Desde octubre pasado, muchos ya nos venían diciendo “tranquilos, ya está por terminar el año y con él se van a ir todas nuestras preocupaciones y temores”. En lo personal, yo pedía al Cielo que 2020 acabara pronto, porque, de verdad fue aberrante para muchos negocios y para muchos mexicanos en lo personal. No pretendo redundar sobre los acontecimientos del año que terminó, los detalles ustedes los conocen por los medios de comunicación o los han vivido directamente. A mi, lo que más me duele, sinceramente, es ver que la pandemia como muchos otros acontecimientos que hemos vivido y que seguiremos viviendo, es un elemento más que nos ha polarizado radicalmente a los mexicanos. ¿Hay algo en el mundo o en la vida misma, en lo que estemos unidos? ¿Cómo actuaríamos si de pronto llegaran algunos extraterrestres dispuestos a ayudarnos? Unos los apedrearían, otros se hincarían ante ellos, otros más se volverían gustosos sus esclavos. ¿Tú qué harías? El único consuelo que algunos teníamos es que el COVID-19, no era sólo contra nosotros; ya que se manifestó en la mayoría de los países. Sin embargo, como dicen los comentaristas del beisbol, “esto no se acaba hasta que se acaba”; este 2021, muchos seguiremos viviendo en “la nueva normalidad”. La pandemia nos ha mostrado lo vulnerables que somos los seres humanos. Una vez más, vimos claramente que la salud es lo más importante que tenemos como patrimonio personal, ya que la falta de ella impacta negativamente, en todas las áreas de nuestra vida. Así que, ¡a no rendirnos! y a buscar la mejor manera de seguir viviendo. 2021 es un año de esperanza; nuestra confianza está puesta en todos los involucrados en el manejo de la salud para que esto termine pronto, y nuestra fe en el Creador para que los guíe y hagan bien su tarea. Les mando un abrazo y les deseo lo mejor para este año.

Si no te gusta tu trabajo, tu situación económica o tu salud, haz las cosas diferentes a como las has hecho hasta ahora. El mejoramiento depende de tu ambición, valentía y creatividad. Reinvéntate, crea otro tú. Empieza por salir de tu “zona de confort”; corres más peligro al estar en ella que en aventurarte a probar un mundo personal nuevo, lleno de muchas opciones y oportunidades. Rompe aquellos hábitos que no te generen ninguna utilidad. Busca gente que te enriquezca, infórmate, pon tu enfoque en las cosas que más te llaman la atención. Aprende cosas nuevas de tu trabajo; observa y, si puedes, aprende lo que hace tu jefe. Ponte retos. Conviértete en alguien más valioso todavía. Se tú, pero ahora reforzado, y véndete con tus superiores o reubícate donde te reconozcan.

Cuáles son tus competidores? No sólo son los de tu barrio o colonia, sino los de toda tu ciudad.

En un contexto amplio, la competencia de las tiendas de abarrotes son todos los negocios, grandes, medianos o pequeños, ya sea que vendan en sistemas de menudeo o de mayoreo, que ofrecen abarrotes. Empecemos: Los súpers como Soriana y Walmart, los clubes de precios como Sams y Cosco, las tiendas de conveniencia como OXXO y Seven, otras tiendas como la tuya, los mayoristas de abarrotes, los comerciantes de los tianguis. ¡UFFF! Pero, si hay alguna o varias razones importantes en tu tienda, como una buena atención, rapidez, buenos precios, tecnología, presentación, acomodo de productos, limpieza, cercanía, entre otros, muchos de tus vecinos/clientes te preferirán sobre muchos de los demás. Hemos visto que cada vez hay más tiendas que cuentan con una terminal. ¡Enhorabuena! Muchos de sus propietarios, nos han platicado que le ven muchas ventajas, principalmente que han aumentado sus clientes ya que estos tienen más opciones de compra, además el tendero puede llevar mejor control de sus ingresos. Pero, toma en cuenta que no todo depende de poner una terminal. Analiza cuáles serían los factores por los que tus clientes se irían a otra tienda para que antes, tú puedas darles solución. Seguramente, tú ya llevas un registro de las preferencias de tus clientes en cuanto a los productos que llevan y te estás esforzando por tenerlos siempre en tu tienda, eso es muy bueno. Sin embargo, hay un factor con el que tú puedes retener clientes y aumentar tus ventas; éste ya lo comenté en otras ediciones: recompénsalos mediante promociones, la mayoría de ellos buscan ser recompensados de esta forma. Analiza en qué productos puedes hacer descuentos y anúncialos mediante carteles. Cualquier estrategia que armes para retener clientes y aumentar tus ventas, te será retribuida, ya verás. Les mando un fuerte abrazo, y que tengan una Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo.

Debido a los problemas económicos, el desempleo de muchos, la inseguridad y el COVID-19 que se están viviendo no sólo en nuestro país, sino en todo el mundo, el futuro le parece decepcionante y desesperanzador a mucha gente. 

Esta incertidumbre, muchos necesitan compensarla con otros aspectos que los hagan sentirse bien, aunque sean “chispazos”. Por esto, los aspectos subjetivos están tomando cada vez más importancia en la decisión de compra. 

Con nuestra tienda, con su forma y contenido, podemos ayudar a calmar un poco la ansiedad y la depresión de muchos clientes; esto debido a que nuestro negocio refleja exactamente lo que nosotros somos y la forma en que podemos tratarlos. 

Las imágenes, los colores, la distribución y organización de las cosas que ven, junto con los detalles como una ligera sonrisa, el trato, el saludo, etc., determinan, muchas veces, la forma en cómo se sienten nuestros clientes y la posibilidad de lograr su lealtad.

Antes de decidir la forma en que tienes que actuar para hacer sentir bien a tus clientes, debes preguntarte lo siguiente: ¿Cómo te gustaría que te vieran tus clientes y prospectos? ¿Cómo te gustaría que se sintieran al estar allí? 

Para contestar a esto, tienes que considerar sus necesidades. Sobre éstas, Abraham Maslow nos presenta las cinco necesidades universales; en orden de importancia de abajo hacia arriba son: Fisiológicas (alimentos); Seguridad (empleo, salud, recursos); Sociales (pertenencia, amistad y afecto); Reconocimiento (confianza y respeto); Autorrealización. 

De éstas, sólo en tres podríamos contribuir, aunque parcialmente: 

• Fisiológicas (con tus productos: alimentación) 

• Sociales (con afecto, empatía y algo de simpatía)

• Reconocimiento (tratándolos con respeto y dándoles confianza)

Como ves, estas tres necesidades de la gente son meramente subjetivas, pero satisfaciéndolas de alguna manera, podemos lograr la fidelidad de muchos clientes.

Sobre esto, los amigos de caad-design.com/ nos recomiendan aprovechar algunas de las necesidades psicológicas de los clientes, a través del Visual-Merchandising.

Si queremos atraer más clientes, si buscamos fidelidad de los que ya tenemos, y si además, buscamos mejores niveles de competitividad, no nos queda otra más que, diferenciarnos. Pero, ¿cómo?

Dentro de las herramientas tácticas controlables de marketing, que las empresas combinan para atraer clientes, conocidas como las 4Ps, contamos con una que de manera casi inmediata podemos aplicar en nuestra tienda, la Promoción.

¿Tú, cómo promueves tu tienda? En tu caso, date cuenta de que en tu tienda tienes a un “Vendedor Silencioso” que es el primero que, prácticamente, recibe a tus clientes.

Se trata de todos los elementos que se ven en tu tienda, desde afuera o ya dentro del negocio; son los productos, la iluminación, el mobiliario, vitrinas, tipografía y colores en los rótulos, entre otros.

Si estos elementos, están bien organizados y jerarquizados, entorno al concepto que se quiera transmitir, serán capaces de persuadir a los consumidores, a entrar en tu tienda y comprar.

Dependiendo del aspecto o presentación de este vendedor, podrá ser lo suficientemente atractivo para que la gente entre gustoso a tu tienda o lo haga simplemente porque “no hay de otra”.   

Toma en cuenta que este vendedor está ahí siempre, y ya sea desde afuera o por dentro, está hablando por ti; por lo mismo, te convendría poner más atención en él. 

Podrás decir, que no es necesario, que tus clientes ya se acostumbraron a como está tu tienda; tal vez tengas razón, pero ten cuidado, porque si otra tienda tiene mejor vista que la tuya, el amor que algunos clientes sienten por la tuya se puede ir para allá.

En este tema se encuentran los materiales POP, que con el fin de apoyarte a que vendas más, te hacen llegar diferentes marcas de productos. Lo único que tienes que hacer es darles ese valor y buscar un espacio para colocarlos donde tus clientes los puedan ver diariamente. 

Está claro que, por un buen tiempo más, seguiremos con los efectos del COVID-19. 

Ahora, en su versión de “la nueva normalidad”, muchos, por necesidad tendrán que seguir confinados, y lo más grave para muchos otros, es que ahora la escasez de dinero se pondrá más crítica.

Ante esto, para los propietarios de tiendas tradicionales, la oportunidad sigue latente.

Mucha gente seguirá comprando en menores cantidades, productos de menor precio y, principalmente, de la canasta básica. Por ello, te conviene adecuar tu negocio para hacer que tus clientes reales y potenciales sepan bien que en tu tienda encuentran todo.

Un buen surtido y una buena atención, tuya y de tu personal, irá creando una conciencia en los clientes, de que las tiendas tradicionales responden bien a sus necesidades, y que son mucho más que una simple tiendita. 

Acostumbra a tus clientes, a que no tengan necesidad de ir al súper para abastecerse de su despensa, que en tu tienda pueden surtirse satisfactoriamente.

Es la oportunidad para aumentar la relación con tus clientes y atraer otros nuevos. 

• Procura tener un buen surtido de productos para el cuidado del hogar, para el cuidado personal, comestibles, refrescos y otros tipos de líquidos, botanas y sobre todo, productos de la canasta básica, acomodados lo mejor posible.

• Quizá te convenga ampliar un poco tu horario de servicio y dar servicio a domicilio.

• Un sistema de pago con tarjetas bancarias, te permitirá, además de llevar el control de todas las ventas que realices, hacer más atractiva tu tienda para los clientes. Recuerda que mucha gente se quedó sin ingresos y tendrán que usar el disponible de sus tarjetas.

Te deseo, sinceramente, un buen segundo semestre 2020.

El escenario de “La nueva normalidad” será, para muchísima gente, de desempleo, de pocos recursos, de endeudamiento y de tristeza para aquellos que perdieron familiares y conocidos.

Todos perdimos algo con el COVID-19, pero si pudiéramos ver “La nueva normalidad” con actitud de “guerreros o guerreras”, entenderíamos que se trata sólo de un período para sacudirnos el estrés, las preocupaciones y el resentimiento que nos haya dejado el confinamiento, y estar libres para poder recuperarnos mental, emocional y económicamente. 

Se trata de recuperar nuestro nivel de fortaleza, de volver a ser y tener lo de antes, y más todavía. 

El plazo que dure el adaptarnos a “La nueva normalidad”, dependerá tanto de la situación en que cada quien se encuentre como de las oportunidades que se nos vayan presentando, pero, sobre todo, de nuestras actitudes y lo proactivos que seamos.

En la vida de todas las personas siempre habrá altibajos. Contar con mucha fortaleza para adaptarnos a los cambios, no evitará que vuelvan a ocurrir cosas difíciles o estresantes, pero podrá reducir el impacto negativo de éstas, en nuestras vidas. 

“La nueva normalidad” nos exige adaptarnos a la nueva realidad, aunque nos duela. Si la vemos con positivismo o de plano con resignación, poco a poco nos iremos acostumbrando a ella, hasta llegar a un momento en que ya no nos duela su recuerdo. Después de todo “todo es una cuestión mental”.

¿Qué se requiere para tener esa capacidad? Principalmente, flexibilidad.

El mejorar nuestra capacidad de adaptación puede ayudarnos a afrontar cualquier experiencia negativa que tengamos y a recuperarnos rápido.

Si es necesario, nos convendría buscar apoyo, seguridad con familiares y amigos, o de plano, recurrir a profesionales en medicina y en salud mental.

Cuenta la leyenda que, durante una epidemia parecida a la de estos días, en París del siglo XIX, un personaje extraño y tenebroso fue visto en la ciudad.

Un anciano se acercó a él para preguntarle que quién era. La respuesta que recibió fue, “soy la muerte y vengo a llevarme a algunos humanos”.

“¿A cuántos te vas a llevar?” preguntó el anciano. “A 400”, le contestó la muerte. 

Meses después se volvió a ver a ese personaje caminando por la ciudad, y el anciano, molesto, acudió a él para preguntarle que por qué había mentido, “dijiste que venías por 400, pero te llevaste miles”.

“Yo venía por 400, los demás se murieron por el miedo que les di”, contestó el personaje.

Tengamos cuidado porque el miedo extremo nos debilita y hasta puede matarnos.

En este tiempo de recesión y de aislamiento, la mejor estrategia para hacer nuestras compras, es acudir a las tienditas de la esquina, las tradicionales; a aquellas que nos queden más cerca. 

En ellas, encontraremos, de forma accesible y gastando menos, los artículos de consumo básico que necesitemos.

La mayoría de estas tiendas, permanecerán abiertas, y los fabricantes de productos de consumo, se comprometieron a seguir produciéndolos y distribuyéndolos, directamente o a través de mayoristas, a las tiendas pequeñas; éstas se están surtiendo constantemente.

Por lo menos en 2020, estos negocios crecerán más que las tiendas de autoservicio, ya que se están restringiendo las compras de pánico; la psicosis por la escasez de los productos básicos, ya pasó; ahora, ya con más calma, la mayoría de la gente acudiremos más a las tiendas pequeñas.

Además de las recomendaciones que nos dan las autoridades de salud por los momentos que estamos viviendo, es conveniente tomar en cuenta que, mucho depende de nosotros, el no enfermarnos.

Es lo que comemos, bebemos, pensamos y sentimos, lo que nos puede hacer fuertes o no. 

Según los especialistas, no existe, realmente un remedio o un fármaco que aumente las defensas. Sin embargo, contamos con los alimentos y bebidas que ingerimos diariamente. Una alimentación sana y equilibrada, además de buenos hábitos de vida, nos ayudan a equilibrar y mejorar la inmunidad que ya posee nuestro propio organismo. 

Recomendaciones:

1.- Una dieta rica en verduras y frutas; pobre en grasas y azúcares. 

2.- Sol. Tomar 10 minutos de sol diariamente para aumentar la vitamina D. 

3.- Ejercicio. Media hora diaria o cada tercer día. 

4.- Agua. Tomar mucha para que limpie nuestro organismo.

5.- Ayuno. Darle vacaciones quincenales o mensuales al sistema digestivo. 

6.- Control del estrés. “Para disminuirlo, funciona practicar técnicas de relajación como la meditación y el yoga, entre otras”.

Otros aspectos que están a nuestra mano para reforzar el sistema inmune:

A.- Piensa en positivo. El optimismo, la esperanza y la alegría, ayudan a que el sistema de defensas actúe de una forma más eficaz. “Estar animado no cura, pero colabora en positivo cuando el organismo necesita energía extra.

B.- Reír. “Dentro de la higiene mental, el efecto más importante es la risa”. Ríe mucho, siempre; ríete de todo, con todo; esto, además de hacerte feliz te refuerza por mucho tu sistema inmune. 

C.- Ocupación. Centrarse en una actividad agradable, ayuda mucho a respetarse y cuidar la salud.

D.- Amor: Quiérete mucho. Siéntete querido por la vida y por El Creador, para empezar.