Para lograr el progreso de una empresa o de un país, lo primero que hay que hacer, al inicio de un nuevo ciclo, es “limpiar la casa”. Esto también lo hacen o deberían hacerlo los directores empresariales al tomar o retomar el mando de una empresa, sobre todo cuando las cosas no andan bien.

Estas actividades o labores se hacen necesarias para asegurar la fortaleza del país del que se trate o cualquier negocio, en el mediano y largo plazo, donde las empresas, de cualquier tamaño, y los habitantes, cualesquiera que sean sus preferencias, edades, ocupaciones, etc., puedan alcanzar los beneficios. Sin embargo, esto trae consigo que en el corto plazo no se puedan esperar buenos resultados. Por lo anterior, el reto para nosotros, en el caso del próximo presidente de México, es no esperar demasiado en por lo menos un año. No esperemos que a partir del 1 de diciembre próximo, ya haya cambiado todo para bien; ya que apenas se están asentado las bases. A manera de ejemplo, los campesinos lo saben bien, antes de sembrar las nuevas semillas tienen que limpiar y remover la tierra del terreno, de lo contrario las malas hierbas que no se eliminen estarían absorbiendo los nutrientes de la tierra. Para enfrentar los nuevos contextos internacionales de competencia, globalización y nuevas tecnologías, primero hay que fortalecerse interiormente; como decía Stephen Covey: primero lo de adentro; después lo de afuera.

Los 80’s también tuvieron sus aspectos buenos:

En la ahora CDMX el transporte creció a un ritmo acelerado; se construyeron tres líneas del Metro, además del Tren Ligero.

En Iztapalapa, se inició la construcción de la Central de Abastos, inaugurándose en 1982.

Se creó la Ruta 100 que cubría, principalmente, rutas foráneas hacia el DF, como Cuajimalpa, Tlalpan, Xochimilco y Tláhuac.

Se reemplazaron los taxis colectivos por combis, que dieron lugar a las llamadas “Peseras”.

En 1984 se inauguró la Torre Ejecutiva de Pemex.

En 1988 se comenzaron a instalar los primeros servicios privados de internet en hogares y oficinas.

En 1989 inició la construcción de la Torre Mayor, la cual concluyó hasta el año 2003.

Los 80’s también fue la década donde pudimos disfrutar la música de Parchis, Timbiriche, Menudo, Flans, Michael Jackson, entre otros.

Tuvimos la satisfacción de ver a Fernando Valenzuela triunfar en las Ligas Mayores de beisbol con los Dodgers que hizo magia en Estados Unidos. Además, fue la época de oro de Hugo Sánchez máximo goleador extranjero de la Primera División de España durante más de veinte años.

Las primeras computadoras digitales en nuestro país fueron instaladas a finales de los años ochenta en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Esta década representa la evolución de nuestra sociedad. “Así fue en la década de los 80’s, un tiempo genial en el que la población creció, sufrió, se reformó y volvió a nacer”

El rock, la música electrónica, el naciente “pop” y otros géneros identificados con la juventud, traían consigo una actitud de rebeldía y de romper con los patrones establecidos.

5.- El terremoto del 19 de Septiembre (1985):

Los mexicanos recordamos ese día como uno de los más traumáticos hasta la fecha.

Como ya sabemos, por la magnitud del sismo de 8.1, la composición del subsuelo pantanoso y la estructura de las construcciones, el lugar más afectado fue la Ciudad de México.

Ante la falta de respuesta del gobierno, los habitantes de la ciudad dieron el mayor ejemplo de solidaridad para los hermanos afectados; se volcaron a la labor de ayudar y durante semanas se rescataron miles de personas y cadáveres. Se desconoce la cifra exacta de fallecidos pero se estiman más de 10 mil.

6.- Mundial de Fútbol (1986); el segundo mundial efectuado en México:

México fue el primer país en organizar dos mundiales. El de 1986 es recordado por ser el escenario de dos de los goles más reconocibles de la historia del fútbol, la “mano de Dios”, y el “gol del siglo”, ambos por cuenta del argentino Diego Armando Maradona en los cuartos de final contra Inglaterra.

Pudimos ver a grandes astros del deporte; además de que llegaron a nuestro país gran cantidad de turistas aficionados al futbol.

7.- El fraude electoral (1988):

Cuando De la Madrid nombró candidato a Carlos Salinas, la “corriente democrática” del PRI se separó y creo el Frente Democrático Nacional, nombrando a Cuauhtémoc Cárdenas su candidato.

Los votos se contaron en la Secretaría de Gobernación, dirigida por Manuel Bartlett. Las tendencias marcaban como ganador a Cárdenas pero el sistema se “cayó”, y el conteo quedó inconcluso. Horas más tarde, Bartlett anunciaba por televisión la victoria rotunda de Carlos Salinas. Muchos mexicanos tomaron esto como un fraude descarado, y se volcaron a la calle. Sólo unos días después quemaron las boletas.

3.- La caída de los precios del petróleo (1982):

Durante los setentas hubo una época de estabilidad general en los precios del petróleo, y con el descubrimiento de nuevos yacimientos en 1977 todo parecía ir hacia arriba.

Sin embargo, en 1981, los países árabes de la OPEP incrementaron enormemente su producción y la teoría de “La Ley de la Oferta y la Demanda” hizo su efecto: los precios del petróleo se desplomaron. El barril de petróleo mexicano pasó de valer 37 dólares a 15, el dinero dejó de entrar a nuestro país y comenzaron las crisis y los despidos laborales. Todo esto provocó una devaluación del 400% del peso mexicano y una serie de medidas estatales para contrarrestarla, como la contención de salario y el aumento de precios básicos. Fue cuando López Portillo lloró en el congreso al anunciar la primera devaluación fuerte del peso.

4.- La explosión de San Juanico (1984):

Fueron una serie de explosiones ocurridas en una de las plantas de almacenamiento de PEMEX en San Juan Ixhuatepec el 19 de Noviembre de 1984. Ha sido la mayor tragedia de este tipo en la historia de nuestro país, con un saldo de 600 muertos, 2 mil heridos y decenas de miles de evacuados.

El accidente se debió a una falla en el mantenimiento de las válvulas de alivio de los tanques, lo que provocó una fisura en una tubería y la fuga de una enorme cantidad de GAS que hizo contacto con alguna chispa. La bola de fuego consumió el lugar en minutos, y fue seguida de numerosas explosiones alrededor.

Fue una generación muy activa, de crisis, devaluaciones y vivencias que muchos recordamos; sucesos de todo tipo que cambiaron el modo de vivir de los mexicanos.

Si eres de la generación X, posiblemente recordarás algunos.

1.- Contexto político-económico:

Con el gobierno de Miguel de la Madrid (1982-1988) México inicio la nueva corriente económica: el neoliberalismo. Hasta el gobierno anterior, el de López Portillo, era el gobierno quien controlaba la economía del país.

Con el neoliberalismo, la economía se desarrollaría sin la intervención del estado; se trataba de integrase a la corriente que ya había sido implantada en otros países.

Se empezaron a vender y privatizar empresas estatales al por mayor y a permitir cada vez más la inversión privada en proyectos públicos. De las 1,155 empresas que controlaba el gobierno en 1982, sólo quedaban 410 en 1988.

Fue un periodo de fuertes devaluaciones del peso. Hasta 1981 el dólar valía $149; cuando de la Madrid salió valía ya $2,295.

2.- La expropiación de la banca (1982):

Hasta mediados de 1982 la moneda mexicana estaba sobrevaluada, pero una crisis económica mundial inició ese año. Aprovechando eso y antes de alguna devaluación, políticos y empresas aprovecharon para comprar dólares baratos, con lo que las reservas federales se redujeron al mínimo; esto último y la fuga de capitales que se dio, llevaron al gobierno a reducir el gasto público y devaluar la moneda.

El gobierno quiso estabilizar la economía interna pero no pudo. El chivo expiatorio fueron los banqueros, argumentando que eran el mayor obstáculo para la estabilización del país. El 1º. de septiembre el presidente López Portillo anunció la expropiación.

El nivel de picante de cada chile depende de la cantidad de capsaicinoides que contengan, para ello existe una escala internacional llamada Scoville, que registra sus niveles en unidades..

1. Carolina Reaper Especie originaria de China, es uno de los más picantes en el mundo. Su escala Scoville va de 1,569,300 a 2,200,000 unidades.

2. Trinidad Moruga Escorpión Es originario de Trinidad y Tobago, y su escala llega a los 1.2 millones de unidades.

3. Naga Jolokia También conocido como el pimiento fantasma, originario de Bangladesh y Sri Lanka; registra entre 600,000 y 900.

4. Habanero Savina Rojo Originario de California, es unas 113 veces más picoso que el jalapeño, marca entre 350,000 y 577,000 unidades. Éste se utiliza mucho para acompañar las comidas en Yucatán. 5. Bonete Escocés Éstos se encuentran en las islas del Caribe y se le conoce también como “La bola de fuego”. Mide de 100,000 a 350,000 en la escala. Este chile es muy utilizado en platillos del Oeste de África, Jamaica y en la cocina de Barbados.

6. Ojo de Pájaro En la cultura Suajili, a éste se le conoce como “pili-pili” lo que quiere decir: chile-chile. Existen diferentes variedades de éste y su picor depende de dónde se haya cultivado y qué variedad sea. En Uganda se cultiva el más picoso de éstos que llega a las 175,000 unidades.

7. Tabasco Originario del estado mexicano de Tabasco, es el padre de la famosa Salsa Tabasco que tiene una activa participación en tus alimentos. Tiene entre 30,000 y 50,000 en la escala.

8. De Árbol Es originario de Centroamérica. Si piensas que es muy picoso, lamento decepcionarte, ya que sólo alcanza 65,000 unidades.

9. Serrano Su nombre proviene de las sierras y es orgullosamente mexicano. Es muy utilizado en la comida mexicana y mide aproximadamente 25,000 unidades en la escala.

 

Como empresarios sabemos bien que unas veces se gana y otras se pierde, pero sufrir en demasía por ello nos inmoviliza, nos estanca o nos hace retroceder. En estos casos no nos queda otra más que sacar “la casta”, a la persona fuerte que todos llevamos dentro, analizando causas y aplicando soluciones o de plano practicando el perdón o hasta la resignación inmediata.

Muchas mujeres y hombres dependen en alto grado de sus parejas y están tan apegadas a ellas que si las abandonan no sólo sufre su orgullo, sino que prácticamente se quedan en la calle; fincan totalmente su vida en la otra persona que cuando desaparece, creen morir.

Los apegos nos hacen esclavos y dependientes de ese algo o alguien de los que pensamos depende nuestra felicidad o tranquilidad, nos hacen débiles, vulnerables y con altas probabilidades de perder aquello a lo que estamos apegados.

Piensa, amigo detallista, en aquellas épocas en las que estabas muy enamorado de alguien; el miedo a que no fuera tuya te hacía demostrarle tanta atención que hasta la llegaste a empalagar; esa persona te sentía a ti tan seguro que llegó a minimizarte y por supuesto “no se dejó agarrar”. Por naturaleza, a las personas no nos gustan las cosas tan fáciles, siempre un grado de dificultad hace más interesantes a las cosas y a las personas.

Es muy cierto, cuando estamos más apegados a algo, existen muchas probabilidades de que lo perdamos y suframos.

¿Quieres evitar el sufrimiento?, no te sugiero apartarte del mundo material ni de las personas, no renuncies al goce de ellas, pero sí renuncia a poseerlas con miedo y necesidad.

Amigo detallista ¿has pensado alguna vez que la causa de los sufrimientos, enfermedades y conflictos pueden ser los apegos?, me refiero a la relación emocional que mantenemos con cosas y personas y en las que fincamos nuestra tranquilidad y felicidad; cosas y personas que si llegamos a perder nos causan ansiedad, soledad, vacío, miedo, depresión, etc.

Es natural y necesario estar apegados a nuestros padres cuando somos infantes porque dependemos de ellos, “eso nos da seguridad emocional al ser aceptados y protegidos incondicionalmente” pero ya de adultos cuando podemos ser autosuficientes y maduros muchas veces relacionamos felicidad con poseer cosas materiales o una pareja que sea exclusivamente nuestra.

Tener cosas materiales y pareja es algo sano, justo y nos lo merecemos, pero aquí me refiero a la relación enfermiza que entablamos con ellas, nos relacionamos con ellas a través de nuestras necesidades y nuestro miedo a no tenerlas o a perderlas.

“Los apegos son necesidades del ego; cuando poseemos un ego demasiado grande o débil, nuestro mundo personal choca con la realidad”.

Los apegos se extienden en varias dimensiones, a cosas que fueron y ya no son, a cosas y situaciones que hemos deseado y no hemos podido lograr, o a situaciones que vivimos y que nos causaron algún trauma, complejo o dolor y que nos hacen vivir con ansiedad, preocupación, inquietud, etc.

Es natural que las personas lleguen a faltar, “todos vamos para allá”, y hay que dejarlas ir, igualmente nuestras parejas están en su derecho de apartarse de nosotros, mucha de la culpa sería nuestra.

La gente con mucho estrés o con un temperamento irritable requiere ingerir alimentos que contengan fuertes cantidades de complejo “B”. Los intolerantes a la lactosa u otro tipo de alimentos como el Brócoli, la Coliflor y los frijoles, sobre todo los negros, pueden padecer de gases intestinales o colon irritado, y tendrán que hacer esfuerzos adicionales para desempeñar bien sus funciones.

La calidad de los alimentos también es un aspecto que hay que cuidar mucho; en épocas de calor aumentan las infecciones y hay que tener cuidado principalmente con lo que ingieren los niños.

Si a todo lo anterior todavía le aumentamos la deficiencia en los nutrientes de diferentes alimentos, veremos la gran necesidad que tenemos de cuidar lo que comemos. No estamos tomando los nutrientes que requerimos en forma personal y específica. Estas deficiencias justifican la necesidad de ingerir suplementos alimenticios. A manera de ejemplo, sabemos que el desgaste de las tierras en algunas regiones del país ha provocado que algunos vegetales disminuyan su dosis de ácido fólico, cuya deficiencia puede llegar a provocar discapacidades en los infantes.

Para estar en condición de desempeñar bien nuestras tareas diarias debemos sentirnos física y mentalmente saludables, debemos hacer nuestra propia pirámide alimenticia. La mejor dieta tiene que ser personal, y, por lo menos, debe responder a las siguientes características: • Sexo • Edad • Tipo de trabajo o profesión • Características personales como estado de salud, intolerancia a algunos alimentos, etc.

Nuestra salud y nuestro desempeño en la vida dependen mucho de nuestra alimentación; incluso la forma como nos vemos y nos ven los demás depende fuertemente del tipo de alimentos que ingerimos, de su calidad y la cantidad de los mismos.

Recordemos que alimentación no es lo mismo que nutrición. La mayoría de los mexicanos comemos por gusto más que por conciencia o conveniencia y eso descuida nuestra salud y puede llegar a provocarnos serias enfermedades.

Ya hemos visto que el descuido en nuestra alimentación ha conducido a muchas enfermedades caras y peligrosas. De nuestros padres pudimos heredar algunas enfermedades pero nosotros hemos contribuido a que detonaran con mucho riesgo.

Los excesos en azúcar, grasas, carbohidratos sumados al estrés de las grandes ciudades y aunados al sedentarismo han provocado crisis sociales de salud muy graves.

Pensemos, a manera de ejemplo, que no se puede alimentar igual a un albañil, quien necesita muchos carbohidratos porque su trabajo es físico básicamente, que a un ejecutivo que está muchas horas sentado y que usa más su cerebro, o el mismo detallista de una tienda de abarrotes, que hace funciones tanto físicas como mentales.

El albañil quema mucha energía, necesita abastecerse de una buena cantidad de carbohidratos. Si el ejecutivo ingiere las mismas cantidades tendrá sobrepeso o gordura, a menos que practique algún deporte sistemáticamente para quemar sus excesos, pero aún así su rendimiento mental no será el deseado; esta persona requiere más frutas y verduras y menos tacos, tortas y tamales.

Si hablamos de cantidad, tipo de comidas, y calidad de las mismas, un adulto de 55 años no puede comer lo mismo que un joven de 18. El metabolismo de cada uno es diferente.