo!. Apoyemos y unámonos a cualquier movimiento activo que busque reducir el efecto invernadero.