No despreciemos la manteca de cerdo

Por in InformandoNos on junio 4, 2019

Ahora resulta que la manteca de cerdo no es tan mala como nos decían; lo malo de ella es, como en todo, el exceso.

Ya sabemos, que las grasas, además de agregar sabor y suave textura a los alimentos que consumimos, “son muy importantes para el organismo porque proporcionan energía, son fuente de ácidos grasos indispensables y ayudan a la transportación de algunas vitaminas”.

Durante cientos de años, la manteca fue la principal grasa que se utilizaba en las cocinas mexicanas; sin embargo, hace unas décadas, se le empezó a satanizar, argumentando que era la causa de colesterol malo, de enfermedades del corazón, de la gordura, y es cierto, por eso no hay que abusar de ella.

En los 80’s y en los 90’s, “fue señalada por dietistas y nutricionistas como el mayor mal de nuestra sociedad”, por lo que se empezaron a vender mucho los aceites comestibles vegetales. 

Pero ahora, la manteca está siendo reconocida y aceptada por algunos especialistas y nutriólogos, quienes aseguran que la manteca de cerdo tiene sus beneficios. 

Además de que le da un mejor sabor a los guisados, aseguran que el 45% de sus grasas son monoinsaturadas (grasas buenas), no contiene grasas trans, es fuente de vitamina D y tiene mejor cocción con los alimentos.

De hecho en muchos restaurantes, loncherías, cocinas económicas y en las cocinas de los mercados, algunos guisados los siguen haciendo con manteca para mejorar el sabor, sobre todo en los frijoles.

No obstante, lo sabroso que puedan ser los guisados con manteca, debemos tener cuidado de la cantidad que ingerimos y de su frecuencia. 

No estamos sugiriendo su uso diario, siempre serán más saludables los aceites vegetales.

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