Queríamos tener una idea de las grasas que estamos consumiendo en casa, en la mayoría de los restaurantes, en puestos de comida, y las que vendemos en nuestra tienda .

Para esto, encontramos en un artículo de la Revista del Consumidor “sobre los  distintos tipos de grasa que contienen que los hacen más o menos saludables”, y que sintetizamos a continuación:

Recordemos: Grasas buenas (Las insasturadas): monoinsaturadas y poliinsaturadas.  Grasas malas: las saturadas y las trans.

Cártamo alto monoinsaturado

Proviene de una variedad genética del cártamo. Contiene un alto nivel de ácido monoinsaturado (ácido oleico: del grupo Omega 9).

Oliva

Existen diversos grados de aceite de oliva que dependen del tipo de aceituna, sabor y proceso de elaboración. Los de oliva extravirgen y virgen contienen un alto nivel de ácido monoinsaturado.

Canola

De color amarillo, proviene de las semillas de la planta de la canola. Es el que contiene un alto contenido de ácidos grasos monoinsaturados, por lo que su consumo es altamente recomendable.

Maíz

De apariencia cristalina, un color amarillo rojizo y un sabor muy aceptado por el consumidor.

Girasol

Tiene una apariencia cristalina y un color amarillo pálido. Destaca por tener un alto contenido de Omega 6.

Soya

Se obtiene de la semilla de soya; es el de mayor producción en el mundo. Es un aceite poliinsaturado que contiene ácido linoleico (omega 6) y ácido linolénico (omega 3).

Cártamo alto poliinsaturado

Se obtiene de la semilla de cártamo. Tiene un alto contenido de ácidos grasos poliinsaturados, entre los que se encuentra el ácido linoleico (omega 6).

Ahora resulta que la manteca de cerdo no es tan mala como nos decían; lo malo de ella es, como en todo, el exceso.

Ya sabemos, que las grasas, además de agregar sabor y suave textura a los alimentos que consumimos, “son muy importantes para el organismo porque proporcionan energía, son fuente de ácidos grasos indispensables y ayudan a la transportación de algunas vitaminas”.

Durante cientos de años, la manteca fue la principal grasa que se utilizaba en las cocinas mexicanas; sin embargo, hace unas décadas, se le empezó a satanizar, argumentando que era la causa de colesterol malo, de enfermedades del corazón, de la gordura, y es cierto, por eso no hay que abusar de ella.

En los 80’s y en los 90’s, “fue señalada por dietistas y nutricionistas como el mayor mal de nuestra sociedad”, por lo que se empezaron a vender mucho los aceites comestibles vegetales. 

Pero ahora, la manteca está siendo reconocida y aceptada por algunos especialistas y nutriólogos, quienes aseguran que la manteca de cerdo tiene sus beneficios. 

Además de que le da un mejor sabor a los guisados, aseguran que el 45% de sus grasas son monoinsaturadas (grasas buenas), no contiene grasas trans, es fuente de vitamina D y tiene mejor cocción con los alimentos.

De hecho en muchos restaurantes, loncherías, cocinas económicas y en las cocinas de los mercados, algunos guisados los siguen haciendo con manteca para mejorar el sabor, sobre todo en los frijoles.

No obstante, lo sabroso que puedan ser los guisados con manteca, debemos tener cuidado de la cantidad que ingerimos y de su frecuencia. 

No estamos sugiriendo su uso diario, siempre serán más saludables los aceites vegetales.

Aunque no lo creas, estos nombres raros existen en nuestro país; son nombres de poblaciones pequeñas, nombres que heredamos de nuestros ancestros prehispánicos.

Esta es información que nos llegó de uno de nuestros lectores, y que checamos fue publicada por Ricardo Pineda en 2016, en El País.

A mi hasta se me atoró la lengua al tratar de pronunciarlos. Te desafío a que lo hagas tú, te podría resultar divertido y te dará conocimiento. 

Aquí un extracto de la publicación:

• Bacadéhuachi (Sonora)

Este nombre proviene de la etnia Ópata, Bacadéhuachi, está ubicada al noroeste de Sonora y fue fundada en 1645 por el misionero jesuita Cristobal García; esta localidad significa “la entrada del carrizo”.

• Basaseachic (Chihuahua)

Es el parque nacional en donde se encuentra la segunda caída de agua más alta del país tiene un nombre que significa “lugar de coyotes” o “cascada”, según el pueblo rarámuri.

• Tzintzingareo (Michoacán)

Se localiza entre los municipios de Maravatío y Ciudad Hidalgo; el nombre de este pueblo artesano tiene un origen purépecha que quiere decir “santuario de colibríes”, muy similar al origen de otra localidad michoacana: Tzintzuntzan.

• Hecelchakán (Campeche)

Al norte del puerto campechano se encuentra esta ciudad que, en maya-yucateco, es el equivalente a “sábana del descanso”.

• Jechtojtik (Zinacantán, Chiapas)

El nombre de esta localidad de menos de cien habitantes no tiene una traducción al español pero proviene de una variante del tzotzil que significa “La Granadilla”.

• Tahdizbchén (Yucatán)

Se ubica a seis kilómetros de Mérida; el nombre de esta subcomisaría tiene su génesis en el maya-yucateco y quiere decir “pozo muy escrito”.

• Tlatlauquitepec (Puebla)

Es uno de los pueblos mágicos de la Sierra Norte poblana. El nombre de este municipio equivaldría a decir “el cerro que arde” o “el cerro cabezón”, en náhuatl.

• Yachihuacaltepec (Toluca, Estado de México)

Originalmente llamado San Marcos Yachihuacaltepec, el nombre de este pueblo se refiere a “los que poseen casas en el cerro de las flores”. Se ubica al norponiente del Mpio. de Toluca, a un lado de la carretera que conduce a Calixtlahuaca, otro nombre algo difícil de pronunciar.

• Tancanhuitz (San Luis Potosí)

Es uno de los municipios potosinos con más lluvias, su nombre puede ser interpretado como “canoa llena de flores” o “simplemente lugar de flores”.

• Alaxtitla Ixcacuatitla (Veracruz)

Quien pueda decir “Vengo de Tlaxcalixtlahuaca pero voy para Alaxtitla Ixcacuatitla” seguro es un veracruzano de cepa y muy probablemente de Chicontepec. No hay demasiado consenso en el significado de su nombre, pero lo más cercano es algo similar a “lugar donde se pone arena en abundancia”.

• Tlalnelhuyocan (Veracruz)

Es también de origen náhuatl; cuando nombras a este pueblo perteneciente a Jilotepec, es como si dijeras “lugar donde hay raíces” o “lleno de raíces”.

• Xalpatláhuac (Guerrero)

Localizado al este de Chilpancingo; el nombre de esta cabecera municipal tiene su origen en una derivación de dos elementos: xalli, que significa “arena”, y patláhuac, que equivale a “ancho”. Su traducción es “arenal ancho o amplio”.

Actualmente, por medidas gubernamentales, o por darle más calidad de atención a los hijos, o porque cada vez se muere menos gente, sobre todo niños, desde 1976 nuestro país ha ido descendiendo el porcentaje anual en el crecimiento poblacional; actualmente tenemos una tasa del 1.37%.

Más a detalle, y según datos de la Organización de las Naciones Unidas, la CDMX y su área conurbada es actualmente la quinta ciudad más poblada del mundo, con 22 millones de habitantes, aunque cifras locales hablan ya de 23 millones.

Las Áreas Metropolitanas más pobladas del mundo:

1.- Tokio, con 37 millones

2.- Nueva Delhi, con 29 millones; 

3.- Shanghai, con 26 millones, 

4.- Sao Paulo, con 22.2 millones, y 

5.- CDMX con 22 millones 

Si a los 22 millones de habitantes del A. M. de la CDMX, le sumamos la población flotante que diariamente se mueve en esta urbe, calculada en dos millones, más aquellos migrantes que vienen de Centroamérica y que deciden quedarse en esta ciudad, imagina cuántos podremos ser en realidad.

De cualquier manera, los especialistas consideran que “El A. M. de la CDMX continuará creciendo por sí misma, y que  para el año 2035 contará con un total estimado de 27 millones”. 

Suena tremendo, pero aunque pudieran no afectarnos directamente estas estadísticas, siempre es necesario saberlas para conocer el entorno en que nos movemos, lo que nos da una visión más amplia de nuestro negocio.

Sin embargo, como detallistas, deberíamos considerar estos datos para nuestras estrategias de ventas a mediano y largo plazo. ¿No crees?

Si volteas a tu alrededor, te darás cuenta que juegas un rol sumamente importante para tu comunidad, teniendo el gran beneficio de la cercanía y comunicación con tu clientela día a día.

Tienes la dicha de ser la primera opción de compra de tus clientes y que éstos siempre te consulten para comprar un producto, y a veces hasta te pidan alguna opinión en temas más personales.

Y sí amigo mío, tu posición es clave y tienes el privilegio de tener contacto directo con las personas que deciden si tu negocio es exitoso o no, así que deseo que una vez que acabes de leer este artículo puedas utilizar tu Súper Poder en tu beneficio para continuar haciendo de tu tienda todo un éxito.

A continuación enlisto algunos súper-poderes que no puedes perder de vista para que los uses a partir de YA y te mantengas como el favorito de la colonia:

1. Súper Actitud. Siempre con el ánimo y la calidad de servicio bien puestos, esto generará que toda aquella persona que entre a tu tienda quiera regresar gracias al trato que recibe de tu parte. 

2. Súper Memoria. Las personas que van a comprar a tu negocio te agradecerán de sobremanera que recuerdes su nombre o los productos que compran cotidianamente.

3. Súper Asesor. Fomentarás un gran lazo de confianza si en vez de vender: asesoras a toda persona que entra en tu comercio recomendando tanto productos como dando tips de uso de cada uno.

4. Súper Oído. Escucha – Escucha – Escucha y Escucha a tus clientes, la clave del éxito está en la necesidad que cada uno de ellos te pueda transmitir.

5. Súper Limpieza. Siempre se agradecerá que tu negocio se encuentre limpio, con buen aroma, anaqueles acomodados y relucientes, pues recuerda que es tu patrimonio y reflejo de tú persona.

6. Súper Sonrisa. Sin duda, lo único que puedes dar sin cobrar en tu negocio y al por mayor, serán las: ¡sonrisas!

El secreto de un cliente feliz es que siempre lo mantengamos satisfecho.

¿Qué esperas? Comienza a utilizar estos Súper Poderes y mucho me gustará saber tus comentarios y resultados obtenidos, búscame en Facebook como: Heliel Palmer Oficial, dale Like y a cambio te seguiré compartiendo muchos tips e información que sin duda alguna te será de mucha utilidad.

¡Nos leemos en la próxima!

Como sabemos, los seres humanos somos entes sociales; nacimos para convivir cerca de los demás, para comunicarnos con ellos, para ser escuchados y saber lo que otros saben y piensan.

Pero parece que la parte humana de la convivencia ha ido disminuyendo desde que se creo el internet comercial y sobre todo desde que se popularizaron las redes sociales; ahora nos comunicamos con mucho más gente que antes, aunque estemos lejos o muy lejos de ellos.

Muchos aseguran que esta deshumanización es porque acercamos a los que están lejos y alejamos a los que están cerca; esto pudiera decirnos que con los cercanos no nos podemos comunicar tan bien como con los que están lejos. ¡Qué pena!.

Sin embargo, las redes sociales compensan y mejoran, en buena medida, este fenómeno social, en virtud de que satisfacen la necesidad humana de ser escuchados, tomados en cuenta, reconocidos y hasta valorados.

Es cierto, ampliamos nuestro mundo, nos comunicamos ahora con mucho más gente que antes, más gente sabe de nosotros, y a veces más que nuestras propias familias. Podemos hablar o escribir, sin que nadie interrumpan nuestra conversación, podemos decir lo que queramos sin pena y hasta podemos confesar nuestros pecaditos, porque generalmente no nos están mirando, no importando si leen nuestros mensajes después.

Hasta cierto punto, la falta de aprecio y reconocimiento, se suple con las redes sociales; en ellas comentamos, hablamos, compartimos nuestras opiniones y puntos de vista de cualquier cosa; nos enteramos de algunos sucesos que jamás transmiten en la tele; todo con un lenguaje ligero, informal y coloquial; nadie nos calla o interrumpe, aquí nadie pretende dominar la conversación, y no importa si a algunos no les gusta lo que hablamos o escribimos; en las redes podemos decir hasta cuántas veces fuimos al baño por la noche o cuántos gases me eché esta mañana.

Qué maravilla eso de las redes.

Pedro Armendáriz fue una de las figuras más importantes de la llamada “Época de Oro del Cine Mexicano”, así como de la historia de nuestra cinematografía.

Hijo de padre mexicano y madre estadounidense, Armendáriz fue criado en Texas, por lo que hablaba muy bien tanto el inglés como el español.

Fue un actor que destacó por su fuerte personalidad y por su imagen muy varonil; trabajó en más de 100 películas; la primera de ellas fue “María Elena” (1935), a la edad de 23 años; la última “Desde Rusia con amor” fue en 1963.

Fue un artista muy alto, guapo, de ojos verdes; muchas mujeres de la época y algunos hombres también, lo admiraban. Fue muy versátil, actuaba en papeles de hombres duros y varoniles, indígenas, campesinos y hasta revolucionarios como en la película donde protagonizó a Pancho Villa. 

Pregúntale a las abuelitas, ellas lo han de recordar muy bien.

También participó en películas de Hollywood y de Europa. Entre las internacionales más famosas, se encuentra la película “Desde Rusia con amor” de 1963, que filmó poco antes de morir, y que fue la segunda versión de James Bond, al lado de Sean Connery, el primer James Bond.

Durante la filmación, ya mostraba los primeros síntomas de padecer cáncer, y debido a los fuertes dolores que ya sentía, la última escena en la que participaría, tuvo que actuarla un “doble”.

Cuando le declararon el cáncer, éste estaba ya en una fase terminal, tanto así, que su fallecimiento se produjo cuatro meses antes del estreno de la película. 

En 1953, había participado en forma destacada en una versión de la película “Lucrèce Borgia”, filmada en Francia. 

Debido a que alcanza a más población y a más países, este nuevo tipo de esclavitud es más grave de lo que han sido otros a través de la historia de la humanidad; abarca a mujeres y hombres, y aunque la mayoría son millennials y de la generación “Y”, los hay de todas las edades y todos los géneros.

Esta esclavitud es apego, vicio, adicción, dependencia total, y conlleva sufrimiento. Increíble, pero los niños de ahora, desde muy pequeños y con apenas seis meses de edad, ya reclaman el celular. Hay padres que desde antes de nacer su primer hijo, ya se los compraron como su primer regalo.

¿Por qué nos hacemos esclavos, qué sentimos, qué nos provoca, qué hace sentirnos extasiados al usarlo?

Apenas despertamos, lo prendemos, lo últimos que hacemos es usarlo, y peor aun, algunos se duermen con el celular prendido y despiertan para atenderlo y ver qué les escribieron.

Muchos esperamos ansiosamente un ”like” de lo que ponemos, o que nuestros seguidores vayan aumentado cada día.

Muchos otros ponen en riesgo su salud, su integridad física; lo usan al conducir, al caminar, al cruzar calles y avenidas, en el cine, en el restaurante, en cualquier lugar, muchos hasta interrumpen el momento íntimo con su pareja, para contestarlo. 

A otros “les vale” perder a su pareja, y hasta a su progenitora, pero cuando pierden o les roban su celular, hasta quieren suicidarse.

Sucede como con su mascota; cuando tienen que cambiar de dispositivo, el anterior lo llevan a enterrar, les ponen veladoras y les rezan y hasta se quieren enterrar con ellos, porque el celular es más que un familiar. 

Y cómo no, si creemos que lo es todo para nosotros; es nuestro asistente personal, tiene todo lo que necesitamos y queremos; pareciera que no hay nadie ni nada que lo sustituya.

Una de estas muertes, fue la de un famosísimo actor mexicano.

Se trata de Pedro Armendáriz quien en 1963, a los 51 años, murió de cáncer de riñón, y no directamente por la enfermedad, sino que se suicidó al no soportar los dolores que venía padeciendo desde tiempo atrás.

Su doctor le había dicho que sólo le quedaba un año de vida, y como siempre cargaba una pistola Magnum calibre 357, en un momento que lo dejaron solo, se disparó.

Unos meses antes, había viajado a Londres, para realizarse algunos estudios, a su regresó ya utilizaba silla de ruedas y se encontraba grave.

De hecho, todos los fallecidos eran actores. Otro muy famoso en Estados Unidos, fue John Wayne, quien murió de cáncer en el estómago y pulmón. Esto es histórico.

Corría el año de 1956, cuando Armendáriz, junto con otras 220 personas, estaba en la filmación de la película “The Conqueror” producida por Howard Hughes, un famoso personaje estadounidense muy conocido por sus riquezas y sus excentricidades, y que hasta película hicieron de su vida.

Las escenas, se realizaron en el estado de Utah, Estados Unidos; cerca de ahí, en el vecino estado de Nevada, el gobierno norteamericano había realizado pruebas nucleares y la  radioactividad residual afectó a muchos de los participantes del largometraje.

En 25 años, 91 de las 220 personas involucradas en la producción, desarrollaron cáncer, de las cuales murieron 43. Los médicos aseguraron que sus enfermedades se atribuyeron a la radiación a la que se habían expuesto todos. 

Generalmente, son poblaciones que están retiradas de las carreteras principales, sólo están indicadas sobre éstas.

1.- Buckingham.  

No se sabe quien le puso tan elegante nombre, pero posiblemente está relacionado con la población del mismo nombre que está al norponiente de Londres, Inglaterra o con el nombre del palacio de la reina Isabel II.

El Buckingham de México es una población del municipio de Santa María del Oro que colinda con el municipio de Tepic, Nayarit y cuenta con 457 habitantes. 

2.- Tangamandapio.

Supimos de esta población por el  programa televisivo “El Chavo de 8”, en el que Jaimito “el cartero” lo mencionó muchas veces. Está ubicado en el estado de Michoacán, en una región cercana a Jalisco, a 165 km al oeste de Morelia y cuenta con 11,000 habitantes.

3.- Tangas.

Es el nombre que le dan muchos pobladores del lugar cuando se les pregunta de dónde son. Se refieren a Tangancícuaro, ubicado al norte del Estado de Michoacán, a 120 km de Morelia y a 170 km de Guadalajara. Cuenta con una población de 38,621 habitantes.

4.- Angangueo.

Su nombre lo dio a conocer un personaje femenino del programa televisivo “Vecinos”. Está ubicado dentro del Estado de Michoacán, casi colindando con el Estado de México; precisamente dentro del Santuario de la Mariposa Monarca, adelante de El Oro y Tlalpujahua. Cuenta con 10 mil habitantes.

5.- Las Tetillas.

Esta localidad está situada en el Municipio de Río Grande, Zacatecas, al norte de Fresnillo. Tiene 1,799 habitantes. En la localidad hay 881 hombres y 918 mujeres y hay apenas 435 viviendas.

6.- La Verija.

Aunque pudiera parecer una palabra obscena, La Verija es una población perteneciente al municipio de Carácuaro, en el Estado de Michoacán de Ocampo. Cuenta sólo con 15 habitantes. En La Verija existen apenas tres viviendas.

7.- Pitorreal.

Es un pueblo pequeño con 60 cabañas, ubicado en el Estado de Chihuahua, a 365 km de Los Mochis, Sinaloa. Muchos piensan que se llama así en honor a “La Mexicana” una gran piedra que dicen tiene forma de pene, ubicada a unos 4 km del pueblo, y que es muy visitada por turistas curiosos para ver dicha piedra.

8.- Naco.

Se dio a conocer en el centro del país, por la serie televisiva “Run coyote run”. Es una población del Estado de Sonora ubicada en la frontera con Estados Unidos. Cuenta con 6,069 habitantes y se encuentra a 155 kilómetros de Nogales y a 55 de Agua Prieta. Es conocida por la calidad de muebles que fabrican con madera de palo-fierro y metal.

9.- Cuajinicuilapa.

Está ubicada en la costa chica del estado de Guerrero y colinda con Oaxaca. Conocida como “La perla negra de México, La pequeña África de México o La capital de los negros de México”, ya que la mayoría de su población es de raza negra, muchos de ellos pertenecientes a pueblos de esclavos fugitivos.

10.- Parangaricutirimícuaro.

Parece un trabalenguas, pero en realidad se trata de un pueblo que existió en el estado de Michoacán y que fue destruido con el nacimiento del volcán más joven del mundo, el Paricutín. Del pueblo sólo sobrevivieron parte de una iglesia y algunas casas, que hoy en día son el atractivo turístico de la región. 

11.- Jalos. 

Su gente lo llama así, pero su nombre es Jalostotitlán. Está ubicado en la región de los Altos de Jalisco. Es famoso por sus mujeres bellas. Cuenta con 25 mil habitantes.