Se trata de un centro turístico; una pequeña isla, en medio de una laguna, que apenas tiene 400 metros de largo por 350 de ancho. Está situada a 36 kms., de Santiago Ixcuintla, y a 98 de Tepic, Nay, y según el censo del 2000 tenía sólo 1,019 habitantes.

Es todo un santuario acompañado del hecho de que, en ese punto convergen el agua salada del mar, la laguna y el agua dulce del río San Pedro, razón por la que es un lugar muy bueno para la pesca, actividad con la que viven los isleños día con día y que disfrutan hacer.

Esta isla tiene una historia realmente interesante pues se dice que es la mítica Aztlán, el lugar del que los mexicas o aztecas partieron para después establecerse en México como Tenochtitlán. Es por esto que se le considera la cuna de la mexicanidad.

El recorrido en lancha hasta ella representa todo un viaje en el tiempo. Llama la atención la gran cantidad de garzas que llegan a esa zona, donde debido a su extensa vegetación se ha desarrollado el entorno propicio para una extensa biodiversidad. La fauna característica de esa zona son los jabalíes, armadillos, conejos, y otros propios de ese lugar.

La vida en la isla se lleva a cabo entre la laguna, sus callejones y la plaza; los isleños siempre con su buen humor parecen disfrutar del clima tropical, la pesca y el poder descansar en las puertas de su casa con total seguridad.

En épocas de lluvia las calles se inundan debido al caudal del río San Pedro, de tal forma que se transforman en canales similares a los de Venecia y puedes recorrer, sin ningún problema, el lugar en canoa.