Ya nos has leído algunas veces sobre este tema, pero vamos a seguir insistiendo aunque parezca redundante; es sólo con el fin de que lo tengas siempre presente.

Algunos actúan como líderes cuando están de buenas, pero se enojan fácilmente, empiezan a gritar y hasta patalean cuando algún empleado comete un pequeño error.

De acuerdo con las nuevas corrientes, entre los grupos y equipos de cualquier tipo, hay tres clases de personas: líderes dominantes, líderes seguidores y simplemente seguidores; estos últimos son la mayoría; sin embargo, hasta los meramente seguidores son líderes también en sus respectivos mundos personales: en lo personal, familiar, social, etc.

Todo es cuestión de reconocer lo que somos y ubicarnos en cada área de nuestro diario hacer.

Lo interesante del liderazgo es que hay líderes que reconocen el liderazgo de otros y lo aprovechan, lo hacen crecer, lo desarrollan.

Muchos líderes nacen, pero la mayoría se hacen, y esto es más meritorio. Todo depende del carácter con que nacemos, del nivel de autoestima, de lo que hemos aprendido y de las responsabilidades que tengamos.

No tenemos que hablar muy bonito para ser líderes, tampoco tenemos que ser seguidos por miles de gentes, ni ser los número uno en una área, ni ser millonarios, ni políticos, en última instancia basta con saber inspirar, sobresalir en nuestra misión.

Liderazgo es una tarea que todos necesitamos desarrollar, principalmente para guiarnos a nosotros mismos, para motivarnos cuando lo necesitamos, para controlar nuestros impulsos, nuestra pereza, nuestro desánimo, etc.; para guiar a nuestros hijos y a nuestra familia.

En todos los negocios, por pequeños y sencillos que parezcan, hacen falta líderes.

Cuando oía hablar de Maquiavelo o que alguien era maquiavélico, me aterrorizaba; lo relacionaba con “el mal”.

Como muchos, me preguntaba cómo es que alguien podía haber escrito un manual de lo “méndigo” que debía ser alguien para llegar a ser gobernante; actitudes que hemos visto por décadas, en muchos políticos y empresarios.

Pero al leer un poco de su obra me di cuenta de que mi concepto de él, estaba errado. 

Maquiavelo no inventó el maquiavelismo, más bien fue un conocedor de los patrones de conducta de los políticos de su época, y que a manera de tratado, los describió en un libro al que tituló “El Príncipe” (1513). 

El príncipe del que habla en su obra, personifica el intenso y obsesivo deseo de conquistar el poder a cualquier precio, y esa era la manera en que lo lograban aquellos que él conoció.

En su obra especifica cuáles deberían ser las características que debería tener alguien para lograr y conservar el poder; para ello, Maquiavelo justifica el uso de la fuerza, la astucia, el engaño, la crueldad, la intriga, etc., siempre que estas acciones sean necesarias para lograr sus objetivos. 

Decía que un nuevo príncipe tenía que estar preparado para no ser virtuoso, ya que “algunas virtudes podían conducirlo a su caída”. Aseguraba que, ciertos vicios podrían traerle “seguridad y prosperidad”.

A través del tiempo, Maquiavelo ha sido considerado como revolucionista del pensamiento político en Europa; sin embargo, en su momento, fue criticado y censurado. Alguien importante del clero, afirmó que su obra estaba “escrita por el dedo de Satanás”, calificativo difundido rápidamente, y de donde nació la palabra  “maquiavélico”.

Queríamos tener una idea de las grasas que estamos consumiendo en casa, en la mayoría de los restaurantes, en puestos de comida, y las que vendemos en nuestra tienda .

Para esto, encontramos en un artículo de la Revista del Consumidor “sobre los  distintos tipos de grasa que contienen que los hacen más o menos saludables”, y que sintetizamos a continuación:

Recordemos: Grasas buenas (Las insasturadas): monoinsaturadas y poliinsaturadas.  Grasas malas: las saturadas y las trans.

Cártamo alto monoinsaturado

Proviene de una variedad genética del cártamo. Contiene un alto nivel de ácido monoinsaturado (ácido oleico: del grupo Omega 9).

Oliva

Existen diversos grados de aceite de oliva que dependen del tipo de aceituna, sabor y proceso de elaboración. Los de oliva extravirgen y virgen contienen un alto nivel de ácido monoinsaturado.

Canola

De color amarillo, proviene de las semillas de la planta de la canola. Es el que contiene un alto contenido de ácidos grasos monoinsaturados, por lo que su consumo es altamente recomendable.

Maíz

De apariencia cristalina, un color amarillo rojizo y un sabor muy aceptado por el consumidor.

Girasol

Tiene una apariencia cristalina y un color amarillo pálido. Destaca por tener un alto contenido de Omega 6.

Soya

Se obtiene de la semilla de soya; es el de mayor producción en el mundo. Es un aceite poliinsaturado que contiene ácido linoleico (omega 6) y ácido linolénico (omega 3).

Cártamo alto poliinsaturado

Se obtiene de la semilla de cártamo. Tiene un alto contenido de ácidos grasos poliinsaturados, entre los que se encuentra el ácido linoleico (omega 6).

Ahora resulta que la manteca de cerdo no es tan mala como nos decían; lo malo de ella es, como en todo, el exceso.

Ya sabemos, que las grasas, además de agregar sabor y suave textura a los alimentos que consumimos, “son muy importantes para el organismo porque proporcionan energía, son fuente de ácidos grasos indispensables y ayudan a la transportación de algunas vitaminas”.

Durante cientos de años, la manteca fue la principal grasa que se utilizaba en las cocinas mexicanas; sin embargo, hace unas décadas, se le empezó a satanizar, argumentando que era la causa de colesterol malo, de enfermedades del corazón, de la gordura, y es cierto, por eso no hay que abusar de ella.

En los 80’s y en los 90’s, “fue señalada por dietistas y nutricionistas como el mayor mal de nuestra sociedad”, por lo que se empezaron a vender mucho los aceites comestibles vegetales. 

Pero ahora, la manteca está siendo reconocida y aceptada por algunos especialistas y nutriólogos, quienes aseguran que la manteca de cerdo tiene sus beneficios. 

Además de que le da un mejor sabor a los guisados, aseguran que el 45% de sus grasas son monoinsaturadas (grasas buenas), no contiene grasas trans, es fuente de vitamina D y tiene mejor cocción con los alimentos.

De hecho en muchos restaurantes, loncherías, cocinas económicas y en las cocinas de los mercados, algunos guisados los siguen haciendo con manteca para mejorar el sabor, sobre todo en los frijoles.

No obstante, lo sabroso que puedan ser los guisados con manteca, debemos tener cuidado de la cantidad que ingerimos y de su frecuencia. 

No estamos sugiriendo su uso diario, siempre serán más saludables los aceites vegetales.

¡Increíble! Los zapatos de tacón alto fueron creados originalmente para los hombres.

Según los historiadores de la moda, el tacón alto lo usaron primeramente los ¡guerreros persas! (Irán), debido a que con ellos se ajustaban bien a los estribos del caballo, ayudándoles a sujetarse bien a éstos, y así podían disparar sus flechas con mayor precisión.

El estilo de estos zapatos fueron adoptados por la gente rica de Europa debido a que les daba una “apariencia viril, esa masculinidad que de repente sólo podía alcanzarse con calzado alto”.

Poco después, las clases bajas de ese continente los comenzaron a usar también, con lo que se dio un boom. Sin embargo, las clases altas, con el fin de diferenciarse los empezaron a usar cada vez más altos, lo que para las clases bajas era muy incómodo, pues tenían que caminar mucho por las feas calles de esa época.

La historia nos habla mucho del Rey de Francia Luis XIV,  (1661-1711), quien para sustituir su baja estatura de apenas 1.63 m. usaba tacones de 10 centímetros, y además, puso como regla a su personal más cercano que usara tacones rojos.

Esta moda se fue extendiendo rápidamente y con mucho furor por toda Europa, principalmente entre los nobles. A finales del siglo XVII el Rey de Inglaterra emitió un edicto, estableciendo que sólo los miembros de la nobleza podían calzarlos, aunque en la práctica, la clase baja los siguió usando.

Con el afán de sentirse al mismo nivel que los hombres, las mujeres empezaron a adoptar algunos elementos del vestuario masculino, lo que hizo que rápidamente se extendiera a ellas el uso de zapatos de tacón.

Sin embargo, la moda pasó muy rápido por esos países, ya que para 1740, habían dejado de usarse los tacones altos. 

Se dice que fue desde mediados del siglo XIX, con el invento de la fotografía, que las mujeres volvieron a usar este tipo de tacones, ya prácticamente para quedarse; este reinicio se dio entre las familias aristócratas, quienes buscaban lucirse y verse reflejadas por este invento.

Muchos creíamos que la época en la que el sexo masculino caminaba de puntillas había quedado atrás, que “era poco probable el retorno de los tacones a la vestimenta masculina”, pero ¡no!

Actualmente, lo tacones altos son defendidos no sólo por gays o transexuales, hay un movimiento llamado “mens in heels” (hombres en tacón) que “surge por y para hombres que reivindican que el calzado de tacón alto no es exclusivo de mujeres”, y los lucen en eventos de moda y fiestas privadas.

Es un grupo numeroso de personas del sexo masculino que buscan “no expresar su sexualidad a través de su ropa, sino como un modo de transgresión, inconformismo, rebeldía, admiración y como defensa de un calzado que originariamente fue creado para el hombre”.

Incluso tienen su página (es.wikihow.com/usar-tacones-altos-para-hombres)dedicada a “hombres vistiendo ropa masculina”, concepto que busca se les desvincule de cualquier tendencia sexual y donde dan consejos de cómo usarlos.

Los que están muy metidos en esto, aseguran que es una tendencia, y que cada vez habrá más gente usándolos.

¿Será que ya tendré que ir comprando los míos?

Aunque muchos los usan como elegancia, como moda o por diferenciarse, mucho de esto tiene que ver con poder destacar sobre los demás.

Estamos a medio año; es tiempo de “armar” un plan para lo que resta de 2019.

¿Cuántas cosas pueden suceder en los siguientes seis meses? Podríamos tener más competidores, nuevos productos, nuevas promociones por parte de proveedores, y muchas cosas más que nos podríamos imaginar, todas con altas posibilidades de que sucedan.

Es un hecho que cuando las personas trabajamos sobre metas específicas desarrollamos más nuestro potencial. 

No tener metas en la vida es como ir en un barco a la deriva; imagínatelo: la tripulación, tu familia, tus clientes, etc., le preguntan al capitán o capitana, que eres tú en este caso ¿A dónde nos dirigimos?, y él contesta, ¡no sé!.   

Si tenemos suerte los vientos nos llevarán a lugares  tranquilos, pero nuestro futuro no podemos dejarlo a la suerte, nos estaríamos jugando el destino propio y de nuestra gente.

Por ello, se hace necesario y conveniente tener metas que nos hagan levantarnos con más ganas en las mañanas y que nos den luz para visualizar las rutas que debemos tomar; que den sentido y razón a nuestras actividades diarias.

Tener una meta nos permite centrar nuestras energías para descubrir las maneras de alcanzarla. Cuando trabajamos sobre algo en específico nuestro subconsciente nos mueve a lograrlo rompiendo paradigmas que antes nos bloqueaban.

Las metas deben cumplir tres condiciones básicas para que se logren, deben ser: 

• Realistas: Que las condiciones del entorno y nuestras habilidades y preparación permitan lograrla. 

• Alcanzables: Todo acorde a nuestras capacidades. Esto evitará frustraciones.

• Medibles: Hacer un cuadro de avances parciales, indicando tiempo y acciones realizadas. Esto nos permitirá ver lo que nos falta para llegar a la meta. 

Una vez fijada una meta preguntémonos ¿Qué tengo que hacer para lograrla? ¿Cómo y cuándo? Esto se traducirá en un plan de acciones específicas que nos conducirán a ello.

No esperemos a que otros nos empoderen, podemos hacerlo nosotros mismos.

¿Cómo? A través de lo que Stephen Covey, llama “Victorias privadas”; es decir, de nuestros logros personales internos. “Aquellos retos personales que nos proponemos y logramos”. 

Cada vez que logramos dominar alguno de lo que Covey señala como “demonios internos”, como la pereza, malos hábitos, consumismo, comer o beber alcohol en exceso, malas actitudes, etc.; cualquier cosa que nos cuesta trabajo, aumentamos nuestro poder.

Cada logro de éstos, es una batalla que ganamos y nos hace fuertes o más fuertes. Esos triunfos nos dan seguridad, autoconfianza, mejoran nuestra auto-estima y nos hacen sentir poderosos. 

Los triunfos internos nos hacen sentir vigorosos, satisfechos, nos dan carácter, fortaleza, autoconfianza. Con cada uno, aumentamos las posibilidades de lograr más “Victorias privadas”.

¿Cómo se consiguen estos triunfos? A través del dominio de nuestra voluntad, de la disciplina, del entrenamiento de buenos hábitos, del cumplimiento de los compromisos con nosotros mismos, etc. 

La importancia de las “Victorias Privadas” que logremos, es que sólo con éstas, como antecedente, nos podrán conducir al logro de “Victorias Públicas”, aquellas que logramos en nuestro trabajo, negocio, pareja, familiares, amigos, etc., llámense reconocimientos, éxito en nuestra profesión y en los negocios, etc.; satisfacciones de alto nivel.

El carácter y la madurez que nos dan las “Victorias Privadas”, nos hacen, en un primer paso, ser independientes, y posteriormente lograr la necesaria interdependencia para cuando decidamos poner nuestro propio negocio. 

El principio aquí, es “de adentro hacia afuera”. Difícilmente podremos triunfar afuera, si no lo hacemos primero, dentro de nosotros.

¿Te interesa sentir la fuerza del poder interno? Ahora, ya sabes cómo!

Eso fue lo que expresó el director de la CONDUSEF cuando después de una investigación, reconoció oficialmente la existencia del negocio ilegal y muy riesgoso, conocido como “Gota a Gota”.

“Se trata de un sistema de préstamos engañosos implantado por grupos de colombinos y mexicanos, que desde hace cuatro años, vienen funcionando en más de 20 ciudades del país”.

El director dijo que hay tener cuidado porque van a los pequeños negocios, entre ellos tiendas de abarrotes a ofrecer préstamos “facilitos y rapiditos”. Y es cierto, así son; sin embargo, tienen un gran riesgo.

– Son préstamos inmediatos a plazo de 20 días.

– Sin fiador ni garantía.

– Sólo te piden una identificación oficial y un comprobante de domicilio.

Dijo también, que lo peligroso está en lo siguiente:

– La tasa de interés es del 20% por los 20 días, equivalente al 365% anual.

– El pago se tiene que hacer en cuotas diarias, y  acuden a cobrarlas a los negocios. 

– Con la primera cuota que se atrasen, la tasa del crédito sube hasta el 40%.  

La necesidad de liquidez en los negocios es parte de su vida diaria, por lo que es probable que algunos caigan en atrasos, situación que los haría entrar en el círculo vicioso en que se convierten estos préstamos, y del que es muy difícil salir. 

Pero eso no es casual, el sistema está bien planeado para que se caiga en él, y “eternamente” estarles pagando altos intereses.

Los deudores que se atrasan dos o tres pagos, han sufrido amenazas, les han quitado equipo de trabajo, mobiliario, los llegan a golpear y hasta su vida corre peligro. 

El mismo director recomendó tener cuidado para evitar caer en ellos.

Como todo en la vida, los conflictos tienen su lado bueno si sabemos manejarlos. 

Manejados con inteligencia, los conflictos son necesarios para el desempeño eficaz de una empresa. Mal manejados pueden ser destructivos, pero una buena dosis de éstos, bien administrados, son indispensables para mantener a una empresa con dinamismo e innovación.

Existen ambientes empresariales con “conflictos funcionales”, donde se desarrollan “competencias conversacionales”, y donde a través de debates, se aprenden a manejar y se les saca provecho para el desarrollo de la misma empresa.

Algunas empresas consideran que el “conflicto inducido” es una herramienta útil para los directivos ya que propicia nuevas ideas, desafiando el talento de sus funcionarios. Consideran que “los conflictos sirven como uno de los motores de desarrollo personal y de crecimiento mutuo”.

Los expertos te recomiendan que en las juntas periódicas que tengas con tu gente, fomentes la discusión de un problema en donde haya ideas, aparentemente contradictorias; esto para que aprendan a manejar, en conjunto, los desacuerdos, pero siempre cuidando de que nadie se manifieste a través de la emoción. 

Ideas para manejar bien un conflicto en una empresa: 

• La técnica de negociación recomendada al encarar un conflicto es identificar qué fue lo que lo ocasionó; que cada parte analice el conflicto desde el punto de vista de su contraparte, aclarando las diferentes percepciones.

• Enseguida, “establecer los aspectos o puntos en los que sí están de acuerdo las partes; es decir, encontrar similitudes en los intereses, experiencias, expectativas, etc. Posteriormente, ir reconociendo los diferentes puntos de vista, evaluando las afinidades y las diferencias, todo esto dentro de un esquema de querer resolver el conflicto o problema, en donde ambas partes obtengan resultados equitativos”. 

El resentimiento es una carga psicológica que, en mayor o menor medida, muchos traemos, que nos impide triunfar en la vida personal y en nuestro negocio. Esa carga la llevamos a todos lados, muchas veces sin darnos cuenta.

Es también un veneno que se lleva en la sangre y en el alma, y que contamina todo nuestro ambiente, dañando a nuestra persona, a nuestra familia y a nuestras relaciones en general.

El resentimiento surge por daños que nos hicieron en el pasado, algo que vivimos y no nos gustó, agresiones físicas o verbales, algo que solicitamos y se nos negó, algo que pedimos que se hiciera y no nos obedecieron, etc.

Es un sentimiento que se manifiesta en el presente por el fuerte impacto que tuvieron esas experiencias en nosotros. Es   volver a sentir esas experiencias con el dolor que crearon.

El resentimiento se alimenta del pasado, daña nuestro presente y nos ofrece un futuro sombrío. Cuando surge en personas con alta sensibilidad, algunas veces lo utilizan como arma para jugar al papel de víctimas, con los resultados que esto contrae.

El resentimiento es curable y para ello existe el perdón: Perdona todo y a todas las personas. Perdona a tus padres, a tus maestros, a tus exjefes, a tus amigos, vecinos, clientes, etc.,  pero principalmente perdónate a ti mismo. Perdona tus errores, tus pecados, tus fracasos, tus defectos, etc.

Si Dios nos perdona ¿por qué no perdonarnos nosotros?

Técnicas para perdonar:

• Reescribe las situaciones de tu pasado que  creas te hicieron daño, dales otra interpretación. 

• Vive el presente, no te des tiempo para pensar en el pasado.

• Aprende de tu pasado, sácale jugo; puede convertirse en la mejor universidad para tu crecimiento y evolución, para tu felicidad y la de tu familia, para el éxito de tu negocio.

• Piensa que todas nuestras experiencias son lecciones, y que tenemos que aprender de ellas  para no volver a repetirlas. 

• Valora todo lo que eres y tienes, y da gracias al Creador porque esas experiencias no fueron más fuertes. 

• Perdona a la gente, ten en cuenta que nadie es o será como tú quieres que sean, ni siquiera nuestros hijos. 

• Piensa que generalmente las personas que ofenden y agreden, son personas que viven con miedo, con sentimientos de culpa y de inferioridad. Piensa en las circunstancias que vivieron ellos en el momento de la agresión, tal vez nosotros hubiéramos hecho lo mismo, o tal vez peor.

Si te cuesta trabajo practicar lo anterior, recuerda que Jesucristo lo perdonó todo: ofensas, burlas, críticas, agresiones y hasta la muerte. Perdonó aún cuando nunca nadie le pidiera perdón, aún cuando continuaran agrediéndolo.