Aprender a perder

Por in DesarrollandoNos on marzo 23, 2020

A todos nos encanta jugar, y todos queremos ganar, pero muchos, cuando pierden, se frustran o se enfadan tanto, que se les baja la autoestima y la energía, o se vuelven agresivos, sobre todo si se pasaron de chelas.

Es sabido el caso del equipo de “Las Chivas”. En Guadalajara, cuando pierde en un domingo, muchos de sus seguidores bajan su productividad laboral el lunes siguiente; algunos empresarios lo han expresado.

Cuando existen competidores, en todas las actividades y profesiones, encontraremos perdedores y ganadores. 

En muchos deportes, encontramos equipos que son más las veces que pierden, que las que ganan. En el béisbol, por ejemplo, siempre hay un perdedor; nunca hay empates.

Hay ejemplos en la naturaleza en que la mayoría de las veces se pierde; un tigre, sólo una de cada cinco veces logra atrapar a su presa.

Escribo esto, porque he visto que muchos no saben perder. No lo hago para acostumbrarnos a perder, mucho menos para que seamos perdedores, sino para aprender a saber perder. Hay enseñanzas que nos conviene aprovechar cuando perdemos.

Te podría decir que hay de perdedores a perdedores ¿Cuál es la diferencia? Que unos saben perder y otros sufren cuando pierden.

A los que saben perder, podríamos llamarlos perdedores inteligentes, exitosos o resilientes; esto porque analizan sus derrotas. 

Ya sea que el opositor juegue limpio o sucio, como a veces nos sucede, se puede ganar perdiendo, o por lo menos no perder tan feo.

Es muy cierto que cuando perdemos en una competencia deportiva, laboral o personal, entre otras, o pierde nuestro equipo favorito o el partido político por el que votamos, nos sentimos de “la chin…”.

Pero, un buen perdedor logra controlar sus emociones, y se concentra en ver lo que pudo aprender: cuáles fueron las fortalezas del otro y los errores y debilidades propias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *