La gente con mucho estrés o con un temperamento irritable requiere ingerir alimentos que contengan fuertes cantidades de complejo “B”. Los intolerantes a la lactosa u otro tipo de alimentos como el Brócoli, la Coliflor y los frijoles, sobre todo los negros, pueden padecer de gases intestinales o colon irritado, y tendrán que hacer esfuerzos adicionales para desempeñar bien sus funciones.

La calidad de los alimentos también es un aspecto que hay que cuidar mucho; en épocas de calor aumentan las infecciones y hay que tener cuidado principalmente con lo que ingieren los niños.

Si a todo lo anterior todavía le aumentamos la deficiencia en los nutrientes de diferentes alimentos, veremos la gran necesidad que tenemos de cuidar lo que comemos. No estamos tomando los nutrientes que requerimos en forma personal y específica. Estas deficiencias justifican la necesidad de ingerir suplementos alimenticios. A manera de ejemplo, sabemos que el desgaste de las tierras en algunas regiones del país ha provocado que algunos vegetales disminuyan su dosis de ácido fólico, cuya deficiencia puede llegar a provocar discapacidades en los infantes.

Para estar en condición de desempeñar bien nuestras tareas diarias debemos sentirnos física y mentalmente saludables, debemos hacer nuestra propia pirámide alimenticia. La mejor dieta tiene que ser personal, y, por lo menos, debe responder a las siguientes características: • Sexo • Edad • Tipo de trabajo o profesión • Características personales como estado de salud, intolerancia a algunos alimentos, etc.

Nuestra salud y nuestro desempeño en la vida dependen mucho de nuestra alimentación; incluso la forma como nos vemos y nos ven los demás depende fuertemente del tipo de alimentos que ingerimos, de su calidad y la cantidad de los mismos.

Recordemos que alimentación no es lo mismo que nutrición. La mayoría de los mexicanos comemos por gusto más que por conciencia o conveniencia y eso descuida nuestra salud y puede llegar a provocarnos serias enfermedades.

Ya hemos visto que el descuido en nuestra alimentación ha conducido a muchas enfermedades caras y peligrosas. De nuestros padres pudimos heredar algunas enfermedades pero nosotros hemos contribuido a que detonaran con mucho riesgo.

Los excesos en azúcar, grasas, carbohidratos sumados al estrés de las grandes ciudades y aunados al sedentarismo han provocado crisis sociales de salud muy graves.

Pensemos, a manera de ejemplo, que no se puede alimentar igual a un albañil, quien necesita muchos carbohidratos porque su trabajo es físico básicamente, que a un ejecutivo que está muchas horas sentado y que usa más su cerebro, o el mismo detallista de una tienda de abarrotes, que hace funciones tanto físicas como mentales.

El albañil quema mucha energía, necesita abastecerse de una buena cantidad de carbohidratos. Si el ejecutivo ingiere las mismas cantidades tendrá sobrepeso o gordura, a menos que practique algún deporte sistemáticamente para quemar sus excesos, pero aún así su rendimiento mental no será el deseado; esta persona requiere más frutas y verduras y menos tacos, tortas y tamales.

Si hablamos de cantidad, tipo de comidas, y calidad de las mismas, un adulto de 55 años no puede comer lo mismo que un joven de 18. El metabolismo de cada uno es diferente.

Primeramente, en junio de 1943, se desalojaron a los habitantes del poblado de Paricutín. Un año después se desalojó San Juan Parangaricutiro. A 33 kilómetros de ahí, todos establecieron el poblado de Nuevo San Juan Parangaricutiro, constituido en municipio en 1950.

“Se sabe que en las primeras 24 horas, el volcán se levantó hasta 30 metros, al tercer día ya tenía 60 metros y en el primer mes sumaba 148. En el primer año, contaba con 336 metros de los 424 que tiene actualmente”, alcanzando una altura de 2,830 metros sobre el nivel del mar.

Su actividad duró más de nueve años y el material piroplástico que brotó del volcán recorrió más de 10 km sepultando todo a su paso.

La población más importante de donde se dio este acontecimiento, y por donde se puede llegar más fácilmente es Uruapan, que está a 37 km.

La última actividad intensa de este volcán cesó el 25 de febrero de 1952, cuando inició la relativa quietud que dura hasta nuestros días.

Sin embargo, de acuerdo con los estudiosos del tema, éste continúa activo ya que en su cono principal hay presencia de calor remanente, fumarolas de vapor de agua, además de las fumarolas en los cráteres anexos que se crearon llamados Zapicho y Hornitos y, entre otras peculiaridades, hacen que esté clasificado por los geólogos como un volcán activo.

Actualmente, el Paricutín está considerado como una de las maravillas naturales del mundo tanto para turistas como para geólogos y otros estudiosos de ciencias de la tierra, quienes lo consideran como un laboratorio para estudiar la evolución de los volcanes.

“El único volcán que se ha visto nacer, crecer y entrar en reposo, es el Paricutín”.

La erupción de un volcán nos muestra el enorme poder que tiene la naturaleza frente a la fragilidad de la vida humana, pero todavía vemos su mayor poder cuando nace, y es sorprendentemente impactante cuando se le puede ver crecer.

Fue precisamente, esto último lo que sucedió en México, cuando muchos pobladores de la región Purépecha en el Estado de Michoacán pudieron ver directamente el nacimiento y crecimiento del último volcán surgido en el mundo, el más joven, el Paricutín.

Su nacimiento sepultó dos poblados: Paricutín y San Juan Parangaricutiro; de este último sólo quedó visible parte de la iglesia, sepultada por la lava, al igual que el resto del pueblo. Fue la tarde, a eso de las 17 horas del 20 de febrero de 1943, cuando Dionisio Pulido, campesino y propietario del terreno donde nació el volcán, sintió un fuerte temblor, al que no le dio mucha importancia, pues desde días antes se habían venido dando otros de menor intensidad.

Sin embargo, en esa ocasión fue testigo del momento en que la tierra se abrió ante sus ojos y “comenzaron a brotar de ella largas lenguas de fuego acompañadas de ruidos y humo nunca antes vistas”.

Imaginémonos no sólo lo que sintió el pobre Dionisio y los pobladores cercanos al punto donde inició todo, si no lo que, por el nulo conocimiento que se tenía al respecto, pudieron imaginar; para ellos el mundo se estaba acabando.

Afortunadamente no hubo víctimas que lamentar, ya que por la forma en que fue creciendo, alcanzaron a salvarse hasta los animales que tenían, aunque sí les cambio totalmente la vida a los miles de pobladores que tuvieron que ser desalojados.

¿Cómo inició Pedro su adicción al juego? Todo empezó por la invitación que un día le hicieron unos amigos para conocer un nuevo casino en la ciudad; él jugó un buen rato y, por supuesto, ese día ganó 800 pesos. Al día siguiente regresó solo, con la esperanza de ganar más, y así fue, ahora había ganado 1,200 pesos.

¿Cómo fue que ganó? Se dice que los casinos identifican bien a los nuevos prospectos, y de alguna manera algo se acomoda en las máquinas para favorecer el que pueda ganar determinado jugador. La emoción de que en dos ocasiones ganó, fue suficiente para “engancharlo” y que siguiera probando suerte.

Situaciones como la de Carmen abundan, y son verdaderamente graves. La inclinación patológica a los juegos de azar, conocida como Ludopatía, perjudica no sólo a los ludópatas, sino a toda su familia: pareja, hijos, padres, hermanos, etc. Los cálculos hablan de más de dos millones de adictos al juego en el país; imagínate hay más de 12 millones de afectados, directa e indirectamente, por la adicción al juego.

Las víctimas son de todas las edades, clases sociales y sexo. Entre éstas hay amas de casa, empresarios, jubilados, jóvenes, etc., los que en un momento de su vida perdieron el control y se convirtieron en adictos a perderlo todo: dinero, familia, trabajo, relaciones, dignidad, y hasta la vida.

Tengamos cuidado porque, según estadísticas, son más mujeres que hombres los que acuden frecuentemente a los casinos.

Los psicólogos opinan que el juego en casinos es un refugio donde los adictos a ello se caracterizan por tener vacíos psicológicos y necesidades de diversa índole. Muchos porque carecen o han carecido de afectos, reconocimientos, etc.

Hace poco, una de mis vecinas, de nombre Carmen, se acercó a mi para pedirme un consejo (como si estuviera yo para eso), andaba muy triste porque estaba a punto de divorciarse y perder su patrimonio; yo sólo me limité a escucharla.

Resulta que, desde hace tiempo, su esposo Pedro, cada vez le daba menos dinero para el gasto, y últimamente ya nada; ella ha tenido que andar pidiendo prestado a sus familiares, y lo peor, muchas veces ella tenía que prestarle al marido para que, supuestamente, saliera de algunos compromisos del negocio que tenía, que luego Carmen supo que no era para eso.

Un día ella fue a visitarlo al negocio; para su sorpresa estaba cerrado; preguntando en los negocios de junto se enteró que el local estaba vacío, y que el mobiliario y todo el equipo lo había vendido el dueño, Pedro.

Carmen muy preocupada y desesperada, y viendo que él, frecuentemente, se tardaba días en ir a la casa, pensó que ya tenia otra mujer, pero lo dudaba porque cuando aparecía, era desvelado, deprimido y oliendo a días sin bañarse.

Resulta que desde hace tiempo toda la ocupación de Pedro era ir al casino, a apostar; había caído en las garras de la adicción al juego; ya había perdido mucho dinero, tanto que para recuperarse había tenido que vender su negocio y el dinero del gasto familiar lo usaba en ello.

Además, había pedido prestado a muchas personas convenciéndolas con falsos argumentos, hasta había cometido algunos fraudes y robos por ahí, y como no se recuperaba había llegado al punto de la angustia y desesperación crónica.

En el momento en que el avión golpeó con el asfalto, empezó a incendiarse y a golpear con la panza a más de 26 vehículos, aplastado a unos e incendiando a la mayoría, afectando trágicamente a sus ocupantes.

Finalmente, el avión se partió en dos; la cola del mismo pegó contra muchas viviendas ubicadas a un lado de la carretera, dejando una estela de fuego y muerte a su paso. El resto fue a parar precisamente al restaurante “Tras Lomita” donde terminó explotando.

Se trató de un Boeing 377 de la línea aérea de Carga Belice Air, con casi 40 años de servicio; un antiguo bombardero de la II Guerra Mundial acondicionado para carga civil.

Llevaba ocho personas y 18 caballos de salto a bordo. Provocó la muerte a 58 personas y dejó heridas a otras 62.

Veinte personas que aun estaban comiendo en el restaurante murieron cuando repentinamente la parte delantera del avión, envuelta en llamas, entró en el salón.

Increíblemente, “tres de los miembros de la tripulación, incluido el piloto de 49 años, y el copiloto de 61, ambos norteamericanos, y dos de los cuatro miembros del equipo a cargo de los caballos, lograron salvar la vida. Sólo dos de los caballos sobrevivieron, pero la policía remató a uno de ellos, ya que había quedado muy malherido tras el accidente”.

La causa, se dice, fue el exceso de peso, pero oficialmente fue una falla en uno de los motores por un corto circuito, lo que le impidió alcanzar la potencia necesaria para elevarse.

Los pilotos habían sido detenidos, pero el reporte oficial los liberó de cualquier responsabilidad y salieron libres al poco tiempo.

Fue un jueves por la tarde, precisamente el 30 de Julio de 1987, a eso de las 17 hrs., cuando sobre la carretera México- Toluca, allá en la zona de Palo Alto, un aeroplano de carga cayó sobre varios vehículos y fue a terminar en el restaurante “Tras Lomita”, conocido también como “La Cocina de El Tras”.

El avión recién había salido del aeropuerto “Benito Juárez” de la Ciudad de México con rumbo a Miami, Florida; pocos minutos después del despegue el piloto notó que había problemas para elevarse y se dio cuenta que no podía correr el riesgo de regresar al aeropuerto, pues podría caer en alguna colonia antes de llegar a la pista. Estaba volando por la ciudad a baja altura; como pudo esquivó dos edificios contra los cuales estuvo a punto de estrellarse, uno de ellos fue el edificio de la desaparecida Mexicana de Aviación de la calle Xola, Col. del Valle, y el otro el que es ahora el World Trade Center.

Buscando un lugar donde pudiera aterrizar llegó casi a la colindancia de la Delegación Cuajimalpa con el Estado de México, decidido a hacerlo sobre la autopista.

Y así fue, pero su intento fracasó; antes de golpear contra el asfalto de la vía, una de sus alas golpeó con una torre de alta tensión, luego, increíblemente pasó por debajo de un puente peatonal que atravesaba la carretera. Después, el avión golpeó contra el asfalto de la vía, la cual, por la hora, estaba atestada de vehículos ya que muchos residentes de Toluca regresaban a casa después de sus labores en la Ciudad de México.

Aunque te pudiera parecer muy egoísta el pensar y actuar primeramente a favor de ti mismo, es muy conveniente e indispensable para que te encuentres en las mejores condiciones físicas, mentales y emocionales y poder funcionar óptimamente en tu negocio.

Hay muchos ejemplos reales y prácticos en los que se presenta la conveniencia de ser uno, el que primero se atienda, o en el que determinada persona sea atendida con preferencia y prioridad.

Un ejemplo muy ilustrativo es lo que tenemos que hacer en caso de una despresurización en un vuelo de avión. Previo al despegue nos piden que, antes de tratar de auxiliar a otra persona, seamos los primeros en alimentarnos del oxigeno de las mascarillas que se desprenden del techo, de esta manera podremos respirar bien, y sólo después estaremos en condiciones de ayudar a otros a que también lo hagan.

En muchas familias tradicionales mexicanas, se acostumbra todavía, que si sólo hay carne para una persona en el hogar, ésta debe ser para el jefe de la familia, pues se considera que es él quien aporta el dinero y debe estar bien alimentado para tener la suficiente energía para continuar trabajando.

Lo mismo sucede a nivel personal y en nuestro negocio; si tú como empresario no logras estar en las condiciones óptimas y necesarias para manejarlo, no podrás hacerlo rentable.

Si padecieras alguna enfermedad, no podrías ser el mejor esposo, el mejor padre o un buen empresario. En general, si tú no estás bien, no podrás ayudar a otros a que también lo estén. Sólo los que están bien, los que tienen recursos suficientes, tienen la posibilidad de ayudar a otros. Por todo lo anterior, debes procurarte primero a ti mismo. ¡Piénsalo!

En ese día tan especial, nos honramos ante la mujer que nos trajo al mundo.

Nuestra madre ha sido y será por siempre la mujer con el amor más puro. Desde que estamos en su vientre iniciamos una relación de amor con ella. Nuestro corazón y el de nuestras madres laten al mismo tiempo y cuando nacemos, lágrimas de felicidad caen de sus ojos por nuestra llegada.

A una madre no le importa la adversidad cuando se trata de sacar adelante a sus hijos, no les hace falta fuerza ni valentía cuando se trata de defenderlos, ellas son capaces de todo por verlos felices y protegidos.

Son capaces de sacarse el pan de la boca para dárselo a sus hijos y apoyarlos cuando todos les han dado la espalda.

Así son las madres, su amor no conoce de límites ni de dificultades cuando se trata de los suyos.

El mundo sigue hacia adelante, crecemos y nos vamos de la casa, pero ellas siempre nos tienen en su corazón, y cuando se van para siempre de este mundo, cuidan de nosotros desde el cielo, observándonos con cariño y cuidándonos de los peligros.

No podemos olvidarnos de las mujeres que a pesar de no haber traído al mundo a un hijo, se comportan como verdaderas madres para otros, brindando amor y sanando corazones.

Tampoco nos olvidamos de aquellas mujeres que se convirtieron en madres de sus nietos y que los educaron y quisieron más que a sus propios hijos.

Todas las madres son mujeres únicas e incomparables, todas llevan en su alma parte de nuestra vida y merecen ser llamadas ángeles del cielo.

A todas las mamás de México, les deseamos un ¡Feliz día de la madre!