Cuando de niños no se reciben las “caricias” naturales necesarias para vivir un ambiente sano y agradable, muchos infantes buscarán obtenerlas mediante conductas particulares; aquí, el comportamiento se manifiesta siendo obedientes, ordenados, respetuosos, etc. 

Todo con el fin de obtener “caricias” positivas que, aunque condicionadas por parte de los adultos, les hará sentirse bien. Aquí se trata de una conducta adaptativa. 

Si con la conducta anterior los infantes no logran conseguir las “caricias” necesarias, su conducta será agresiva, de descuido, etc., con esto conseguirá satisfacer su hambre de caricias, en este caso de forma negativa.

Si tampoco logran conseguir satisfacer sus necesidades de “caricias” con las conductas anteriores, podrán enfermarse, sufrir algún accidente, etc., obteniendo así las caricias necesarias mediante el rechazo o la lástima. 

Aunque imperceptibles, estos métodos se manifiestan ya de adultos. Los comportamientos con los que nos interrelacionamos con los demás, ya sea en el trabajo, en los negocios, con clientes, etc., son similares a los que manifestamos de niños.

Podemos observar en nuestro entorno los tipos de gente con la que interactuamos y la que vemos en la nota roja de las noticias, donde destacan aquellas personas que marcadamente están urgentes de “caricias”, así como la forma de conseguirlas, tan destructiva para ellos.

“A medida que crecemos, el hambre primaria de contacto físico real se modifica y se convierte en hambre de reconocimiento”, y con sólo una sonrisa, una señal de asentimiento, una palabra o un buen gesto, podremos proporcionar a nuestros clientes, las “caricias” que servirán para que se sientan alimentados. 

Las “caricias” son indispensables para la supervivencia física y psíquica de las personas y son fuente de energía positiva o negativa según el valor que tengan.

Si crees que hasta ahora, tu autoestima ha dependido de los demás, piensa lo siguiente:

• Nadie está contra ti, simplemente están en su rollo; no pueden ocuparse de ellos mismos, menos pueden ocuparse de otros; además hay gente que no se aprecia a sí misma por lo que no pueden apreciar a otros.

• No esperes demasiado de los demás; consigue tus cosas por tu cuenta, muévete hasta donde puedas, busca ayuda/apoyo.

• No te asocies con personas que te hagan sentir mal contigo mismo.

• Deja de tratar de comprender el comportamiento de los demás.

• Evita la compañía de los que puedan ser más disfuncionales que tú.

• Confía en tu inteligencia emocional, todos los días de tu vida.

• Date permiso, en cualquier circunstancia de decir “no”, de cambiar de opinión y de expresar tus verdaderas emociones.

• Lo que no está bien para ti, no está bien para los demás.

• Has crecer tus virtudes para disminuir tus defectos. Cambia lo que puedas cambiar y acepta lo que no puedas cambiar sin culpa ni resentimiento.

• No concedas demasiada importancia a lo que otros piensen de ti, mucho menos si no les incumbe.

• Donde quiera que estés, allí esta la fiesta.

• Canta tus propias alabanzas todos los días de tu vida. Ajusta tus expectativas cuando tus resultados no sean los esperados y te concéntrate en el lado bueno de las cosas.

• Deja de estarte comparando con los demás. Compite primeramente contigo.

• Establece y cumple tus metas y compromisos contigo mismo.

Tú lo sabes bien, has tenido muchas experiencias sobre esto.

La asertividad es una herramienta que está a nuestro alcance para poder ser más felices, conseguir las cosas que queremos y llevarnos mejor con los demás. 

Tiene que ver directamente con la forma en que nos comunicamos. Es una parte de las habilidades sociales a la que hace mención la teoría de la “Inteligencia Emocional” y, principalmente, tiene que ver con la autoestima.

Si aprendemos a ser asertivos o más asertivos, la mayoría de nuestros problemas con los demás y con nosotros mismos, disminuirán.

Definiciones de Asertividad:

•“Es la capacidad para poder decir lo que pensamos o sentimos, cuando es necesario o conveniente hacerlo, sin enojarnos y sin ofender a los demás”. 

•“Defender nuestros derechos, respetando los de los demás”.

•“Ser asertivo es expresar nuestro punto de vista, aunque esté equivocado, respetando el de los demás”. 

Por falta de asertividad: 

•Se pierden oportunidades 

•Se vuelve uno ineficaz 

•Generamos malestar 

•Acumulamos resentimientos 

•Se crean conflictos 

El orgullo, la timidez, la arrogancia y la vanidad, la falta de autoestima, la pereza, etc., son elementos enemigos de la asertividad. 

Pero no hay que exagerar, debemos reconocer los límites de la asertividad. 

Llevar la asertividad al extremo puede hacernos caer en la intolerancia, y caerle mal a los demás. 

Asertividad no es andar peleándose con todo mundo, tampoco es andar a la defensiva, ni mucho menos querer tener siempre la razón ni andar corrigiendo siempre a los demás. 

Ser asertivo, es algo así como “el equilibrio entre pelearse por algo y dejarse pisotear”. 

Recomendaciones para formarnos un buen auto-concepto, una buena auto-imagen, una buena auto-estima y nuestra propia eficacia. Esta es la tarea más importantes de nuestra vida.

Los cuatro pilares del quererse a sí mismo

Somos como un edificio sostenido por cuatro pilares. Cada uno de estos requiere de estar bien construido para que el edificio pueda sostenerse y sostener a otros. Cada uno de nuestros pilares requieren del reforzamiento con pensamientos, actitudes y cuidados de calidad. 

Auto-concepto: (Lo que piensas de ti)

Para lograr buenos niveles de seguridad, confianza y competitividad:

• Acéptate como eres

• Evita pensar mal de ti mismo

• Nadie es perfecto, acepta equivocarte

• Busca calificativos constructivos

Auto-imagen: (Como te ves a ti mismo)

• Tu auto-imagen se transmite a otros

• Date ternura, sé amable y cálido contigo

• Si realmente te agradas y te gustas siempre encontrarás gente que guste de ti

Autoestima: (Es el combustible)

Cuando nos queremos a nosotros mismos se nos abren muchas puertas

• Saca tiempo para el disfrute

• Ejerce tu derecho a sentirte bien

• Auto-elógiate

• Recompénsate cuando logres algo, por mínimo que sea

• Recuerda que tú no eres menos que las demás personas

Auto-eficacia: (Para dar resultados)

• Respétate, trátate bien

• Recuerda que nadie es totalmente capaz o incapaz de algo

• Recuerda que todo es cosa de probabilidades

• Apruébate a ti  mismo

• Cuenta tu porcentaje de bateo

• Evita ser fatalista

• Activa tu memoria positiva

• Rescata tu pasado y reivindícate

Quererse a sí mismo es el hecho más importante que una persona pueda lograr en la vida.

De niños nos dijeron que debíamos querer a nuestro padres, a nuestros semejantes, a Dios; pero poco o muy poco nos hablaron de lo importante y necesario de querernos a nosotros mismos.

De hecho muchas personas son más queridas por sus familiares, parejas o amigos que por ellas mismas. Por nuestra salud y por nuestra felicidad, deberíamos querernos más de lo que otros nos quieren. 

Está demostrado que aquellas personas que tienen un buen nivel de amor a sí mismas se enfrentan a la vida con más valentía, con más entusiasmo, con más confianza, y por supuesto, logran mayores niveles de prosperidad. 

Quererse a sí mismo evita la depresión, da confianza y seguridad y nos fortalece.

Quererse a sí mismo evitará muchas enfermedades que provienen de la desconfianza, del miedo, del rencor, de la envidia, de los deseos de venganza, del resentimiento, etc.

Una persona que se quiere a sí misma se hace inmune a agresiones, a malas vibras y a ofensas. Tiene menos probabilidades de fracasar, y cuando llega a padecer de un fracaso se repone muy rápido. 

Quererse a sí mismo es honrar y reconocer que Dios no se equivocó con nosotros, ni con nadie, que fuimos hechos para cumplir una misión global y personal, para que aportáramos nuestra esencia a los demás.

No importa que otros no nos quieran, o que no nos hayan querido lo suficiente en la infancia; lo importante es reconocer que podemos hacerlo nosotros mismos, a pesar de las experiencias que hayamos tenido.

Reconozcamos nuestra valía como personas y lo importante que somos para nosotros mismos y para los demás.

Si crees que ya te quieres lo suficiente o si tu ego te impide reconocer que siempre puedes mejorar tu auto-estima, por lo menos intenta no disminuirla. ¿Cómo? Haciendo lo siguiente:

• Rememora los logros, aciertos y reconocimientos que hayas tenido en el pasado; por pequeños que hayan sido, hazlos grandes. En ellos están tus fortalezas.

• Reconoce y acepta que siempre tendrás competencia, en todo.

• Cambia tu percepción de las cosas que te hacen sentir mal.

• Identifica tus sentimientos y emociones y ponles nombre.

• Identifica tus verdaderos talentos y habilidades, y ponlos en acción estratégicamente.

• Evitar imitar a otros, cada quien tiene sus propios caminos; sé tú.

• No intentes caerle bien a todos, nadie es “monedita de oro”.

• Reinterpreta tus momentos difíciles o traumantes del pasado.

• Como una moneda, todo tiene dos caras, enfócate en lo positivo.

• Perdona tus errores; los seguirás cometiendo.

• Siempre ten presente que el mundo está lleno de posibilidades.

• Antes de dormir y al despertar, programa tu mente con ideas y frases que te fortalezcan.

• La realidad es muy amplia, no pierdas contacto con la tuya.

• Encuentra actividades que te bajen el estrés.

• Recuerda que el descanso es tan importante como el trabajo.

• Siempre ponte a la altura de cualquiera de tus circunstancias.

• ¿Qué es lo bueno en ti, que los demás no tienen o tienen menos?

• Que todas tus actividades respondan a tu Misión y a tu Visión  personal.

• Evita compararte con otros. 

• Acéptate tal como eres, sin chistar.

Actitudes de la gente con baja autoestima en extremo:

Desconfianza, irresponsabilidad, dependencia, rigidez, inconstancia, etc. Estas personas tienden a ser, en alguna medida, impuntuales, mentirosas, preocupadas, descuidadas consigo mismas, irreverentes, quejosas, manipuladoras, tímidas; llevan una carga muy pesada de culpas y caen fácilmente en violencia intrafamiliar, ya sea como víctimas o victimarios.

Las personas con baja autoestima tienden a ser y sentirse víctimas ante circunstancias negativas. 

De la misma manera, estas personas, inconscientemente están reprimiendo su potencial de liderazgo, ese que todos tenemos, y que la mayoría de las veces está oculto, dormido y esperando a que la voluntad lo despierte.

Cuidado, porque la baja autoestima se manifiesta como un círculo vicioso y es contagiosa. La carencia de ella hace que las personas fácilmente acumulen resentimientos y les cueste trabajo perdonar.

Si tú padeciste de agresión, violencia verbal o física, rechazo, menosprecio, etc., en tu niñez, que te marcaron de una manera negativa en tu adultez y vienes arrastrando algunos sentimientos que te impiden vivir en equilibrio, te invito a que veas la vida con orgullo, y con coraje reclames una mejor posición en el mundo, el lugar al que tienes derecho con tu trabajo. 

La gente con buena autoestima hace un mejor mundo, por ello te pido que empieces a cuidar y mejorar tu autoestima, no sólo la tuya, sino la de tu familia y principalmente la de tus hijos, es la mejor herencia que puedes dejarles.

Mientras tanto ve poniendo atención en qué piensas de ti mismo y cómo actúas ante los demás.

Para sentirte fuerte, protegido, seguro, confiado y con valentía para enfrentarte a todas las vicisitudes de la vida con mayores probabilidades de éxito en tu negocio, debes proteger tu autoestima y desarrollarla a un nivel sano.

Como su nombre lo dice, la autoestima es la valoración que tenemos de sí mismos, la estimación propia de lo que somos y de nuestra originalidad, y se refleja en el cuidado de uno mismo, en el nivel de vida que tenemos, en el manejo de nuestros problemas, en nuestras relaciones, etc.

Una persona con un buen nivel de autoestima vive muy diferente a aquella que no la tiene.

Tu nivel de vida, el monto de tus ahorros en el banco y la forma como te llevas con los demás es un buen indicativo de tu nivel de autoestima.

Igualmente, tus palabras, tu confianza en ti mismo, tus expectativas en la vida y las cosas que crees merecer dicen mucho de cuánto te aprecias.

Quererte a ti mismo también se refleja en el respeto que te tienes; las personas con buen nivel de éste se levantan rápido de sus caídas y ven las derrotas como aprendizaje y como parte de las experiencias necesarias para crecer.

Ten cuidado porque, lo contrario puede hacerte muy vulnerable a la frustración, a sentir miedo y no merecedor de ser exitoso, a auto-sabotear tus objetivos y metas, a  la depresión y hasta las enfermedades.

El alto valor que tienes de ti mismo, te ayudará a enfrentarte a las batallas diarias de la vida y te hará más competente.

Pasó diciembre; el famoso puente Guadalupe-Reyes, las posadas, los brindis, los regalos, ¡Uffff! ¿Qué nos dejó todo esto? Una gran “crudota” este mes de enero.

A los problemas que se presentan en este mes, tales como los pagos del predial, del refrendo del auto, las deudas, las pocas ventas, el desgaste físico que traemos aún por los excesos en comidas y bebidas, las desveladas, etc., se suma el clima, que según los pronósticos, será más intenso en esta ocasión, confirmando que enero, es el mes más frío del año.

Dentro de este contexto, y como cada año, nos enfrentamos, el tercer lunes de enero, con el “Blue Monday”, que según algunos analistas es el día más triste del año. 

Este concepto fue dado a conocer en 2005 como parte de una campaña publicitaria que hizo la agencia de viajes Sky Travel, ahora ya desaparecida, para promover sus viajes. 

El autor del “Blue Monday” es Cliff Arnall, psicólogo y profesor del Centre for Lifelong Learning, de la Universidad de Cardiff.

Según este psicólogo, varios días del mes de enero son los más tristes del año, pero el tercer lunes “es particularmente deprimente”.

Según él, fue resultado de un algoritmo que hizo para diseñar una fórmula que calculara cuándo la gente necesita más apoyo moral y psicológico. Para esto se basó en un análisis de los diferentes factores de estrés que expresan los pacientes que acuden a su consultorio.

Puede que no lo hayas notado pero es cierto, por estas fechas el frío, los días nublados y la poca luz solar que se tiene, al menos en el hemisferio norte, pone triste a mucha gente.

Para muchas personas, en el tercer lunes de enero, unos días antes o después, sus niveles de motivación son más bajos. No es para llegar al suicidio pero llegan a sentirse tristes y sus necesidades de afecto son mayores.

En estas fechas, las redes sociales se inundan de mensajes de ánimo y buenos propósitos para contrarrestar el que se supone que es el día más triste del año.

Algunas personas y compañías aprovechan esta fecha para enviar mensajes motivacionales. Mensajes felices para que la gente se sienta mejor, ofreciendo productos para levantar el ánimo y tratando de convencerlos de que ir de compras los pondrá alegres, y estrenar algo los hará felices. 

Este concepto de “Blue Monday” ha sido criticado por muchos, porque la verdad no es muy acertado, no tiene nada de científico, pero verdaderamente hay algo de cierto en ello. ¿Tú cómo te sientes o te has sentido en estos días?

En algunos países, por ejemplo, enero es el mes del año en que más procesos de divorcio se ponen en marcha. En mucha gente, los psicólogos afirman, que se nota un cambio emocional muy fuerte después de la Navidad y año nuevo, agudizándose en enero.

Sin embargo, aunque no sea muy cierto esto, vale la pena aprovechar la temporada para buscar formas para sentirnos bien, llenos de energía para planear los siguientes meses del año. Aprovechémosla también, para enviar mensajes de ánimo a nuestros familiares y amigos, clientes, vecinos, etc.

El peso del pasado; no me refiero a nuestra moneda, a que antes tenía mucho más valor que el dólar, sino a nuestras cargas personales, a la cantidad de recuerdos que, muchas veces, sin estar conscientes venimos cargando, como un equipaje que llevamos a todos lados.

Los buenos recuerdos son ligeros, pesan muy poco, pero a veces son tan pocos que ni notamos su carga; los que pesan más son todas aquellas malas experiencias que tuvimos tiempo atrás, y que venimos arrastrando a nuestro presente.

Son aquellos resentimientos que tenemos por las ofensas, desaires y rechazos que nos hicieron, o por las culpas que sentimos de aquello que hicimos a los demás; todo esto nos resta energía y nos impide tener una existencia más sana psíquica, psicológica, mental y espiritualmente. Nos demos cuenta o no, estos nos impiden vivir el presente con total alegría, con paz, nos impiden canalizar todas nuestras energías en nuestro negocio para ser más competente.

¿A qué me refiero, concretamente?

• A aquellos pensamientos negativos, que nos impiden llevarnos bien con nosotros mismos y con los demás.

• A las malas experiencias que no hemos podido olvidar y que eventualmente vienen a nuestra mente quitando paz y alegría a nuestro presente.

• A las cosas que creemos que nos hicieron y que no hemos podido perdonar.

• A aquellas cosas que nos quitaron o robaron y que por nuestros apegos no las podemos olvidar.

• A aquellas actitudes malas que nos han hecho quedar mal con otros.

Pensemos, en la mayoría de los casos lo que en verdad nos dolió fue únicamente el orgullo.

Recordemos que todo es mental y que el único lugar donde podemos aliviar nuestros dolores del alma es dentro de uno mismo.

Traigamos a nuestro presente sólo recuerdos bonitos que den alegría a lo que hacemos actualmente.