Esto fue real. En 1964 se supo del grupo homicida más aberrante en la historia mexicana, y uno de los más impactantes, hasta esas fechas. 

El 6 de enero, fueron detenidas tres mujeres, acusadas de haber asesinado a más de 100 mujeres. Fueron las hermanas María Luisa, Delfina y María de Jesús, González Valenzuela, quienes pasaron a la historia criminal como “Las Poquianchis”. 

Tenían un imperio del crimen; manejaban prostíbulos en Jalisco, Guanajuato y otros cinco estados. Para prostituirlas, reclutaban a mujeres con engaños; a otras las raptaban, las ultrajaban y las esclavizaban. Desde los años 50’s se vincularon con secuestradores de todo el país, quienes les secuestraban jovencitas en situación de marginación y pobreza.

Además de explotarlas sexualmente, a las que se negaban a trabajar con ellas, las maltrataban y hasta las asesinaban. 

Afortunados; el consumo moderado de cerveza nos proporciona muchos beneficios a la salud, principalmente, disminuyendo los riesgos cardiovasculares y la osteoporosis.

En 2019, la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad, en colaboración con el Centro de Información de Cerveza y Salud, informaron los resultados de sus estudios realizados sobre el efecto de la cerveza en la salud.

El estudio concluía que, el consumo de cerveza tiene diversos efectos positivos; el aporte de nutrientes previene algunas enfermedades.

La cerveza es una bebida fermentada de baja graduación, y consumiéndola con moderación, aprovechamos su aporte en vitaminas, proteínas, ácido fólico y antioxidantes, lo que nos ayuda a alargar la vida.

Los investigadores aseguran que las personas que consumen cerveza de manera regular, presentaban un menor riesgo de padecer diabetes, hipertensión y altos niveles de colesterol. 

Entender y aceptar esto, nos quita problemas y nos evita el sufrimiento.

Todo viene en paquete, en pareja; todo trae dos lados, todo tiene su opuesto o su contraparte. Todo es complemento de todo:

• No hay noche sin día 

• No hay problema sin solución

• No hay efecto sin una causa

• No hay negocios sin competencia

Los grandes pintores manejan los opuestos en los contrastes de sus obras; saben bien que los oscuros son tan importantes como los claros.

No obstante, dentro de los opuestos hay matices, pues no todo es negro ni todo blanco; todo se presenta, la mayoría de las veces, en tonos grises.

Los opuestos pocas veces se presentan juntos en su totalidad; cada uno por separado, en momentos o lugares diferentes. Como ejemplos de éstos podemos hablar de:

• No hay principio sin fin

• No hay pobreza sin riqueza

• Existe el mal porque existe el bien

Cada uno de los opuestos existe gracias a la existencia del otro. Esto es para ubicarnos, para entender, para cuidarnos y para darle valor a lo que tenemos:

• No hay esfuerzo sin su compensación

• Toda pérdida trae una ganancia

• Todo lo malo trae algo de bueno, y viceversa

• Todos los problemas traen aparejada su solución

• Todo riesgo implica una oportunidad

• Virtudes y defectos; oportunidades y amenazas; derechos y responsabilidades, siempre vienen juntos

Lo bueno o malo de cada uno de los opuestos lo define su uso, el lugar donde se presenten, la fuerza con la que lo hagan, la intensidad o cantidad con la que se den, la duración que presenten y la frecuencia con la que se manifiesten.

Esta dualidad se manifiesta en toda la creación: personas, cosas, situaciones, toda la naturaleza está llena de ella. ¡Aceptémoslo!

Ninguna estrategia, ningún esfuerzo ni preparación académica garantiza el éxito de un negocio, cuando mucho, aumentan las probabilidades de éxito. 

En este sentido, la determinación para “entrarle con todo” a lo que hacemos, es el elemento más importante para obtener buenos resultados.

Con “determinación”, me refiero a ese poder que tenemos para decidir hacer o no algo; la firmeza en la decisión para actuar de determinada manera. 

Su opuesto, la tibieza, conlleva altas probabilidades de fracaso o de mediocridad, si bien nos va. Muchos negocios se ven obligados a cerrar por mal administrados, pero la mayoría porque no se les puso toda la atención necesaria para hacerlos crecer.

Los resultados que se obtienen a través de la determinación, aunque no se logren al 100%, son muy satisfactorios, y esa determinación se manifiesta en una fuerza que supera todo, que lo puede casi todo.

La determinación es una combinación entre coraje, energía y ambición que nos hace estar dispuestos a hacer todo lo que sea necesario para lograr algo, para soportar algo, para sacrificarse cuando sea necesario, y esa determinación para hacer o no las cosas, parte de las razones que se tienen para ello. 

Una forma de lograr la determinación es encontrar, como dice Robert Kiyosaki, una razón muy fuerte, “una razón más grande que la misma realidad”.

El camino en los negocios, es demasiado largo y con muchos obstáculos, y solamente una buena razón es capaz de superarlos. 

Las decisiones más fuertes son profundamente emocionales; una razón o propósito con alto poder es la mezcla del “por qué quiero y  por qué no quiero”. ¡Determinante!

¿Por qué querrías amigo detallista “echarle todos los kilos” a tu tienda?

En un sondeo con algunos detallistas obtuvimos las siguientes respuestas: 

• Porque no quiero ser empleado, trabajando por un “sueldito”

• No me gusta que me humille un jefe arrogante y tirano

• Porque quiero hacer las cosas a mi modo y no al de otros 

• Porque quiero ser empresario. Quiero trabajar para mi

• Porque a mi edad ya no me dan trabajo

• Porque no puedo estar sin hacer nada y además me gusta manejar mis tiempos

• Porque tengo que cuidar mi inversión, es todo lo que tengo, es el patrimonio de mi familia, de mis hijos

• Porque quiero ponerles el ejemplo a mis hijos de que ser independiente es mejor que ser empleado

• Mis hijos se dieron cuenta cuando fui despedido de mi trabajo, quiero demostrarles que no me rindo, que puedo levantarme, que puedo volver a “hacerla”

Razones hay muchas, y todas con fuerza. Tú amigo detallista, tiene algunas, ¿cuáles son?

Navegar en la indecisión es riesgoso y es perder el tiempo; tarde o temprano las cosas caen por su propio peso. Mejor decídete hoy mismo; si no encuentras razones de peso para “echarle ganas” a tu tienda, mejor sería cerrarla.

Pero, no te asustes, seguramente tienes más de una razón fuerte para continuar con tu negocio y para hacerlo crecer. Tú eres responsable de identificar tus razones. Si ya las tienes claras, enhorabuena, si no, tómate tu tiempo, pero no demasiado. Una vez que las tengas, escríbelas y revísalas todos los días. Esto te dará la energía y la fuerza para entrarle con todo a tu negocio.

1.- Se trata de todo un mundo de organismos que forman una perfecta cadena alimenticia, donde existen productores (el Fitoplancton), consumidores (el Zooplancton) y descomponedores (el Bacterioplancton y el Virioplancton).

El fitoplancton, por ejemplo, al realizar la fotosíntesis, transforma la energía solar en energía disponible para los consumidores.

Por lo mismo, el plancton en conjunto, se sitúa en la base de la pirámide alimenticia de los ecosistemas marinos, de los de agua dulce e incluso de los terrestres, ya que es consumido por peces, mamíferos, crustáceos, aves y otros animales.

2.- Bioindicadores de las aguas. Los organismos del plancton son muy sensibles a cualquier cambio en el ambiente y por ello nos pueden proporcionar información sobre el estado de conservación del mismo.

3.- Ciclos biogeoquímicos. El bacterioplancton desarrolla una función fundamental en la mayoría de los ciclos biogeoquímicos del medio acuático; esta capacidad es especialmente importante en los océanos donde hay un mayor volumen de agua y de bacterias.

Además, las bacterias fotosintéticas y las cianobacterias (algas unicelulares) aportan casi el 50% de oxígeno a la atmósfera. 

4.- Regulación del clima. El plancton también tiene la capacidad de regular el clima a nivel local en las costas y mares. Estos diminutos seres han demostrado que tienen un gran poder sobre los procesos que rigen este planeta. 

Por lo anterior, es muy preocupante la contaminación de las grandes masas de agua en todo el planeta, ya que pone en serio riesgo la supervivencia de estos microorganismos, y a su vez, en serio riesgo la alimentación de los demás seres vivos acuáticos.

Siempre creí, que el oxígeno lo producían los árboles durante el día, y que por ello convenía sembrar más árboles y cuidar los bosques, creencia que me inculcaron desde niño.  

Eso es muy cierto; sin embargo, ya de adulto me enteré que la mitad del oxígeno que respiramos es producido en el mar, por esos microscópicos organismos vivos que viven bajo el agua conocidos como plancton.

Estos organismos, que abundan en los ecosistemas acuáticos, tienen muy diferentes formas, y según los científicos se encuentran en la base de la cadena alimenticia del planeta, por lo que muchos de nosotros no podríamos vivir sin ellos. 

Según su alimentación y funciones específicas, el plancton se clasifica de varias formas, distinguiéndose los siguientes tipos:

1.- Fitoplancton. Este es un plancton de tipo vegetal, y al igual que las plantas, obtienen su energía y su materia orgánica mediante la fotosíntesis. Vive en el nivel del mar hasta donde llega la luz solar, pudiendo alcanzar hasta los 200 m de profundidad. 

2.- Zooplancton. Se trata de un plancton de carácter animal. Éste se alimenta del fitoplancton y de otros organismos del mismo zooplancton. Está compuesto por crustáceos, medusas, larvas de peces y otros organismos. 

3.- Bacterioplancton: Este tipo de plancton esta formado por bacterias que se encargan de la descomposición de algunos sedimentos y  juegan un papel clave en los ciclos biogeoquímicos de algunos elementos, así como del clima y las cadenas alimenticias marinas.

4.- Virioplancton. Este otro tipo de plancton está integrado por virus acuáticos, que se encargan  de remineralizar los nutrientes. Están compuestos principalmente de parásitos intracelulares y de cierto tipo de algas.

Fuentes: ecologiaverde.com; investigacionyciencia.es

Muchas personas, mujeres y hombres, creen todavía en “la pareja ideal” como aquella que cubre todas sus necesidades, pero ya en la diaria convivencia se dan cuenta que la persona con la que entablaron una relación a largo plazo no era “la indicada”. ¿Qué pasó ahí?

Esa visión que se tiene de la pareja ideal, es sólo un mito, una utopía. No existe pareja ideal, porque nadie se puede ajustar totalmente a los intereses, necesidades o caprichos del otro; sobre todo cuando existen intereses personales diferentes, ya sean profesionales, mejores niveles de vida, o cuando, a pesar de caminar juntos son diferentes en gustos, intereses o necesidades propias, y a alguno de los dos le es incómodo avanzar así.

Después de muchos años de observar la relación entre parejas, se ha visto que ni hombres ni mujeres tenemos la capacidad para acoplarnos al otro como lo hacen exactamente dos medias naranjas o un engrane con otro.

La mayoría estamos buscando, inconscientemente, a alguien parecido a la madre o al padre, que tuvimos de niños.

En el primer caso quizá porque nos cuidaba, protegía, o porque guisaba rico, pero de alguna manera nunca rompimos el cordón umbilical que nos unía a ella.

En el segundo caso, las damitas admiraban a su papá por su energía, su autoridad, su forma de vestir o de hablar; porque las consentían mucho o se sentían muy seguras con él; en ciertos aspectos, inconscientemente, siguen de alguna manera enamoradas de él.

En muchos otros casos, las necesidades de cada uno son precisamente porque de niños carecieron de esas cosas que madre o padre satisfacen. Buscamos en una pareja a alguien que cubra esas necesidades, aunque éstas no sean auténticas.

Sin embargo, en la mayoría de los casos, ya viviendo en pareja, cada uno va a reflejar las mismas circunstancias que vieron y vivieron de niños en sus familias.

Una “lucha de egos” sonaría como un pleito o guerra. Quizá no llegue a tanto, pero en el fondo, en muchas relaciones personales existe una batalla diaria en donde alguien siempre quiere ser superior a los demás, lo que conlleva a crear resentimientos y hasta enemistades.

Esto es algo característico de muchísimas personas, quienes en cierto grado buscan dominar a través del “juego psicológico” de las relaciones humanas; es decir, la dominación, el querer que el otro se comporte o sea como ellos quieren, que respondan a sus necesidades y exigencias.

Los psicólogos dicen que esto no es otra cosa más que  la “vulnerabilidad psicológica” que se manifiesta por los miedos que traemos desde antaño, buscando seguridad y protección a través de la dominación; el problema es cuando un ego crecido se enfrenta a otro ego igual. En esos momentos es cuando se presentan las discusiones.

“Las relaciones humanas hoy en día son básicamente de dominador-dominado, y esto es porque la gente busca ser el ganador en este juego, en el que se convierte la vida”. Se manifiesta una actitud sutil, algunas veces de agresividad, que no es otra cosa que el componente psicológico que sirve de base para la competencia.

En la gente con altos niveles de competencia se notan también, elevados niveles de energía o agresividad que canalizan en sus tareas, actitudes, compromisos, etc. (“ganadores en todo”), muchas veces tratando, en todo caso, de no perder la imagen, el ego, o lo que se llama “rol en el juego de las relaciones”; “perder la imagen creada o el rol significa ser el dominado, perdedor o fracasado”.

Algunos psicólogos dicen que la lucha de egos es una lucha contra nosotros mismos, contra nuestros propios miedos, y nuestras propias inseguridades; “con uno mismo”.

Cuidado, porque cuando nos invaden las ganas de querer controlarlo todo, algo que no sale como queremos, desequilibra de pronto nuestro mundo personal.

Recordarás cuando de niño jugabas con plastilina, que con las manos podías moldear cualquier figura, y que como no se endurecía rápido, cuantas veces quisieras, la podías seguir moldeando de acuerdo a tus gustos.

Pues algo parecido sucede con nuestro cerebro, sólo que éste se moldea en base a las experiencias que vamos teniendo en la vida.

Los cambios físicos en el cerebro, son a nivel microscópico, y se dan por el modo en el que, en base a las experiencias, las neuronas de nuestro sistema nervioso se conectan entre sí.

Esto es lo que los neurocientíficos llaman “neuroplasticidad”, y se refiere a la capacidad del sistema nervioso para cambiar su estructura y su funcionamiento.

“La neuroplasticidad permite a las neuronas cambiar tanto anatómica como funcionalmente y formar nuevas conexiones”.

La maravillosa capacidad que tiene nuestro cerebro es que sus cambios no sólo se dan en forma automática; los científicos aseguran que se puede moldear con nuestra intervención directa.

Esto es lo más importante de la neuroplasticidad; cada uno de nosotros, por la forma en que percibimos nuestras experiencias, por lo que creemos y pensamos de nosotros mismos, por los conocimientos, las ocupaciones, entre otros, tenemos nuestras propias “relaciones funcionales de contacto entre las terminaciones de las células nerviosas” (Sinapsis).

En parte, si no le has sacado mucho provecho a tu cerebro, tanto que a veces pudieras pensar que está en tu contra, es por las programaciones mentales inconvenientes que tienes para manejar tus experiencias pasadas y lo que estás viviendo en el presente.

Todos los cerebros humanos comparten la misma estructura básica y la misma forma, pero examinados en detalle, todos son diferentes, pues cada uno contiene circuitos neuronales de formas y distribuciones propias. 

Con cada conocimiento, cada experiencia nueva, etc., se hacen nuevas y diferentes conexiones. 

La testosterona es un orgullo para muchos hombres, pero para algunos otros es  un estorbo.

Sabemos que la testosterona es la hormona sexual exclusiva de los hombres; sin embargo, aunque en menor cantidad, las mujeres también la tienen. En ambos está relacionada directamente con su comportamiento habitual.

Se trata de una hormona esteroide que el cuerpo produce y expulsa en forma natural influyendo en la maduración y el apetito sexual; de ella depende también la formación de masa corporal, los músculos y la resistencia de los huesos.

La testosterona, al igual que la mayoría de las hormonas, impacta de alguna manera ciertas partes del cerebro. En nuestro caso, los especialistas aseguran  que “activa con fuerza las funciones del hipotálamo y la sustancia gris central, que son las que más tienen que ver con el comportamiento animal de las personas; es decir, las que manejan las funciones básicas para sobrevivir y mantener la especie”. Lo mismo que sucede con los animales salvajes.

Un aumento elevado de los niveles de testosterona tiene efectos muy fuertes en nuestros circuitos cerebrales, aquellos que están relacionados con la forma en cómo se procesan las amenazas y las agresiones.

Esto último nos permite entender las reacciones locas e irracionales de muchas personas.

Según los expertos, los hombres con altos niveles de testosterona son más agresivos, más intolerantes, pierden fácilmente el control de sus emociones.

No sólo se manifiesta en un aumento considerablemente de la libido; todo indica que hay una relación directa, entre los niveles de testosterona y la calidad de nuestros comportamientos.

¡Ahhh!, pero también tiene su lado positivo. Resulta que la testosterona “es, en parte, la responsable de la supervivencia del hombre como especie; en su tiempo aportaba la agresividad que permitía al hombre ir a cazar y matar a su presa, los impulsaba a buscar comida, a luchar y a atacar a sus enemigos”. Esto los hacía más competitivos.