La tierra se mantiene sana y habitable mediante los diversos ciclos naturales que la integran y que pocas veces nos ponemos a valorar, como es el del agua y el oxígeno, dos de los principales elementos requeridos para nuestra existencia.

El agua en el planeta tiene un flujo constante, mediante un sistema que funciona automáticamente, que no requiere de supervisión ni de administración alguna.

Es increíble, pero el agua que es salada en el mar llega a los continentes ya desalinizada.

El agua se distribuye en la naturaleza siguiendo un ciclo permanente que comprende tres etapas: 1) Debido al calor del Sol, el agua se evapora y asciende a la atmósfera. 2) Esta agua limpia de impurezas se condensa y forma las nubes. 3) Las nubes, a su vez, se precipitan sobre el suelo en forma de lluvia, nieve o granizo, y así se completa el ciclo.

Pero no es sólo eso, el declive de los terrenos y montañas hace que el agua se recicle automáticamente. Esos declives hacen que regrese a los mares a través de los ríos, no sin antes, buena parte de ella, haberse estacionado en lagos y lagunas para que los humanos la tengamos disponible; además, otra buena cantidad se filtra al subsuelo para formar ríos y depósitos o lagos internos de los que podemos disponer de ella a través de pozos.

El flujo del oxígeno es otra de las maravillas que tenemos para poder vivir.

La mayor parte de éste es creado, constantemente, en los mares, por un abundante grupo de algas unicelulares llamadas diatomeas, organismos que componen el plancton, y los humanos junto con árboles y plantas lo reciclamos a través de un constante intercambio, beneficioso para ambos, de dióxido de carbono y oxígeno.

Algunos nos quejamos de los desastres naturales; ciclones, terremotos, sequías, erupciones volcánicas, etc., y nos asustamos ante su poder creyendo a veces que estos sucesos son contra nosotros.

Nada de eso, son expresiones normales de un planeta vivo; somos nosotros los que no nos ubicamos de acuerdo a sus características y naturaleza. Cada una de sus manifestaciones tiene sus razones y responden a un propósito.

Los humanos tenemos la mejor casa que pueda existir en el universo: el planeta Tierra; como si hubiera sido diseñada por el mejor arquitecto.

¿Será que la hicieron a nuestra medida y de acuerdo a nuestras necesidades, es mera coincidencia o la vemos perfecta porque somos resultado y fruto de ella?

La tierra es perfecta en todos sentidos. Según los científicos, jamás hubiera existido vida en ella, de no ser por una serie de “felices coincidencias”: • La ubicación de la Tierra en la galaxia Vía Láctea y en el sistema solar, así como su órbita, inclinación, velocidad de rotación y su singular Luna • Un campo magnético y una atmósfera que forman un doble escudo protector • Ciclos naturales que reabastecen y purifican las reservas de aire y agua

Si hubiera sido diferente alguno de estos aspectos, no existiríamos.

Hasta donde se conoce, la Tierra es el único planeta en todo el sistema solar, que contiene agua, oxígeno y clima de la manera que lo tenemos aquí.

Pero, ¿estas características son producto del azar o fue diseñada para nosotros los humanos? ¿O es resultado de miles de millones de años de movimientos, acomodos y enfriamiento? Lo que haya sido, debemos reconocer que tenemos la fortuna de habitarla en este momento. Cuidemos de ella.

Después de dar la Visión de la empresa, el líder desarrollador da señales en vez de instrucciones, da libertad en vez de reglamentos, busca poner a su gente en los puestos según sus habilidades y talentos y sabe manejar sus defectos. Este líder sabe perfectamente, a quién puede tratar de esta manera, busca a la gente que puede entender bien sus derechos y responsabilidades.

Este líder activa la energía emocional de su gente; la hace sentir útil, necesaria pero no indispensable, les crea escenarios futuros personales que los motiva enormemente.

Si la gente que tenemos son meramente seguidores, convirtámosla en líderes-seguidores; la mayoría de la gente está dispuesta a asumir mayor compromiso y autonomía si se sienten liderados por un líder desarrollador. Cubiertas determinadas necesidades, todos buscan satisfacción profesional en el trabajo. “El líder desarrollador da sentido a los esfuerzos de su gente, establece sinergias y permite que se sientan importantes en la empresa; los hace participar de una aspiración común de futuro”.

Si tenemos la responsabilidad total de una empresa como las tiendas detallistas, ubiquemos nuestra atención en la gente que puede desarrollarse para que la hagamos crecer, ellas pueden ser las responsables del negocio actual para que podamos abrir las posibilidades de nuevos negocios.

Ejerzamos este tipo de liderazgo con nuestra familia; ya sabemos que los líderes verdaderos no necesitan hablar mucho, ni tener la razón siempre, ni ser carismáticos; básicamente sólo requieren saber comunicar bien su visión, cuidar la autoestima de la gente, crear un ambiente de desarrollo y automotivación laboral y saber escuchar; las exigencias deben estar arriba de las habilidades actuales de la gente y el trato debe ser con cierto grado de afecto.

Ya lo hemos dicho, la característica principal de los líderes es la de tener seguidores a quienes conducir en equipo a la consecución y logro de objetivos.

En la práctica, hay muchos estilos de liderazgo, pero el verdadero liderazgo es aquel que desarrolla líderes. Un líder que hace crecer a sus seguidores hasta convertirlos en líderes, se encuentra en el nivel más alto de la escala de liderazgo.

Cierto, no hay liderazgo sin seguidores, pero al verdadero líder no le interesan los seguidores por sí mismos, a menos que estén dispuestos a crecer.

Los líderes en vez de cultivar una cultura de seguidores, sienten el compromiso y conveniencia de desarrollar líderes, no importando el riesgo de que emigren a su independencia. Un líder que desarrolla líderes y que enseña a desarrollar líderes también, siembra mucho en la institución en la que creció.

Los seguidores que no crecen, si bien son fieles permaneciendo mucho tiempo en la empresa, se convierten en gente que no aporta gran cosa. Son gente cuyo mérito se limita a cumplir las reglas, llegar temprano, obedecer, reírse de los chistes malos del jefe, etc.; se preocupan más por cuidar su “chamba”, y eso está bien si lo que queremos son meros trabajadores, obreros, sirvientes, etc.

Los líderes de los que hablamos, convierten a los seguidores en líderes-seguidores; éstos se ocupan más de los resultados y están por arriba de los que sólo cuidan su trabajo.

La mayoría de los líderes que hemos conocido fueron seguidores en su momento; seguidores que crecieron gracias a las necesidades que se les presentaron o porque tuvieron un líder que sembró en ellos la semilla del liderazgo; seguidores que traían un potencial de liderazgo y cuyos líderes detonaron atinadamente.

Nuestra calidad de vida personal, familiar y empresarial dependerá directamente de los patrones de comportamiento con los que nos conducimos.

Todo nace de nuestros pensamientos; éstos crean nuestros sentimientos y emociones, que son los que determinan nuestras acciones, actitudes y comportamientos.

Éstos últimos, acciones, actitudes y comportamientos, van creando nuestra realidad personal.

La manera constante que tenemos de pensar, sentir y actuar forma lo que se conoce como patrones de comportamiento, que expresamos ante determinadas situaciones.

Estos patrones se expresan en forma automática y se fueron formando a través de la repetición constante, grabándose en nuestro subconsciente, llegando a perpetuarse y haciéndose difíciles de cambiarlos.

Nuestros primeros patrones de comportamiento los aprendimos de las personas con las que convivimos desde niños y que fuimos imitando; de jóvenes los tomamos de personajes que nos agradaron en diferentes medios.

Ya de adultos, dichos patrones han sido creados por nuestros propios pensamientos, y según la calidad de éstos, ha sido también la calidad de nuestros sentimientos o emociones, influyendo determinantemente en la forma como nos comportamos, que finalmente se reflejarán en nuestra calidad de vida.

Si nuestras creencias y pensamientos son positivos, convenientes y saludables tendremos una mejor salud, más éxitos personales y podremos llevarnos mejor con nosotros mismos y con los demás. Los patrones positivos nos ayudan a adaptarnos al medio de una forma favorable, los reconocemos porque nos producen bienestar.

Por su parte, los pensamientos negativos “distorsionan nuestra forma de ver la vida provocando limitaciones autoimpuestas”, hacen que nuestras acciones sean dificultosas con resultados poco fructíferos.

Todo dependerá de la firmeza y la fuerza de nuestras creencias y pensamientos, de su frecuencia y duración, de cuál de los dos, positivos o negativos, predomina en nuestro día a día.

Al tomar conciencia de si nuestras creencias y pensamientos son positivos o negativos podemos hacernos responsables y decidirnos por aquellos que nos son más favorables y que nos permitan adaptarnos mejor a la sociedad.

Dejarnos influir por creencias y pensamientos externos limitativos “es una irresponsabilidad y una falta de respeto hacia uno mismo”.

Podemos adoptar nuevos patrones buscando un modelo conveniente y aprender de él, todo es cuestión de flexibilidad e interés por mejorar.

Para Marcos S. González, autor de algunos artículos relacionados con este tema, los patrones pueden ser constructivos o destructivos:

Patrones constructivos 1.- Realista o racional-objetivo: Actitudes firmes, con afirmaciones y juicios basados en hechos comprobados. 2. Crítico positivo: Respetuosos de límites y reglas razonables. Se basan en hechos comprobados. 3. Adaptado sano: Cumple las reglas y normas aunque le cause malestar. Es responsable y cumplidor de sus deberes. 4. Nutritivo positivo: Ayuda en la satisfacción de las necesidades de las otras personas y también de sus propias necesidades. 5. Natural y espontáneo: Siente y expresa emociones y sentimientos tanto agradables como desagradables.

Patrones destructivos 1. Crítico negativo: Para éste, los otros están mal y sólo ellos están bien. Hace juicios o críticas de valor sobre los otros. 2. Sobreprotector: Atiende exageradamente las necesidades de los demás y desatiende las propias. 3. Rebelde: Se opone a las autoridades, a las reglas, normas y regulaciones. 4 Servil o fácil de dominar: Actúa según lo que cree que son las expectativas de los demás con el fin de complacerles y ganarse así su afecto. 5. Vengativo o rencoroso: Le cuesta perdonar. Cultiva la venganza hacia los otros. Predomina el resentimiento, la rabia y el rencor.

Para que nos vaya bien en nuestros asuntos personales y empresariales es necesario que aprendamos de nuestros errores, de los pequeños y los grandes, pero no sólo de éstos, también aprendamos de nuestros aciertos. Poniendo en práctica lo aprendido en ambos, “nos estaremos reinventando continuamente.

Ante los errores, los sentimientos más comunes que nos invaden son de frustración, enojo y miedo, pero algunas personas en lugar de lamentase o rendirse deciden aprovechar la experiencia para aprender y salir adelante”

Tengamos siempre presente que, en todas las decisiones que tomamos, en nuestra vida personal o empresarial, siempre existirá el riesgo de equivocarnos. Sin embargo, si no los aceptamos o culpamos a otros por ellos, nunca creceremos.

Ante nuestros errores: • Reconozcámoslos y hagámonos responsables de ellos • Si afectamos a otros, pidamos perdón, si es necesario

Te dejamos algunas frases sobre este tema:

Los únicos que no se equivocan son lo que nunca hacen nada. Goethe

El hombre que ha cometido un error y no lo corrige, comete otro error mayor. Confucio

Lo peor no es cometer errores, sino tratar de justificarlos, en vez de aprovecharlos. Santiago Ramón y Cajal

Cada vez que cometo un error me parece descubrir una verdad que no conocía. Maurice Maeterlinck

Algunos se equivocan por temor a equivocarse. Gotthold Ephraim Lessing

Todo el mundo comete errores; la clave está en cometerlos cuando nadie nos ve. Peter Alexander Ustinov

Cada fracaso enseña al hombre algo que necesitaba aprender. Charles Dickens

He aprendido que los errores a menudo pueden ser buenos maestros del éxito. Jack Welch

Si te caes siete veces, levántate ocho. Proverbio Chino

Te sientes mal porque “la regaste”, porque has cometido uno, varios o muchos errores? ¡Deja de preocuparte, seguirás cometiéndolos!

Podrás seguir cometiendo errores pero procura que nunca sean los mismos. ¿Qué podemos hacer ante un error? Enseguida de percatarnos de ello, inmediatamente preguntarnos ¿Qué es lo que hice mal? ¿Qué debo aprender de ello? Que tus errores nunca te derroten, nunca te des por vencido.

En un negocio comercial siempre hay tareas que al realizarlas podemos cometer errores, procura que éstos no te impidan continuarlas; sigue haciéndolas, pero ahora de manera diferente; cambia tu enfoque o tu procedimiento porque si no, podrías volver a cometer los mismo errores.

En el caso de un negocio, ya sea uno nuevo como emprendimiento o una ampliación o expansión del mismo, los errores que llegamos a cometer son comunes en mucha gente:

• Nos desesperamos; no le damos el tiempo suficiente para que empiece a dar frutos. • Lo implementamos sin analizar el mercado, la competencia, el contexto socioeconómico del momento, etc. • Nos queremos ir por el camino fácil • Queremos darle gusto a todos, olvidando que en el día a día, realmente habrá clientes que jamás gustarán de nuestros productos o servicios. • Tomamos decisiones en base a meras opiniones de amigos y familiares, en vez de consultar a los expertos. • Intentamos ser como los exitosos, pero brincándonos las tareas que ellos tuvieron que hacer para serlo. • Nos olvidamos de la originalidad intentando copiar tal cual el estilo de otros. • Intentamos cambiar a las personas cuando en la práctica eso es imposible porque nadie cambia por imposición, sólo por voluntad propia. • Desconocemos nuestras fuerzas y debilidades, lo que nos impide potencializar las primeras y manejar las segundas.

En algunas tiendas exitosas he observado que, aunque los dueños o encargados no son muy sonrientes con sus clientes y dan un servicio rápido, esta es su diferencia, y a muchos les gusta. En otros lugares, aunque no tengan computadora, hacen las cuentas muy rápido y conocen bien los precios de todos sus productos, esto satisface a muchos otros.

Sea como sea, el toque personal marcará la diferencia entre una tienda y otra. Pregúntate: ¿Qué marca tu estilo? ¿A qué le pones más atención en tu tienda? ¿Qué te preocupa y ocupa más de todo tu negocio?

Continúa preguntándote ¿Cómo puedes aplicarlo a tu tienda? ¿Cómo puedes destacarlo y hacerlo notar a tus clientes?

Siéntete orgulloso de tu estilo ¿Cómo te identificas e identifican los demás? ¿Eres organizador, controlador, relacionista o innovador? ¿Eres más hacedor o más pensador; idealista o racional?. Sin dejar de ser tú, piensa que una sonrisa falsa es, muchas veces mejor, que una mala cara honesta.

La aplicación de tu estilo personal a tus tareas, a tu negocio, al logro de tus objetivos personales y de negocio es una estrategia que te abre oportunidades porque va a marcar la diferencia en los resultados que obtengas, en tu desgaste físico y, principalmente, en tu grado de satisfacción en la vida.

Todos tenemos un estilo personal, una forma muy particular de ver el mundo, de hacer las cosas; la historia nos muestra grandes casos de personas que han aplicado su estilo en el descubrimiento, en la invención, en los logros. Esto se ha reflejado en la literatura, en el arte, en la ciencia, etc. Diariamente vemos la diferencia de estilos en la música, en la comida, en las películas, en los negocios, en publicidad, etc.

A los clientes les puede parecer lo mismo ir a una tienda que a otra cuando ambas están prácticamente a la misma distancia, si venden los mismos productos y al mismo precio.

Pero si hay alguna diferencia que les agrade y satisfaga en una de ellas, la preferirán aunque tengan que caminar una o dos cuadras más.

Esta diferencia es, para el caso de las tiendas de abarrotes, el toque personal, que se convierte en una herramienta muy útil para lograr clientes cautivos.

Ante ofertas similares, la gente es la que hace la diferencia, y esto no sólo se refleja en la atención sino también a través del color, del “olor”, del sabor, etc., con que maquillas tu tienda; los aspectos objetivos y subjetivos que se manifiestan en el trato, en el servicio postventa, en la asesoría que puedas dar; en general, puede ser desde una sonrisa hasta el servicio a domicilio.

Dentro de toda tu línea de productos y de todas las tareas que realizas diariamente en tu negocio siempre hay algo que más te gusta, ¿trata de resaltarlo!.

Aplica tu estilo, siempre habrá gente a la que le guste, que lo prefiera a los de tu competencia.

Es raro, pero en una tienda de abarrotes, de esas de cadena, conozco una en la Cd. de Monterrey, cuyo encargado siempre saluda con una sonrisa a todos los que le llegan a pagar, siempre saluda con un “qué tal, ¿cómo está?”; se le nota el gusto por lo que hace, la alegría con la que trabaja. No profundiza en su plática sólo da un buen saludo, pero con eso es suficiente para muchos que andan buscando, inconscientemente, gente que los tome en cuenta.

Las cinco habilidades sociales básicas que, para ser competente, propone Ángel Antonio Marcuello García, especialista en comportamiento humano:

1. Capacidad para tomar decisiones: En base a varias alternativas, esta capacidad nos “ayuda a afrontar de forma crítica, autónoma y responsable las situaciones que se presentan en la vida cotidiana”.

2. Asertividad: Esta habilidad nos permite defender nuestros derechos, a decir no y a “afrontar situaciones de presión”. 3. Capacidad de comunicarse en forma efectiva: Es la capacidad de “poder expresarse, tanto verbal como no verbalmente, en forma apropiada a las situaciones que se presentan”.

4. Autoestima: se refiere “al conocimiento de nuestra autoimagen, su formación y su relevancia para la conducta y para llegar a alcanzar las metas deseadas”.

5. Habilidad para manejar las propias emociones: Se trata de identificar nuestras propias emociones y la manera en cómo influyen en nuestro comportamiento.

Técnicas de trabajo en grupo que pueden resultar útiles para formar y desarrollar las competencias sociales de una forma activa y participativa:

• Tormenta de ideas: Su objetivo es facilitar que todos los miembros de un grupo puedan aportar sus opiniones sobre un tema.

• Trabajo con subgrupos: Esta técnica es útil, entre otras cosas, para promover rápidamente la participación de todos los miembros de un grupo.

• Debate: Se trata de una discusión sobre un tema controvertido o polémico en la que participan varias personas. Es una técnica apropiada para el intercambio de ideas y contribuye a promover la tolerancia puesto que cada participante tiene la oportunidad de exponer su punto de vista y de considerar el de los demás.

• Role-Playing o ensayo conductual: Se trata de representar situaciones de la vida real con la finalidad de entrenar las habilidades necesarias para afrontarlas adecuadamente.