Hay cosas que sabemos que nos ayudarán en nuestro día a día como empresarios, pero que no las practicamos. 

Me refiero al asunto de la auto-motivación. Nos han dicho o hemos leído que la mejor motivación, la más duradera y que nos será más fiel, es la que viene de dentro de nosotros mismos, y que estando motivados nos sentiremos bien y nos irá mucho mejor en lo que hacemos.

Concretamente, la motivación en este caso, es la energía que nos mueve a hacer algo de la mejor manera, y con menor desgaste. 

No nos conviene, como empresarios, ser motivados sólo por otras personas y por cosas materiales, porque nos hace dependientes. Las motivaciones internas o auto-motivaciones, son de larga duración, nacen de nuestra propia energía y son mucho más efectivas. Éstas son propias de emprendedores, líderes auténticos y de empresarios exitosos.

Te presentamos algunas ideas que puedes poner en práctica para motivarte internamente:

• Conócete o conócete más. Identifica tus virtudes; éstas, aunque pudieran ser pequeñas, todos las tenemos. Concéntrate en ellas y siéntete orgulloso de poseerlas.

• Siéntete el director, dueño o líder de todo tu ser, de todo lo que eres: de tus virtudes y defectos, de tus pensamientos y emociones, de tus actitudes y acciones. Todas las cosas que eres forman tu mundo personal, y en ese mundo propio las cosas se hacen como tú quieres que sean. 

• Acepta con el corazón tus defectos y perdona tus errores, y aunque debes reconocerlos y tenerlos presentes para corregirlos, no les hagas mucho caso, sólo entiéndete con ellos: algo así como darles su importancia pero darle mucha más importancia a tus virtudes. 

 

Este mensaje está dirigido a los padres.

Los niños significan la expresión máxima de la naturaleza, la forma en que Dios da continuidad al ciclo de la vida. 

Niña o niño, lo que sea que nos haya tocado, son un regalo de la vida, de Dios mismo, regalos que hemos recibido como merecimiento y como responsabilidad. 

Las niñas y los niños, nos dan a los padres la oportunidad de sentirnos importantes, completos y hasta poderosos. Estos sentimientos nos hacen más maduros, responsables y nos ofrecen la oportunidad de practicar nuestro liderazgo.

Muchos dicen que nuestros hijos no son de nosotros sino de la vida misma, pero los sentimos de nuestra propiedad porque llevan nuestra sangre y nuestros genes. 

Cada  día, conforme van creciendo, se van pareciendo más a nosotros. Sin darnos cuenta, para bien o para mal, somos o hemos sido modelo para ellos, aprenden nuestro modo de ver las cosas, de actuar, del tono con que hablamos, nuestro vocabulario, etc.; son una parte de nosotros, una extensión y un complemento.

La época que estamos viviendo se hace más difícil para los niños, ello implica la gran responsabilidad para los padres por guiarlos, estar cerca de ellos, jugar y platicar mucho con ellos. 

La vida nos exige, que con el instinto y el amor podamos protegerlos, alimentarlos, educarlos y guiarlos, dándoles ejemplos de lo que está bien y de lo que está mal. 

En esta tarea, el proceso educativo dentro del entorno familiar, requiere de dos aspectos importantísimos: la disciplina y el amor; “Amor con Disciplina”, siempre juntos, cada uno en su debida proporción.

 

Algunos nos critican cuando nos comportamos como niños, para ellos significa inmadurez y creen que no pueden tratar asuntos serios con nosotros; nada más lejos de la realidad.

Portarse como niños o niñas no es malo, sólo hay que hacerlo en el lugar, en el momento y con las personas adecuadas.

Portarse como adulto tampoco está mal, sólo que para estar en equilibrio mental es necesario divertirse, y eso sólo lo puede hacer nuestro niño interno. 

Nos lo han dicho muchas veces, todos llevamos un niño interno. Esto es muy cierto, aunque lo neguemos o aunque no lo reconozcamos, su presencia energética está en cada uno de nosotros, y aún cuando no nos demos cuenta, su presencia es permanente, está con nosotros donde estemos y nos acompaña a donde vayamos.

No podemos reprimirlo porque, como todo ser, si no lo dejamos expresarse, se puede manifestar en cualquier momento y en cualquier lugar, haciéndonos quedar mal.

Nuestro niño interno nos puede mejorar la parte adulta, y al revés nuestra parte adulta puede sanar cualquier daño psicológico que tenga.

Inconscientemente, algunas personas dan su lugar y su momento a la expresión de su parte infantil.

Las mujeres expresamos mejor nuestra niña interna. Sabemos llorar más fácilmente que los hombres. Hablamos y hablamos, nos expresamos más, criticamos, gritamos o nos carcajeamos. 

Los hombres, por su parte, satisfacen su niño interno a través de los deportes, viéndolo o jugándolo, o mediante los autos, la colección de algún juguete o la compra de uno que se parezca a los que tenía cuando era niño, etc. 

¿Y tú cómo expresas tu niño interno?

¿En qué nos parecemos los humanos a las máquinas? Tú dirías “en nada”. Efectivamente, somos muy diferentes. 

Sin embargo, tenemos algo en común, ambos necesitamos mantenimiento, diferente pero con el mismo objetivo: ajustes, descansos, actualizaciones, formateadas, limpieza, etc., todos ellos con el único objetivo de seguir funcionando en las mejores condiciones. 

Ambos necesitamos conservarnos en óptimas condiciones para garantizar un buen funcionamiento en nuestras actividades. Aunque los rendimientos físicos son muy diferentes, en ambos hay desgaste, agotamiento, saturación, contaminación, etc.

La ingeniería define mantenimiento como “toda aquella acción realizada en forma lógica y sistemática sobre un equipo o sistema, con la finalidad de mantenerlo trabajando en condiciones específicas de funcionamiento y reducir las posibilidades de ocurrencias de fallas, prolongando su tiempo de vida útil”.

Hablando a nivel personal el mantenimiento abarca todas nuestras áreas de vida, tanto interna como externamente de nuestro cuerpo así como de nuestro mente-cerebro.

Tipos de mantenimiento

Preventivo: 

La acción de prevenir la define el diccionario como: “Ver y conocer con anticipación un daño o prejuicio, evitándolo o impidiéndolo; anticiparse a un inconveniente, dificultad u objeción”.

Este tipo de mantenimiento es el más recomendado, ya que como su nombre lo refiere, previene, y es resultado de una planificación y programación. El tiempo y su frecuencia son definidos. 

Para el caso de nosotros, será de acuerdo a nuestra edad y condiciones particulares, para prevenir enfermedades y mantenernos en buen estado de salud; para lograr esto debemos hacernos chequeos médicos frecuentes que incluyan pruebas de laboratorio y revisiones de la vista, dientes, corazón, metabolismo, etc., 

Predictivo: 

Predice y supone a través del análisis y observaciones la posible causa o motivo que produce un desgaste normal, fallas frecuentes y errores predecibles. Su frecuencia se basa en un número determinado de horas de funcionamiento.

Correctivo: 

Éste es aplicado sólo cuando fallan las cosas; este tipo de mantenimiento no se puede precisar con anticipación y el tiempo que requiere depende de la magnitud de la falla. Debemos evitar llegar a este nivel de mantenimiento porque las actividades tanto de una máquina como en la persona, se detienen ocasionando una incapacidad temporal y el riesgo de que pueda ser permanente.

Mental: 

Éste es aplicable específicamente a las personas, y se refiere no sólo a la actualización de conocimientos y habilidades, sino a las ideas, actitudes y percepciones que tenemos de las cosas nuevas que se presentan en nuestro entorno, llámese innovaciones, problemáticas, etc.; todo lo que trae consigo la globalización.

Tanto máquinas como personas tenemos un ciclo de vida, si no nos damos el mantenimiento adecuado, principalmente el preventivo, podemos fallar. Nuestro funcionamiento tiene un límite, y en tanto llega ese límite puede ir disminuyendo nuestra efectividad reflejada en nuestros resultados.

Prever, tiene el prefijo pre que significa antes; se trata de ver las cosas antes de que sucedan o de hacerlas, haciendo los ajustes necesarios para evitar que algo se dañe, salga mal, o se eche a perder. 

Cuando no hacemos el mantenimiento correspondiente en forma preventiva tendremos que hacerlo en forma correctiva, y esto cuesta más caro y se lleva más tiempo; si fallamos podemos afectar a otros.  

Definitivamente, prevenir es más barato que corregir. Muchas veces las correcciones no reponen lo que se pierde al no haber prevenido los  sucesos. En prevención de accidentes, por ejemplo, los expertos aseguran que nueve de cada 10 de ellos pudieron haberse evitado, previniéndolos. 

 

Por todo lo anterior, podemos dar afecto a cualquier persona, en cualquier lugar, porque hay mucha formas de expresarlo, y con cualquiera que nos encontremos tendrá necesidad de algún tipo de expresión del afecto. 

En alguna medida, a todos nos podría haber faltado un tipo de afecto o determinada cantidad de alguno, por lo que en la gran mayoría de los seres humanos siempre hay cierto grado de carencia de ellos.

Como lo hemos explicado en otros artículos, los primeros siete años de vida, son los que nos forman, y cuando en esa etapa no obtuvimos los suficientes afectos, de acuerdo a nuestras necesidades, eso podría ocasionar desequilibrio psicológico ya de adultos.

De una manera u otra, podemos dar afecto a todos, especialmente a nuestra familia, y principalmente a las mamás, pues requieren crear hijos con el suficiente afecto para que de adultos les vaya mejor.

Las personas que no tuvieron o no han tenido los suficientes afectos, de adultos les cuesta trabajo desenvolverse en la sociedad, y son incapaces de darlos a otras personas.

Imagina lo que le puede esperar de adulto, a un niño que no fue hijo deseado, que vivió con una familia disfuncional o vivió en orfanatos. Claro, hay casos en que, a pesar de estas experiencias, inconscientemente, se sobreponen y triunfan en alguna área, como en el caso de Alberto Aquilera Valadez, pero siempre sus carencias afectivas se manifestarán de alguna manera.

A la mayoría, el desequilibrio emocional que padecen, los hace cometer errores que les puede afectar en su vida.

 

Te podrá parecer falsa esta información, pero junto con el oxígeno, la comida, el calor y el agua, el afecto también es necesario para poder sobrevivir. El afecto es una de las necesidades primarias de todos los humanos.

Por supuesto, en los niños, debido a su dependencia de padres y adultos, se vuelve más importante, pero la necesidad de afectos alcanza a todos: pubertos, adolescentes, jóvenes, adultos, ancianos, etc., y de la calidad y cantidad que reciban dependerá su calidad de vida. 

Según los expertos el afecto es imprescindible para la supervivencia, y no puede ser sustituido por ningún otro recurso disponible. “Su ausencia por debajo de cierto límite, produce, inevitablemente, la enfermedad y la muerte”.

Pudiera ser complicado entenderlo; para la psicología se trata de “Todo acto (comportamiento) de ayuda, protección, cuidado, etc., que contribuya a la supervivencia de otro ser vivo”. Para esta definición, la ayuda se expresa de manera diferente según el contexto y las personas de que se trate. 

Por ejemplo, si prestamos ayuda a nuestra pareja o a nuestros hijos, este afecto lo llamamos ‘amor’ o ‘cariño’; si esta ayuda es a un amigo lo llamamos ‘afecto’ o ‘amistad’, y si la ayuda la hacemos a desconocidos lo llamamos ‘ayuda’ simplemente o ‘solidaridad’. En cualquier caso estamos haciendo algo para ayudar a la supervivencia de otros.

Dar afecto, no se trata de un hecho espiritual, sino de algo tangible y concreto, pues comprende también el proporcionar conocimientos, resolver problemas, apoyar en los momentos difíciles, etc.

Se entiende también como el sentimiento y acciones favorables por alguien: aplaudirle, sonreírle, escucharlo, apreciarlo, reconocerlo, atenderlo, entenderlo y aceptarlo; en fin, hacer algo por él.

 

Pero el surgimiento ceremonial del pasaje doloroso de Cristo en Iztapalapa tiene mucho más fondo; coincide con que, precisamente en ese lugar, específicamente en el Cerro de la Estrella, fue donde los sacerdotes “mexicas” realizaban su ceremonia del “Fuego Nuevo”. 

Para los “mexicas”, los siglos eran de 52 años, y dicha ceremonia la llevaban a cabo el primer día que iniciaba un siglo nuevo, esto como agradecimiento a los dioses porque la vida continuaba, al menos por un siglo más.

Dicen los historiadores que, ya desde entonces, cada final de siglo existía en el pueblo mexica, el miedo, de que el mundo se acabaría. 

“Esperando que ya no amaneciera, la última noche la pasaban en vela, y cuando aparecía la luz del día y se daban cuenta de que no había ocurrido ninguna desgracia, esa era la señal de que los dioses les habían permitido vivir un siglo más”.

Actualmente, la representación de la crucifixión de Cristo, es una de las tradiciones más importantes del país; en Iztapalapa, se realizó este año la 175 muestra de ese acontecimiento religioso, considerado actualmente, como un Patrimonio Cultural intangible de la CDMX.

En este evento participaron más de 2 mil actores, quienes siempre lo hacen con fervor, y donde los protagonistas se preparan desde mucho tiempo atrás.

Al evento que dura una semana acuden más de dos millones de turistas, tanto nacionales como extranjeros.

Pero Iztapalapa es mucho más todavía, es una combinación de religiosidad, diversión, trabajo duro y violencia; de gente luchona, de mujeres empoderadas; de gente con mucha capacidad para superar y soportar situaciones difíciles, pues buena parte de ella carece de agua, vive en zonas de riesgo geológico,  y que a pesar de todo lo que les pueda suceder, sienten orgullo de haber nacido ahí. 

 

Ningún “chilango”, principalmente los que viven en Iztapalapa, debe olvidar la importancia que tiene esta Delegación dentro del contexto cultural, económico y social de la CDMX.

Es la delegación más poblada de esta nueva Entidad Federativa. Con cerca de dos millones de habitantes, Iztapalapa es la 3ª en extensión territorial, después de Milpa Alta y Xochimilco, y la 3ª también, en densidad poblacional, después de Cuauhtémoc e Iztacalco.

Esta delegación es reconocida nacional e internacionalmente, no sólo por la Central de Abastos, el Centro Comercial más grande del mundo; por la Nueva Viga, el mejor lugar para comprar y consumir los productos marinos más frescos; por “Los Ángeles Azules”, que con su frase “De Iztapalapa para el Mundo”  y su música, nos han conquistado a muchos. Pero principalmente es conocida por su evento religioso, el más grande del país, reconocido mundialmente.

En muchas ciudades de México y del mundo se realizan eventos parecidos, con motivo de la Semana Santa, pero es en Iztapalapa donde desde 1843 se realiza esta ceremonia.

¡Recordemos cómo surgió!

Fue allá por los años 30 y 40 del siglo antepasado, cuando los iztapalapenses, desesperados por una epidemia de cólera que había matado a casi la mitad de la población, “invocaron las imágenes de Cristo que se  veneraban en sus respectivas ermitas de los barrios originales de Iztapalapa” para que terminara con la epidemia.

Sus ruegos fueron escuchados. Pues cuentan que Cristo los favoreció con un agua milagrosa, que brotó como manantial al pie de un  árbol y con la que curaron a los enfermos. 

Entonces, como agradecimiento, desde 1843 la población inició la representación del pasaje doloroso de Jesús, La Pasión de Cristo, recorrido que se conoce como Vía Crucis.

Objetivo – Estrategia – Tácticas, ese es el orden; nunca de manera diferente.

La Estrategia nos exige hacer un plan, donde se marcan los objetivos específicos y los plazos para conseguirlos. El plan nos permite ver los avances y resultados e introducir los cambios necesarios, y hasta redefinir dichos objetivos.

En una guerra, por ejemplo, se pueden perder algunas batallas, pero, ganar algunas no garantiza que ganemos la guerra.

“La táctica podría hacernos ganar o perder una batalla, mientras que la Estrategia nos llevaría a ganar o perder una guerra”. Esto último nos indica que hay correctas e incorrectas estrategias.

La Estrategia es ver todo el bosque completo desde un helicóptero, por ejemplo; la táctica es verlo como un leñador, perdido dentro del bosque.

Si tuviéramos que resolver los laberintos de las revistas y libros como lo hacen los ratones, nos tardaríamos mucho y quizá nunca encontraríamos la salida, pero como los vemos desde arriba podemos ver el conjunto y las opciones que tenemos.

¿Por qué hay un gran riesgo de que la táctica arruine nuestra Estrategia? Porque como nos comportamos como leñadores o como ratones, nos perdemos en la táctica y olvidamos la Estrategia.

Proceso para lograr un objetivo: • Objetivo: Darle jaque al Rey (Es el caso del ajedrez).

• Estrategia: ¿Cómo crear o provocar ciertos entornos, ambientes, caminos; o provocar ciertas acciones y reacciones en otros?

• Tácticas: Aunque algunas tácticas se establecen desde el principio, inmediatamente después de la Estrategia, la aplicación de éstas es en el campo de batalla, y su selección dependerá de las oportunidades y obstáculos que se vayan presentando.

Nuestras tareas, del día a día, son tantas que nos obligan a concentrarnos en ellas, que nos hacen olvidar nuestros objetivos planteados con anterioridad.

Nuestros objetivos se pueden quedar en “sólo sueños”, si no establecemos estrategias y planes para conseguirlos, y sobre todo si no nos ocupamos de ejecutar dichos planes.

Sin embargo, muchas veces establecemos un objetivo y nos dedicamos a lograrlo, sin haber establecido la estrategia que más nos conviene o que es mejor para conseguirlo.

No nos perdamos en la táctica y descuidemos la Estrategia. La táctica debe responder a la Estrategia. Tampoco nos confundamos, ante un objetivo establecido, primero debemos establecer la Estrategia y después la táctica.

Ante las muchas definiciones de Estrategia que existen, podemos entenderla como el marco general en que se establece la forma en que se logrará el objetivo.

La táctica, en cambio, es la acción que realizamos para conseguir el objetivo establecido en la estrategia.

La estrategia la realizan los directivos de las empresas.

La táctica se aplica en la batalla; éstas cambian según las circunstancias y acciones del contrincante.

Comparándolo con la milicia, no importa si pierdes una o dos batallas, siempre que éstas estén consideradas en la estrategia.

Ambas, Estrategia y táctica están en niveles diferentes. La primera se sitúa en el nivel superior, “ya que está centrada en la consecución de objetivos a largo plazo”.

La táctica es la aplicación de ciertas técnicas y acciones de acuerdo a como se presenten las situaciones en nuestro camino al objetivo; es decir, en la implementación de la estrategia.