Fogueándonos

Por in DesarrollandoNos on agosto 16, 2018

¿Qué es lo que hace fuerte físicamente a una persona? El ejercicio. Esas mujeres y hombres que, en el gym o en su casa, diariamente lo hacen para fortalecer sus músculos, haciéndolos resistentes y capaces de cargar objetos “pesados”.

¿Qué es lo que nos hace fuertes para enfrentarnos, resistir y superar a personas y situaciones incómodas, difíciles y peligrosas? El fogueo. Es decir, entrenarnos en situaciones similares, en escalas gradualmente mayores cada vez.

A manera de ejemplo, decimos que un buen marinero es el que ya se ha “fogueado” en tormentas y tempestades marinas, en las que ha desarrollado su habilidad para salir librado de ellas, cada vez con mayor confianza, aunque tomando sus precauciones. Sin ofender, no es el caso de los marinos que están en las oficinas de la CDMX que muchos ni conocen el mar o ni siquiera saben nadar.

O en el caso de los niños, que para aprender a andar en bicicleta, antes han tenido que caerse varias veces, o de aquellos que cuando se caen se levantan solos, sin ayuda ni lástima de sus padres.

Caso contrario es el de los hijos, a los que queremos proteger y consentir tanto que les impedimos enfrentarse a la dosis necesaria y conveniente de problemas que les enseñará a vivir y a entrenarse para estar listos para enfrentar mayores retos.

En el mundo en el que vivimos diariamente, nunca nos van a consentir tanto como lo habrían hecho nuestros padres, y podemos sufrir con el choque emocional del rechazo en cualquier grado.

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