Aunque te pudiera parecer muy egoísta el pensar y actuar primeramente a favor de ti mismo, es muy conveniente e indispensable para que te encuentres en las mejores condiciones físicas, mentales y emocionales y poder funcionar óptimamente en tu negocio.

Hay muchos ejemplos reales y prácticos en los que se presenta la conveniencia de ser uno, el que primero se atienda, o en el que determinada persona sea atendida con preferencia y prioridad.

Un ejemplo muy ilustrativo es lo que tenemos que hacer en caso de una despresurización en un vuelo de avión. Previo al despegue nos piden que, antes de tratar de auxiliar a otra persona, seamos los primeros en alimentarnos del oxigeno de las mascarillas que se desprenden del techo, de esta manera podremos respirar bien, y sólo después estaremos en condiciones de ayudar a otros a que también lo hagan.

En muchas familias tradicionales mexicanas, se acostumbra todavía, que si sólo hay carne para una persona en el hogar, ésta debe ser para el jefe de la familia, pues se considera que es él quien aporta el dinero y debe estar bien alimentado para tener la suficiente energía para continuar trabajando.

Lo mismo sucede a nivel personal y en nuestro negocio; si tú como empresario no logras estar en las condiciones óptimas y necesarias para manejarlo, no podrás hacerlo rentable.

Si padecieras alguna enfermedad, no podrías ser el mejor esposo, el mejor padre o un buen empresario. En general, si tú no estás bien, no podrás ayudar a otros a que también lo estén. Sólo los que están bien, los que tienen recursos suficientes, tienen la posibilidad de ayudar a otros. Por todo lo anterior, debes procurarte primero a ti mismo. ¡Piénsalo!

En ese día tan especial, nos honramos ante la mujer que nos trajo al mundo.

Nuestra madre ha sido y será por siempre la mujer con el amor más puro. Desde que estamos en su vientre iniciamos una relación de amor con ella. Nuestro corazón y el de nuestras madres laten al mismo tiempo y cuando nacemos, lágrimas de felicidad caen de sus ojos por nuestra llegada.

A una madre no le importa la adversidad cuando se trata de sacar adelante a sus hijos, no les hace falta fuerza ni valentía cuando se trata de defenderlos, ellas son capaces de todo por verlos felices y protegidos.

Son capaces de sacarse el pan de la boca para dárselo a sus hijos y apoyarlos cuando todos les han dado la espalda.

Así son las madres, su amor no conoce de límites ni de dificultades cuando se trata de los suyos.

El mundo sigue hacia adelante, crecemos y nos vamos de la casa, pero ellas siempre nos tienen en su corazón, y cuando se van para siempre de este mundo, cuidan de nosotros desde el cielo, observándonos con cariño y cuidándonos de los peligros.

No podemos olvidarnos de las mujeres que a pesar de no haber traído al mundo a un hijo, se comportan como verdaderas madres para otros, brindando amor y sanando corazones.

Tampoco nos olvidamos de aquellas mujeres que se convirtieron en madres de sus nietos y que los educaron y quisieron más que a sus propios hijos.

Todas las madres son mujeres únicas e incomparables, todas llevan en su alma parte de nuestra vida y merecen ser llamadas ángeles del cielo.

A todas las mamás de México, les deseamos un ¡Feliz día de la madre!

¿Quién puede resistirse a unos tacos de carnitas o barbacoa, a unos tamales o a una hamburguesa con sus respectivas papas fritas? ¡Pocos! La mayoría, sobre todo en CDMX, consumimos algunos de estos alimentos por lo menos una vez a la semana.

Y el problema no es que los comamos, sino que, por sabrosos, muchas veces nos atascamos hasta el cansancio.

Por naturaleza nuestro organismo requiere de grasas para poder funcionar bien; junto con el azúcar, es de las principales fuentes de calorías, el problema es que “las grasas son tan adictivas como la sal y los azúcares”.

De niños aprendimos que ante el hambre, el dolor o la ansiedad, la respuesta era comer, continuando con esta actitud, ya de adultos “ante cualquier situación de estrés, la recompensa inmediata es la comida, en particular, la grasa”, porque es lo más sabroso y lo que más placer nos proporciona de inmediato.

Hasta ahí está bien, pero en un ambiente tan estresante como en el que estamos viviendo desde hace algunas décadas, nuestra necesidad psicológica por comidas con alto contenido de grasa es mayor.

Al igual que el azúcar, las grasas están en casi todos los alimentos procesados: los panecillos, las papas, el chocolate, etc.; éstos nos han acostumbrado tanto a las grasas, que ni en nuestros hogares podemos comer sin ellas.

¿Por qué no podemos resistirnos a las grasas, a tanta grasa que ingerimos?

Diferentes investigaciones informan que “lo que hace a estos alimentos irresistibles, es que cada vez que los consumimos, nuestro intestino produce una sustancia similar a los compuestos que contiene la marihuana, con el mismo efecto adictivo; esto explicaría por qué necesitamos saciarnos al ingerir alimentos grasos”.

Para combatirlo o compensar los excesos en su consumo, las recomendaciones son: come menos, haz ejercicio, toma mucha agua.

El azúcar es otro de los venenos a los que estamos expuestos todos los días.

La encontramos en la mayoría de los alimentos y bebidas que consumimos, desde refrescos, dulces y repostería, hasta algunos guisados.

Sabemos que el azúcar tiene efectos nocivos en todos nuestros órganos, incluido el cerebro, pero al igual que la sal, no es el producto en sí lo que hace daño, sino su exceso en el consumo.

Sin embargo, el azúcar, en las cantidades adecuadas, es beneficiosa para el organismo, “nos puede levantar el estado de ánimo ya que hace que se segregue serotonina en el flujo sanguíneo, la hormona de la felicidad”.

La glucosa, como se le conoce al azúcar que se encuentra en la sangre, es muy importante para el funcionamiento del cerebro, ya que, sin importar si proviene de las frutas, miel, mermelada, gaseosas azucaradas o comida procesada, es el combustible para las neuronas.

Sin embargo, algunos científicos han identificado que quienes consumen mucha azúcar tienen comportamientos propios a los de los adictos a las drogas. Aseguran que esos consumos producen efectos similares a consumir cocaína, y que es aún más adictiva que la cocaína.

El problema del exagerado consumo de azúcar, en sus diferentes formas y tipos, es mundial.

La Organización Mundial de la Salud, recomienda para los adultos 25 gramos de azúcar al día. Actualmente, la misma institución, informa que en México se consumen 104 gramos, ocupando el tercer lugar de consumo en el planeta.

Sabemos bien que el exceso de este ingrediente está asociado directamente a la obesidad y a la hipertensión, las cuales pueden conducir a enfermedades del corazón y a la diabetes tipo 2.

Consumir mucha azúcar parece un hábito difícil de romper, pero lo podemos compensar con ejercicio diario, comer menos comidas dulces cada vez y tomar mucha agua.

La sal es muy necesaria para nuestro organismo, por lo que no podemos tomarla como un mal a eliminar, ya que por varias razones, el cuerpo la exige.

De hecho, la sal es buena para el organismo; además de ayudar a mejorar el estado de ánimo, el sodio es útil para prevenir la deshidratación, para la correcta transmisión de impulsos nerviosos y para el normal funcionamiento de las células.

Hay una relación entre el consumo de sal y la depresión, aunque la sal no cura la depresión.

Lo malo de la sal, no está en ella, sino en nosotros, en los excesos y en no seleccionar nuestros alimentos. Según datos de las autoridades de salud, en México el consumo diario per-cápita de sodio es de 11 y 12 gramos, cuando la OMS recomienda sólo cinco o seis gramos por persona.

Cuidado, porque, según los especialistas, la adicción a los alimentos con mucha sal crea la misma necesidad por ella que la que crea la adicción por la cocaína.

En los laboratorios se descubrió que la sal produce cambios profundos en el hipotálamo, activando células asociadas con el placer como la dopamina, y que la necesidad de consumir sal era la misma que la de la cocaína.

Los principales riesgos que corremos con los excesos de sal ya los conocemos: aumenta el riesgo de padecer hipertensión arterial, retención de líquidos, cargas extras al corazón y a los vasos sanguíneos, afectaciones al cerebro y los riñones.

Lo que se recomienda es medirnos la presión al menos dos veces al año, realizar ejercicio físico, mantener un peso corporal adecuado y evitar el consumo de productos industrializados y tomar dos litros de agua diariamente.

¿Por qué las leyes prohíben el consumo de estupefacientes como la mariguana o cocaína, y no prohíben aquellos que diariamente se consumen en México, y que tiene los mismos efectos?

Me refiero a las comidas con alto contenido de sal, azúcar y grasas, que según muchos especialistas, se ha demostrado que tienen un efecto similar a las drogas.

Seguramente a ti te ha pasado, hay comidas a las que no puedes resistirte, tanto que “no puedes comer sólo una” y terminas “por atascarte”.

A la mayoría nos sucede esto, hay comidas que nos enganchan, son sabrosas al paladar y nos hacen sentir bien.

Los estudiosos del tema explican que la razón está en que esas comidas estimulan nuestros centros cerebrales, pues contienen sustancias químicas que producen “sensaciones de placer y bienestar”.

Es por eso que en esas ocasiones en que andamos con “la moral baja” o con mucho estrés somos más sensibles a esas tentaciones.

La adicción a ciertas comidas es un problema muy fuerte, y grave. Un aficionado a las comidas adictivas no puede dejar de serlo porque tiene que comer tres veces diariamente, y en todas partes se encuentra con tentaciones a ellas.

Aunque no siempre es así, la adicción a determinado tipo de comidas dependerá mucho de las necesidades particulares de cada quien y de su nivel de sensibilidad, pero cualquier alimento puede volverse una droga cuando se pierde el control y queremos ingerirlo todos los días.

Tengamos cuidado porque estos tres ingredientes: sal, azúcar y grasas han causado las tres “epidemias” más grandes en la actualidad en México, por lo menos: obesidad, hipertensión y diabetes.

Es conveniente aprender a diferenciar los alimentos más adictivos de los menos, y bajarle a su consumo.

El presente artículo trata de identificar las causas más recurrentes que provocan que una empresa sea ineficiente e improductiva, ocasionando su desaparición.

1. Falta de Misión y Visión El no determinar la razón de ser y el rumbo de la empresa, es comparable a querer manejar un barco sin timón y sin un destino específico. La definición de la misión y visión permite lograr la motivación de los miembros de la empresa, al modelar sólidamente una cultura empresarial eficaz, a través de los valores, filosofía y aspiración que orientan la acción de la empresa.

2. Desconocimiento de sus Fortalezas y Debilidades. Así como de sus oportunidades y amenazas del ambiente externo, para competir exitosamente en el mercado. Es muy importante que la empresa identifique qué es lo que hace diferente de la competencia, ya sea a favor o en contra.

3. Carencia de Establecimiento de Objetivos. El dueño podrá tener claro los objetivos de la empresa, pero al no documentarlos y difundirlos al resto del personal que colabora en la empresa se realizan actividades que no se encaminan a la consecución del objetivo, desperdiciando importantes recursos.

4. Estructura Organizacional Deficiente, con Poder Centralizado. El 98% de las micro y pequeñas empresas son familiares, por lo que los puestos directivos están a cargo de la familia, ocasionando que no se consolide y crezca la empresa al priorizar intereses personales y sentimentales. Además, a pesar de que se conocen las actividades a desarrollar, no están documentadas, provocando que la mayoría de las veces, exista duplicidad de funciones e intervención de más de una persona en girar instrucciones a los empleados.

5. Falta de Políticas y Procedimientos. Regularmente no se tiene por escrito los manuales de políticas y procedimientos que proporcionen la información sobre el orden cronológico y secuencia de las operaciones que se realizan en la empresa.

6. Falta de Evaluación y Seguimiento. No se evalúa periódicamente la operación del negocio, no existen indicadores para medir el desempeño de las diferentes áreas de la empresa.

7. Comunicación Deficiente. Al no tener definidas las líneas de autoridad, se genera una comunicación deficiente entre los miembros de la empresa ya que no se conoce con certeza a quién acudir o no se generan vínculos de confianza para comunicar con oportunidad los problemas en la operación diaria.

8. Falta de Análisis Financiero. La contabilidad sólo se utiliza con fines fiscales y no para toma de decisiones, careciendo de controles y registros de ingresos, egresos, rotación de inventario, porcentajes de ventas a crédito, o no conocer la rentabilidad de la empresa, por citar algunos ejemplos. 9. Desinterés por los Aspectos Jurídicos-Corporativos. Desconocimiento de las responsabilidades legales como empresario, sin conocer las obligaciones fiscales del negocio; generalmente el único requisito que se cumple es el de acudir al notario para establecerse legalmente como sociedad, olvidando el resto de las obligaciones jurídicas.

10. Utilizar un Estilo de Administración Reactiva y no Preventiva. Falta de una adecuada planeación, organización, dirección y control, dejando a la empresa en la improvisación, o sea en resolver lo urgente y no lo importante.

Las mujeres debemos tomar en cuenta que los hombres son visuales; es decir, se enamoran a través de los ojos, además de que son algo superficiales. De esto están conscientes, y “les vale”.

En realidad no hay un estereotipo o modelo de los gustos y preferencias que tienen los hombres sobre las mujeres, todo tiene que ver con el tipo de necesidades que inconscientemente tengan, de su nivel de madurez, de su nivel socioeconómico, y por supuesto de la edad, además de si buscan a una mujer para algo serio o sólo para pasar el rato.

Ni en los boomers, ni en los de la generación X, mucho menos en los Millennials, existe un modelo único de las preferencias; hay mucha heterogeneidad en esto.

Por lo mismo, la información que describo a continuación no debemos considerarla como una regla, aunque tiene cierto grado de certeza en virtud de que es resultado de entrevistas con diferentes psicólogos, y encuestas con personas del género masculino, que hicieron diversos estudiosos del tema.

Para una relación de compromiso, los hombres juiciosos, con cierto nivel de madurez mental, no buscan chicas fáciles y sumisas; inconscientemente les gusta algo difícil, que lo sientan como una conquista; alguien ligeramente superior a ellos en algún sentido, que los complemente en sus debilidades.

Estos hombres buscan mujeres: • Que no hablen demasiado, mucho menos si lo que dicen no es relevante o interesante. • Que no sean muy empalagosas ni conflictivas. • “Alguien que pueda ser mi copiloto en la vida”, comentaba un varón de 36 años. • Con cierto nivel de madurez • Que reconozca sus errores • Que sepa pedir disculpas cuando la “riega”, y que no sea terca en querer tener siempre la razón • Que defienda sus derechos y opiniones sin gritos y sin enojarse

El escritor sobre mercadotecnia moderna y expositor de cursos sobre el tema, Rafael Muñiz González, nos presenta los diferentes tipos de consumidores y de clientes. Aunque teóricos nos da elementos para conocer a los nuestros.

De cualquier manera, usted amigo detallista, tendrá mejores opiniones al respecto.

Muñiz González deja en claro que “en todos los mercados donde hay competencia existe una serie de grupos sociales, cuyas reacciones incidirán de forma directa en los resultados de nuestro negocio”.

1.- Los consumidores más representativos son los siguientes:

• Consumidores de los productos que vende nuestra tienda. • Consumidores de los productos que venden las tiendas competidoras. • Consumidores potenciales de los productos de nuestra tienda y de la competencia. • Los no consumidores de ciertos productos pero que pueden incidir positiva o negativamente en su comercialización. • Líderes de opinión, que por su posición o reconocimiento social pueden incidir fuertemente en la opinión de otras personas para comprar o no en ciertas tiendas.

2.- A su vez, los clientes se pueden dividir, según su grado de satisfacción y de fidelidad:

Opositor: • Busca alternativas • Está descontento con nosotros • Es generador de publicidad negativa

Cautivo: • Es un cliente descontento pero atrapado; no puede cambiar de tienda por cara o lejana – Puede ser vengativo • Es un opositor en potencia

Mercenario: • Este cliente entra y sale de nuestro negocio sin ningún compromiso • Al menos no habla mal de nosotros

Prescriptor: • Alto grado de satisfacción • Fiel, amigo y nos recomienda

En realidad, muchas mujeres no saben lo que quieren; sus exigencias para una pareja formal y de largo plazo son altas y razonables, pero muchas veces fantasiosas y contradictorias.

Las características que las mujeres buscamos en los hombres varían dependiendo del nivel socioeconómico, cultural, edad, religión, estados de ánimo, gustos, experiencias, nivel académico, etc.

Por lo que lo expresado aquí no es científico; los seres humanos no pueden clasificarse exactamente en cuanto a sus preferencias por el sexo opuesto.

Son sólo puntos de vista de psicólogos y resultado de diversas encuestas y sondeos en diferentes lugares.

En general, las mujeres valoramos la personalidad, la apariencia física y la forma en que nos tratan, pero a la hora de opinar sobre lo que buscamos, sumamos a esto toda una serie de conceptos, muchos más de los que los hombres expresan:

• Estabilidad financiera

• Que nos haga sentir bien

• Seguros de sí mismos/Valientes

• Carismáticos y divertidos

• Que sepa escucharnos

• Alguien que sea nuestro mejor amigo

• Alguien del que podamos aprender

• Que sea atento con nosotras

• Comprometidos con la familia

Muchas mujeres de provincia y de nivel bajo expresaron como aspectos principales, los siguientes:

• Que las cuiden y protejan

• Que sean fieles

• Sinceros

• Que las mantengan

• Que les den seguridad

Por otra parte, un estudioso del tema decía que, muchas mujeres de mediana edad, prefieren hombres tiernos, cariñosos, comprensivos, etc., esto cuando están en sus días difíciles. ¡Ah! pero en su periodo de ovulación se fijan más en hombres grandes, fuertes, agresivos, decididos, etc., no importa si son feos o agresivos.

¿Y tú, cómo los prefieres?