Leyenda macabra del Panteón de Belén

Por in Leyendas on marzo 10, 2019

Cuenta la leyenda, que en el Panteón de Belén de Guadalajara, Jal., se presentó un suceso donde un estudiante de medicina se volvió loco. 

Resulta que hace tiempo, varios estudiantes de medicina estaban de internos en el Hospital Civil, adjunto al panteón.

Un día, un estudiante quiso demostrar su valentía; les apostó a sus compañeros que entraría completamente solo al panteón, a las diez de la noche, hora en que se daba “el toque de ánimas” en la iglesia cercana y, según se decía, a esa hora salían los muertos de sus sepulcros.

Para confirmar su hazaña, les dijo que entraría hasta el fondo del corredor y clavaría un clavo, para que sus incrédulos compañeros lo vieran al día siguiente. 

Al escuchar el primer campanazo, el atrevido estudiante brincó la barda y entró al panteón caminando con paso firme y seguro hasta el fondo del corredor, cargando en sus manos un martillo y un clavo.

Cuando llegó al fondo del oscuro corredor, clavó el puntiagudo metal, pero al retirarse notó que alguien lo detenía. 

Por más esfuerzo que hacía por correr, sentía que una mano lo tomaba fuertemente del hombro. Quiso gritar, pero no pudo; un nudo en la garganta se lo impidió. Estaba tan asustado y desesperado que se desmayó.

Al día siguiente, sus compañeros entraron al cementerio para ver qué había sucedido. Lo encontraron tirado en el suelo pero sujeto a una pared, su bata estaba asegurada con el clavo; con mucho trabajo logró decir que un fantasma le había clavado la bata.

A raíz de esto el estudiante perdió la razón y acabó vagando por las calles hasta que un día lo encontraron muerto.

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