¡Deja de sufrir!

Por in DesarrollandoNos on mayo 11, 2018

¿Has pensado alguna vez que la causa de nuestros sufrimientos, enfermedades y conflictos pueden ser los apegos? Me refiero a la relación emocional que mantenemos con cosas y personas, y en las que fincamos nuestra tranquilidad y felicidad. Cosas y personas que si llegamos a perder nos causan soledad, vacío, miedo, depresión, etc.

Es natural y necesario estar apegados a nuestros padres cuando somos infantes, ya que dependemos de ellos. Eso nis da seguridad emocional al ser aceptados y protegidos incondicionalmente. Pero ya de adultos, cuando podemos ser autosuficientes y maduros, muchas veces relacionamos felicidad con poseer cosas materiales o una pareja que, además de ser exclusivamente nuestra, haga lo que queremos, que piense como nosotros, etc.

Tener cosas materiales y pareja es algo sano, justo y nos lo merecemos, pero aquí nos referimos a la relación enfermiza que entablamos con ellas. Nos relacionamos sólo a través de nuestros miedos de no tenerlas o a perderlas o para tener a alguien a quien controlar.

“Los apegos son necesidades del ego; cuando poseemos un ego demasiado grande o débil, nuestro mundo personal chica con la realidad.

Los apegos se extienden en varias dimensiones: a cosas que fueron y ya no son; a cosas y situaciones que no hemos podido lograr; a situaciones que vivimos y hasta a situaciones que nos han causado algún trauma, complejo o dolor, que no hemos podido o querido olvidar, y que nos hacen vivir con ansiedad, preocupados, inquietos, etc.

Es natural que las personas lleguen a fallecer, “todos camos para allá”. Pero en su momento y después de llorarles un rato tenemos que dejarlas partir. Igualmente nuestras parejas están en su derecho de apartarse de nosotros, sobre todo cuando mucha de la culpa ha sido nuestra.

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