No se trata de los personajes ni del tema de la película del mismo nombre, éstos son otros verdaderamente macabros.

Allá por las orillas del Cerro de la Estrella de Iztapalapa, grupos de jóvenes se reunían en las noches a ingerir bebidas alcohólicas. 

La historia que más se supo, fue la del grupo en el que iba Gloria, que de un momento a otro comenzó a gritar que alguien los observaba desde la oscuridad, según ella eran unos hombres pálidos que parecían muertos que vestían una capa completamente negra.

Los demás jóvenes tomaron aquello a tono de burla, pero al ver que a la mujer no se le pasaba el espanto, decidieron llevarla hasta el sitio desde donde decía los observaban. En ese punto miraron alrededor, sin encontrar a nadie, fue entonces que Gloria se calmó. 

De regreso al punto de su reunión, se sorprendieron ahora con los gritos de otra de las muchachas, la cual les decía que veía lo mismo. Para evitar la misma situación cambiaron de lugar dentro del grupo. 

De pronto, Marco soltó un grito terrorífico, que les hizo a todos levantarse de un salto y correr.

Corrían de prisa hacia el auto mientras atrás de ellos, los hombres vestidos de negro se desplazaban con gran velocidad, dejando ver lo que las chicas habían descrito.

Eran unas figuras delgadas, vestidas completamente de negro y con los rostros de muertos, que les dieron alcance como si sus pasos fueran gigantescos, a pesar de que sus cuerpos no se movían al darlos. 

Estas figuras pasaron en medio de la fogata sin quemarse; en el momento en que estaban montados en el auto, simplemente las figuras lo atravesaron.

Se han reportado estas apariciones en muchos lugares de la zona. Estos casos dieron origen a la “Leyenda de los Hombres de Negro”, que observan desde las sombras, saliendo de las penumbras para correrlos del lugar.

La corrupción no es algo natural en todos los mexicanos, sólo en los políticos; los demás, sólo nos acomodamos a como se dan las circunstancias.

Sobre esto, Eduardo Bojórquez, director de Transparencia Mexicana, en una entrevista que le hizo Nacho Lozano en su programa “De pisa y corre”, expresó que “los mexicanos no somos corruptos, ni por naturaleza, ni por idiosincrasia, ni por código genético, y eso lo muestran muy bien algunas cosas que funcionan correctamente”.

Argumentaba Bojórguez, que los mexicanos simplemente nos adaptamos a las cosas según como funcionan; “cuando en una institución su sistema funciona bien, nadie llega ofreciendo mordida ni exigiendo que se la pidan”. 

Bojórquez puso el ejemplo de una familia que en su colonia no había  habido agua en varios días, y para que la pipa del ayuntamiento la surtiera, la condicionaban a una cantidad de dinero. ¿Qué había que hacer ahí, si la jefa de familia no tenía otra alternativa para resolver el problema? 

Entonces, “es un problema de los sistemas que hemos construido como país”, explicó Bojórquez. Si creemos que la ruta para resolver algo es el soborno, pues lo hacemos, “es una solución práctica”.

La explicación de esto, según el entrevistado, es que nuestra clase politica no ha visto o no quiere ver que “la sociedad mexicana ya cambió, ya le quedó claro que esto es el principal problema del país, está convencida que detrás del problema de la seguridad hay un problema de corrupción, ya lo ve como un gran problema; eso ya lo entendimos todos”. 

Pero la clase política no está entendiendo esto; se ha resistido al cambio.

Por unas entrevistas que hizo Manolo, reportero del programa en cuestión, quedó claro que la esperanza para mejorar las cosas en el país, son los jóvenes; las generaciones Millennials, la “Z” y la “T”.

Los de más edad, a pesar de que critican la corrupción, caen más fácilmente en ella, ya sea por necesidad, urgencia, oportunidad o costumbre.

Por muchos años, México ha ocupado los primeros lugares en corrupción a nivel mundial; dicho de otra manera, de los peores países calificados en honestidad.

Sin embargo, en los últimos indicadores de Transparencia Internacional, referente a la percepción que se tiene sobre este tema, en 2019 mejoramos un punto en una escala de 100.

Esto es importante para nuestro país, sobre todo después de que desde 2015 veníamos en picada en las posiciones mundiales. Este resultado nos da esperanza de que mejoraremos, sobre todo a los ojos de los países del G20, donde seguimos ocupando el último lugar.

Dentro de este grupo, México tuvo 29 puntos, seis abajo de Brasil con 35, y sólo uno arriba de Rusia con 28.

Sin embargo, también estamos en el último lugar dentro de los 36 países que agrupan la OCDE, muy por abajo de Chile que tuvo 21 puntos.

• No te endeudes más allá de tus posibilidades, ya que pones en riesgo tu futuro.

• No gastes más de lo que ganas. 

• Arma bien tu presupuesto y cada vez que vayas a gastar, primero checa si puedes hacerlo.

• Evita caer en el consumismo, te hace comprar cosas que no necesitas.

• Si eres casado, todo gasto consúltalo con tu pareja.

• Busca fuentes complementarias de ingresos.

• No te des vida de rico hasta que lo seas, y cuando seas rico no te des vida de millonario hasta que lo seas.

• Lleva una vida sana, sin vicios, eso te evitará gastos futuros; podrías gastar todo tu dinero después, tratando de recuperar la salud. Cuídate desde ahora.

• Por mucho que sea lo que ganes, eso no te hará rico; sólo lo conseguirás ahorrando e invirtiendo inteligentemente.

Sí, ¿por qué no?, vamos a hacer el amor todos los días del año, pero no me refiero a esa forma de amor que posiblemente estés pensando.

Aprovechando los festejos del día 14 de este mes, expresemos nuestros mejores sentimientos, no sólo a nuestra pareja, sino a toda nuestra familia, y hagámoslo extensivo a las personas con las que trabajamos y convivimos diariamente, llámense colaboradores, proveedores, etc.

Alguien me dijo una vez que “lo que más hace falta en el mundo es amor”. Esto es muy cierto, de lo que más carecemos es de amor, y no sólo a una pareja, sino a todo, al trabajo, a nuestro negocio, etc.; amor en el sentido más amplio, desde el respeto, la aceptación, comprensión, tolerancia, etc, pero sobre todo amor a uno mismo.Pero ¿cómo podemos manifestar amor sin que tenga que ser con “arrumacos” o con simples palabras?

Fácil, a través de la expresión más simple de amor, la consideración, la comprensión y el respeto.

Con nuestra pareja y familia podemos ser más considerados cada día, más atentos y serviciales, aceptarlos tal como son y tolerar sus fallas y errores. Aunque a veces tengamos problemas, la familia es la razón principal, por la que hacemos cualquier sacrificio necesario para que, sin consentirlos demasiado, estén bien.Con nuestra familia y con el resto de la gente, la expresión más sencilla, madura e inteligente de demostrar amor es a través de la comprensión.

Para comprender a los demás, primeramente debemos ponernos en su lugar y pensar que la mayoría de las veces no ponemos atención en las razones que tienen para hacer algo que nos molesta, ejemplo:• Su situación emocional del momento• Las causas que los orillan u orillaron a actuar de determinada manera• Los problemas personales que los abruman• Que es humano cometer errores• Que probablemente nosotros hubieras actuado igual• Que nadie es perfecto• Que, en el pasado, seguramente nosotros hemos hecho lo mismo• Que si bien tienen defectos también poseen virtudes• Etc.

Muchos pleitos, divorcios, resentimientos y frustraciones, y hasta enfermedades se pueden evitar si nos pusiéramos en el lugar del otro.

Hay que ponerse en la posición del otro para saber lo que siente, para comprenderlo y entenderlo mejor.

Cuando quieras censurar, juzgar o reprimir a alguien, antes de hablar, ponte en su lugar. Y si quieres criticar u opinar de alguien, no lo hagas sin antes pensar lo que tú podrías experimentar estando en su lugar.

En medio de una discusión, cuando sientas necesidad de reclamar o reprochar, antes de hablar o actuar, ponte en su lugar. Se evitaría mucho dolor, propio y de los demás, si antes de cualquier cosa que tengamos que decir o hacer, intentamos ponernos en el lugar de los demás.Otra de las formas simples de expresar amor es por medio del respeto hacia los demás. Con esto me refiero, al valor que debemos dar a todas las personas y cosas que nos rodean. Respetar a los demás es signo de que también nos respetamos a nosotros mismos.

Respetar no significa estar de acuerdo en todos los ámbitos con otra persona, sino que se trata de no discriminar ni ofender a nadie por su forma de vida y sus decisiones, siempre y cuando dichas decisiones no nos causen ningún daño, ni afecten a los demás.

Evitemos las descalificaciones o menosprecios, las criticas, enjuiciamientos, juicios o prejuicios, reproches, etc., permitiendo a los demás que sean o piensen como quieran, respetando sus sentimientos, sus derechos a opinar, a callar, y sobre todo, respetando sus diferencias.

Los riesgos continúan, y cada vez son mayores y múltiples las líneas.  

La delincuencia organizada no descansa; trabaja las 24 horas todos los días del año, buscando nuevas formas para delinquir o para mejorar y perfeccionar las formas anteriores que les han dado resultado.

Se habla de extorsiones telefónicas desde las prisiones, de donde salen la mayoría de las llamadas, pero las autoridades siguen sin poder o sin querer bloquear las llamadas que salen de esos lugares.

Se sigue, mencionando en los medios, que la delincuencia organizada sigue suplantando a muchas entidades financieras formales, haciéndose pasar por muchas de ellas. 

Ahora, ya están suplantando hasta a algunos bancos; es el caso de Santander y BBVA, de los que aparentemente hablan o envían mensajes telefónicos o de WhatsApp con aparentes alertas sobre nuestras cuentas; esto para sacarnos información. 

A mediados del mes pasado escuché en el principal noticiero de Televisa que han aumentado mucho estos fraudes, respecto a 2018: decían que era el grupo de ciudadanos colombianos que desde hace años habían estado haciendo lo mismo; aquellos de los que desde hace más de un año informamos a ustedes por este medio.

La conductora puso el audio de una llamada que recientemente había hecho alguien para solicitar informes sobre un crédito, en la que, alguien que necesitaba un préstamo, habló al teléfono de una empresa que se anunciaba en la prensa como financiera, evidenciándose que se trataba del mismo “gota a gota”. 

La recomendación de Condusef, sigue siendo la misma, pero con la sugerencia de nuestra parte, de que estemos más alertas, siempre y en todo lugar:

Nunca contratar préstamos en los que se tenga que dar un anticipo. Asegurarse de que la entidad con la que se va a contratar un crédito esté registrada ante Condusef o Profeco. Nunca dar información ni realizar operaciones a través de Facebook, WhatsApp, o cualquier otra red social.

3.- Creatividad: Ésta se entiende por la facultad que alguien tiene para crear y a la capacidad creativa de un individuo. Consiste en encontrar procedimientos o elementos para desarrollar labores de manera distinta a la tradicional, con la intención de satisfacer un determinado propósito.

En creatividad se usa el pensamiento divergente, que es una actividad amparada en la imaginación, que consiste en realizar una acción nueva o un mismo plan, pero de manera diferente. 

4.- Autocontrol: Es la capacidad consciente de regular los impulsos de manera voluntaria, con el objetivo de alcanzar un mayor equilibrio personal y relacional. 

Esta habilidad nos permite, en momentos de crisis, distinguir entre lo más importante y lo que no es tan relevante. La persona que sabe perdonarse a sí misma por sus fallos y equivocaciones, contribuye a su equilibrio interior y se prepara para aceptar las debilidades y errores de los demás.

5.- Inteligencia emocional: Se refiere a la capacidad para reconocer los sentimientos propios y ajenos. Implica cinco capacidades básicas: descubrir las emociones y sentimientos propios, reconocerlos, manejarlos, crear una motivación propia y gestionar las relaciones personales.

Alguien con inteligencia emocional es quien:

• Es capaz de reconocer y de manejar las emociones de tipo negativo que experimenta.

• Tiene mayor capacidad de relación con los demás; se pone en sus posiciones.

• Utiliza las críticas como algo positivo, ya que las analiza y aprende de ellas.

• Sabe encauzar convenientemente las emociones negativas; tiene mayor capacidad para ser feliz.

• Cuenta con las cualidades necesarias para hacer frente a las adversidades y contratiempos.

Las fortalezas son aquellas capacidades que, aunque pocos las usan, todos las tenemos; son esas herramientas personales que nos hacen lucirnos, y con las que encontramos la forma para mejorar en lo personal o profesional.

Pueden detonar ante una necesidad, o cuando nos vemos apurados y reaccionamos positivamente con coraje o con actitudes positivas.

Son aquellas cualidades que nos permiten seguir adelante con valor y firmeza. Gracias a nuestras fortalezas, somos capaces de superar los distintos retos que nos pone la vida.

La dualidad universal nos dice que no puede existir la oscuridad sin la luz, lo negativo sin lo positivo, por lo que nuestras fortalezas personales son la otra cara de nuestras debilidades.

Es imprescindible conocer cuáles son nuestras fortalezas personales, de este modo, podremos fomentar nuestro bienestar psicológico.

1.- Resiliencia: Es la capacidad que tenemos, muchas veces dormida, de recuperarnos a las adversidades para seguir avanzando al futuro. Está vinculada a la autoestima, por lo que es importante trabajar en ella para que podamos desarrollar esa capacidad.

Las circunstancias difíciles nos permiten desarrollar recursos que se encontraban latentes. Los problemas sólo son desafíos que enfrentamos y superamos gracias a la resiliencia. Hay circunstancias que favorecen o no el desarrollo de la resiliencia en cada persona, como la educación, las relaciones familiares y el contexto social.

2.- Curiosidad: Es la intención de descubrir algo que uno no conoce. Dirigida para desarrollarnos, informarnos o resolver algo, hace que evolucionemos; es el caso de inventores, descubridores que la han aplicado y han mejorado la calidad de vida de la mayoría de las personas.

Es una conducta natural innata en los humanos; es el caso de los niños de uno a tres años que destacan porque quieren ver y conocer todo, ya sea viendo, tocando o preguntando, aun a riesgo de equivocarse.

Me critican porque me gusta divertirme, me río de casi todo, juego a los carritos con mi hijo, muchas cosas me valen ma%&$# y en mi trabajo soy la diversión.

Mi pareja y mis suegros dicen que así no voy a llegar a ninguna parte porque no tomo las cosas en serio. Yo les digo que tengo mis detalles infantiles, pero que actuando como niño puedo sanar muchas heridas que surgieron en mi niñez. 

Pero para conocer un poco de las cosas por las que me critican y saber qué tanto tienen razón, me puse a investigar cómo se comportan los inmaduros.

Definición

La madurez psicológica-emocional, es esa que reflejamos o no en nuestra vida diaria cuando convivimos con los demás ya sea por nuestros comportamientos, acciones, creencias, opiniones, etc.

Se define como “sensatez, buen juicio o prudencia”, lo que nos lleva a entender que es una actitud ante la vida que se manifiesta principalmente por el control de nuestras emociones y el uso inteligente de nuestros recursos personales.

Es una expresión de la personalidad y no tiene que ver con la edad, aunque se presenta, en muchas personas mayores, pero tampoco quiere decir que todas estas sean maduras. 

Madurez

Una persona madura es más libre y feliz, porque no se fanatiza, ni se apega a nada. Puede comportarse como niño ante el juego, pero ante su trabajo y otras responsabilidades lo hace con su parte adulta.

En general, una persona madura se caracteriza por actitudes que pone en práctica dependiendo de cada situación; entre otras, son las siguientes:

• Fortaleza, entereza, templanza, prudencia y reflexión

• Responsabilidad, equilibrio

• Tolerancia, paciencia, constancia

• Objetividad, imparcialidad, sabiduría, sinceridad

• Consciencia de los derechos y responsabilidades

• Entendimiento, comprensión y aceptación

• No tratan de cambiar a los demás

• Viven sin resentimientos 

Se preocupan y ocupan sólo de las cosas que están en su primer círculo de relaciones y nunca de aquello que no está bajo su control. 

Inmadurez

Una persona inmadura manifiesta angustia e inseguridad y llega a tener dificultades de adaptación; se llena de dudas, culpas, indecisiones y teme equivocarse en sus decisiones importantes. Mantiene vínculos sentimentales que le producen dependencia.

Se enfrentan a sus problemas y situaciones infantilmente; es decir, con miedos, preocupaciones o de manera irresponsable. 

Lo que provoca la inmadurez

El problema de los inmaduros es que viven constantemente frustrados, con conflictos personales e interpersonales, toman iniciativas erradas, les es muy difícil adaptarse a sus circunstancias personales, evitan o eluden muchos compromisos por temor, sospecha o recelo; esto y más, los hace vivir en la inseguridad y desconfiando de sí mismos. 

Una de las causas de la inmadurez es la falta de cariño a uno mismo, esto produce minusvalía; a su vez, de esto también surge la necesidad de ser valorado externamente y al no conseguirlo en la medida que se espera, crea angustia.

Conclusión

La madurez es un logro personal que se alcanza joven o viejo y se obtiene a través de las experiencias y las actitudes. Se logra, básicamente por la perspectiva que se adquiere de los hechos, ante la importancia y valor de los mismos.

No tiene que ver con el nivel de estudios, la profesión que se ejerce, ni con la edad o género; se trata de “una virtud del ser, y no una cualidad del hacer y saber”. 

Existen dos tipos de inteligencias que, dependiendo de la situación que vivamos en cada momento y de nuestra actividad laboral-profesional, podemos aplicar para lograr nuestros objetivos.

Ambas son diferentes, pero complementarias, por lo que las dos son importantes en nuestras actividades; me refiero a la Inteligencia Intelectual o IQ y a la Inteligencia emocional.

Al ubicarnos bien dentro del contexto de cada una de estas, podremos lograr un mejoramiento personal, siempre que nos observemos para poder identificar en cuál o cuáles de estos puntos somos más débiles.   

Después de todo, son las personas las que logramos que una idea o un sueño se convierta en realidad, que un negocio crezca, que una relación nos dé satisfacciones, etc.

A.- La Inteligencia Intelectual, según los expertos del tema, es genética y cognitiva. Se refiere a “la destreza de poder asimilar información y utilizarla para la resolución de problemas”.

Es la habilidad de razonar, planear, pensar de manera abstracta, comprender ideas complejas, aprender rápidamente y aprender de las experiencias.

Ésta la utilizamos para analizar, consciente, deliberada y objetivamente las situaciones que se nos presentan. 

Dentro de este tipo de inteligencia se ubican la mayoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner, en donde cada uno podemos ubicar nuestras habilidades:

• Verbal-lingüística: Dominar el lenguaje oral y escrito

• Lógico-matemática: Habilidad en el razonamiento complejo, abstracción, etc.

• Espacial: Capacidad para crear imágenes mentales

• Corporal-Quinestésica: Control del cuerpo para dominar habilidades físicas 

• Musical: Habilidad para utilizar y responder al ritmo, timbre y tono

• Naturalista: Habilidad para observar la naturaleza y utilizarla de manera productiva

• Financiera (Ésta no es de Gardner): Habilidad para hacer dinero

B.- La Inteligencia Emocional, por su parte, se refiere a las habilidades y aptitudes que mostramos cuando nos enfrentamos a nuestros sentimientos y los de los demás; más concretamente, a la forma en que manejamos las emociones.

Se refiere, también, a la manera en cómo nos comportamos. Ésta la empezamos a aprender por lo que vemos de los adultos cuando somos niños, y se va desarrollando conforme crecemos.

Daniel Goleman, autor del libro “Inteligencia Emocional”, define este término como “la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos y los de los demás, de motivarnos y de manejar adecuadamente las relaciones”. 

Es decir, poder identificar las propias emociones y regularlas de forma apropiada. En concreto, es la habilidad para relacionarse bien con uno mismo y con los demás. 

A su vez, Goleman la divide en dos tipos de inteligencias:

1.- La Inteligencia Personal: Hacia dentro de uno mismo. Es el modo en que nos relacionamos con nosotros mismos; a su vez, se divide en tres partes:

• Autoconocimiento: La capacidad de conocer y entender en uno mismo las propias fortalezas y debilidades, nuestros estados de ánimo, nuestras emociones e impulsos, así como la forma en que afectan a los demás. 

• Autocontrol: La habilidad para controlar nuestras propias emociones e impulsos y ser responsables de nuestros actos.

• Automotivación: La habilidad para motivarnos a nosotros mismos.

2.- La Inteligencia Interpersonal: Hacia afuera. La capacidad para relacionarnos bien con los demás; a su vez, la divide en dos partes:

• Empatía. La habilidad para entender las necesidades, sentimientos y problemas de los demás y de ponernos en su lugar.

5.- Impaciencia: Es cuando debido a las exigencias de los demás o al estrés que traemos, mostramos una actitud de desesperados, y queremos hacer las cosas rápido o que otros las hagan a nuestro ritmo, lo que nos pone en riesgo de caer en errores o accidentes.

6.- Resentimiento: Se expresa cuando por malos entendidos o por la incapacidad de perdonar o de comprender, rompemos vínculos afectivos, provocando aislamiento y privándonos de algunas oportunidades.

7.- Celos: Éstos son muy dañinos entre las parejas porque crea ambientes muy incómodos y hasta violentos. Se da por la falta de autoconfianza, ya que pone en evidencia el miedo a perder; esto hace querer controlar la vida de otras personas al no reconocer su individualidad y libertad personal.

8.- Exceso de Ego: Esto se expresa por una valoración excesiva de sí mismo y un orgullo personal muy alto. Se trata de “una de las debilidades que más daña la vida social”, porque crea incapacidad de aceptar los errores, además de que puede generar enemistades.

9.- Mala gestión de la ira: Se trata de la incapacidad para controlar la ira. Las personas así, se ciegan y reaccionan sin pensar, por lo que tienden a agredir, verbalmente o a golpes a quienes cree que los ofende. Esto les ocasiona muchos problemas y los expone a peligros.

10.- Actitud controladora: Es la tendencia a querer controlar el comportamiento de grupos o individuos, actitud que puede generar confrontación y disfunciones sociales. Frecuentemente, facilita la aparición de violencia al usar la fuerza como método para demostrar poder y establecer dominancia. 

Nuestras debilidades son una oportunidad para mejorar. Pregunta a familiares y amigos que debilidades ven en ti y reflexiona en ellas.