El centro comercial más grande del mundo

Por in Especiales, Uncategorized on enero 8, 2018

No es casualidad que se haya puesto en ese lugar la Central de Abastos de la Ciudad de México, CEDA; ya desde la época de los Aztecas, era un punto donde se intercambiaban una gran diversidad de productos provenientes de muchos rincones de lo que ahora es centro, sur y oriente de México.

Fue a finales de 1970 en que se planeó construir esta monumental obra para sustituir, como principal centro de abastos, al mercado de La Merced, que a esas fechas ya no respondía eficientemente a las necesidades de comerciantes y consumidores del Área Metropolitana de la CDMX.

Las obras se iniciaron en marzo de 1981, y el 22 de noviembre del siguiente año quedó inaugurada. ¡Así de rápido!

El resultado fue una impresionante obra que por su tamaño, y funcionalidad, se convirtió en el mercado más grande e importante del mundo, y que el pasado mes de noviembre cumplió ya 35 años. ¡Muy joven todavía!

Su ubicación responde a una estrategia geográfica, que facilita la entrada y salida de productos de los diversos estados que la rodean y de cualquier parte de la ciudad de México.

Fue diseñada por el Arq. Abraham Zabludovsky, mundialmente famoso en esa época y creador de muchas obras importantes en el país, entre las cuales está el conjunto habitacional Torres de Mixcoac en 1967.

La CEDA alcanza tiene una extensión de 327 hectáreas, algo así como 458 canchas de futbol como la del Estadio Azteca.

Cuenta con más de 3 mil 700 bodegas y locales comerciales, localizados en sus ocho sectores en los que se divide la CEDA.

En ella “trabajan más de 90 mil personas, y como carretilleros se han registrado a 10 mil”.

Cuando la mayoría de nosotros nos vamos a dormir, en ella se inician las labores. Abre a las 10 de la noche, cuando empiezan a entrar los camiones con los productos.

A las tres de la mañana empieza la “subasta” de los productos que llegan; ahí se realiza la compra-venta entre productores y mayoristas; como en la “Bolsa de Valores” ésta se basa en la oferta y la demanda: “si hay desabasto sube el precio, pero si hay sobreproducción, baja”.
Más tarde empiezan a llegar todos aquellos que compran para vender a detalle o procesan alimentos.

A las seis de la tarde cierra para los compradores detallistas. De esta hora a las 10 que vuelven a abrir se realizan las labores de limpieza.

La Central de Abastos de la Ciudad de México es prácticamente la alacena de los más de 22 millones de habitantes del Valle de México. A ella acuden diariamente compradores detallistas y medio mayoristas, así como propietarios de tiendas de abarrotes, restaurantes, mercados, entre muchos otros.

Aquí se puede encontrar prácticamente cualquier producto de uso doméstico en sus cientos de locales y bodegas, divididas en mayoristas y minoristas.

A diferencia de los centros comerciales llamados Super, aquí se encuentran totalmente frescos los productos agrícolas, carnes, etc., pues diariamente entran cientos de camiones y tráileres cargados con ellos.

Es prácticamente una ciudad dentro de otra, pues ofrece todos los servicios: bancos, cuerpo de bomberos, oficinas administrativas, radio local, etc., hasta un helipuerto y una planta compactadora de residuos que procesa más de 800 toneladas de basura al día; todo esto además de la gran cantidad de productos que se comercializan y los más de 500 mil visitantes que tiene diariamente.

Lo último de la CEDA es que, con el fin de dar un mejor servicio a muchos de sus clientes, próximamente surtirán pedidos a través de internet.

Mis respetos para los creadores y administradores de la Central de Abastos.

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