¿Qué tanto te endeudaste con el “Buen fin” de noviembre y con los gastos de diciembre?

Te cuento este caso: en el Buen Fin de 2017, el amigo de un amigo compró un auto; él no tenía comprobantes de ingresos pero de alguna manera le autorizaron el crédito. Al segundo mes de adquirirlo ya se estaba “tronando los dedos”, sólo pudo pagar la primera mensualidad.

Entonces comenzó el “acoso”; desde antes de las nueve de la mañana del día siguiente en el que debió hacer su segundo pago empezaron las llamadas, exigiéndole ponerse al corriente o dar una fecha precisa en que cubriría el atraso. Me comentaba que las mujeres de cobranza no eran nada amables, que hasta le daban ganas de mandarlas a la “chin….”.

La solución anticipada a cualquier tipo de situaciones como ésta, es hacer un presupuesto, pero no para guardarlo solamente, sino para tenerlo a la mano y consultarlo en cada egreso que tengamos que hacer.

La mayoría de los mexicanos no estamos acostumbrados a hacer un presupuesto; compramos y gastamos sin ninguna planeación; lo hacemos por emoción, por gusto o por las aparentes oportunidades que vemos.

Muchos le huyen a hacer un presupuesto porque éste debe responder primeramente a necesidades y no a caprichos ni simples gustos que, en un momento dado, no podríamos darnos.

Un presupuesto habla por sí mismo; nos indica de dónde viene el dinero y a dónde irá. Es como un mapa que nos permite ir viendo cada uno de los pasos en el camino hacia el control de nuestro dinero, planteando nuestras necesidades y nuestras posibilidades concretas y  midiendo nuestra fuerza económica.

Las autoridades mexicanas se han dado a la tarea de asegurar que los productos que existen en el mercado sean originales, realizando cateos e incautaciones en el país para decomisar productos piratas y tomar acciones en contra de la delincuencia.

En el mes de octubre de 2018 elementos de la Procuraduría General de la República (PGR), aseguraron en la Ciudad de México más de 60 mil rastrillos de dudosa procedencia y en lo que va de este año a través de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delitos Federales, se han logrado incautar más de 500 mil productos ilegales. 

Derivado de investigaciones realizadas por la Unidad Especializada en Investigación de Delitos contra los Derechos de Autor y la Propiedad Industrial (UEIDDAPI), se cumplimentaron dos órdenes de cateo en la capital del país en cuatro locales.  

Estas incautaciones, han permitido encontrar diversas herramientas con las que se fabrican los productos de dudosa procedencia, tales como imprentas (cuya función es reproducir las tarjetas impresas que cargan a los rastrillos) e inclusive todos los materiales necesarios para poder realizar el empaquetado de estos productos de afeitado.

Ante esta situación, es importante recalcar que la legislación federal establece que la pena para quien elabore distribuya y/o venda productos piratas será de prisión de dos a seis años, clausura temporal o definitiva y/o multa hasta por $1,612,000.00 pesos.

Dado los recientes acontecimientos, parece ser que las autoridades mexicanas continuarán realizando cateos e incautaciones de productos de dudosa procedencia para cosechar nuevas historias de éxito en contra de las marcas “patito”, que afectan principalmente a las industrias de rastrillos, vestimenta, perfumes, artículos de belleza y algunos alimentos y bebidas.

Si conoces las tareas y las cosas para las que eres mejor, aquellas que más disfrutas y en las que menos te cansas, podrías aplicarlas al manejo de tu tienda. 

No necesitas cambiar de giro, negocio o profesión. Una vez teniendo bien definidos y reconocidos el o los aspectos en los que eres bueno, o eres mejor, aplícalos en tu tienda y destácala en ello. 

Tomando como base la Teoría de las Inteligencias Múltiples, pongo algunos ejemplos:

Si lo que mejor te sale son los números (Inteligencia Lógica-Matemática), podrías destacar tu negocio como el más rentable, consiguiendo buenos márgenes de utilidad, o podrías negociar mejor con tus proveedores para conseguir financiamientos convenientes.

Si lo que te destaca es lo verbal o las relaciones interpersonales, podrías interactuar, con clientes y proveedores, a niveles de comprensión y empatía para lograr un mucho mayor acercamiento con ellos; al tratarlos mejor, conseguirías fidelidad y más clientes; siempre, claro, cuidando los límites personales y los del negocio.

Si eres bueno para percibir y manejar las imágenes (Visión Espacial) podrías dar luz y color a tu negocio, aun con pocos recursos podrías lograrlo.

Si lo tuyo es la Inteligencia Corporal-Quinestésica, (habilidad de manejar, el cuerpo) podrías expresar mejor tus ideas a través de movimientos; algo de comicidad.

Igual podrías encontrar la forma de aplicar la Inteligencia Musical o la Naturalista, si esas son las tuyas.

O algo más …ingón, podrías ser un comerciante versátil; como si fueras un actor y dependiendo de tu estado de ánimo, comportarte ante los clientes de diferente manera cada día. 

Que no te preocupe si a algunos no les gusta cómo eres, quizá tengas que moderarte con algunos clientes. 

Haz ruido con aquello que te destaca, que se note tu diferencia. 

Ya estamos en un nuevo año y qué mejor momento para reflexionar sobre algunas cosas que dejamos pendientes en 2018.

Aquí te van algunas recomendaciones para arreglar lo más que puedas, las tres áreas más importantes de tu vida:

Tus relaciones• Construye explicaciones satisfactorias de las cosas incómodas que te sucedieron y háblalas con las personas con las que hayas tenido problemas. Acepta las explicaciones de ellas y analiza las tuyas.• Aprende a pedir perdón y a pedir que te pidan perdón. Esto es muy reparador.• Si es necesario establece tu independencia emocional de los demás para no afectar tu autoestima y bienestar ni la de los otros.

Haz un balance de tu vida laboral• La rapidez con la que vivimos 2018 podría dejarte confuso respecto a tu desempeño y de lo nuevo que aprendiste en tu negocio. Habla con algunos clientes para saber qué puedes mejorar este año; eso te dará dirección sobre trabajar mejor en 2019.

Tus finanzas• ¡Revisa tu bolsillo! Haz un balance de tus deudas pendientes y actualiza tus planes de pago para acomodarlos a tus necesidades y posibilidades reales. Haz esto a nivel personal y lo mismo para tu negocio.• Al igual que las empresas grandes, haz un balance financiero: revisa, evalúa y saca tus conclusiones sobre cuáles fueron las acciones que dieron progreso a ti y a tu negocio, y cuáles las afectaron y por qué.• Inicia el año con una cifra clara de lo que realmente debes y haz un plan que te permita salir de lo que no te conviene.• Lo más importante ¡HAZ UN PRESUPUESTO para 2019! Éste te dará el mapa por el que te podrás mover financieramente, sin afectarte.

¡Feliz año!

Muy rápido sí, pero ya se acabó la “luna de miel”; ahora viene la realidad del día a día para López Obrador y para todos los mexicanos en este nuevo ciclo.

En su momento, mucha gente endiosó al que ahora es el nuevo presidente de México; lo vieron como el solucionador de todos sus problemas y de sus frustraciones de dos sexenios.

Él ya enfrentó su principal problema hasta ahora, y parece que no fue bien aceptado por muchos, me refiero a la cancelación del aeropuerto en Texcoco.

En adelante, sería iluso de nuestra parte, aun para los que votaron por él, creer que va a cumplir al 100% con todo lo que ha ofrecido. Ojalá me equivoque.

Pero no nos dejemos llevar por las opiniones negativas, de todos modos va a tener sus errores y siempre habrá quienes lo critiquen. Todos los presidentes que hemos tenido en los últimos años han tenido sus adversarios, y haga lo que haga López Obrador, siempre lo van a criticar.

Mi recomendación es que dejemos de endiosarlo pero tampoco desconfiemos totalmente de sus intenciones. 

Deseémosle lo mejor para que le vaya bien y que nos vaya bien a todos.

La verdad es que va a perjudicar a muchos, sobre todo a aquellos que se veían beneficiados con las formas corruptas con las que se manejaban las cosas. 

Parece que para aquellos políticos que querían y esperaban hacerse millonarios en sus puestos, no lo podrán lograr, al menos en este sexenio que recién empieza.

Este diciembre dejemos atrás lo político y concentrémonos en lo nuestro y demos paz y amor a nuestra gente.

¡Feliz Navidad!

1.- Elabora tu presupuesto personal o familiar.

2.- Elabora por separado el presupuesto de tu PYME como unidad de negocio.

3.- Determina para ti un salario (ingreso) razonable acorde al tamaño de tu empresa.

4.- Conserva disciplina entre tu presupuesto personal y el presupuesto de tu empresa.

5.- Revisa, para cada caso, en qué aspectos de ambos presupuestos puedes mejorar (ahorrar).

6.- En cada caso compara que opciones tienes para obtener mayores ingresos. Es un análisis a tu favor.

7.- En caso de que requieras financiamiento, evalúa cuál es la mejor opción para tu empresa.

8.- Evita en lo posible utilizar tu tarjeta de crédito personal para financiar a tu empresa.

9.- Analiza cuál de las opciones de seguro o micro seguro puede apoyar a tu empresa.

10.- Incrementa la confiabilidad de tu empresa ante los demás, mediante la elaboración de registros contables, fiscales, operativos. A largo plazo esto “te abrirá las puertas”.


En esta revista estamos convencidos de que son las personas las que hacen los negocios exitosos. La calidad de la persona, su preparación, su manera de organizarse, su disciplina, la administración de su tiempo, etc., determinarán el nivel de progreso de su negocio.

Por lo anterior, y aunque en nuestro contenido editorial incluimos artículos que lo ayudarán a mejorar la presentación de su tienda, el acomodo de los artículos, etc., le sugerí a este detallista que invirtiera en él y en el desarrollo de su gente.

La calidad de la persona determinará la calidad y éxito de su tienda. El estado físico, la limpieza e iluminación de la tienda, etc. es sólo un reflejo de las características internas de las personas.

Si queremos progresar debemos invertir en nosotros mismos, en prepararnos para ubicarnos en el camino del éxito, en conocer las características que nos conviene tener para progresar y adaptarlas a nuestra vida, hacerlas propias; en una palabra, en educarnos y reeducarnos, en aprender y reaprender lo que tenemos que saber para ser prósperos.

Las mejores inversiones son las que se hacen en nosotros mismos, en nuestra capacitación. Para tener más, primero hay que ser mejores; ser mejores implica, para los propietarios de tiendas detallistas, ir adquiriendo la mentalidad de empresario.

¿Cuál es el precio que hay que pagar para ser mejores? …hacer un pequeño cambio en nuestros hábitos, romper con la inercia del conformismo para dedicarle tiempo a las lecturas de libros y revistas, para tomar cursos, para reflexionar, analizar; para hacer introspecciones y retrospecciones; para pensar en lo que queremos ser en uno, dos,
cinco o 10 años, y cómo queremos estar.

Si tenemos que trabajar mucho, demos gracias de que podamos hacerlo; de extremo a extremo es mejor tener mucho trabajo que no tener nada que hacer. No importa si a los 70 u 80 años tenemos que trabajar, sólo habría que adecuar nuestras actividades a nuestra edad.


¿Cómo puedes motivar a tu gente para que te siga y trabajen con entusiasmo en tus proyectos? ¡Practicando tu liderazgo!

Ese liderazgo debe partir de un sueño o un objetivo que te hayas planteado; de los planes que tengas para hacer crecer tu negocio. Una posición en el futuro en la que vas a estar mejor que ahora, y en la que tu gente también ser verá beneficiada

Primeramente tienes que definir dicho objetivo, meta o posición, y que puedas visualizarla tal como quieres que sea. Te estamos hablando de ejercitar tu visión, de poder ver, mentalmente y a detalle, las cosas que quieres lograr, el lugar al que quieres llegar o la forma en que quieres estar en un plazo determinado, y entusiasmarte con ello.

Enseguida comunicárselo a tu gente: familia, empleados, socios o amigos, con el mismo ánimo y entusiasmo que tú tengas. Deberás transmitirles lo beneficioso que será para todos ese lugar, esa forma o ese algo que se quiere lograr. La energía que le pongas a tu comunicación los motivará a que te sigan.

En tanto no se logran los objetivos, deberás tener presente esa visión y recordarla a tu gente con alguna frecuencia para que no pierda su energía.

Toma en cuenta que nunca podrás motivar a nadie, ni siquiera a ti mismo, si no hay una visión empresarial o personal. ¿De qué podrías convencerlos si no sabes a dónde dirigirte, y por qué?

Liderazgo es Visión y Comunicación. Tienes que plantearte un escenario motivador, tienes que diseñarte un futuro prometedor, no importa si de momento no sabes el cómo lo vas a lograr; si piensas en ello todos los días y si lo puedes sentir además de ver, poco a poco irán dándose las formas de lograrlo.

No necesitas ser un gran orador para comunicarte bien, si te ven entusiasmado con algún plan que los involucre, que ofrezca un beneficio para ellos y se los puedas platicar con pasión, proyectando tu certeza y explicando la posibilidad de alcanzarlo, ellos te seguirán. Siempre habrá personas a las que nunca podrás convencer con nada, pero la gran mayoría están buscando líderes.

Escribe tu visión, visualízala a detalle, dibújala, entusiásmate con ella. Convéncete a ti primeramente para que puedas convencer a otros. No importa el estilo de liderazgo que te caracterice, cualquiera que sea provocará resultados.

Hasta la próxima.

Vivir es actuar. Actuar es decidir. La vida cotidiana es una sucesión interminable de decisiones. Algunas son pequeñas y no tienen consecuencias; otras son grandes y pueden determinar el curso de la vida. Cuando un patrón de toma de decisiones es racional, vivimos una vida racional. Cuando ese patrón es irracional, nuestra vida también lo es. Las decisiones racionales maximizan la calidad de vida propia sin violar los derechos de otros y sin dañar su bienestar y aumentan nuestras oportunidades de lograr la felicidad, de vivir exitosamente y de realizarnos.

El pensamiento crítico, cuando se utiliza para la toma de decisiones mejora la racionalidad de las decisiones hechas al elevar el patrón de toma de decisiones a un nivel de conciencia y de elección deliberada.

Nadie escoge deliberadamente vivir una vida irracional; sin embargo, son muchos los que escogen subconscientemente vivir una vida irracional o poco ética; al hacerlo, maximizan sus posibilidades de ser infelices y estar frustrados o de lastimar a otros en busca de ventajas para sí mismos.

Es importante que todo ser humano sea conciente que toda decisión generará consecuencias. En la medida que estructuramos y evaluamos nuestras acciones, la posibilidad de éxito en dichas decisiones aumentará.

“Grandes” decisiones

Hay dos tipos de grandes decisiones que uno tiene que aprender a reconocer en la vida:

1.- Aquellas que tienen consecuencias más o menos obvias a largo plazo (la selección de una carrera, el matrimonio, la selección de los valores, de la filosofía, decisiones familiares básicas).

2.- Aquellas cuyas consecuencias a largo plazo tienen que ser “descubiertas” (tales como las implicaciones de nuestros hábitos diarios, incluyendo las implícitas en nuestros hábitos alimenticios y de ejercicio).

Las decisiones “no pensadas” resultan ser en general las más peligrosas, las decisiones que se cuelan en nuestras vidas sin ser detectadas o evaluadas. Es claro que no es posible lograr que todas nuestras decisiones sean conscientes, porque entonces no existirían los hábitos. En lugar de eso, procuramos evaluar las categorías o grupos de decisiones, por un lado las que son grandes por la cantidad de las mismas, y por el otro, las que son grandes por sí mismas.

La lógica de la toma de decisiones

La lógica está determinada por la meta que persigue esa decisión y por la pregunta que le sigue a esa meta.

· La meta: Decidir entre un grupo de alternativas, la que está más de acuerdo con nuestro bienestar y el de los demás.
· La pregunta: Puesta en términos de terminar la siguiente frase: “En este punto de mi vida, enfrentado a estas alternativas (A, B, C o D) ¿cuál es la que tiene mayores probabilidades de mejorar mi bienestar y el de los demás?”

Las cuatro claves de la toma sensata de decisiones son:

1.- Reconocer que se está frente a una decisión importante.
2.- Identificar con precisión las alternativas.
3.- Evaluar lógicamente las alternativas.
4.- Tener la auto disciplina para llevar a cabo la mejor alternativa.

Actualmente en México vivimos un ambiente donde diferentes factores están creando incertidumbre en muchas personas. Nos preocupa el TLC, el precio del petróleo, las próximas elecciones, la amenaza de una reforma fiscal en Estados Unidos, los temblores, etc.

Y no es para menos, pocas veces en México se habían juntado tantos aspectos que pudieran afectarnos en el futuro cercano. La falta de certeza sobre qué pasará en cada caso, crea inquietudes e incertidumbre porque cualquier cambio negativo afectaría fuertemente no sólo la cuestión económica, sino también lo social, lo político y lo empresarial.

 

La incertidumbre está asociada a lo desconocido, provocándonos inseguridad, intranquilidad, ansiedad, temor, etc. Muchos se sienten en peligro, y eso les causa sufrimiento. Las dudas sobre esto pueden provocar, en caso extremo, estrés, y hasta pueden afectar nuestra salud.

Tengamos cuidado porque el estrés, la angustia, el temor, etc., hacen que se exageren los problemas; hacen que nuestro estado de ánimo negativo provoque problemas en otras áreas de nuestra vida o que tomemos decisiones equivocadas, alterando nuestro bienestar.

Nos conviene aceptar que la incertidumbre es parte de la vida; es constante y en muchos casos permanente. Nadie puede predecir el futuro, ni siquiera los que provocan los cambios. 

Si vemos los cambios como amenazas, sentiremos miedo al futuro, por lo que en todo caso el manejo de nuestras emociones es importante. Aprendamos a controlarlas  a través de ejercicios de respiración y evitemos caer en el pesimismo. Hagamos ejercicio, evitemos los chismes y las malas noticias, cuidemos nuestra salud, busquemos actividades que nos relajen y distraigan.

No permitas que la incertidumbre afecte tu estado de  ánimo. Puedes encontrar consuelo en tu religión. Los mexicanos estamos acostumbrados a los movimientos, no sólo los telúricos, sino a esos que nos sacan de “nuestra zona de confort”.