Muchas personas, mujeres y hombres, creen todavía en “la pareja ideal” como aquella que cubre todas sus necesidades, pero ya en la diaria convivencia se dan cuenta que la persona con la que entablaron una relación a largo plazo no era “la indicada”. ¿Qué pasó ahí?

Esa visión que se tiene de la pareja ideal, es sólo un mito, una utopía. No existe pareja ideal, porque nadie se puede ajustar totalmente a los intereses, necesidades o caprichos del otro; sobre todo cuando existen intereses personales diferentes, ya sean profesionales, mejores niveles de vida, o cuando, a pesar de caminar juntos son diferentes en gustos, intereses o necesidades propias, y a alguno de los dos le es incómodo avanzar así.

Después de muchos años de observar la relación entre parejas, se ha visto que ni hombres ni mujeres tenemos la capacidad para acoplarnos al otro como lo hacen exactamente dos medias naranjas o un engrane con otro.

La mayoría estamos buscando, inconscientemente, a alguien parecido a la madre o al padre, que tuvimos de niños.

En el primer caso quizá porque nos cuidaba, protegía, o porque guisaba rico, pero de alguna manera nunca rompimos el cordón umbilical que nos unía a ella.

En el segundo caso, las damitas admiraban a su papá por su energía, su autoridad, su forma de vestir o de hablar; porque las consentían mucho o se sentían muy seguras con él; en ciertos aspectos, inconscientemente, siguen de alguna manera enamoradas de él.

En muchos otros casos, las necesidades de cada uno son precisamente porque de niños carecieron de esas cosas que madre o padre satisfacen. Buscamos en una pareja a alguien que cubra esas necesidades, aunque éstas no sean auténticas.

Sin embargo, en la mayoría de los casos, ya viviendo en pareja, cada uno va a reflejar las mismas circunstancias que vieron y vivieron de niños en sus familias.

Una “lucha de egos” sonaría como un pleito o guerra. Quizá no llegue a tanto, pero en el fondo, en muchas relaciones personales existe una batalla diaria en donde alguien siempre quiere ser superior a los demás, lo que conlleva a crear resentimientos y hasta enemistades.

Esto es algo característico de muchísimas personas, quienes en cierto grado buscan dominar a través del “juego psicológico” de las relaciones humanas; es decir, la dominación, el querer que el otro se comporte o sea como ellos quieren, que respondan a sus necesidades y exigencias.

Los psicólogos dicen que esto no es otra cosa más que  la “vulnerabilidad psicológica” que se manifiesta por los miedos que traemos desde antaño, buscando seguridad y protección a través de la dominación; el problema es cuando un ego crecido se enfrenta a otro ego igual. En esos momentos es cuando se presentan las discusiones.

“Las relaciones humanas hoy en día son básicamente de dominador-dominado, y esto es porque la gente busca ser el ganador en este juego, en el que se convierte la vida”. Se manifiesta una actitud sutil, algunas veces de agresividad, que no es otra cosa que el componente psicológico que sirve de base para la competencia.

En la gente con altos niveles de competencia se notan también, elevados niveles de energía o agresividad que canalizan en sus tareas, actitudes, compromisos, etc. (“ganadores en todo”), muchas veces tratando, en todo caso, de no perder la imagen, el ego, o lo que se llama “rol en el juego de las relaciones”; “perder la imagen creada o el rol significa ser el dominado, perdedor o fracasado”.

Algunos psicólogos dicen que la lucha de egos es una lucha contra nosotros mismos, contra nuestros propios miedos, y nuestras propias inseguridades; “con uno mismo”.

Cuidado, porque cuando nos invaden las ganas de querer controlarlo todo, algo que no sale como queremos, desequilibra de pronto nuestro mundo personal.

Hola a todos, en esta ocasión les hablo sobre los beneficios que tiene la risa, no sólo sobre nuestro estado de ánimo, sino también sobre todo nuestro organismo. Te enlisto los principales:

• Tiene un efecto analgésico, ya que favorece la producción de endorfinas y encefalinas en el cerebro.

• Elimina el insomnio gracias a la sana fatiga que genera.

• Cada carcajada pone en marcha cerca de 400 músculos, incluidos algunos del estómago que sólo se pueden ejercitar con la risa.

• En el diafragma se origina un masaje interno que facilita la digestión.

• Favorece la eliminación de la bilis.

• Mejora la circulación de la sangre y ayuda a prevenir un infarto.

• Relaja los músculos lisos de las arterias, con lo que combate el estrés y se previene la hipertensión.

• Se limpian los ojos con las lágrimas que genera.

• Al hacer vibrar la cabeza despeja la nariz y los oídos.

• Al estirar y estimular los músculos de la cara, nos rejuvenece.

• La piel se oxigena más y mejora la capacidad respiratoria, porque entra el doble de aire en los pulmones.

• Gracias a que se masajea toda la columna vertebral con los movimientos internos del organismo, se evita el estreñimiento.

• Se generan más sustancias de las que refuerzan al sistema inmunológico y se eliminan toxinas.

• Es una arma eficaz contra la depresión.

• Mejora nuestras relaciones con los demás. Tú lo sabes bien, las mejores convivencias se dan cuando hay carcajadas.

• Favorece la agilidad mental y también tiene un efecto calmante del hambre y la ansiedad.

No te tomes la vida tan en serio, busca situaciones y cosas de que reírte a carcajadas.

Hasta pronto.

Aunque no lo creas, aunque lo niegues, aunque lo dudes o lo rechaces, es una gran verdad, “lo que rechoca, te recheca”.

Sí, las cosas que te molestan o de plano no puedes soportar de alguien, son cosas que tú también tienes, y que muy en lo profundo de ti, no has podido aceptar.

Piensa en alguna persona que por sus actitudes, aparente defecto, su voz, su risa, etc., “no la tragas”. Puede ser algún vecino, pariente o hasta algún cliente o proveedor.

Obsérvate bien. Esa persona que tanto te molesta, tiene características que puedes ver en él pero que no te atreves a ver en ti mismo.

Lo que percibimos en los demás, como en un espejo, nos refleja mucho de nosotros.

¿Quieres conocer más de ti, más de lo que hasta hoy creíste que eres?.

“Nunca vemos a los demás como ellos son, sino como somos nosotros”.

Lo que nos choca nos checa. Cuando odiamos algo de otra persona es algo que odiamos en nosotros y que no somos capaces de aceptar en nosotros por miedo, vergüenza, prejuicio o por egoísmo.

En mi caso, siempre creí que estaba rodeado de gente sangrona, déspota, gente egoísta, intolerante, que presumía y quería sobresalir en todas las pláticas.

Cuando mi loquero me explicó eso de lo que te choca te checa, me di cuenta de aspectos míos que no reconocía. Yo quería entender el por qué y qué podía yo hacer.

Cuando me di cuenta que era cierto esto, creí por un tiempo que tenía muchos defectos, no me gustaba mi voz, quería tener siempre la razón, no dejaba hablar a otros, etc.

Pero me llegó mi momento de madurez, de inspiración, de someterme a mi mismo y de aceptarme como soy.

Creía también que para mis padres era yo un hijo no deseado, porque en verdad todo me lo criticaban; esas cosas que hasta hace poco me molestaban en otras personas yo las tenía, o al menos así me lo hicieron ver de niño, y crecí con eso.

Lejos de humillarme, de vivir tímido y opacado, por rebeldía mostraba yo lo contrario: hablaba mucho, me enojaba y gritaba cuando las cosas no salían como yo quería.

El loquero me dijo que para aceptar a los demás tal como son, primero tenía que aceptarme a mi mismo tal como soy, con todos mis defectos.

Me dijo que tenía que asistir a varias terapias para que poco a poco fuera aceptando las características de comportamiento en los demás, pero la verdad no le hice caso. Entendí rápidamente que mi rechazo por las demás personas a las que juzgaba por dichos comportamientos, iría disminuyendo al empezar a verlas como algo natural en mi y en ellas.

Poco a poco me llegué a sentir bien conmigo mismo, y empecé a sentirme bien con los demás.

Cuando juzgamos o criticamos a alguien por ser demasiado arrogante, presumido, insoportable, etc., tenemos la oportunidad de reconocer dichas características en nosotros mismos y transformarlas en otras más amables.

En síntesis, ¿porque me caían mal los demás?

• Porque una parte de mi era así.

• Porque una parte de mi quería ser así, pero no me daba permiso de serlo y expresarlo por pena o vergüenza.

• Porque de niño era yo así y me reprendieron mucho mis padres, me criticaron, me juzgaron mal y me traumé.

• Porque mi ego no permitía que otros pudieran ser así y nadie les decía nada; yo quería reclamarles pero no me atrevía, prefería aguantarme haciéndome el sufridor.

Si sientes que vienes arrastrando una carga incómoda, por las cosas que te han sucedido, te invito a hacer lo siguiente:

Regresa a ese pasado incómodo por un momento, vuélvelo a vivir por unos instantes y reinterprétalo; dale otro sentido y aplicación a lo que te incomodó. Trae el hecho o persona que crees que te afectó y velo ahora con tu parte adulta o con un “me vale ma…”. Si conservas mucho coraje, trae a esa persona a tu mente y “miéntale la ma…”, una y cien veces. O mejor, ve lo que te hizo como algo sin intención alguna, como algo que no era personal.

Tu vida en adelante es como un viaje hacia el futuro. ¿Cómo quieres viajar? ¿Cuántas maletas quieres llevar?

Imagina una mochila sobre tus hombros, ella contiene los buenos y malos recuerdos que has tenido desde niño; resulta que, por naturaleza, siempre un mal recuerdo tiene mucho más peso que uno bueno, y según los expertos para eliminar uno malo se requieren tres buenos.

Siente el peso de esa carga y ve lo difícil que es moverse con tanto peso a medida que la vas cargando con todos tus recuerdos.

Puedes quemar esa mochila con todo lo que hayas metido dentro y decidirte a nunca llevar otra contigo.

Puedes, también, cambiar de mochila. Cómprate una más chica; una que aunque llena, te permita moverte más rápido y ligero; una donde metas sólo recuerdos convenientes.

O también puedes vaciar la que tienes, analizar su contenido, y decidir con qué recuerdos quieres llenarla nuevamente.

Ve los beneficios de disminuir tu carga. No podemos venir cargando cosas que nos hacen más lentos; el estar pensando y recordando cosas inconvenientes nos quita energía, nos debilita y nos cuesta trabajo avanzar.

Aprendamos del pasado. ¿Qué fue bueno, qué fue incómodo, qué fue fantástico, qué aprendimos de aquello que no nos salió como queríamos? Lo fantástico tengámoslo siempre en nuestra memoria.

En todos nosotros, siempre hay algo que nos caracteriza; es esa aptitud o capacidad que tenemos para aprender algo con facilidad o para desarrollar con mucha habilidad, una actividad.

Sobre esto, John Maxwell nos propone potenciar nuestro talento mediante una serie de decisiones, importantes pero simples, que nos conviene tomar para sacarle el mayor provecho posible. El resultado que obtendremos será un “paquete” de satisfacciones que nos hará sentir poderosos, realizados, eficientes, reconocidos, y mejor pagados.

 A mucha gente el ego los hace sentir “fregones” sólo por realizar su trabajo o profesión más o menos bien; sin embargo, muchos talentosos han fracasado porque no le dieron importancia a los valores y principios que deben estar presentes en cualquier persona para que su talento rinda los mayores frutos; se refiera a aspectos como el enfoque, la pasión, entre muchos otros.  

Maxwell asegura, que nuestro talento por sí sólo no garantiza el éxito. El talento es como nuestro producto que ofrecemos a los demás, e igual que un diamante en bruto debe pulirse, para que tenga más valor.

Se trata de no desperdiciarlo “para que nuestra existencia pase de lo simple y normal a lo extraordinario”.

Las decisiones que sugiere el autor se centran en los siguientes aspectos: Creencia, Pasión, Iniciativa, Concentración, Preparación, Práctica, Perseverancia, Valor, Sed de conocimiento, Carácter, Relaciones, Responsabilidad, Trabajo en equipo.

Los efectos de estas decisiones son claras:

1.- Creer eleva el talento.

2.- La pasión estimula el talento.

3.- La iniciativa activa tu talento.

4.- El enfoque dirige tu talento.

5.- La preparación posiciona tu talento.

6.- La práctica afina tu talento.

7.- La perseverancia sostiene tu talento.

8.- El valor prueba tu talento.

9.- La disposición de aprender amplia tu talento.

10.- El carácter protege tu talento.

11.- Las relaciones influyen en tu talento.

12.- La responsabilidad fortalece tu talento.

13.- El trabajo en equipo multiplica tu talento.

El mayor poder que tenemos es nuestra capacidad de decisión, apliquémosla para el desarrollo de nuestro talento.

• Decidamos creer, porque si no creemos en nosotros mismos, las posibilidades de éxito disminuyen y nunca vamos a poder desarrollar nuestro talento.

• Decidamos actuar con la pasión necesaria para ofrecer nuestro talento a los demás. Si no tomamos esta decisión estaremos desperdiciando oportunidades.

• Decidamos tomar la iniciativa para crecer nuestro talento, si no lo hacemos se podría quedar dormido el resto de nuestra vida.  

• Decidamos enfocarlo directamente de acuerdo a las oportunidades existentes.

• Decidamos prepararnos en nuestras habilidades para irlo puliendo.

• Decidamos practicarlo diariamente; no distraernos en cosas ajenas a nuestro talento a menos que sea transitorio y necesario. 

• Decidamos ser tenaces, constantes y persistentes en el desarrollo de nuestro talento.

• Decidamos sacar el valor, la fuerza y la firmeza para sacarle el mayor provecho.

• Tengamos la disposición para aprender cualquier cosa con el fin de enriquecer nuestro talento.

• Decidamos sacar el carácter para protegerlo.

• Decidamos ampliar nuestras relaciones para darlo a conocer y venderlo.

• Decidamos ser lo suficientemente responsables en su manejo.

• Decidamos trabajarlo en equipo pues sólo así podremos multiplicarlo.

El peso del pasado; no me refiero a nuestra moneda, a que antes tenía mucho más valor que el dólar, sino a nuestras cargas personales, a la cantidad de recuerdos que, muchas veces, sin estar conscientes venimos cargando, como un equipaje que llevamos a todos lados.

Los buenos recuerdos son ligeros, pesan muy poco, pero a veces son tan pocos que ni notamos su carga; los que pesan más son todas aquellas malas experiencias que tuvimos tiempo atrás, y que venimos arrastrando a nuestro presente.

Son aquellos resentimientos que tenemos por las ofensas, desaires y rechazos que nos hicieron, o por las culpas que sentimos de aquello que hicimos a los demás; todo esto nos resta energía y nos impide tener una existencia más sana psíquica, psicológica, mental y espiritualmente. Nos demos cuenta o no, estos nos impiden vivir el presente con total alegría, con paz, nos impiden canalizar todas nuestras energías en nuestro negocio para ser más competente.

¿A qué me refiero, concretamente?

• A aquellos pensamientos negativos, que nos impiden llevarnos bien con nosotros mismos y con los demás.

• A las malas experiencias que no hemos podido olvidar y que eventualmente vienen a nuestra mente quitando paz y alegría a nuestro presente.

• A las cosas que creemos que nos hicieron y que no hemos podido perdonar.

• A aquellas cosas que nos quitaron o robaron y que por nuestros apegos no las podemos olvidar.

• A aquellas actitudes malas que nos han hecho quedar mal con otros.

Pensemos, en la mayoría de los casos lo que en verdad nos dolió fue únicamente el orgullo.

Recordemos que todo es mental y que el único lugar donde podemos aliviar nuestros dolores del alma es dentro de uno mismo.

Traigamos a nuestro presente sólo recuerdos bonitos que den alegría a lo que hacemos actualmente.


Diariamente nos encontramos con gente que se queja de todo, que se fija en lo negativo o inconveniente de las cosas, situaciones, y hasta de cómo son los demás. Están inconformes porque hace mucho calor o porque hace frío, siempre encuentran el “prietito” en el arroz.

Estas personas se crean una especie de “maldición”; de tanto quejarse atraen todo aquello de lo que se quejan. Al expresar sus molestias con emoción de enojo, hacen más grandes los defectos de cualquier persona o cosa, alimentando y haciendo crecer, dentro de ella, todo lo malo que ve y siente.

Posiblemente conoces a alguna persona que, con tal de hacerte menos, si le platicas de algo tuyo siempre te lo minimiza o te presume que ella conoce o tiene algo mejor; gente de la que muchas veces dan ganas de alejarte rápidamente.

Estas personas traen inconformidad con la vida, están llenos de pensamientos negativos que inconscientemente los hace víctimas de todo.

Estas personas siempre buscan lo malo en lo bueno. Es cierto, todas las cosas buenas, traen su dosis correspondiente de algo malo, incómodo o inconveniente; algo que tenemos que tomar en cuenta siempre.

Mi loquero me explicaba algo que ya había leído antes, pero que lo tomé a la ligera y nunca le di importancia, cosa que me causó muchas angustias y sufrimientos. Me decía que “lo bueno y lo malo son inevitables en la vida, siempre vienen juntos, como una moneda, “águila o cara”; todo trae su opuesto”.

Él me aseguraba que muchas veces lo malo sirve a lo bueno, y viceversa. Me ponía el ejemplo de que la enfermedad sirve para valorar la salud. “Muchas veces nos quejamos por cosas que no valen la pena y nos amargan la vida. En la mayoría de los casos lo bueno sólo es mental, o muchas veces es cuestión de cantidad, por ejemplo, la lluvia es buena porque limpia la atmósfera y riega parques y jardines, pero en exceso daña y perjudica”.

Personalmente me he dado cuenta que nada dura toda la vida, ni si quiera los problemas; los malos momentos pasan, y los buenos, aunque duran más, también pasan en algún momento, si no tenemos precaución. Todo depende de donde queramos dirigir nuestra energía, si en el disfrute de lo bueno, o en la angustia de lo malo.

Nuestros problemas nunca son eternos; como dice aquella canción de Cristian Castro: “Después de la tormenta, la calma reinará; después de haber tenido, siempre vuelves a tener; después de haber querido, lo intentas otra vez; … “.

Mi loquero concluyó su comentario, diciéndome que “en las cosas de la vida diaria lo que para uno es malo, para otro puede ser bueno”.

Y es cierto, lo aparentemente malo sirve a los exitosos como retos para mejorarlos; los problemas en su vida o negocio sirven
para superarlos.

Los exitosos lo han sido porque le sacan provecho a “lo malo”, reconocen que cualquier cosa que parezca mala o fea, siempre tiene su lado bueno o bonito.

En fin, para ver siempre lo bueno en lo malo, sólo tienes que formarte el hábito de hacerlo con constancia. Después de todo los problemas se transforman en aprendizaje para el futuro, o como alguien decía “De los problemas y de las derrotas siempre se aprende, de las victorias casi nunca”. Uno de los secretos de los ganadores es hablar siempre de hechos favorables.

Los que tienen como hábito ver lo bueno en lo malo no sólo muestran inteligencia, sino que le sacan provecho a todo, y son más exitosos en su vida, se enferman menos y dan muestras de liderazgo.

El miedo excesivo y la falta de confianza en uno mismo son los enemigos más grandes que podamos tener. “El éxito no lo consigue el más inteligente, ni el que tiene más títulos académicos, sino el que se atreve, el que se arriesga”, esto sostienen los especialistas.

La conquista de nuestros objetivos y el logro de nuestras metas sólo se pueden alcanzar dentro de un ambiente de riesgo calculado.

Enfrentar los retos, habiendo evaluado nuestras propias fuerzas, aumenta las probabilidades de éxito.

¿Cómo superar el miedo?

Enfrentándolo y aprendiendo a manejarlo. Al respecto Susan Jeffers, autora de Bestsellers acerca del tema, menciona cinco verdades sobre el miedo:

1. El miedo nunca desaparecerá mientras sigamos creciendo como personas.
2. La única manera de liberarse del miedo a hacer algo, es hacerlo.
3. La única manera de sentirnos mejor es enfrentar nuestro miedo.
4. Todos sentimos cierto grado de miedo en terrenos poco familiares.
5. Vencer el miedo asusta menos que convivir con un miedo subyacente que proviene de la impotencia.

Podemos agregar otras verdades más sobre el miedo:
• La ignorancia crea miedo ante determinadas situaciones.
• El padre de los miedos, por su frecuencia, es el miedo al cambio, a lo desconocido.

Por lo tanto, el saber que el miedo es normal ante situaciones imprevistas, novedosas o peligrosas, nos da confianza y valor.

Amigo detallista, recuerda que el miedo reprime todo el potencial que traemos; no temas a la competencia, no temas a los “súpers grandotes”, hasta ellos tienen puntos débiles que tú puedes cubrir. Lo único que no debemos hacer con esos miedos, es nada.

No tanto porque sea importante ser rico o pobre sino porque es una forma irónica de como solemos a veces seguir los consejos contrarios a lo que nos conviene o hacemos cosas por inercia y nos extrañamos de los resultados.
Existen tres tipos de personas, las que hacen que las cosas sucedan, las que esperan que las cosas sucedan y las que dicen ¿qué pasó?
En lo personal prefiero ser de los que hacen que las cosas sucedan, yo planifico mi vida, establezco mis metas y hago todo por cumplirlas.
El liderazgo empieza por el principio:
• Un líder detecta soluciones, el resto solo ve problemas
• Un líder es parte de la solución, el resto es parte del problema
• Un líder ve retos, el resto ve problemas  • El líder aporta, el resto se queja
¿Quién esta a cargo de tu vida?
Es en los momentos de decisión cuando nuestro destino se determina. ¿Alguna vez te hicieron una propuesta de negocio donde no decidiste entrar por miedo a fracasar o perder dinero? Creo que a muchos nos ha sucedido.
A la gente le gusta la seguridad y lo que no saben es que seguridad es igual a miedo, que conlleva a mediocridad y pobreza.
Esta comprobado que después de 40 años de trabajo la gente termina de esta manera:
•Ricos 1%  •Financieramente independiente 4% •Todavía trabajando 5%  •Muertos 36%  •Quiebra 54%
“Algunos prefieren la seguridad del fracaso que la probabilidad del éxito”
Los grandes genios, filósofos, científicos siempre coincidían en algo: “Nos convertimos en lo que pensamos”
Vince Lombardi, considerado uno de los mejores entrenadores sino el mejor de fútbol americano en la historia de dicho deporte, dijo estas frases:
• Si tu crees que estas derrotado, lo estás; si tu crees que no te atreves, no lo harás.
• Si te gusta ganar, pero crees que no puedes vencer, es casi un hecho que vas a perder
• Si tú crees que vas a perder, estás perdido, porque en este mundo encontramos que el éxito empieza en la voluntad del hombre y que reside en una actitud personal.
• Si tú crees que eres inferior, lo eres; tienes que pensar en grande para elevarte, tienes que estar seguro de ti mismo antes de poder alcanzar la cumbre.
• Las batallas no siempre las gana el más fuerte, o el más veloz, tarde o temprano el hombre que triunfa es aquel que cree que puede triunfar.
Henry Ford dijo “existen dos tipos de personas, las que creen que si se puede y las que creen que no se puede, y ambas están en lo correcto”
“Algunos prefieren la seguridad del fracaso que la probabilidad del éxito”
Los grandes genios, filósofos, científicos siempre coincidían en algo: “Nos convertimos en lo que pensamos”
Vince Lombardi, considerado uno de los mejores entrenadores sino el mejor de fútbol americano en la historia de dicho deporte, dijo estas frases:
• Si tu crees que estas derrotado, lo estás; si tu crees que no te atreves, no lo harás
• Si te gusta ganar, pero crees que no puedes vencer, es casi un hecho que vas a perder
• Si tú crees que vas a perder, estás perdido, porque en este mundo encontramos que el éxito empieza en la voluntad del hombre y que reside en una actitud personal
• Si tú crees que eres inferior, lo eres; tienes que pensar en grande para elevarte, tienes que estar seguro de ti mismo antes de poder alcanzar la cumbre
• Las batallas no siempre las gana el más fuerte o el más veloz, tarde o temprano el hombre que triunfa es aquel que cree que puede triunfar
Henry Ford dijo “existen dos tipos de personas, las que creen que si se puede y las que creen que no se puede, y ambas están en lo correcto”
Un líder no puede controlar siempre lo que acontece pero si la actitud y decisiones tomadas posterior a lo que acontece.
En los momentos de crisis, sabías que si tomas la decisión correcta no vivirás esa “crisis” como la estarán viviendo otros.
¿Crisis? Te voy a poner unas palabras muy sabias que dijo el Gran Genio Albert Einstein:
“No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo. Las crisis son la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque las crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia, como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nacen las inventivas, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis, se supera a si mismo sin quedar superado”
“Quien atribuye a las crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. Las verdaderas crisis, son las crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia. Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla”
Aprendamos de Einstein, sabías que de las depresiones nacen más millonarios, las personas que toman acción inmediata son aquellas que se harán millonarios.
Palabras de Dee Hock Fundador de Visa
Nos encontramos en un momento histórico, donde una estructura de 400 años esta desfalleciendo y por otro lado esta naciendo ante adversidades una nueva estructura, un cambio total en lo cultural, científico, social y en las instituciones, algo que nos rebasa y va muy por encima de lo que el mundo jamás experimento, algo que ofrece la posibilidad de regenerar la individualidad, libertad, la comunidad y la ética. Todo esto en armonía con la naturaleza, entre nosotros y con la inteligencia divina de una manera que el mundo nunca antes soñó lograr.
Llego el final de la era industrial, Kiyosaki dijo la clase media desaparecerá.
Despidos masivos + quiebras masivas + millones de egresados cada semestre = mayor oferta y menor demanda.
“Si no cambias lo que haces hoy todos tus mañanas serán iguales”
Esta fue una idea que saque del Grupo Exidu y fue adaptada casi en su totalidad por mi, espero que les haya gustado y como siempre: sueña, lucha por lo que quieres, pero por lo que más quieras hazlo todos los días de tu vida.