La triste historia de Carmen

Por in Especiales on junio 6, 2018

Hace poco, una de mis vecinas, de nombre Carmen, se acercó a mi para pedirme un consejo (como si estuviera yo para eso), andaba muy triste porque estaba a punto de divorciarse y perder su patrimonio; yo sólo me limité a escucharla.

Resulta que, desde hace tiempo, su esposo Pedro, cada vez le daba menos dinero para el gasto, y últimamente ya nada; ella ha tenido que andar pidiendo prestado a sus familiares, y lo peor, muchas veces ella tenía que prestarle al marido para que, supuestamente, saliera de algunos compromisos del negocio que tenía, que luego Carmen supo que no era para eso.

Un día ella fue a visitarlo al negocio; para su sorpresa estaba cerrado; preguntando en los negocios de junto se enteró que el local estaba vacío, y que el mobiliario y todo el equipo lo había vendido el dueño, Pedro.

Carmen muy preocupada y desesperada, y viendo que él, frecuentemente, se tardaba días en ir a la casa, pensó que ya tenia otra mujer, pero lo dudaba porque cuando aparecía, era desvelado, deprimido y oliendo a días sin bañarse.

Resulta que desde hace tiempo toda la ocupación de Pedro era ir al casino, a apostar; había caído en las garras de la adicción al juego; ya había perdido mucho dinero, tanto que para recuperarse había tenido que vender su negocio y el dinero del gasto familiar lo usaba en ello.

Además, había pedido prestado a muchas personas convenciéndolas con falsos argumentos, hasta había cometido algunos fraudes y robos por ahí, y como no se recuperaba había llegado al punto de la angustia y desesperación crónica.

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