A muchos, nos llamaron la atención las expresiones que hizo el ex-presidente, cuando fue invitado al 80 aniversario del partido que lo llevó al poder.

Su rostro y sus palabras irradiaban odio, sed de venganza, dolor y coraje, cuando dijo que hay que darle en la “M…” a la 4T.

Como cualquier mexicano, aunque sea ex-presidente, está en su derecho de expresar sus ideas sobre cualquier tema, pero no había yo alcanzado a comprender esas expresiones.

Me sorprendió su incoherencia. ¿Cómo alguien, con fuertes valores religiosos, puede guardar tanto rencor en sus adentros? Recordemos cuando, bien cumplidor, acudía a misa los domingos, como queriendo darnos un ejemplo.

¿Será que ya lo envalentonó la yerba verde que quiere sembrar, esa de la que quiere ser el principal exportador de México, o será que así se pone uno a los 77 años de edad? ¡Qué horror!

Esas actitudes serían propias del diputado Noroña, por ejemplo, de quien no nos sorprende nada de eso. 

Bueno, al fin y al cabo Fox, es oposición. ¿Pero de cuál?, porque en varias ocasiones apoyó más al partido del sexenio anterior que al suyo. 

De cualquier manera, se trata de un antagonismo entre alguien de la extrema derecha contra alguien de izquierda.

Pero según mis amigos, Fox trae una herida que no ha podido sanar.

Resulta que en 2005-2006, en el primer intento de AMLO de ser presidente, cuando Fox gobernaba el país, el tabasqueño encabezaba las encuestas. 

Esto no gustó al presidente, por lo que inició un plan para encarcelarlo por una “violación a la ley” que había cometido, siendo Jefe de Gobierno, y así evitar que se lanzara como candidato; pero no lo logró.

¿Será que aun carga con el resentimiento? ¿Guardará en sus adentros la “derrota” personal de no haber podido encarcelarlo en esas fechas?

Como ustedes saben, el Estado de Guerrero se divide en Costa Chica y Costa Grande, divididas a partir de Acapulco.

En la Costa Chica existe una pequeña población de nombre Cuajinicuilapa, justamente colindando con el Estado de Oaxaca; ahí me toco ver que la mayoría de su población era negra, verdaderamente negra.

Cuando viví en Acapulco, la gente de ahí me contaba que eran descendientes directos de africanos. 

Contaban que, en el Siglo XVIII, una embarcación, de esas conocidas como de la Nao de China, que además de productos, venía cargada con esclavos, encalló antes de llegar a Acapulco y que los pocos que lograron sobrevivir, pudieron llegar a Cuajinicuilapa, donde encontraron refugio.

Sin embargo, la versión oficial dice que en esa ciudad se refugiaron muchos negros cimarrones, nombre con el que se denominaba a los “esclavos rebeldes, algunos de ellos fugitivos”, que ya vivían en otros lugares de la colonia. 

Éstos llevaban una vida de libertad en rincones apartados, buscando un lugar donde estar lejos de los que habían sido sus patrones.

Cualquiera que sea el hecho histórico, y aunque los afrodescendientes se han extendido por toda la Costa Chica, el municipio de Cuajinicuilapa tiene la población más grande de afromexicanos del estado.

Desde hace unos años, diferentes grupos sociales han estado hablando de los Afromexicanos, haciendo notar que éstos han sido los más marginados en el país, al grado de que durante siglos han permanecido invisibles para muchos, incluyendo las instituciones oficiales.

Fue hasta 2015 cuando el INEGI hizo el primer censo de estas comunidades. Actualmente, en México habitan casi 1.4 millones de afrodescendientes (1% de la población total). Los estados con mayor proporción de éstos son: Guerrero (6.5%), Oaxaca (4.9%) y Veracruz (3.3%).

Desde los años 50 del siglo pasado conocemos a Acapulco por su importancia turística, pero no siempre fue así.

Durante la colonia fue escenario del intercambio comercial más importante en la época.

A esa ciudad llegaba la Nao de China; se trataba del barco que “recorría la ruta comercial que conectaba Asia con España, a través de México”.

Cuando Cortés conquistó el Imperio Azteca, Magallanes descubrió el archipiélago de las Filipinas; donde Manila su capital, llegó a convertirse en el centro de acopio de las riquezas asiáticas. 

En esa época, ambas tierras, La Nueva España y Filipinas fueron fortalezas del poderío comercial Español. 

“Sedas, maderas, telas, especias y metales preciosos se embarcaban en los buques a los que se llamó Naos, y zarpaban rumbo a la Nueva España, hacia el puerto de Acapulco”.

Los productos llegaban a esta ciudad para después cruzar el territorio colonial; en ese trayecto “muchos se comercializaban en Tenochtitlán, Oaxaca y el Bajío”; junto con productos de la colonia, muchos llegaban al puerto de Veracruz, desde donde se embarcaban para España en otros barcos, haciendo escala en La Habana. 

La Nao de China venía “repleta de comida y sedas que se comercializaban en Acapulco. Ahí se intercambiaba también madera, telas, frutas como el plátano, piña, pimienta, arroz, azafrán y especias”. 

“Los productos que más enviaba la Colonia eran la plata, el oro, la cochinilla, el cacao, el café, los chiles, algunas piezas de cuero y ganado”.

Junto con los productos que traía la Nao en esta ruta, también venían esclavos, ésto se dice que era para compensar la escasez que se dio de  aborígenes locales, debido a que muchos morían de la viruela traída por los españoles conquistadores.

Cuando me contaron de que hubo un conflicto bélico llamado “La Guerra de los Pasteles”, yo me imaginaba que había sido a pastelazos, como en las películas que hacían Viruta y Capulina o como lo hacen también en algunos programas de comedia que aprovechan los cumpleaños para llevar pasteles y en lugar de comerlos, los utilizan para aventándoselos.

Pero no, se trató de un verdadero enfrentamiento bélico que hubo entre los ejércitos de México y Francia.

Vas a decir que eso lo enseñan en la primaria, muy cierto, pero precisamente el día que dieron esa parte de la historia de México, no pude ir a la escuela.

Bueno, pues hasta hace poco lo supe yo. 

Aunque esa guerra no fue precisamente a pastelazos, dentro de los antecedentes sí hubo pasteles.

Fue hace 181 años, exactamente el 16 de abril de 1838, cuando inició esta guerra; fue la Primera Intervención Francesa en México, conocida con ese nombre.

Para muchos historiadores fue “un conflicto bélico injusto y desigual, por las absurdas razones con las que Francia quería justificar la agresión contra nuestro país”, ¡unos pasteles!

Un grupo de comerciantes franceses realizó una serie de reclamaciones contra el gobierno mexicano, que decían haber sido afectados por los movimientos revolucionarios de la época, entre los cuales estaba el caso de un francés que tenía una pastelería allá por Tacubaya; de ahí el hombre de esa guerra. 

Este francés declaraba que, en 1832, había sufrido una pérdida de 60 mil pesos porque unos oficiales de Antonio López de Santa Anna habían comido muchos pasteles y se fueron sin pagar.

Por la reclamación de este francés y otros comerciantes más, Francia exigía a México una indemnización global de 600 mil pesos. 

El gobierno del Presidente de ese momento, Anastasio Bustamante, se negó a pagar, por lo que la tensión entre ambas naciones se agudizó. 

Francia amenazó con invadir México, por lo que entre febrero y marzo de 1838, las amenazas francesas se hicieron realidad cuando diez barcos de guerra arribaron a Veracruz. 

Todavía desde uno de los barcos franceses dieron un ultimátum, que si México no pagaba antes del 15 de abril de ese año, invadirían todo el territorio mexicano, sólo que ahora ya serían 200 mil más, por los gastos de la flota francesa anclada frente a Veracruz.

Como el gobierno mexicano seguía en su misma posición de no pagar, Francia envió 20 barcos militares más, con los cuales bloquearon durante casi un año al puerto de Veracruz y a “todos los puertos mexicanos en el océano Atlántico, desde Yucatán hasta el río Bravo”. 

Para el 21 de noviembre de ese año,1838, los franceses bombardearon el monumental fuerte de San Juan de Ulúa, por lo que días después, México declaró la guerra a Francia, en la que el jefe de las operaciones fue Antonio López de Santa Anna, quien terminó perdiendo una pierna en los enfrentamientos.

Finalmente, la intervención de los ingleses, quienes se veían afectados con este bloqueo al no poder comerciar con México, ayudó a mediar en las negociaciones entre las dos partes. 

La debilidad de nuestro ejército, en esa época, frente al de Francia, “obligó a México a negociar y comprometerse a pagar las pretendidas indemnizaciones”.

La paz se firmó el 9 de marzo de 1839; sin embargo, la dichosa deuda no se pudo cubrir por lo que ese mismo argumento sirvió de pretexto para la segunda intervención francesa contra México en 1862.

1.- Se trata de todo un mundo de organismos que forman una perfecta cadena alimenticia, donde existen productores (el Fitoplancton), consumidores (el Zooplancton) y descomponedores (el Bacterioplancton y el Virioplancton).

El fitoplancton, por ejemplo, al realizar la fotosíntesis, transforma la energía solar en energía disponible para los consumidores.

Por lo mismo, el plancton en conjunto, se sitúa en la base de la pirámide alimenticia de los ecosistemas marinos, de los de agua dulce e incluso de los terrestres, ya que es consumido por peces, mamíferos, crustáceos, aves y otros animales.

2.- Bioindicadores de las aguas. Los organismos del plancton son muy sensibles a cualquier cambio en el ambiente y por ello nos pueden proporcionar información sobre el estado de conservación del mismo.

3.- Ciclos biogeoquímicos. El bacterioplancton desarrolla una función fundamental en la mayoría de los ciclos biogeoquímicos del medio acuático; esta capacidad es especialmente importante en los océanos donde hay un mayor volumen de agua y de bacterias.

Además, las bacterias fotosintéticas y las cianobacterias (algas unicelulares) aportan casi el 50% de oxígeno a la atmósfera. 

4.- Regulación del clima. El plancton también tiene la capacidad de regular el clima a nivel local en las costas y mares. Estos diminutos seres han demostrado que tienen un gran poder sobre los procesos que rigen este planeta. 

Por lo anterior, es muy preocupante la contaminación de las grandes masas de agua en todo el planeta, ya que pone en serio riesgo la supervivencia de estos microorganismos, y a su vez, en serio riesgo la alimentación de los demás seres vivos acuáticos.

Siempre creí, que el oxígeno lo producían los árboles durante el día, y que por ello convenía sembrar más árboles y cuidar los bosques, creencia que me inculcaron desde niño.  

Eso es muy cierto; sin embargo, ya de adulto me enteré que la mitad del oxígeno que respiramos es producido en el mar, por esos microscópicos organismos vivos que viven bajo el agua conocidos como plancton.

Estos organismos, que abundan en los ecosistemas acuáticos, tienen muy diferentes formas, y según los científicos se encuentran en la base de la cadena alimenticia del planeta, por lo que muchos de nosotros no podríamos vivir sin ellos. 

Según su alimentación y funciones específicas, el plancton se clasifica de varias formas, distinguiéndose los siguientes tipos:

1.- Fitoplancton. Este es un plancton de tipo vegetal, y al igual que las plantas, obtienen su energía y su materia orgánica mediante la fotosíntesis. Vive en el nivel del mar hasta donde llega la luz solar, pudiendo alcanzar hasta los 200 m de profundidad. 

2.- Zooplancton. Se trata de un plancton de carácter animal. Éste se alimenta del fitoplancton y de otros organismos del mismo zooplancton. Está compuesto por crustáceos, medusas, larvas de peces y otros organismos. 

3.- Bacterioplancton: Este tipo de plancton esta formado por bacterias que se encargan de la descomposición de algunos sedimentos y  juegan un papel clave en los ciclos biogeoquímicos de algunos elementos, así como del clima y las cadenas alimenticias marinas.

4.- Virioplancton. Este otro tipo de plancton está integrado por virus acuáticos, que se encargan  de remineralizar los nutrientes. Están compuestos principalmente de parásitos intracelulares y de cierto tipo de algas.

Fuentes: ecologiaverde.com; investigacionyciencia.es

Ser peatón es un diario sufrir en todas las grandes ciudades de México y del mundo.

Las experiencias que tenemos diariamente en esta ciudad, nos llevan a creer que en la escala de prioridades entre autos, motos, bicicletas, patinetas, scooters y cualquier cosa con ruedas que se use para moverse, los peatones estamos al final.

Se supone que las banquetas son para los peatones, pero sobre ellas circulan bicis y motos, tanto que uno es el que tiene que hacerse a un lado para que ellos pasen. 

Y lo peor, encontramos autos estacionados bloqueando total o parcialmente la banqueta, que las carreolas o alguien con silla de ruedas tiene que bajarse al carril de autos.

Quizá tú siempre andas en auto para todo y a ti no te preocupe esta situación, pero toma en cuenta que todos, en algún momento, somos peatones, y la mayoría de la población lo somos diariamente.

Desde hace 15 años, el 17 de agosto, se viene conmemorando en México, el día del peatón; es un evento internacional. Ese día, pero de 1897, se registró la primera muerte peatonal por accidente vial del mundo. 

Fue una dama de 44 años, que ese día, cruzaba una avenida de Londres y que desafortunadamente falleció por el golpe de un vehículo.

Para educarnos, ese día, los gobiernos hacen eventos, pero parece que a muchos “les vale”. Alguien sugirió que al igual que el día de las madres, el del peatón debería celebrarse todos los días. 

Según las estadísticas, anualmente mueren más de un millón de personas en el mundo por accidentes viales y por cada uno de ellos hay 20 más que sufren lesiones y daños tan fuertes que muchas veces provocan discapacidades; de éstos, no todos son “peatones de a diario”, aquí casi la mitad son ciclistas y motociclistas.

El “Informe sobre la Situación de la Seguridad Vial en México” indica que de las 16 mil 185 personas que mueren al año por accidentes de tránsito, los peatones alcanzan los ocho mil fallecimientos por atropellamientos.

Reconozco, que como peatones, muchos de los accidentes son por causa nuestra; el tráfico intenso de personas, ciclistas y motociclistas sobre las banquetas, aunado a la ansiedad que padecemos muchos, nos hace cometer errores graves, aunque la mayoría de los accidentes son causados por imprudencia de ambas partes. 

Ejemplo de lo anterior, son los videos que hemos visto en los medios, mostrando que los puentes peatonales son más usados por perros, quienes muestran más inteligencia y precaución, que por peatones.

Muchas veces no nos queda otra que bajarnos de la banqueta para movernos más rápido o cruzar las avenidas sin obedecer las luces de los semáforos.

Verdaderamente, como alguien decía “ser peatón siempre ha sido un deporte extremo”. 

La realidad es que, los verdaderos peatones no viajamos en auto, no porque no queramos, sino porque no tenemos.

Reconozcámoslo, vivimos en ciudades que están construidas principalmente para los vehículos, por lo que nos conviene seguir las recomendaciones que asociaciones civiles y autoridades nos hacen: 

• Obedecer las señales de tránsito en todo momento. 

• Cruzar siempre en las intersecciones. 

• Esperar la luz verde a tu favor. 

• Mirar a ambos lados antes de cruzar en una intersección. 

• Utilizar los puentes para peatones. 

• Caminar únicamente por las aceras. 

Los que más la usan, no son precisamente los que más bicicletas tienen.

“Hasta 2016 había más de un billón de bicicletas en el mundo, el doble de la cantidad de autos”. Anualmente, la producción de bicicletas es de 100 millones. 

Con ella, tenemos la oportunidad de mejorar nuestra salud, ya que si la usamos diariamente para desplazarnos, evitaremos la gordura o el sobrepeso, combatiremos algunas enfermedades, nos sentiremos mejor, y ayudaremos a bajar la contaminación.

1. China

Bicicletas: 500’000,000, para una población de 1,342’700,000 habitantes.

Ciclistas: 37.2%

2. Bélgica

Bicicletas: 5’200,000, para una población de 10’827,519 habitantes

Ciclistas: 48%

3. Suiza

Bicicletas: 3’800,000 para una población de 7’782,900 habitantes

Ciclistas: 48%

4. Japón

Bicicletas: 72’540,000, para una población de 127’370,000 habitantes

Ciclistas: 56.9%

5. Finlandia

Bicicletas: 3’250,000 para una población de 5’380,200 habitantes

Ciclistas: 60.4%

6. Noruega

Bicicletas: 3’000,000, para una población de 4’493,000 habitantes

Ciclistas: 66.8%

7. Suecia

Bicicletas: 6’250,000, para una población de 9’450,000 habitantes

Ciclistas: 66.1%

8. Alemania

Bicicletas: 62’000,000, para una población de 81’802,000 habitantes

Ciclistas: 75.8%

9. Dinamarca

Bicicletas: 4’500,000, para una población de 5’560,628 habitantes

Ciclistas: 80.1%

10. Holanda

Bicicletas: 16’500,000, para una población de 16’652,800 habitantes

Ciclistas: 99.1%

Quién iba a pensar que el invento de Karl Drais de hace 202 años, fuera ahora tan importante y necesario para la población de muchos países.

Sabemos mucho de las bondades que tiene este invento actualmente: el fácil desplazamiento, el bajo costo comparado con un auto, cero contaminación, nos permite hacer ejercicio, etc.

Como todos los inventos que actualmente nos son de utilidad, la bicicleta es también resultado de un proceso de muchos años y de muchas personas.

1ª.- La primera bicicleta, fue fabricada en 1817 en Alemania, precisamente por Karl Drais. Era de madera y la bautizó con su apellido, “draisina”. Era muy diferente a lo que conocemos ahora; no tenía pedales y había que empujarla con los pies en el suelo.

2ª.- El siguiente intento fue de Kirkpatrick Macmillan, un herrero escocés quién “creó la primera bicicleta con pedales y dos ruedas en 1839. Sin embargo, esta rudimentaria bicicleta aún no tenía correa de transmisión”.

3ª.- El tercer intento fue en 1861 por el francés Ernest Michaux, quien ubicó los pedales en la rueda delantera, idea que “abrió el camino para llegar a la bicicleta tal y como la usamos actualmente”. Sin embargo, su éxito fue efímero ya que se necesitaba mucho equilibrio para manejarla. 

4ª.- La falta de equilibrio la solucionó el inglés James Starley, en 1873, a quien se le ocurrió la bicicleta con la rueda delantera mucho más grande que la trasera.

5ª.- Ya en 1885, John Kemp Starley, creó la Safety Bicycle (bicicleta de seguridad). Tenía frenos, permitía una postura más natural y el ciclista estaba más cerca del suelo; era ya el nacimiento de la bicicleta moderna.

6ª.- Ya después, se añadieron las ruedas con cámara de aire y la cadena de transmisión conectada a la rueda trasera. 

Queríamos tener una idea de las grasas que estamos consumiendo en casa, en la mayoría de los restaurantes, en puestos de comida, y las que vendemos en nuestra tienda .

Para esto, encontramos en un artículo de la Revista del Consumidor “sobre los  distintos tipos de grasa que contienen que los hacen más o menos saludables”, y que sintetizamos a continuación:

Recordemos: Grasas buenas (Las insasturadas): monoinsaturadas y poliinsaturadas.  Grasas malas: las saturadas y las trans.

Cártamo alto monoinsaturado

Proviene de una variedad genética del cártamo. Contiene un alto nivel de ácido monoinsaturado (ácido oleico: del grupo Omega 9).

Oliva

Existen diversos grados de aceite de oliva que dependen del tipo de aceituna, sabor y proceso de elaboración. Los de oliva extravirgen y virgen contienen un alto nivel de ácido monoinsaturado.

Canola

De color amarillo, proviene de las semillas de la planta de la canola. Es el que contiene un alto contenido de ácidos grasos monoinsaturados, por lo que su consumo es altamente recomendable.

Maíz

De apariencia cristalina, un color amarillo rojizo y un sabor muy aceptado por el consumidor.

Girasol

Tiene una apariencia cristalina y un color amarillo pálido. Destaca por tener un alto contenido de Omega 6.

Soya

Se obtiene de la semilla de soya; es el de mayor producción en el mundo. Es un aceite poliinsaturado que contiene ácido linoleico (omega 6) y ácido linolénico (omega 3).

Cártamo alto poliinsaturado

Se obtiene de la semilla de cártamo. Tiene un alto contenido de ácidos grasos poliinsaturados, entre los que se encuentra el ácido linoleico (omega 6).