La importancia del canal de Panamá

Por in Impulsando mi negocio on marzo 11, 2020

Es la obra más grandiosa hecha por el hombre en Latinoamérica; unió dos océanos.

Su objetivo principal era minimizar el tiempo de traslado de los barcos mercantes para llegar de un océano a otro. 

Antes del canal, los buques tenían que bajar hasta el Cabo de Hornos o el Estrecho de Magallanes en el sur de Chile, recorrido que les llevaba dos semanas.

Ahora el Canal de Panamá, les permite pasar de un océano a otro en tan sólo 8 o 10 horas.

A pesar del alto cobro por peaje para cruzar el canal, en su conjunto, disminuyó los costos de transportación.

Actualmente, el valor del comercio que transita por el canal, representa el 6% del total mundial. Sus principales clientes son EUA y China, derivado del intercambio de productos entre las dos economías más grandes del mundo.

En 1880 hubo un primer intento por parte de los franceses para construirlo; fue Ferdinand de Lesseps, el mismo que construyó el Canal de Suez, situado en Egipto y que une el mar Mediterráneo con el mar Rojo, el que intentó esta gran obra.

Ese proyecto fue frustrado por “dificultades económicas y por las enfermedades que torpedearon el plan”; la empresa encargada de la edificación quebró, y las obras se paralizaron.

Se calcula que, en ese intento murieron más de 20 mil trabajadores, principalmente franceses, esto debido a desplazamientos de tierra, a la malaria y la fiebre amarilla, enfermedades éstas que, en ese entonces no eran bien conocidas.

Además, el grado de dificultad para hacer el de Panamá fue mucho mayor que el de Egipto, pues mientras que el terreno de éste es arenoso, el de Panamá es montañoso y rocoso, con un clima muy húmedo.

Aprovechando las experiencias obtenidas anteriormente, y mediante una cesión de los derechos sobre el terreno donde quedaría, los Estados Unidos reiniciaron la obra en 1904.

Finalmente, el canal se inauguró en 1914. Su extensión es de 82 km, algo así como la distancia por carretera entre CDMX y Cuernavaca. Tiene una profundidad de hasta 13.7 m y una anchura variante entre 91 y 300 m. El tiempo de traslado de los barcos se redujo en 97%.

Lo curioso es que, a pesar de unir dos océanos, cuyas aguas son saladas, por cuestiones técnicas, el agua que circula en el canal es dulce. Esta agua proviene del lago artificial, de nombre Gatún, que hicieron para ese fin. 

A su vez, el lago Gatún, se alimenta de las aguas de la represa Gatún, que también hicieron para el mismo fin y que es alimentada por el Río Chagres. 

El lago está a una altitud de 26 m s.n.m. con una superficie de 436 km², y sirve de reserva de agua para la operación de las esclusas del Canal.

Las esclusas, son los recintos con compuertas que se construyeron en el canal para que los barcos pudieran pasar de un tramo a otro de distinto nivel, mediante el llenado y vaciado de los espacios comprendidos entre dichas compuertas.

Imagínatelo, viniendo del Atlántico, desde el nivel de este océano, las esclusas suben los barcos al lago Gatún, por lo que buena parte del trayecto es sobre el lago. Ya acercándose al pacífico, otros dos juegos de esclusas lo descienden al nivel del Pacífico.

Algo curioso; para hacer el lago, tuvieron que inundar a 24 pueblos de la zona; éstos fueron trasladados a diferentes áreas del país.

El canal fue construido con tres juegos de esclusas, la de Gatún en el Atlántico y las de San Pedro Piquel y Miraflores en el Pacífico.

El canal opera 24/7 y lo cruzan entre 35 y 40 buques diariamente desde 1914.

Según cálculos oficiales, en esta ocasión, sólo murieron 5 mil trabajadores.

En 1977, los panameños exigieron “el reconocimiento de su soberanía sobre la totalidad de su territorio”, y después de muchas fricciones, el 31 de diciembre de 1999, el canal fue devuelto a Panamá, quedando a su cargo la administración y los grandes beneficios por concepto del pago por circular en él.

Desde la década de los 90, se venía presentando la necesidad de ampliar la infraestructura del canal con esclusas más grandes para recibir mayor número de buques y de dimensiones mayores.

Por esto último, en septiembre de 2007 iniciaron las obras de ampliación del canal, con el objetivo de construir dos nuevos cuerpos de esclusas, 60% más anchas y 40% más largas, una cercana a cada océano. La inauguración fue en junio de 2016.

El portacontenedores más grande que ha cruzado el canal, fue el Theodore Rooselvet, en agosto de 2017, con capacidad para 17,800 contenedores.

Actualmente cuenta con cinco juegos de esclusas, lo que hace más rentable el canal. Desde que se inauguró la ampliación:

• 300 millones de dólares cuesta su mantenimiento anual.

• 120 mil dólares en promedio es el costo de peaje de cada buque, aunque algunos han llegado a pagar hasta medio millón.

Fuentes: BBC News Mundo; Cecilia Barría / bancomundial.org / bbc.com / youtube.com / elpais.com / atp.gob.pa /  http://enciclopedia.us.es /latam.historyplay.tv


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