La investigación en cuestión, también reveló que “aquellas personas que se sienten solas son más propensas a sufrir el deterioro de su salud y morir jóvenes”. Para esto, hay dos elementos fundamentales, señaló George Vaillant, uno de los médicos que dirigieron la investigación: “Uno es el amor; el otro es encontrar una manera de afrontar la vida que no aleje al amor”.

Entonces, ¿para ellos tener buenas relaciones es sinónimo de AMOR?. ¡Totalmente cierto!

Pero, ¿qué significa tener buenas relaciones? Ya lo dice esta investigación: Confianza; pero yo agregó que también es Respeto, Tolerancia, Aceptación total, Comprensión, Cuidar del otro, Escuchar al otro, Caridad, Perdonar, Libertad, etc. Todos estos elementos en “ambos sentidos”; es decir, “de aquí para allá y de allá para acá”. 

No obstante todo esto, yo comentaría que el amor, como casi todo, inicia de dentro de nosotros y lo proyectamos hacia afuera; lo sembramos y expandimos en otros, y como resultado o cosecha, vuelve a nosotros multiplicado. Esto ratificaría, lo que nos han dicho muchas veces: para que otros nos amen, antes necesitamos amarnos.

De la misma manera, para estar bien con los demás, primero necesitamos estar bien con nosotros mismos.

En casos extremos, algunos especialistas recomiendan que para aquellos que les es difícil o hasta imposible confiar en alguna persona, convendría que se enfocaran verdaderamente y sin fanatismos, en una religión, la que más llene su corazón, o directamente con el Creador, cualquiera que sea la idea que tengan de Él; claro que esto dependerá de la fe que se pueda tener en ello. Esta opción ha dado muy buenos resultados en mucha gente.

Por fin, después de 75 años de investigación, los científicos de la Universidad de Harvard le dieron la razón a John Lennon: “Todo lo que necesitamos para ser felices en la vida es AMOR”.

Según el estudio presentado por esta Universidad, “tener mucho dinero en el banco o millones de seguidores en Instagram o Facebook no nos hará más felices. Sin embargo, y tal como decía Lennon, el amor, sí”.

Los datos para confirmar esta posición fueron recabados a través del monitoreo del bienestar emocional y físico de dos grupos de hombres durante más de 75 años.

Uno de los grupos estuvo conformado por 456 hombres pobres de Boston y el otro por 268 egresados de la misma Universidad de Harvard.

En una entrevista que la revista Fast Company le hizo a Robert Waldinger, director del estudio, éste confirmó que “las buenas relaciones nos mantienen más felices y saludables”. Yo diría hasta más sanos, pues el impacto de éstas llegan a todo nuestro ser.

Por supuesto, aquí no se refieren a las relaciones sexuales, sino al amor verdadero, ese que puede durar toda la vida.

El mismo Waldinger enfatizó en la misma entrevista, que las buenas relaciones “es el factor que más influye en la felicidad y la realización personal”. 

Complementando esto, la agencia rusa Sputnik remarcó que incluso influye más que el dinero, los logros profesionales o la buena salud. 

Según los resultados de la investigación, “tener a una persona en quien confiar, ayuda al sistema nervioso a relajarse, al cerebro a permanecer sano por más tiempo y a reducir el dolor, tanto emocional como físico”. 

Una tienda de abarrotes no sólo requiere de una buena contabilidad, hay otros aspectos que se deben cuidar. 

No importa que no seas muy talentoso en el área en la que te identificas, sino lo que hagas con ese nivel que tengas. 

Si lo practicas diariamente, si enfocas todo tu cuerpo y mente en ese talento, lo podrás desarrollar al máximo, y podrá generarte buenos recursos, si lo vendes estratégicamente.

Si consideras que tu actividad como comerciante responde a tu talento, desarróllalo al máximo, no te quedes como estás. Si no lo es del todo, el que tengas podrás aplicarlo, de alguna manera, para destacar tu tienda en ese aspecto. Puede ser en la presentación interna o externa de la tienda, en la actitud de servicio, en tu capacidad de trabajo, etc.

Dominos Pizza, por ejemplo, no destaca por su calidad y sabor en pizzas, hay mejores que éstas; no son su mayor talento o por lo menos no el más desarrollado, pero está en la mente de muchos por el hecho de haber “pegado primero”. 

Su éxito se basó en haber creído en ellos mismos y en tener la iniciativa de decidirse a ser los primeros; se enfocaron en ser los mayores vendedores de pizza y eso es lo que los llevó a ser lo que son ahora.

Algunos empresarios exitosos empezaron buscando el negocio adecuado para practicarlo y desarrollarlo, y poco a poco fueron aprendiendo a identificar los talentos de otros con los cuales hacer equipo o hasta asociarse con ellos.  

La realidad nos ha mostrado que muchas empresas han “tronado” por la debilidad en alguna de los 13 valores o principios a los que se refiere Maxwell.

En todos nosotros, siempre hay algo que nos caracteriza; es esa aptitud o capacidad que tenemos para aprender algo con facilidad o para desarrollar con mucha habilidad, una actividad.

Sobre esto, John Maxwell nos propone potenciar nuestro talento mediante una serie de decisiones, importantes pero simples, que nos conviene tomar para sacarle el mayor provecho posible. El resultado que obtendremos será un “paquete” de satisfacciones que nos hará sentir poderosos, realizados, eficientes, reconocidos, y mejor pagados.

 A mucha gente el ego los hace sentir “fregones” sólo por realizar su trabajo o profesión más o menos bien; sin embargo, muchos talentosos han fracasado porque no le dieron importancia a los valores y principios que deben estar presentes en cualquier persona para que su talento rinda los mayores frutos; se refiera a aspectos como el enfoque, la pasión, entre muchos otros.  

Maxwell asegura, que nuestro talento por sí sólo no garantiza el éxito. El talento es como nuestro producto que ofrecemos a los demás, e igual que un diamante en bruto debe pulirse, para que tenga más valor.

Se trata de no desperdiciarlo “para que nuestra existencia pase de lo simple y normal a lo extraordinario”.

Las decisiones que sugiere el autor se centran en los siguientes aspectos: Creencia, Pasión, Iniciativa, Concentración, Preparación, Práctica, Perseverancia, Valor, Sed de conocimiento, Carácter, Relaciones, Responsabilidad, Trabajo en equipo.

Los efectos de estas decisiones son claras:

1.- Creer eleva el talento.

2.- La pasión estimula el talento.

3.- La iniciativa activa tu talento.

4.- El enfoque dirige tu talento.

5.- La preparación posiciona tu talento.

6.- La práctica afina tu talento.

7.- La perseverancia sostiene tu talento.

8.- El valor prueba tu talento.

9.- La disposición de aprender amplia tu talento.

10.- El carácter protege tu talento.

11.- Las relaciones influyen en tu talento.

12.- La responsabilidad fortalece tu talento.

13.- El trabajo en equipo multiplica tu talento.

El mayor poder que tenemos es nuestra capacidad de decisión, apliquémosla para el desarrollo de nuestro talento.

• Decidamos creer, porque si no creemos en nosotros mismos, las posibilidades de éxito disminuyen y nunca vamos a poder desarrollar nuestro talento.

• Decidamos actuar con la pasión necesaria para ofrecer nuestro talento a los demás. Si no tomamos esta decisión estaremos desperdiciando oportunidades.

• Decidamos tomar la iniciativa para crecer nuestro talento, si no lo hacemos se podría quedar dormido el resto de nuestra vida.  

• Decidamos enfocarlo directamente de acuerdo a las oportunidades existentes.

• Decidamos prepararnos en nuestras habilidades para irlo puliendo.

• Decidamos practicarlo diariamente; no distraernos en cosas ajenas a nuestro talento a menos que sea transitorio y necesario. 

• Decidamos ser tenaces, constantes y persistentes en el desarrollo de nuestro talento.

• Decidamos sacar el valor, la fuerza y la firmeza para sacarle el mayor provecho.

• Tengamos la disposición para aprender cualquier cosa con el fin de enriquecer nuestro talento.

• Decidamos sacar el carácter para protegerlo.

• Decidamos ampliar nuestras relaciones para darlo a conocer y venderlo.

• Decidamos ser lo suficientemente responsables en su manejo.

• Decidamos trabajarlo en equipo pues sólo así podremos multiplicarlo.

¿Qué tiene que ver uno con lo otro? Nada en absoluto, sólo quiero hacer un comparativo entre cómo funciona una y cómo creo que funcionaría su plan de gobierno.

Cuando aquellos que siempre han tomado alopatía para aliviar sus enfermedades y de pronto sienten que lo suyo es crónico y que tienen que hacer algo diferente para eliminar sus padecimientos, les cuesta trabajo hacerle caso a quienes les recomiendan la homeopatía como una opción buena y eficaz.

Al organismo le lleva unos días limpiar y eliminar los residuos de la alopatía, por lo que cuando por fin el paciente aceptó la opción de la homeopatía, después de unos días de iniciar su tratamiento se desespera porque no ve resultados inmediatos. 

El principio básico de la homeopatía no es matar directamente los agentes nocivos de la enfermedad, sino rescatar y fortalecer el funcionamiento del sistema inmunológico; es decir, crear una especie de ejército propio llamado defensas que sea el que combata los virus,  las bacterias, o cualquier agente externo peligroso, cuantas veces se interne en el paciente.

Esto último, fortalece el organismo del paciente, y a mediano y largo plazo lo hace inmune a muchas enfermedades; por lo que lleva tiempo reconocer y aceptar los beneficios de la homeopatía.

Los virus, bacterias o lo que fuere que provocan la enfermedad, traen una especie de memoria colectiva, son como las cucarachas; con la alopatía la mayoría mueren disminuyendo su fuerza colectiva, pero la siguiente generación viene reforzada, inmune a los mismos medicamentos  con los que se le ha tratado, por lo que éstos cada vez tienen que ser también más fuertes, y para aliviar se requieren dosis mayores u otros diferentes y más caros.

Los virus o bacterias ya saben con qué se les combate, por lo que la homeopatía es para ellos una arma diferente; esto mismo los hace, algunas veces reaccionar fuertemente, como reclamando su posición anterior, a la que ya estaban acostumbrados.   

Tanto el paciente como los virus se enfrentan a métodos diferentes, y eso los hace reaccionar reclamando volver al procedimiento anterior.

Ahora bien, un nuevo gobierno, de izquierda, con tendencias “socialistas”, bien manejado, sus “efectos positivos” son a largo plazo. 

Por lo anterior, las fuertes reacciones de los inconformes son naturales, y al igual que en la homeopatía, contraatacan con el fin de no perder su estatus y beneficios, no importa que el sistema que piden que regrese no sea el más sano para ellos, y que en el largo plazo lo nuevo sea lo mejor para la sociedad que, comparativamente hace las funciones de paciente en este caso.

Los inconformes son sólo una parte de México, pero en un cuerpo serían como el corazón, los pulmones u otro órgano importante que mueve a los demás, pero ¿qué pasa con los riñones, el colon, la tráquea y muchos otros, que en una sociedad son mayoría?

Imagínate que un día se pusiera en huelga el excremento, reclamando su derecho al reconocimiento de su importancia, o los mocos que por tanta alopatía se bloquean en los senos nasales y crean sinusitis. Ante esto debemos reconocer los derechos de todos. 

No se trata de acabar con los ricos. Que  los ricos sigan generando riqueza y empleos pero de forma diferente, más honesta y sin abusos al resto de la sociedad; que no sean los únicos privilegiados; que no haya eso de que “cuando al país le va bien, a ellos les va mejor, y cuando al país le va mal los únicos afectados seamos la mayoría”.

A principios de los 60’s, el ego de Ray Kroc estaba por las nubes. Su astucia le permitió que poco a poco se fuera posicionando para arrebatarles todo el negocio a los hermanos McDonald.

Además, Kroc realizó, a escondidas de los hermanos, muchas maniobras legales para hacerse de la marca, con las que, más tarde, en 1961, Kroc les compró todos los derechos sobre la marca McDonald’s en Estados Unidos por un total de 2.7 millones de dólares.

En 1956, Kroc logró colocar su primera franquicia, pero para 1965, el número de restaurantes ya había crecido a 700; hoy en día hay más de 30,000 puntos de venta en los cinco continentes.

Visto con buenos ojos podemos decir que el éxito actual es el resultado de la combinación y el trabajo de varias “mentes innovadoras y emprendedoras” que supieron diseñar un método sin precedentes y llevar esa visión al mundo.

A los hermanos, se les atribuye el concepto de “comida rápida”, ya que fueron quienes supieron darle forma a esta idea. Pero fue gracias a la visión de Kroc que McDonald’s se transformó en el imperio que es hoy en día.

A los hermanos McDonald les faltó visión; no es que hallan sido tontos o malos en los negocios, confiaron en Ray Kroc y no valoraron que su negocio podría ser mucho más de lo que era en 1950; no tenían las energías suficientes y ambos estaban metidos más en lo operativo que en lo estratégico.

¿Triste o alegre la historia? Definitivamente, lo que decidió el alcance de McDonald’s fue la astucia, la ambición y lo visionario que fue el antiguo vendedor de batidoras.

Maravillado Ray Kroc con el concepto de negocios de los hermanos McDonald, se ofreció para trabajar como vendedor de la marca y expandir el negocio a nivel nacional.

A los hermanos les encantó la idea de la expansión, pero le dijeron que ellos no querían encargase de tal tarea y lo pusieron al frente de la expansión.

El asunto es que pasó de ser un empleado, a convertirse en el propietario y fundador del imperio de comida rápida McDonald’s.

¿Cómo sucedió esto? Los hermanos McDonald carecían de esa ambición (su sueño era llegar al millón de dólares antes de cumplir 50 años); pasaron de tener la mejor idea de la historia de comidas a la peor idea de los negocios.

Ray logró colocar varias franquicias en algunos estados; pero como su ambición era mayor, buscó en los bancos el financiamiento necesario, pero éstos se negaban a dárselo debido a que Kroc no tenía activos. Las propiedades del negocio eran de los franquiciatarios.

Fue entonces cuando apareció Harrison Sonneborn, quien le dio la idea de que fuera Ray quien adquiriera los terrenos para poner las tiendas, condicionando a los franquiciatarios a ponerlas en ellos. Con esto generaría un flujo constante de dinero por concepto de renta, además del control total del negocio.

Como la marca y el concepto ya tenían fama en el país, no le resultó difícil condicionar así las franquicias.

Al margen de los hermanos, Kroc creó su propia empresa Corporacion McDonald’s, para dar las franquicias. Con esto se convirtió en una de las inmobiliarias más grandes del mundo.

Desde entonces el verdadero negocio de la cadena McDonald’s no son las hamburguesas sino la renta de terrenos, con lo que Ray ya podía garantizar los financiamientos.

Fueron los hermanos Maurice y Richard McDonald, quienes en 1940 fundaron una hamburguesería bajo el nombre de Bar-B-Q McDonald en San Bernardino, Cal., EE.UU., la cual ofrecía 25 platillos diferentes.

En 1948 los hermanos tuvieron una idea, “revolucionaria para su época”, que fue la semilla que geminó en el negocio que es ahora; ésta la aplicaron primeramente en lo que fue el primer McDonald’s propiamente dicho, en 1948.

El objetivo que tenían era “Acelerar el servicio, para reducirlo de 30 minutos a 30 segundos”. Para lograr esto “estandarizaron los procesos” en la cocina, convirtiéndola en una especie de “línea de ensamblaje” como las que Henry Ford había introducido en sus fábricas. Además, redujeron su menú a sólo 9 opciones, e introdujeron el concepto de “self-service”.

Con esto nació el concepto de “comida rápida”, aspecto en que los hermanos McDonald destacaron frente a la competencia, y que comenzó a ser noticia en diversos lugares.

En 1952 vendieron su primera franquicia y poco después entró en escena Ray Kroc, quien era representante de la marca de batidoras “Prince Castle Multimixer”, actividad que le había permitido conocer muchos restaurantes del país a los que ofrecía sus productos.

El encuentro entre ellos fue en 1954, cuando debido al crecimiento que estaban teniendo los McDonald, ordenaron ocho batidoras, lo que enseguida captó la atención de Ray Kroc.

En ese momento lo que le impresionó a Ray fue la rapidez con la que servían, su sistema automatizado para hacer las cosas rápido y la forma en que lucían los arcos de la “M” de McDonald arriba de una de las tiendas.

Los hermanos tenían cinco restaurantes, y no querían más porque decían que, con muchos se perdía el control de calidad.

¿Quién no ha comido una hamburguesa de McDonald’s?. Diría que la mayoría de los mexicanos lo hemos hecho, aunque fuera una sola vez.

En 1985 cuando se abrió la primera franquicia de esta tienda en México; fue en el Pedregal de la Ciudad de México, había filas hasta de tres cuadras y la mayoría eran “gente acomodada”.

Recuerdo que, todavía hasta los 90’s, muchos se vestían con sus mejores trapos para ir a comer a McDonald’s.

Ya en los 2000 era claro el concepto que tenían, los estadounidenses por lo menos, de este restaurante. Para ellos, por el horario propio de comidas que tienen, es marcadamente un lugar para el almuerzo entre las 11 y las 13 hrs, sólo una comida rápida, mientras que muchos mexicanos la han tomado como comida principal.

Actualmente McDonald’s, es la mayor cadena de comida rápida del mundo; está presente en más de 120 países y cuenta con más de 30 mil restaurantes abiertos.

El país con un mayor número de McDonald’s es Estados Unidos, con más de 15 mil locales; el segundo mercado es Japón, con más de 3 mil locales; y el tercero es China, con más de 2 mil.

Pero, ¿qué hay detrás de esta cadena tan grande?

Se dice que la mayoría de las grandes empresas mundialmente exitosas, tienen un antecedente no muy honesto. ¿Habrá algo de cierto de eso en McDonald’s?

En su historia de 70 años de vida han existido muchos pasajes, por lo que se puede ver desde muy diversas aristas.

El caso McDonald’s es para un gran estudio, donde su análisis nos presenta una combinación de factores como ambición, visión, innovación, emprendurismo, inteligencia y éxito, pero también de conformismo, estafa, frustración, astucia y maldad.

Actualmente, las principales regiones productoras de café están en América del Sur, particularmente Brasil, Colombia y Perú, pero también están en Vietnam, Kenia y Costa de Marfil. “Hawaii tiene una pequeña producción de café de gran calidad y elevado precio”, pero el considerado por muchos el mejor café del mundo, y el más caro por supuesto, es producido en Jamaica, llamado Blue Mountain, cuyo saco de 250 gramos cuesta 60 euros, algo así como mil 400 pesos.

No obstante su relativo bajo nivel de producción de café, México lo exporta a más de 40 países, siendo el principal EUA, seguido de Japón, Cuba y algunos países de Europa.

Los principales productores de café en México son Chiapas y Veracruz.

A 2017, los 15 principales países consumidores de café en el mundo estuvieron en Europa, siendo los tres más importantes Finlandia, Países Bajos (Holanda) y Suecia, con más de nueve kilos per cápita.

En México las ciudades donde más se consume café son CDMX y Guadalajara.

El Día Mundial del Café, festejo que surgió en 1983, lo dio a conocer la Asociación del Café en Japón, a manera de promocionar los beneficios de esta bebida; a nivel internacional la mayoría de los países lo festeja el 1 de octubre.

En el ranking mundial de las tiendas con mayor número de cafeterías, el primer lugar lo ocupa Starbucks, quien a 2013 contaba con 19,767 y a 2017 tenía ya 27,339. El segundo lugar lo ocupaba Dunkin Donuts con apenas la mitad de Starbucks.

Los cinco principales tipos de café que se consumen en el mundo, ocupando más de la mitad de los que se consumen son: Americano, Capuchino, Expresso, Latte y Capuchino saborizado.