Si eres de las personas muy trabajadoras y esforzadas que decide no cerrar su tienda ni un solo día de la semana, ¿has pensado alguna vez en darte la oportunidad de delegar tus obligaciones en alguien en quien puedas confiar, para de paso aprender  la lección de  confiar en la vida y saber que puede haber alguien que anhele que confíen en él o en ella.

Y todo esto para saber que el tiempo que “bien inviertas” en ti, será un tiempo que te redituará grandes ganancias, tales como paz, tranquilidad, alegría, salud y grandes beneficios para tu negocio, porque volverás a tus actividades totalmente renovado, listo para atender mejor tu negocio y a tus clientes.

En esto está la diferencia para el buen funcionamiento de tu negocio.

Y eso hará que así como nos enseña la propia naturaleza, con el día y la noche, aprendamos a hacer un alto en el camino, haciéndonos conscientes de la importancia del descanso organizado.

Descubriendo que el orden natural de la vida nos invita a “cargar pilas”, dándote tiempo para descansar, escucharte, disfrutarte y disfrutar de la belleza de la vida y brindarte el regalo de la certeza de que no pasa nada, y nada se pierde con ver por ti, para que después del descanso disfrutes con más alegría lo que haces, y tal vez se te ocurran nuevas ideas de progreso y desarrollo. Estoy totalmente segura de que tu vida, tu salud, tu familia,  tu alma y hasta tus clientes ¡te lo agradecerán!

“Renovarse o Morir” dice la frase conocida; “Descansar o Agotarse”, ¡Tú eliges!

Que importante hoy en día es tener un negocio propio que sea próspero y dé servicio a mucha gente, pero tú como pequeño empresario, querido amigo detallista, que dedicas tu vida al servicio de los demás y trabajas todo el día, haces esfuerzos hasta sobrenaturales por estar pendiente del buen funcionamiento de tu negocio y muchas veces te olvidas de “cargar baterías”.  

Así como haces con tu celular que necesita que lo conectes y lo dejes un rato en reposo, así querido amigo es importante darte un tiempo de relajación, descanso y solaz esparcimiento.

Si tu negocio y tu trabajo es de toda la semana y no descansas ni un solo día, pregúntate qué pasaría si te das un descanso los domingos o el día que tu elijas, para salir a  pasear con tu familia, o a visitar a un familiar o a un amigo, o  ir al cine, al teatro, simplemente salir a sentarte en el pasto fresco y húmedo y escuchar el sonido que producen las hojas de los árboles  al ser movidas por el viento.

Tal vez prefieras darte un tiempo para solamente descansar hasta tarde, leer un libro o ver televisión, en la paz de tu hogar.

Y si tienes esposa e hijos, qué tal platicar con ellos, ponerse de acuerdo para mejorar su vida o alguna situación actual, o simplemente jugar, correteando en un parque o por  el campo tras una pelota, o sentarse a jugar gato, timbiriche o basta.

¿Te has puesto a pensar en la importancia de regalarte un tiempo de descanso?, ¡sí!  ¡A ti!,  la persona más importante de tu vida:   “¡¡Tú mismo!!”.


La Humillación
Esta herida comienza cuando el niño siente que sus padres lo desaprueban y critican, afectando directamente a su autoestima, sobre todo cuando lo ridiculizan.

Sucede también cuando sufrieron bullying en el colegio, en las redes sociales o cuando son golpeados, sometidos a burlas o descalificados.

Estas personas tienen una tendencia a la depresión, autoestima baja y una carga emocional negativa, con dificultades para expresarse, desarrollando una personalidad dependiente.

Se cura perdonando a las personas que lo dañaron y haciendo las paces con el pasado.

La Injusticia
Ésta se origina cuando los progenitores son fríos y rígidos, con una educación autoritaria y no respetuosa hacia los niños.

En un hogar injusto, el niño desarrolla el sentimiento de no ser merecedor de la atención del resto de la sociedad y el grupo. De adultos tienen problemas para confiar en los demás y establecer relaciones; se mostrarán inseguros, rígidos e incapaces de negociar y de debatir.

La forma de curarse es trabajar la rigidez mental, cultivando la flexibilidad y la confianza hacia los demás.

La Traición
Es el miedo a confiar. Esta herida surge cuando de niño se sintió traicionado por alguno de sus padres cuando no cumplió una promesa. Esto le genera sentimientos de aislamiento y desconfianza que, en ocasiones, pueden transformarse en envidia, porque no se siente merecedor de lo prometido y de lo que otras personas tienen.

Llega a sentirse inseguro, miedoso y celoso. Se le crea una personalidad fuerte, con la necesidad de control para asegurar la fidelidad y lealtad.

Para sanar hay que trabajar la paciencia, la tolerancia, la confianza y la delegación de responsabilidades en los demás.

Debemos reconocer que en las personas que manifiestan las cinco heridas emocionales presentadas a continuación, es su niño interior y no su parte adulta quien las siente; además, los grados en que expresen su miedo dependerá del nivel de intensidad del daño causado, de su contexto y del grado de sensibilidad de la persona.

El Abandono
Este miedo surge cuando sus padres no dieron protección ante los miedos que experimentó el niño/niña. Muy común cuando éstos son cuidados por alguien ajeno a la familia.

Estas personas suelen ser inseguras, temen quedarse solas, y a veces son ellos quienes abandonan a los demás por temor a revivir la experiencia del abandono.

Su mayor temor es afrontar una separación y dependen emocionalmente de otros, de forma que sus relaciones son vividas con dosis de inseguridad, miedo y recelo.

Una buena dosis de abrazos ayuda mucho para que se sientan seguros y puedan disfrutar de sus momentos de soledad.

El Rechazo
Esta herida surge por el rechazo de los padres, familiares y compañeros de escuela. De adultos se sienten miedosos al tomar decisiones. Cuando sus acciones o propuestas son rechazadas, se sienten fracasados, indignos de amar y ser amados. Si el caso es extremo, se les genera el auto-desprecio, y un auto rechazo a sus pensamientos, sentimientos y vivencias.

En el amor, trabajo, estudios e incluso en las reuniones sociales, preferirán permanecer solos (aislados). La mínima crítica les creará sufrimiento y, para compensarlo, necesitarán el reconocimiento y la aprobación de lo demás.

Para sanar esto, deben empezar a valorarse y a reconocerse, ignorando los mensajes de su crítico interno.

No es fácil darse cuenta, pero de alguna manera y en buen grado, nuestro pasado está influyendo diariamente en nuestras vidas.

En este sentido, aquellos sucesos traumáticos que se marcaron fuertemente en nuestra memoria son los más importantes, esto porque en el presente provocan, inconscientemente, diferentes miedos y sentimientos peligrosos para la salud como depresión, ansiedad, frustración, aislamiento, sentimiento de culpa, odio, desconfianza, entre otros.

Dichos sucesos traumáticos provocaron diferentes heridas emocionales que no han cicatrizado porque ante ciertos momentos y ante ciertas situaciones se vuelven a abrir y nos provocan dolor, afectando nuestros estados de ánimo y nuestras decisiones.

Definitivamente, “los traumas vividos durante la infancia perduran a lo largo de los años e influyen en el estilo de vida de cada persona”, afectando nuestro comportamiento, la forma en como vemos la vida y nuestra forma de vivir.

Es claro que el pasado ya no existe, pero lo que somos, tenemos y nuestra forma de actuar es debido a él; está influyendo para bien o para mal en nosotros, y a pesar de que ya no exista, nuestras vivencias dolorosas de la infancia dejaron huella en nosotros, marcando nuestro carácter.

¿Qué podemos hacer?

Así como nuestro cuerpo cicatriza las heridas para que no nos duelan, de igual manera nuestro cerebro, puede “reprocesar” las malas experiencia de la infancia para evitar los dolores emocionales.

En nuestro pasado pudieron darse algunas situaciones muy difíciles, pero los especialistas aseguran que podemos cambiar la visión que tenemos de esos hechos, para lograr que dejen de causarnos daño y evitar que se conviertan en un obstáculo que nos impida la felicidad en el presente.

Esto sucedió en una casa ubicada en el Barrio de la Pila Seca, en Toluca. Vivía ahí una familia con su hijo de seis años, quien por las noches veía a una viejecita arrodillada y rezando junto a su cama, que desaparecía cuando se encendía la luz del cuarto.

Por las noches se escuchaba que se caían objetos en la cocina, y se sentía un viento frío, aún cuando las puertas y ventanas estaban bien cerradas. Continuamente aparecían alacranes, mariposas negras y los perros se quedaban observando algo que sólo ellos veían.

Me llamaron para que revisara energéticamente la casa, ya que ese es mi trabajo. Detecté que no había tesoros enterrados como había sido la creencia de los padres del niño, sino cadáveres enterrados por todos lados.

Al estar dibujando el plano de la casa, sentí una presencia que tomó mi mano, y como si fuera una niña que está aprendiendo a escribir, me dirigió para escribir que por favor dejáramos de molestarlos y que nos fuéramos de ahí.
Intuitivamente, reconocí que esa presencia era la madre de un joven muerto, cuyo cadáver estaba enterrado en esa casa y que a pesar de ya estar muerta ella, seguía rezando porque nunca supo del fallecimiento del joven.

Esta casa tenía una energía muy pesada; al estar ahí, yo sentía escalofríos y veía sombras que se cruzaban por todo el espacio.

Tanto me asusté que salí de ahí prácticamente huyendo.

Después de checar en el Registro Público de la Propiedad se descubrió que a principios del siglo pasado ese lugar había sido un panteón.

Finalmente se mudaron de ahí después de que una noche los perros aullaban, las cortinas se movían y las cosas de su cuarto comenzaron a caer.

Al poco tiempo vi que esa casa tenía un letrero de ¡SE VENDE! ¡Cuidado, cuando vayas a comprar una casa. Primero conoce sus historia!

Hola a todos, en esta ocasión les hablo sobre los beneficios que tiene la risa, no sólo sobre nuestro estado de ánimo, sino también sobre todo nuestro organismo. Te enlisto los principales:

• Tiene un efecto analgésico, ya que favorece la producción de endorfinas y encefalinas en el cerebro.

• Elimina el insomnio gracias a la sana fatiga que genera.

• Cada carcajada pone en marcha cerca de 400 músculos, incluidos algunos del estómago que sólo se pueden ejercitar con la risa.

• En el diafragma se origina un masaje interno que facilita la digestión.

• Favorece la eliminación de la bilis.

• Mejora la circulación de la sangre y ayuda a prevenir un infarto.

• Relaja los músculos lisos de las arterias, con lo que combate el estrés y se previene la hipertensión.

• Se limpian los ojos con las lágrimas que genera.

• Al hacer vibrar la cabeza despeja la nariz y los oídos.

• Al estirar y estimular los músculos de la cara, nos rejuvenece.

• La piel se oxigena más y mejora la capacidad respiratoria, porque entra el doble de aire en los pulmones.

• Gracias a que se masajea toda la columna vertebral con los movimientos internos del organismo, se evita el estreñimiento.

• Se generan más sustancias de las que refuerzan al sistema inmunológico y se eliminan toxinas.

• Es una arma eficaz contra la depresión.

• Mejora nuestras relaciones con los demás. Tú lo sabes bien, las mejores convivencias se dan cuando hay carcajadas.

• Favorece la agilidad mental y también tiene un efecto calmante del hambre y la ansiedad.

No te tomes la vida tan en serio, busca situaciones y cosas de que reírte a carcajadas.

Hasta pronto.