• Infórmaselo a tu proveedor. Solicita un par de muestras de aquel producto que aún no comercializas.

• Prueba una de las muestras. Nadie está más certificado en la colonia que tú y tu clientela para recomendar un producto.

• Involucra a tu clientela. Pregunta a tus clientes si conocen ese producto que tanto te ha llamado la atención y lo más importante, pregunta si lo comprarían. 

• Para finalizar, llega a un buen acuerdo comercial con tu proveedor para que te comience a surtir ese producto, acompañado de un plan de mercadeo (materiales de visibilidad y promociones atractivas).

4.- Precios Competitivos. Uno de los factores de más importancia para tu clientela es el precio, así que cuida mucho los márgenes y rangos que pudieras tener de diferencia vs otros negocios a tu alrededor (recuerda que tu clave es la proximidad que tienes con tu clientela).

Por último déjame pedirte algo más: ¡No seas tímido!

Tu capacitación y crecimiento también son importantes, así que no te dé pena, y entre tus negociaciones, solicita planes de lealtad y de capacitación que te permitan continuar creciendo y robusteciendo lo más importante para ti y tu familia: TU PATRIMONIO = TU NEGOCIO

Para finalizar, me gustaría agradecerte por concluir este artículo, cuyo objetivo principal es el de poder apoyarte, aconsejarte y respaldarte en mucho o poco.

Recuerda que tienes a tu alcance bastantes herramientas para fortalecer el trabajo en equipo en tu negocio.

Siempre busca que tu negocio sea lo suficientemente atractivo para continuar teniendo clientes y ventas constantes. Si me permites, quisiera enlistarte a continuación algunos puntos que no debes perder de vista, para trabajarlos con tus proveedores más importantes, y así lograr tener un negocio EXITOSO, basado en saber ocupar de manera efectiva las relaciones con tus socios comerciales:

1.- Conocimiento de tu negocio. Para tu proveedor no tienes que ser una tiendita más; orilla a tu proveedor a que te conozca a fondo: el tamaño de tu tienda, cuánto vendes, tus aspiraciones y cuánto personal trabaja contigo. 

2.- Materiales Ad hoc. Para poder aprovechar tu espacio, necesitarás materiales que te ayuden a informar a tu clientela sobre la disponibilidad y beneficios de los productos que comercializas. Así que no dudes en solicitar a tus proveedores los materiales más efectivos en cuanto a comunicación, espacio y venta adicional.

3.- Innovación. Como tú bien sabes ¡Tu clientela merece lo mejor! Así que estás en todo tu derecho de externarle a tus proveedores que te lleven productos innovadores. Yo te recomiendo solicitarlos mediante el siguiente proceso:

• Siempre mantente con los ojos abiertos a tu alrededor en cuanto a los productos que ofrecen en otras tienditas como la tuya, otros comercios y supermercados; date tiempo de salir y visitarlos para evaluar el catálogo de productos que se manejan.

• Haz un listado de lo que más te haya llamado la atención de algún producto, ya sea por su empaque, presentación o precio.

Bienvenido seas 2019.

Tanto tú que estás leyendo este artículo, como yo al escribirlo, iniciamos un nuevo año lleno de expectativas, tanto políticas como sociales, familiares, personales y profesionales.

Estoy seguro que ambos tenemos muchos objetivos, y quiero decirte amigo(a) mío(a) que nos costará bastante trabajo lograrlos, y me atrevo a decirte que no los vamos a poder cumplir, si actuamos solos.

Tenemos que voltear a nuestro alrededor y ver a quiénes podemos “subir al barco” para obtener ayuda, para aprenderles y sobretodo, para trabajar en equipo, todo con el fin de poder lograr cada uno de nuestros objetivos.

Dicen por ahí que cada persona debe tener por lo menos un doctor y un abogado de cabecera, justamente es eso lo que en esta ocasión te quiero transmitir…

Tú, amigo tendero, que siempre velas por el bienestar de tu negocio y de tu patrimonio, tienes que estar siempre al pendiente de toda la infraestructura que tienes en marcha, y aunque a veces te sientas solo, debes sentirte orgulloso por formar parte del gran grupo de emprendedores que tiene nuestro país. 

Si volteas a tu alrededor, seguramente te darás cuenta de que hay más de tres proveedores con los cuales trabajas hombro a hombro, proveedores que se vuelven tus aliados al momento de brindarles el espacio para comercializar sus productos.

Es aquí donde te recomiendo capitalizar esa estrecha relación que llevas con cada uno de ellos, para que toda negociación sea benéfica tanto para tu negocio como para sus productos.

Una persona carismática puede caerle bien a la gente que confía en ella y acepta y defienden sus propuestas; no obstante, poseer carisma no significa por ello que sean “buenas personas”, ya que muchos dictadores y déspotas crueles y sanguinarios a través de la historia han sido carismáticos.

Cuando se le pregunta a la gente qué es ser carismático desde un punto de vista político, habitualmente se entiende como líder, “tener personalidad” o “magnetismo”.

Las personas carismáticas se encuentran en las actividades públicas o de relaciones humanas. Son dirigentes políticos, militares y empresariales, vendedores, artistas, estrellas del espectáculo, periodistas, entre otros. Sin embargo, es bueno destacar que no todos los líderes son carismáticos ni toda persona carismática es un líder.

Muchos autores plantean que se nace con carisma. Otros tantos, defienden la tesis de que el carisma se aprende como toda habilidad, que se trata de “una fuerza interna que todos poseemos y para desarrollarla debemos interesarnos y preocuparnos por los demás”.

Así, para ser o parecer carismático a tu gente sonríe a todos, trátalos bien, muestra interés por ellos, escúchalos, háblales de lo que les interesa, conéctate a sus emociones, elógialos, modula tu voz al hablarles.

Toma en cuenta que el carisma depende  también de las otras personas. Una persona puede ser carismática para unos o una persona común y corriente para otros del mismo grupo.

Para personas consagradas a una causa, el carisma es una fuerza interna que todos poseemos y para desarrollarla debemos interesarnos por los demás y probarles, con la constancia, el esfuerzo y el ejemplo, nuestra legítima preocupación por ellas. Para estas personas no importa si se es pequeño de estatura, poco atractivo, que vistan mal o se expresen con el silencio sin grandes discursos. Así, ha sido reconocido por la humanidad como muy carismático Mahatma Gandhi, por ejemplo.

El miedo, si bien es benéfico ante ciertas situaciones y ante ciertos peligros, también puede representar una barrera que nos imponemos y que nos hace permanecer inmóviles.

Nos referimos a los sentimientos de miedo al fracaso y al éxito; el miedo en los negocios, el miedo de emprender, etc. 

Cuando el miedo es tan intenso, nos impide llevar una vida normal. 

El miedo excesivo y la falta de confianza en uno mismo, constituyen los enemigos más grandes que podamos tener. 

La conquista de nuestros objetivos y el logro de nuestras metas, sólo se pueden alcanzar dentro de un ambiente de riesgo calculado. 

¿Cómo superar el miedo?: Enfrentándolo y aprendiendo a manejarlo. Al respecto Susan Jeffers menciona cinco verdades sobre el miedo:

1. El miedo nunca desaparecerá, mientras sigamos creciendo como personas. 

2. La única manera de liberarse del miedo a hacer algo, es hacerlo. 

3. La única manera de sentirnos mejor, es  enfrentarlo. 

4. Todos sentimos miedo en terreno poco familiar.

5. Vencer el miedo asusta menos que convivir con un miedo subyacente que proviene de la impotencia. 

Podemos agregar otras verdades más sobre el miedo: 

• La ignorancia crea miedo ante determinadas situaciones.

• El padre de los miedos, por su frecuencia,  es el miedo al cambio, a lo desconocido. 

Por lo tanto, el saber que el miedo es normal ante situaciones imprevistas, novedosas, peligrosas, etc., nos da confianza y valor.

Amigo detallista, recuerda que el miedo reprime todo el potencial que traemos; no temas a la competencia, no temas a las tiendas de cadena ni a los “súpers grandotes”, hasta ellos tienen puntos débiles que tú puedes cubrir.

El miedo es una emoción que en mayor o menor grado todos padecemos, que se manifiesta ante el peligro y la amenaza, real o ficticia y que se reconoce por una serie de cambios fisiológicos en nuestro organismo.

Se trata de una actitud hasta cierto punto instintiva que se desarrolló desde que nuestros ancestros tenían que enfrentarse directamente a animales salvajes, para defenderse o para cazarlos.

El miedo es una reacción de protección por parte del organismo, que depende del desarrollo genético individual y de la situación concreta en la que se produzca. 

Son varias las formas en que reaccionamos ante el miedo: el ataque, la huida, la paralización o con actitudes de sumisión frente al dominante.  Las formas más civilizadas son resistir o huir.

Por lo tanto, vemos al miedo como  “un esquema adaptativo”, y constituye un mecanismo de supervivencia y de defensa, surgido para permitir al individuo responder ante situaciones adversas con rapidez y eficacia. En ese sentido, es normal y beneficioso para todos. 

Al miedo se le puede analizar desde varios puntos de vista: biológico, neurológico, psicológico, social y cultural, etc. Los psicólogos aseguran que la tensión de alerta causada por el miedo es necesaria para vivir porque sirve para superar los peligros reales.

Sin embargo, los humanos abusamos del miedo, “pues hay comportamientos cuyas reacciones fisiológicas son muy parecidas, pero que están muy lejos de cumplir con la función de protección”. 

Es natural y conveniente sentir miedo ante situaciones amenazantes reales y objetivas, pero nuestra sociedad ha extendido el miedo hasta llevarlo a la ansiedad, el estrés y la preocupación, creando perturbaciones que van más allá de la respuesta natural del organismo a las amenazas. 

Amigo lector, en esta ocasión me dirijo a ustedes en mi papel de consultor en imagen y no tanto como mercadólogo. Si bien ambas actividades son algunas de mis máximas pasiones en la vida, durante las últimas semanas me he dado a la tarea de visitar algunas tiendas para observar con mejor detalle su funcionamiento.

Y déjame decirte que en algunos casos me quedé pasmado, de lo mal que algunas tiendas atienden a sus clientes, y peor aún, el triste estado de la mayoría de los productos que exhiben.

Hasta parece que a uno como cliente le hacen el favor de venderle y que nosotros terminamos pagando para que nos dejaran comprarles. ¿Esto último no le suena muy raro? pagar para que nos dejen comprar en la tienda, “mmmmm”. Pero si es lo que hacemos en algunas de esas “tiendotas”, pagamos porque nos dejen comprar en ellas. Pero bueno eso será material para otro artículo.

¿Por qué relaciono la atención al cliente y la percepción que pueden tener de ti y de tu establecimiento?

Por algo muy sencillo, es prácticamente imposible evitar generar una percepción. Es decir, lo quieras o no, de todas maneras proyectarás algo a tus clientes y ellos a su vez crearán una imagen de ti. Luego entonces, si este proceso es inevitable nos debería preocupar lo que los demás piensen de nosotros.

De ahí mi interés en mencionar algunos aspectos en los que considero deberías poner atención.

1.- ¿Te has fijado que normalmente, donde se encuentran los refrigeradores la temperatura es mayor que en el resto de tu establecimiento? ¿No cree que deberías procurar tener mejor ventilación en esa área? ¿Y mejor aún, si el refrigerador no sirve, que caso tiene tenerlo ahí de bulto?
2.- Muchos de los artículos se llenan rápidamente de polvo y tierra, dependiendo de la ubicación de tu establecimiento. ¿Cuánto tiempo te tomaría al final de tus labores o al inicio, pasar con un “mechudo” o sacudidor, los anaqueles que se empolvan más rápido?
3.- Seguramente, al igual que muchos detallistas también tienes los llamados productos “cambiarios”, es decir, aquellos con los que das el cambio a tus consumidores al no tener moneda fraccionaria. Ojo, no te extrañe si algún día te pagan el refresco y las papas con los mismos chicles o chilitos que tú entregaste a cambio.

4.- Si, por lo que representa estar de pie todo el día, tú como dueño, no puedes atender siempre, pon mucha atención en las actitudes que asumen tus empleados, se trate de tu hija, esposa, primo, cuñado, etc. Recuerda que somos seres humanos y podemos andar de muy mal humor por cualquier cosa; sin embargo, el cliente siempre deberá ser recibido con una sonrisa, sobre todo aquellos con los cuales cometiste el error de “fiarles” el refresco.
5.- Reacomoda tu tienda, sólo tú sabes qué productos se mueven con mayor frecuencia y cuáles te representan mayor utilidad, de nada sirve tener artículos que tardan mucho tiempo en desplazarse. Se supone que ninguna compañía, con las que comercializas, pone condiciones de espacio y lugar; es tu tienda no la de ellos.
6.- Procura tener una botellita de gel antibacterial a la mano, en verdad es muy desagradable ver que a uno lo saludan o que toman los alimentos, aún los empaquetados, con las manos sucias. ¿Así llegan tus clientes? Que bien, pero tú les otorga un servicio, recuérdalo.

Seguramente, algunas ideas te parecerán muy obvias, pero precisamente por eso son tan importantes. Si no mejoras la percepción que los clientes tienen de ti, al final el único afectado será tú.

Reemprender un negocio significa inyectarle nuevas y renovadas energías, darle un nuevo empuje y oxigenarlo. Cada principio de año conviene hacerlo para no dejarlo caer, mantenerlo activo y competente.

Pero esto depende directamente de su propietario, de que nunca pierda su habilidad de emprendedor. En este sentido se puede decir que una persona es emprendedora cuando actúa de la siguiente manera:

1- El emprendedor tiende a ser un individuo independiente y autónomo. Siente la necesidad de ser su propio patrón, porque le es difícil someterse a modelos o procedimientos fijos; tiene cierta aversión a las estructuras jerárquicas. Experimenta una gran necesidad de realizarse, de romper la rutina, de lograr objetivos con su propio esfuerzo.
2- El emprendedor posee mucha energía y es capaz de mantener un ritmo acelerado de trabajo durante periodos relativamente largos. Compite consigo mismo para superar los estándares de realización que el mismo se ha fijado.

3- El emprendedor tiene una gran confianza en sí mismo. Cree firmemente en sus capacidades y en su habilidad para alcanzar los objetivos que se ha propuesto y para vencer los desafíos.

4- El emprendedor es capaz de determinar el riesgo inherente a un proyecto. Acepta dicho riesgo cuando percibe que son elevadas las posibilidades de éxito. Aceptar riesgos es una característica esencial del emprendedor. Pero también puede aceptar un proyecto sabiendo que las posibilidades de ganar son 1 de 3 si cree que tiene las habilidades y la experiencia necesaria para salir adelante.

5- El emprendedor es optimista y positivo.

6- El emprendedor esta motivado más por su necesidad de realización personal, que por el dinero, el prestigio o el poder.

En diversos estudios realizados se definió un perfil de emprendedor basado en competencias que reúne todas las características mencionadas con anterioridad:

Orientadas a operaciones administrativas e intelectuales
• Planeación y Organización: capacidad de distribución óptima de recursos y acciones, manejo del tiempo con efectividad, para el logro de objetivos.
• Sensibilidad al cambio: nivel de apertura para comprender aceptar y manejar nuevas ideas o enfoques. Con la flexibilidad para realizar ajustes eficazmente ante diferentes entornos.

Orientadas a las relaciones:
• Estilo persuasivo: capacidad de convencer a otros mediante el uso de estilos interpersonales y métodos de comunicación apropiados, para lograr la aceptación de una idea, de un plan, actividad o producto.
• Asumir riesgos: capacidad para tomar decisiones con conocimientos de causa y concientización, ponderando ventajas y desventajas de las mismas. Reflejando capacidad de juicio crítico y oportunidad.

Orientadas a sí mismo:
• Auto confianza: grado de seguridad en sí mismo y de sus capacidades para la solución de conflictos o tareas, reconociendo sus fortalezas o debilidades.
• Tenacidad: demostrar capacidad de seguir adelante aún en situaciones adversas con conciencia social, buscando siempre el logro de los objetivos establecidos con perseverancia, dinamismo, libertad y justicia.
• Autodesarrollo: interés por el aprendizaje y la actualización, tanto personal como profesional.

Todas las características mencionadas se pueden encontrar en nosotros mismos en diferentes grados, y aunque no todos los individuos poseen dichas características, en general en la sociedad hay más emprendedores de lo que se cree, y esto se debe a que :
• Las personas no saben que son emprendedoras.
• Las personas se dan cuenta que pueden emprender algo, pero no lo hacen debido a la falta de experiencia, de conocimientos o recursos.
• Las personas poseen cualidades básicas y los recursos necesarios para ser emprendedores, pero no se deciden a lanzarse, por dificultades derivadas del ambiente socioeconómico.

Lo importante es conocerse a uno mismo, conocer cuáles son las debilidades y fortalezas de cada uno y trabajar en sus competencias. De esta manera muchas de esas cualidades se irán desarrollando, la otra opción es que armen un equipo de trabajo que los complemente.

Tomemos en cuenta que el emprendurismo no es exclusivo del ámbito de los negocios, podemos ser emprendedores en cualquier área de nuestra vida, incluido el mismo puesto de trabajo ¿cómo?, siendo propositivos, optimistas, dinámicos, y un sinfín de características más que ustedes mismos irán conociendo y desarrollando….

Te has preguntado por qué algunas personas ocupan buenos puestos de trabajo, convencen a mucha gente, les caen bien a muchos otros y los siguen a todas partes?.

Cierto, puede ser por su capacidad ejecutiva, por sus conocimientos, porque son sus amigos o familiares, etc., pero muchas veces es sólo por su carisma.

Sí, resulta que en ciertos ambientes y para ciertas áreas o giros, muchas veces es más importante el carisma que todo lo demás; algo así como “me cae bien o cae bien a los clientes, expectadores o votantes”.

Los carismáticos son o saben ser agradables, y muchos se identifican con ellos o encuentran en ellos el aprecio que les falta.

Pero piénsalo un poco, el carisma lo podemos desarrollar, ya que como decía un amigo “ser carismático es sólo cuestión de actitud”, de actuación dirían algunos, cierto también; muchas veces lo carismático no está en lo físico sino en la forma en cómo se expresan o comunican con los demás.

Cualquiera de nosotros puede ser tan antipático como carismático, poniéndonos serios o sonriendo un poco, mostrando aprecio por los demás.

Pero, ¿qué es eso del carisma?. La definición lo expresa como “la especial capacidad de algunas personas para atraer o fascinar” a otras. Los psicólogos, definen a una persona carismática cuando tiene la habilidad de motivar o de entusiasmar a quienes le rodean con el objeto de alcanzar objetivos. Son personas admiradas y queridas por sus seguidores o por el contrario, odiadas por sus adversarios.

Toma en cuenta que nadie puede ser carismático con todos, ya que también es cuestión de química, o porque hasta los carismáticos tienen su lado negativo y llegan a caer mal.

Algunos psicólogos recomiendan no confiarse tanto de lo que nos dice la gente con carisma, ya que muchas veces utilizan a sus seguidores con oscuros intereses.

A todos nos pasa. Muchas veces nos hemos llegado a sentir desorientados en el desarrollo de nuestro negocio. Las ventas no crecen, incluso han disminuido y los ingresos no alcanzan, a veces ni para cubrir los gastos. En esos momentos pensamos que estamos atascados o incluso que lo tendríamos que cerrar.Sin embargo, lo más conveniente es no tomar decisiones cuando nos sentimos así. Antes de cualquier acción siempre debemos hacer un análisis de qué nos ha faltado hacer, qué errores hemos cometido, cuáles han sido nuestras fallas. Investigar si es cuestión cíclica, si hemos fallado nosotros o si es cuestión del mercado o de la competencia. Estos aspectos son con el fin de que tengamos las razones suficientes para decidir lo que vayamos a hacer y que no responda meramente a sentimientos y emociones negativas.Te propongo que pienses lo que tendrías que hacer para salir de esa especie de “hoyo” en el que pudieras encontrarte en aquellos momentos y que encuentres la manera de revertir esa tendencia de tu negocio. En cualquier plan que armes para dar un nuevo impulso a tu negocio, tendrás que definir cómo lo vas hacer. Piensa que los negocios son como el deporte; antes de cada encuentro, primero preparan el plan de juego, y luego deciden cómo pueden, según el contrincante, aprovechar sus fortalezas como equipo y debilitar las del contrario, o competencia en nuestro caso.En la formulación de un plan existen dos momentos:1) El momento estratégico, en el que se determinan las líneas generales del juego, o del negocio.2) El momento táctico, o mejor dicho, la realización del plan estratégico elegido.