Los esfuerzos para vencer a los virus, han sido en dos líneas: reforzar el sistema inmunológico de la gente, así como mejorar las atenciones hospitalarias, los avances en vacunas y medicamentos.

Pero todo indica que, para algunos virus, estos esfuerzos no han sido suficientes, ya que algunos, vuelven cada año, causando estragos. 

La evolución viral, parte de sus diversas mutaciones; esto consiste en intercambiar, con las células que invaden, pedazos de material genético. La velocidad y el método de mutación varía de virus a virus. 

Cuando el virus entra al cuerpo humano, va directamente a las células, donde inyecta su ADN o ARN; así, el virus habilita su capacidad para instruir a la célula huésped, de reproducir más células con sus genes; es en ese momento cuando el sistema inmunológico del huésped interviene.

Dentro de la célula huésped, el virus intenta sujetarse a ella, pero cuando es bloqueado por el sistema inmunológico, muta para no ser reconocido por éste y poder continuar replicándose. “Los virus pueden cambiar las proteínas que los cubren, como una especie de disfraz, para que las células huésped las dejen sujetarse a ellas otra vez”.

La cantidad de tiempo que toma el proceso, depende del material genético del virus, además de que si contiene ADN o ARN. “Los virus ADN, como la Viruela, mutan lentamente, pero los virus ARN, como la Influenza, el VIH y Ébola se saltan ese paso”.

Algunos virus que han causado epidemias, han saltado de animales. El Coronavirus se dice que proviene de los pangolines malayos, cuya carne se utiliza en la medicina china y se le consume como alimento.

Los virus siempre han existido y seguirán existiendo; algunos han causado epidemias y, cuidémonos, porque las seguirán causando. 

Resulta que algunos virus saben evolucionar, y evolucionan más rápido que los humanos.

Los científicos, a pesar de que no se ponen de acuerdo sobre si son seres vivos o no, ni de cómo surgieron o qué los crea, aseguran que llevan millones de años existiendo.

Algunos entraron en contacto con los humanos apenas hace 50 años; es el caso del Ébola (1976).

Según el Comité Internacional de Taxonomía de Virus, se han descubierto, hasta la fecha 2,827 especies, y se estima que quedan 320,000 virus mamíferos por descubrir. De los que se conocen, no todos producen enfermedades.

Los virus son agentes infecciosos (parásitos), que necesitan de un organismo vivo para multiplicarse. Más concretamente, “son pequeños pedazos de (ARN (ácido ribonucleido) o ADN (ácido desoxirribonucleico).

“Muchos están encapsulados en una envoltura hecha a base de proteínas que protege su material genético, otros se protegen con una membrana derivada de la célula a la que infectan, o con una membrana celular”. 

No tienen metabolismo propio, por lo que necesitan las células de los organismos que infectan, para replicarse.

La ciencia reconoce su incapacidad para vencer a los más peligrosos, a aquellos que han causado epidemias. La razón, es porque tienen la capacidad de mutar; estas mutaciones son las que les permiten evolucionar. 

Resulta que el “viral acervo genético” de muchos de ellos cambia con el tiempo; es por esto que, algunos virus aparecen diferentes cada año.

Esto fue real. En 1964 se supo del grupo homicida más aberrante en la historia mexicana, y uno de los más impactantes, hasta esas fechas. 

El 6 de enero, fueron detenidas tres mujeres, acusadas de haber asesinado a más de 100 mujeres. Fueron las hermanas María Luisa, Delfina y María de Jesús, González Valenzuela, quienes pasaron a la historia criminal como “Las Poquianchis”. 

Tenían un imperio del crimen; manejaban prostíbulos en Jalisco, Guanajuato y otros cinco estados. Para prostituirlas, reclutaban a mujeres con engaños; a otras las raptaban, las ultrajaban y las esclavizaban. Desde los años 50’s se vincularon con secuestradores de todo el país, quienes les secuestraban jovencitas en situación de marginación y pobreza.

Además de explotarlas sexualmente, a las que se negaban a trabajar con ellas, las maltrataban y hasta las asesinaban. 

Recientemente, tuve la suerte de viajar a Panamá y quedarme allá dos días. Por todo lo que vi, por los comentarios de la gente que radica en ese país y los datos económicos que investigué en internet, me pareció un país sorprendente. 

Toda la información que obtuve, me dejó una sensación de mucho progreso; nada más hay que ver la gran cantidad de rascacielos que se observan desde el avión, cuando va aterrizando o despegando. 

Desde 1821, en que logró su independencia de España, y hasta 1903, Panamá, junto con lo que ahora son Colombia, Venezuela y Ecuador, formaba parte de un Estado (país), ya extinto, llamado la Gran Colombia.

Desde tiempo atrás, Estados Unidos ya estaba interesado en hacer un canal interoceánico en ese lugar, por lo que apoyó la independencia de Panamá mediante una invasión armada que se produjo el 27 de octubre de ese 1903. 

Todo fue muy rápido; los primeros días de noviembre, el gobierno estadounidense indemnizó a los franceses, dueños de los derechos del espacio, donde ya se había intentado hacer el canal, esto para “obtener a perpetuidad una franja de tierra de 8 km de ancho a cada lado del canal”. 

Ese mismo mes, muchos países del mundo, reconocieron formalmente a Panamá como una República. Fue un “madruguete” que le hicieron a Colombia, pues éste fue el último en enterarse de que Panamá se había independizado totalmente.

Lo interesante es que, durante la última década, Panamá “ha sido una de las economías de más rápido crecimiento en todo el mundo”, con promedios anuales de 5,0%.Imagen de Yender Fonseca @yendervisuals

Panamá es un país pequeño, con apenas 4.2 millones de habitantes, una extensión de 75,420 km² y una densidad de 49 hab./km²; muy caluroso y muy húmedo, pero tiene el tramo de terreno más corto entre el Océano Pacífico y el Atlántico, esto ha servido a muchos países para optimizar el acceso y salida de mercancías de Estados Unidos. 

¿Qué hicieron para crecer a más del 5% en los últimos años? Todo ha sido cuestión de planear a muy largo plazo, de estrategias y de invertir mucho. Panamá con sus 4 millones de habitantes, ha podido crecer su economía al mismo nivel de China que tiene 1,350 millones de habitantes. 

Ambos aprovecharon sus propios recursos. China, sus muchos habitantes, y Panamá, su situación geográfica.

Fue un impulso gigantesco; “el país abrió su economía al mundo hace más de 30 años, justo cuando la región estaba en medio de una profunda crisis económica”. “Panamá ha invertido muchísimo en los últimos cinco años”.

“El país tiene uno de los mayores niveles de inversión en la región. Estas tasas han llegado hasta el 40%, haciendo que el país mantenga su ritmo de crecimiento económico”.

Sin embargo, a pesar de los avances en el combate a la pobreza, y aunque ha logrado progresos significativos en ello, en años recientes, aún hay agudas disparidades regionales. 

“La desigualdad económica en Panamá es una de las más altas de América Latina”, el segundo después de Brasil.

Además, su economía hasta ahora, se ha sustentado principalmente en el tráfico por el Canal, esta gran concentración lo pone en un alto riesgo en el largo plazo.

Comparativos: PIB (2018) Dlls.

México: 1.2 billones (Per cápita 9,673)

E.U.A: 20.5 Billones (Per cápita 62,795)

Panamá: 65,000 millones (Per cápita 15,575)

Fuentes: BBC News Mundo; Cecilia Barría /bancomundial.org / bbc.com / youtube.com / elpais.com/ atp.gob.pa / http://enciclopedia.us.es / latam.historyplay.tv

Para entender nuestras actitudes más locas, se hace necesario conocer a fondo el funcionamiento de nuestro Cerebro Reptil, esto para poder controlarlo y aprovechar sus capacidades.  

Ya en una edición anterior informé a ustedes acerca de la teoría de que nuestro cerebro está formado, a su vez, por tres cerebros, mismos que, a través del tiempo y como resultado de la evolución, se fueron creando uno sobre el anterior.

Igualmente, les anoté sobre las funciones de cada uno y del papel que juegan en nuestra vida.

Cerebro Reptil 

Fue el primero en aparecer. Se encarga de las funciones básicas para que vivamos. Regula los aspectos más instintivos como el comer, beber, dormir; el sexo, la respiración, el ritmo cardíaco, la presión sanguínea, la temperatura corporal, la necesidad de cobijo y de protección, entre muchos otros.

“Es como un guardián de nuestra vida; el impulso por la supervivencia”.

Su función básica es actuar rápido y de manera instintiva para asegurar la supervivencia.

En él, se almacena el miedo, las fobias y otros aspectos que, en algunas ocasiones, nos llevan a comportarnos como animales salvajes.

“Está diseñado para manejar la supervivencia desde un sistema binario: huir o pelear, aceptación o rechazo”, etc.

No tiene capacidad de pensar ni de  sentir; su función es la de actuar, cuando el estado del organismo así lo demanda.

“Es un cerebro funcional, territorial, responsable de conservar la vida y es capaz de cometer las mayores atrocidades ya que no mide las consecuencias ni tiene compasión”.

Se ocupa del puro presente, sin pasado y sin futuro. Es incapaz de aprender o anticipar, y es muy resistente a los cambios; sus conductas son pura impulsividad.

Cerebro Límbico o Emocional. 

Tiene una función adaptativa. Se encarga de producir y generar las emociones en nuestro sistema nervioso e influye definitivamente en nuestro interés o desinterés para hacer algo, para motivarnos o recordar algo.

Cerebro Racional o Neocórtex. 

El último en crearse. Se encarga del procesamiento cognitivo y de la toma de decisiones razonadas y lógicas.

¿Cuál de los tres es el más importante? Los tres son importantes, pues son complementarios, pero ante circunstancias extremas, el Reptil es el dominante.

En resumen: 

• La función básica del reptiliano es actuar; 

• La del límbico es sentir, emocionarse al actuar (tener motivos importantes para actuar); 

• La del Neocórtex es pensar, antes o después de actuar.  

Todas las personas que hicieron compras de pánico, inmediatamente que se enteraron del confinamiento necesario para combatir el Covid-19, actuaron con su Cerebro Reptil. No pensaron, “les valieron ma…” los demás; algunos hasta se peleaban, arrebatándose el papel del baño.

No es para criticarlos ¿O sí? Actuaron con miedo y necesidad de controlar su situación personal. Actuaron como si se fuera a acabar el mundo, haciendo que de verdad escasearan muchos productos y que, en algunos lugares, se encarecieran.

Sin embargo, muchos hubiéramos hecho lo mismo; de hecho, cuando muchos otros, decidimos actuar (pensantes), lo hicimos también apresuradamente, temiendo ya no encontrar productos; y así fue, ya no encontramos nada. 

Si observas bien, podrás ver que la mayoría de los accidentes, pleitos, enemistades, etc., se dan por la falta de cautela de las personas. 

Hablo de gente que habla y actúa sin cuidar que lo que dice puede afectar a otros, que lo que hace puede dañar a otros. Hablan y actuan sin prudencia, cordura, juicio ni madurez. 

Las consecuencias de ser imprudentes llegan a todos los niveles, personal o colectivo, según el caso. Nos crean problemas y disgustos, estrés, problemas de salud, etc., todo esto por tomar decisiones impulsivas inconvenientes. 

Ser imprudentes genera en muchas personas sentimientos de culpabilidad al no haber actuado inteligentemente ante agresiones, provocaciones, etc. 

Por su parte, la prudencia nos ayuda a reflexionar y a considerar los efectos que pueden producir nuestras palabras y acciones, teniendo como resultado un actuar correcto en cualquier circunstancia. 

Tiene que ver con la reflexión antes de actuar en forma riesgosa, violenta o agresiva, y conservar la calma en toda circunstancia y en situaciones difíciles, y no perder la compostura ni el control de uno mismo. 

La prudencia es la principal virtud en los humanos y deriva directamente de la autoestima y el valor personal. 

¿Como se puede ser prudente? 

•Reflexionando sobre nuestras propias experiencias para transformarlas en nuestro mejor maestro. 

•Aplicando nuestra comprensión de los hechos, personas y cosas. 

•Confrontando las ventajas y desventajas que ofrece una acción u otra, eligiendo la más conveniente. 

•Dándonos el tiempo suficiente para pensar en las consecuencias de cada una de nuestras acciones. 

•Aspirando profundo y conteniendo el aire durante siete segundos; esto oxigena el cerebro y relaja el cuerpo. 

•Ir entrenando, poco a poco, el control de nuestras emociones. 

•Ante situaciones difíciles, incómodas y riesgosas, aprender a “contar hasta 10”, antes de actuar o decir algo. 

Las personas con las defensas bajas están listas para ser atacadas por cualquier virus; por ello, nuestra principal defensa está en nuestro sisteman inmune.

Se trata de un complejo de células, hormonas y sustancias químicas que tienen como función defender al organismo de los agentes externos, como virus, parásitos y bacterias, entre otros. 

Sin embargo, hay factores internos, que hacen que éste se debilite:

1. El estrés. Está comprobado que el estrés crónico debilita el sistema inmunológico. Una sobrecarga de tensión puede causar diversas patologías como ansiedad, entre otras.

2. Dormir poco. El sueño fue creado para reparar todo nuestro organismo, en forma automática, y si dormimos sólo cuatro horas durante la noche en vez de siete u ocho, se reducen los anticuerpos a la mitad.

3. Una dieta pobre. La comida chatarra es otro de los grandes enemigos de las defensas. El azúcar refinada y los alimentos procesados están relacionados con una disminución de éstas. También, un déficit o un exceso de nutrientes como vitaminas, hierro, minerales, pueden afectar su correcto funcionamiento.

4. El Alcohol. Ingerir bebidas alcohólicas en exceso, debilita por mucho el sistema inmune. 

5. Obesidad. Los kilos de más, también afectan al sistema inmune, ya que dificultan que los glóbulos blancos se multipliquen y se produzcan anticuerpos.

Estos cinco factores los podemos reducir a sólo uno: el estrés. Este padecimiento, que en muchas personas es crónico, solito nos impide dormir bien, nos hace comer de más, descuidamos la calidad de lo que ingerimos, y llegamos a tomar más alcohol. 

Además, los malos pensamientos como los resentimientos, la desesperanza, el pesimismo, la negatividad, las preocupaciones, la angustia, la depresión y el miedo, sobre todo este último, también debilitan nuestro sistema inmune.

En una entrevista que un ángel reportero hizo al Creador del Universo, le preguntó que cuál de todas sus creaciones lo tenía más complacido; “todas” contestó Dios, “pero hay una en la que puse especial atención porque ella es mi conexión con la humanidad, me refiero a la mujer”. 

“A este ser lo creé para perpetuarme en la tierra, para que fuera mis ojos ante todo lo que suceda en el mundo. En ella he puesto toda mi fe para que pueda mejorar el futuro de la humanidad”.

Continuó diciendo Dios, “la mujer es mi obra más completa porque la hice para germinar la vida, florecerla y perfeccionarla. Ella:

• Da la vida y la protege

• Sabe ser madre y padre al mismo tiempo

• Sabe desempeñar bien su papel de esposa, hija, abuela, compañera y amiga

• Sabe comprender y compadecerse de los que sufren

• Piensa en sus hijos y los siente siempre, desde su gestación 

• Tiene fortalezas que maravillan a los hombres, lleva grandes “cargas” pero sabe llenar todo con amor

• Sabe privarse de muchas cosas para que su familia pueda tener lo que necesita

• Llora cuando sus hijos triunfan o sufren. Son capaces de dar la vida por sus seres queridos

• Sabe ser suave, tierna, dócil, y también sabe ser fuerte y voluntariosa

• Puede trabajar hasta 18 horas al día

• Sabe aguantar grandes pesares y lograr grandes hazañas

• Es la principal y muchas veces la única educadora de la familia

• Es movida por la compasión y la misericordia

• Se le convence por el corazón”

El ángel se quedó asombrado, sólo se concretó a preguntar “¿Pues, de que está hecha la mujer?” “Está hecha de lo mejor de mi”, contestó finalmente Dios.

Los lugares “geopáticos”, son espacios con agresiones electromagnéticas ocasionadas por antenas de alto voltaje o celulares, también reciben influencia negativa de variedad de emanaciones energéticas que invaden ese lugar. 

Es un padecimiento del lugar (“geopatía”) que puede ocasionar malestar a las personas sensibles que ahí habiten.

Esto se da también por corrientes o depósitos subterráneos de agua, metales muy radiactivos en el subsuelo, restos de cadáveres humanos enterrados muchos años atrás o quizá hasta fueron terrenos donde hubo panteones.

En los negocios, estas energías se manifiestan como dificultades para el éxito.

Es algo parecido a lo que sucede con algunas plantas o árboles que en ciertos espacios se secan rápido, crecen poco o “no se dan”, o con los perros y los gatos que detectan esas energías y nunca “se echan” en ellos.

Todo es energía, nosotros también, y cada uno de nuestros pensamientos y emociones emiten energía que se transmite a todo el lugar.

Por ello, antes de comprar o rentar una casa, local, oficina, departamento, o adquirir un terreno para construir, es importante informarse de la historia del lugar, inclusive en el RPP.

Averiguar con los vecinos sobre quién habitaba antes ese lugar, si alguien murió ahí o padeció alguna enfermedad grave o problema de escasez.

Vivir en una casa sana, implica limpiar el lugar de esas energías plasmadas en lo que se conoce como la “memoria de las paredes”.

Es importante hacer revisar la casa por algún experto en Radiestesia para detectar corrientes de agua subterránea, vetas de mineral, bandas electro-magnéticas o entidades energéticas que pudieran estar cargando el lugar con alguna energía pesada.