Para una entrevista de trabajo o para poner un negocio, es muy importante que te conozcas a ti mismo y actúes siendo tú.

El conocimiento de uno mismo, es clave para poder desenvolverse en el día a día, con otros y consigo mismo.

Analicemos nuestras fortalezas y debilidades. 

Algunos ejemplos de Fortalezas:

· Responsable

· Proactivo

· Creativo

· Ambicioso

· Puntual 

· Optimista

· Etcétera

Estas fortalezas, no es que las tengamos por default, sino que ya de adultos podemos desarrollarlas, pues en ellas está nuestro potencial. ¿Cuál de éstas identificas más en ti?

Al tomar consciencia de nuestros puntos fuertes y tener que comentarlos, tendremos que evitar parecer una persona soberbia y orgullosa; la seguridad con algo de humildad es la clave en el momento de hablar sobre éstos. 

Ejemplos de Debilidades: 

· Miedoso

· Egoísta

· Impaciente

· Envidioso

· Resentido

· Dependiente

· Inflexible

¿Cuál de éstas identificas más en ti?

Mientras que las fortalezas siguen teniendo una connotación positiva y nos sirven como herramientas de superación, las debilidades pueden asustar a otros, así que hay que tener cuidado de cómo se manejan ambas a la hora de una toma de conciencia o de una entrevista.

Ya en lo personal, las debilidades, inteligentemente, pueden ser vistas como una oportunidad de mejora en vez de un impedimento. 

En realidad, las virtudes exageradas pueden convertirse en defectos. A su vez, los defectos bien manejados (estratégicamente), pueden convertirse en virtudes (algunos cómicos feos).

A nivel popular, también vemos algunas costumbres “simpáticas” en los velorios: no falta el aguardiente o el tequila, juegos diversos como la nalgada, las comilonas; en los entierros los mariachis o la banda.

Para la mayoría de nosotros, el Día de Muertos no es motivo de luto, sino de una celebración, y claro, con comida en los altares.

La religión nos hace sentir menos la muerte ya que, según ésta, nos da esperanzas de una mejor vida, allá junto al Creador.

Independientemente del enfoque coloquial de la muerte, el fallecimiento de alguien, presenta, generalmente, dos líneas.

Por un lado, están los seres queridos que vivirán su ausencia, con todo lo que implica. Son los familiares de un difunto los que sufren, ya sea porque se quedan solos sin el apoyo que el difunto ofrecía o por mero egoísmo.

Por otro lado, está el difunto. Para éste, muchas veces se acabaron sus problemas de todo tipo; ya no sufrirá por el frío o el calor, ni por las deudas o porque su equipo favorito siempre pierde.

Algunas culturas orientales tienen otras creencias respecto a los fallecidos; hablan de un retorno y de que en otra vida regresaremos a repasar todas las cosas que no aprendimos en esta. Una en especial, cree que podemos regresar como vacas u otros animales. “Aguas”, ¡a portarse bien, por si acaso!

Algo muy claro nos queda, cuando festejamos el Día de Muertos en México, estamos evocando las antiguas costumbres y tradiciones de nuestro pasado indígena.

Sin embargo, “una gran diferencia con nuestros ancestros es que, en la actual religión católica rezamos por las almas de los muertos para salvarlos del purgatorio, mientras que los indígenas no rezaban por las almas, sino que les rezan a ellas”.

Los mexicanos, somos sus mejores “cuatachos”, pero “ni así nos la perdona”.

A diferencia de los europeos, por ejemplo, las tradiciones mexicanas nos hacen estar familiarizados con la muerte desde la niñez. 

Esta relación viene desde nuestros ancestros; diferentes culturas prehispánicas tenían una percepción de la muerte muy especial.

Como sabemos, desde antes de la llegada de los españoles, las diferentes culturas veneraban, de alguna manera, a la muerte, pero para algunas como la cultura Nahua, “la muerte no era considerada un evento penoso o angustiante; ellos creían que la muerte los llevaba a integrarse de forma excepcional con el devenir del cosmos mismo”.

La muerte siempre está cerca de nosotros: en las calles, carreteras y en diversos lugares peligrosos, esperando por aquellos que se descuidan. Muchos la atraen al manejar como locos, al no cuidarse al cruzar las calles, al abusar de la “comida chatarra”.

Claro, que todos iremos a su encuentro algún día, pero no hay que forzar nuestra partida.

Se entiende bien, eso de que “para morir nacimos” como decía un filósofo, pues la muerte es parte del eterno binomio de la vida; nadie se escapa de ella, aunque algunos se escondan. 

Pero “lo importante no es morir, pues la continuidad depende de esto, sino cómo morimos”. No es lo mismo morir de muerte natural que morir de una muerte trágica y violenta.

En algunos barrios de CDMX, la cercanía con la muerte parece ser más relajada; cuando alguien muere, por ejemplo, todavía vemos expresiones coloquiales como la siguientes:

“Se peló, se petateó, estiró la pata, lo sacaron con los tenis por delante, felpó, se difunteó, se enfrió, se ausentó, se nos fue, se lo chupó la bruja, se lo cargó patas de catre, entregó el equipo, acompañó a la flaca, dobló el pico, lo cafeteamos”, entre otras.

Hola, ¿qué te podría decir sobre tu salud? Tú ya has oído y visto muchos mensajes al respecto. 

No es cosa de sacrificarse, sino de disminuir las cantidades de las cosas que comemos. 

La salud determina nuestro buen estado de ánimo; con ella podemos ser más competentes en nuestras tareas. 

Tú sabes bien, que los excesos de algunos alimentos pueden generar diversos tipos de padecimientos, que llegan a disminuir nuestras capacidades en el mediano y largo plazos y pueden enfermarnos. 

No elimines de tu vida los placeres gastronómicos mexicanos, pero al menos, bájale al consumo de los siguientes alimentos, ya que: 

• Azúcar: Produce diabetes

• Sal: Sube la presión arterial

• Grasas: Obstruyen venas y arterias

• Carbohidratos, Engordan

• Alcohol: Crea adicción

Cada que vayas a comer o a cenar algo, toma en cuenta que una buena salud te hará sentir mejor, te dará calidad de vida y como consecuencia, te hará ser más productivo, más rentable, más útil y más feliz.

Quizá por tu edad, tu metabolismo todo lo procesa muy rápido, pero toma en cuenta que cuando tengas más años va a ser diferente; el problema de ahora es que te estás generando un hábito que te será difícil cambiar cuando te acerques o estés en la tercera edad. 

En el presente, no tienes que sacrificarte mucho. Para disminuir la ingesta de los alimentos mencionados, puedes ir haciéndolo gradualmente. Cada semana ve reduciéndolos un 5% o 10%, durante un mes; en ese tiempo verás muy buenos resultados. 

Come poco y haz el ejercicio suficiente para tu edad, esto te ayudará a disminuir los efectos de los excesos, y te hará funcionar mejor en todo. 

Comiendo poco, ayudarás a tu organismo a desintoxicarse adecuadamente. De hecho, comer poco, pero sano, es la clave de la longevidad. ¡Cuídate! 

Ya sea que trabajes como empleado o seas independiente, toma en cuenta esto.

El que alguien sea muy bueno en su puesto, no garantiza que vaya a ser igual de bueno en un puesto superior. “Un excelente trabajador, no siempre es el mejor gerente”. 

Muy a menudo, sucede que, un buen empleado se convierte en un jefe incompetente. Ocurre en todo tipo de empresas, en todos los giros y funciones, pero el ejemplo más claro es el de los vendedores.

Un director o dueño de una empresa, escoge al mejor vendedor para ser el gerente de esa área, pero sucede que, muchas veces, éste tiende a ser malo como gerente, porque “no cuenta con el valor agregado para manejar a sus subordinados”.

Seguramente has conocido a alguien que, habiendo destacado en un puesto como empleado, lo ascienden a un nivel de coordinador, gerente o director, y de pronto sus superiores se dan cuenta de que no sirve para ese puesto y tienen que despedirlo. ¿Por qué sucede esto? 

Se trata de “El Principio de Peter”, una teoría comprobada por diferentes estudios. Fue propuesta por Laurence J. Peter, en los años 60’s, pero que, actualmente, en muchas empresas sigue existiendo.

Según el autor, “todos tenemos un límite de capacidades para soportar presiones, para asumir altas responsabilidades y obligaciones”.

Abundan los casos de empleados que los ascienden sin que sus jefes comprueben si tienen toda la capacidad para el puesto nuevo; personas que se dejan ascender, atraídas por el nivel y el sueldo, pero con el tiempo empiezan a mostrar sus incapacidades para el puesto. 

¿De quién es la culpa? Del empleado, que desconoce sus habilidades y sus defectos, que ignora las cosas para las que es bueno y para las que no; entonces, por temor a los jefes, por vanidad o necesidad económica, permite que lo ubiquen en puestos para los que no está hecho.

Muchas veces, no sólo es por falta de conocimientos, escolaridad o capacitación; también tiene que ver con la personalidad, el temperamento, el carácter, las habilidades para dirigir y liderar.

Las empresas, por su parte, son responsables por no tener un conocimiento a fondo de su personal. No son sólo los tests psicométricos que hacen normalmente; es necesario conocer más de sus talentos (Inteligencias Múltiples).

La teoría de Peter asegura que la responsabilidad es de las empresas; aquellas que, en vez de funcionar como jerarquías horizontales, se manejan por jerarquías verticales, donde se respeta la antigüedad, el orden y los méritos; donde su estructura es piramidal o donde el dueño es autócrata. ¿Conoces alguna de estas?

En una empresa de este tipo, cualquier empleado tiende a ascender hasta llegar a un nivel de incompetencia. Esto explica la incompetencia de algunos jefes.

Esta teoría nos demuestra, también, la razón por la que, en muchas empresas, todavía hay jefes en lugar de líderes.

La flexibilidad, aplicada a nuestra vida personal y de negocios, nos permite responder ante los cambios y movimientos de todo tipo: corrientes sociales, ciclos económicos, avances científicos, etc.

¿Por qué y para qué nos conviene ser flexibles?:

• Para cambiar de parecer cuando es conveniente. Para adaptarnos rápido

• Para ajustar nuestros planes y nuestras expectativas cuando éstos no se lograron al 100% de lo planeado

• Para que, en el trayecto a nuestras metas, podamos cambiar de ruta cuando sea necesario 

• Para ser tolerantes ante las diferencias de opiniones

• Para poder ceder cuando es obligado hacerlo

Ser flexible, nos hace más llevadera la vida; nos hace sufrir menos, nos evita la amargura, nos ayuda a soportar las decepciones, las frustraciones, etc.

La gente inflexible, los llamados “mentes cerradas”, sufren y se llenan de resentimientos cuando las cosas no son como ellos esperaban. 

Los entornos son muy cambiantes, si nos resistimos a ellos, podríamos perder los beneficios de las cosas buenas que siempre traen consigo.

Siempre hay nuevas ideas, nuevas cosas por saber y conocer. 

La flexibilidad es muy necesaria y conveniente en las negociaciones; evita la cerrazón y nos da mayores posibilidades de salir ganando. 

La flexibilidad es necesaria para ejercer nuestra máxima capacidad como seres humanos: la de adaptación. 

La mayoría de las historias de éxito que encontramos en los libros y en la vida real, son de gente y de empresas que fueron flexibles, no sólo para adaptarse bien a los cambios sino para provocar ellos mismos dichos cambios. 

De todas las áreas de tu vida personal y de negocios. ¿En cuál te falta ser más flexible? ¿En cuál de ellas te sientes atorado? Esto es una práctica de introspección que te ayudará a ser mejor.

Para los autores del libro en cuestión, los estímulos que mueven a las personas, no siempre son económicos, ni su comportamiento es racional. “Estos espíritus animales son la causa principal de la fluctuación de la economía”.

En este libro, explican “las limitaciones que tiene la economía y su hipótesis sobre la racionalidad de los agentes económicos”.

Son varios los factores que están influidos por los espíritus animales, y que analizan a profundidad los autores del libro:

1.- El principal de ellos es la “Confianza”, en donde explican cómo “la gente actúa y decide, en forma irracional, sin tener en cuenta toda la información disponible”.

2.- Otro factor es la “Justicia social”, en donde exponen que “no existe una normativa que garantice la equidad en las transacciones”. De ahí la existencia de tantos pobres en el mundo por la acumulación de riqueza en unas cuantas manos.  

3.- También exponen la “Corrupción y la mala fe de muchos de los actores del mercado, que hacen lo posible para no verse limitados por el marco legal establecido y obtener beneficios económicos de ello”.

4.- Por mi parte, agrego un factor adicional, uno que, según varios especialistas en economía, ha sido espantosamente irracional; me refiero al confinamiento al que nos obligaron los gobiernos como respuesta al COVID-19.

Estimado detallista, te recomendamos ampliamente esta obra, ya que en el detalle de sus análisis se encuentran explicadas muchas de la situaciones actuales y reales de cómo nos comportamos y cómo todos influimos en las crisis económicas.

¿Cómo podríamos entender las crisis económicas que han afectado prácticamente a todos los países?

En otros artículos, he explicado que las crisis económicas son cíclicas y que han existido en toda la historia de la humanidad; el problema es que, debido a la globalización, cada vez son más graves y pega simultáneamente a la mayoría de los países. 

Pero veamos qué nos dicen George A. Akerlof y Robert J. Shiller, en su libro titulado “Animal Spirits”, ‘Cómo influye la psicología humana en la economía’ (2009), de Editorial Gestión 2000. 

Ellos nos explican cómo las acciones y decisiones que tomamos en cuestiones económicas, están muy lejos de lo que se considera un análisis racional.

Por cierto, en 2013 Robert J. Shiller fue premiado con el Nobel de Economía por otro de sus exitosos trabajos. 

En el libro en cuestión, Akerlof y Shiller, explican que los modelos económicos aplicados en la mayoría de los países, han ignorado el hecho crucial de esta realidad, la irracionalidad en nuestras acciones y decisiones.

Hacen referencia a John Maynard Keynes, importante economista del siglo 20, cuyas teorías influyeron mucho durante ese siglo, y quien ya había explicado el concepto de los “espíritus animales” y su influencia en la economía, describiendo este concepto como “la emoción o el afecto que influye en el comportamiento humano”. 

Este concepto, también se puede interpretar como el espíritu que impulsa el pensamiento humano, sus sentimientos y sus acciones. 

Sobre este punto, los autores de “Animal Spirits” explican que, “aunque la mayor parte de las actividades económicas suelen tener motivaciones racionales, también existen muchas otras actividades que están gobernadas por espíritus animales”. 

Esto fue real. En 1964 se supo del grupo homicida más aberrante en la historia mexicana, y uno de los más impactantes, hasta esas fechas. 

El 6 de enero, fueron detenidas tres mujeres, acusadas de haber asesinado a más de 100 mujeres. Fueron las hermanas María Luisa, Delfina y María de Jesús, González Valenzuela, quienes pasaron a la historia criminal como “Las Poquianchis”. 

Tenían un imperio del crimen; manejaban prostíbulos en Jalisco, Guanajuato y otros cinco estados. Para prostituirlas, reclutaban a mujeres con engaños; a otras las raptaban, las ultrajaban y las esclavizaban. Desde los años 50’s se vincularon con secuestradores de todo el país, quienes les secuestraban jovencitas en situación de marginación y pobreza.

Además de explotarlas sexualmente, a las que se negaban a trabajar con ellas, las maltrataban y hasta las asesinaban. 

Afortunados; el consumo moderado de cerveza nos proporciona muchos beneficios a la salud, principalmente, disminuyendo los riesgos cardiovasculares y la osteoporosis.

En 2019, la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad, en colaboración con el Centro de Información de Cerveza y Salud, informaron los resultados de sus estudios realizados sobre el efecto de la cerveza en la salud.

El estudio concluía que, el consumo de cerveza tiene diversos efectos positivos; el aporte de nutrientes previene algunas enfermedades.

La cerveza es una bebida fermentada de baja graduación, y consumiéndola con moderación, aprovechamos su aporte en vitaminas, proteínas, ácido fólico y antioxidantes, lo que nos ayuda a alargar la vida.

Los investigadores aseguran que las personas que consumen cerveza de manera regular, presentaban un menor riesgo de padecer diabetes, hipertensión y altos niveles de colesterol.