Quiero mencionar algunos de los aspectos generales de la resiliencia, cómo se manifiesta y por qué nos conviene ser resilientes; empiezo:

¿Qué es la resiliencia, concretamente? ¿Qué afectaciones puede tener en nuestras vidas? ¿Cómo desarrollarla?

Se trata de la capacidad natural del ser humano, que podría ser la clave para salir airosos de cualquiera de las crisis que inevitablemente se nos presentan en la vida.

En épocas de crisis, los menos resilientes son los que más sufren, se tardan más y les cuesta trabajo adaptarse a las nuevas circunstancias.

A los más resilientes, sí les afectan las crisis, pero no sufren, se adaptan más rápido y con menos esfuerzos, y hasta “les sacan jugo”, aprovechando las oportunidades que todas la situaciones nuevas, buenas o malas, traen consigo. Superan sus afectaciones y con el tiempo se reponen y hasta llegan a estar mejor que antes.

¡Ah! pero los que no han desarrollado la resiliencia sufren mucho y los cambios o crisis los convierten en fracasos, viviendo como víctimas alimentando su sufrimiento y afectación del cambio.

Hay casos extremos de total carencia de resiliencia. Conocí a una señora que, lamentablemente, vio morir a su hijo, se sentía culpable de su muerte lo que la hizo sufrir tanto que empezó a enfermarse, no supe de qué, y antes del año del fallecimiento de su primogénito, ella murió de diferentes padecimientos. Nunca se puso a pensar que tenía otros tres hijos menores por los que debía vivir.

La Resiliencia se desarrolla a través de nuestros valores y principios, de nuestra autoestima y responsabilidad de sí mismos, a través de la reflexión, del razonamiento; de usar la mente en vez de las emociones, de perdonar y perdonarse así mismo, de una creencia espiritual fuerte. 

Existen muchas definiciones de liderazgo; muchos autores describen a los líderes desde el punto de vista de sus características personales, sus capacidades, sus hábitos, etc., pero para Peter Drucker, considerado el padre del management y autor de muchos libros sobre negocios, no existen rasgos específicos del líder, ni una personalidad, ni un estilo.

Drucker asegura que él conoció líderes de todo tipo, desde los benévolos hasta los militares extremos, desde los engreídos hasta los modestos; algunos eran simpáticos y otros antipáticos, etc., pero que el único rasgo de personalidad que tenían en común todos los líderes eficaces, era su carisma.

Por su parte, Warren Black, muy conocido en el mundo de los negocios, asegura que la única cosa que tienen en común todos los líderes es que tienen “seguidores de buena voluntad”.

Las Nueve Leyes Naturales del Liderazgo, según Warren:

• “Un líder es aquel que tiene seguidores o aliados de buena voluntad”.

• “El liderazgo es una acción recíproca”; están retroalimentándose mutuamente.

• “El liderazgo sucede como sucede cualquier acontecimiento”.

• “Los líderes hacen uso de su influencia, incluso por encima de su autoridad formal”. 

• “Los líderes actúan sobrepasando los límites de los procedimientos definidos por sus organizaciones”.

• “El liderazgo implica riesgo e incertidumbre”.

• “No todo el mundo seguirá la iniciativa de un líder”.

• “El conocimiento, entendido como la capacidad para procesar la información, crea el liderazgo”.

• “El liderazgo es un proceso de auto-referencia. Los líderes y los seguidores procesan la información según un sistema de referencias subjetivas e internas”.

Cuenta la leyenda que, durante una epidemia parecida a la de estos días, en París del siglo XIX, un personaje extraño y tenebroso fue visto en la ciudad.

Un anciano se acercó a él para preguntarle que quién era. La respuesta que recibió fue, “soy la muerte y vengo a llevarme a algunos humanos”.

“¿A cuántos te vas a llevar?” preguntó el anciano. “A 400”, le contestó la muerte. 

Meses después se volvió a ver a ese personaje caminando por la ciudad, y el anciano, molesto, acudió a él para preguntarle que por qué había mentido, “dijiste que venías por 400, pero te llevaste miles”.

“Yo venía por 400, los demás se murieron por el miedo que les di”, contestó el personaje.

Tengamos cuidado porque el miedo extremo nos debilita y hasta puede matarnos.

Sabemos que el confinamiento en que nos encontramos “es por el bien de todos”, pero, aunque es conveniente, no deja de ser forzado. 

Este tipo de encierro nos puede crear, fácilmente, emociones negativas como ansiedad, miedo, tensión, agitación, enojo, estrés en general, entre otros. 

Es en esos momentos que te recomiendo hacer una respiración diferente a la normal.

Inhalar y exhalar, consciente y pausadamente, nos puede ayudar mucho en estos días difíciles.

Algo rápido. Poniendo mucha atención en la entrada y salida del aire:

1.- Inhala profundo, por boca o nariz, 

2.- Retén unos segundos el aire, 

3.- Exhala lentamente por boca o nariz.

Deja que el aire expanda tu abdomen. Hazlo tres veces seguidas, aunque con una podría ser suficiente para sacarte rápido de una situación incómoda.

Inhalar-Exhalar, no es respirar como lo hacemos normalmente, en forma inconsciente, las 24 horas del día, ¡no! 

Se trata de una respiración consciente y profunda, cuyo objetivo es sacar al organismo de situaciones desesperadas de estrés y hasta de estados de shock.

Cada vez que sientas alguna de las emociones negativas mencionadas, envíale mayor oxígeno a tu cerebro. 

Principales beneficios de la práctica diaria de “inhalar-exhalar:

1. Mejora, de forma inmediata, las funciones cerebrales para la toma de decisiones, para tener buenas actitudes y mejores pensamientos

2.- Ayuda mucho a ser paciente y tolerante

3. Reduce las respuestas emocionales no saludables 

4. Mejora el estado de ánimo y la sensación de bienestar

5. Incrementa la capacidad de concentración y la memoria

6. Disminuye la tensión arterial. 

Ánimo; como todo en la vida “este confinamiento, también pasará”.

Nuevos tipos de líderes están siendo reconocidos y apreciados en muchas empresas, son los silenciosos. ¡Podrías ser tú uno de ellos!

Los líderes tradicionales son dinámicos, mueven con insistencia a otros para que los sigan, tienen mucha energía y son extrovertidos. 

Los líderes silenciosos, son diferentes. Su estrategia es observar, callar y después actuar; observan, reflexionan y en el momento necesario aclaran y corrigen con buenos argumentos.

Muchos empresarios reconocen que los tradicionales son necesarios para alcanzar los objetivos institucionales, pero no suficientes.

Los nuevos líderes también mueven gente, pero sin tanto ruido. Persiguen los mismos objetivos empresariales que los tradicionales, pero desde una posición estratégica que complementa las funciones de éstos, protegiendo y defendiendo, lejos de cualquier exageración. 

Aparentemente tienen menos energía que los líderes tradicionales, ya que sólo observan y ponen atención en lo que dicen los demás, para luego dar su opinión en forma contundente y tomar acción.

No tratan de llamar la atención demasiado, pero claramente predican con el ejemplo y dan buenos resultados. No buscan el poder, pero “tienen el ‘poder’ de hacer de sus espacios, mejores lugares”. 

En una empresa eligen una posición de retaguardia, pudiendo   ahorrarle a la misma, mucho dinero y dolores de cabeza. 

Son tan valiosos, útiles y necesarios como los líderes tradicionales que van adelante.

Son posturas diferentes pero complementarias: entusiastas/dinámicos, unos, y observadores/reflexivos, los otros. En diferentes momentos y dependiendo de los retos por asumir, las empresas deberían permitir que ambos estilos pudieran rotar sus puestos; esta estrategia las enriquecería mucho.

Los líderes tradicionales dominan, pero los silenciosos no pueden ser minimizados, pues en ocasiones se convierten en la fuerza dominante.

Fuentes: Juan Carlos Díez Posada; degerencia.com / Mara Calzato / mibucle.com

Para solucionar cualquier problema o situación difícil que tengamos, se hace necesario un análsis con un punto de vista diferente a como acostumbramos hacerlo. 

Una perspectiva inconveniente, relacionada, por ejemplo, con nuestro pasado, afecta negativamente nuestra calidad de vida; podríamos llegar a padecer ansiedad, depresión y tener actitudes negativas.

Necesitamos desarrollar nuestra capacidad para cambiar de perspectiva y poder afrontar cualquier situación difícil de manera más efectiva, esto nos ayudará a superarla sin esfuerzo.

Necesitamos, también, revisar la forma en que interpretamos los problemas y sus consecuencias. 

Para un mejor análisis de cualquier problema o situación difícil, debemos ubicarnos, mentalmente, en lugares y posiciones diferentes, desde dónde podamos observar todo con mayor amplitud y ver otros ángulos.

Observemos las situaciones desde arriba, desde la derecha, desde la izquierda; démosles la vuelta. Veamos todo el conjunto al que pertenecen y ampliemos nuestra visión.

En sentido figurado, saltemos de entre los árboles para subir a un helicóptero y ver todo el contexto.

La técnica de creatividad conocida como “salir de la caja” es un ejemplo de cambio de perspectiva: salir del bosque para encontrar soluciones.

Pensemos diferente, convenzámonos de que todo cambia, de que todo tiene su lado bueno.

También podemos “rebotar” nuestros problemas y situaciones difíciles, con otras personas, así como investigar o identificarnos con otras en la misma situación. 

Para cambiar nuestra perspectiva de cosas, sucesos, situaciones, personas, etc., se requiere flexibilidad de pensamiento.

Al cambiar de perspectiva, un problema grande pierde su importancia, se ve menos grande y dramático, y puede, rápidamente, desestresarnos.

Para entender nuestras actitudes “desma…”, es necesario conocer cómo funciona nuestro Cerebro. 

La teoría del “Cerebro Triuno”, explica que nuestro cerebro está formado, por tres cerebros, mismos que, a través del tiempo y como resultado de la evolución, se fueron creando uno sobre el anterior.

1.- Cerebro Primitivo o Reptil 

Se encarga de las funciones básicas para que vivamos. Regula los aspectos más instintivos como el comer, beber, dormir, el sexo, la respiración, el ritmo cardíaco, la presión sanguínea, la necesidad de cobijo y de protección, etc.

“Es el guardián de nuestra vida; el impulso por la supervivencia”. Su función básica es actuar rápido y de manera instintiva para asegurar la supervivencia.

En él, se almacena el miedo, las fobias y otros aspectos que, en algunas ocasiones, nos llevan a comportarnos como animales salvajes.

No tiene capacidad de pensar ni de sentir; su función es la de actuar, cuando el organismo así lo demanda. Se ocupa del puro presente; sus conductas son impulsivas.

“Es un cerebro funcional, responsable de conservar la vida; capaz de cometer las mayores atrocidades ya que no mide las consecuencias ni tiene compasión”.

Cerebro Límbico o Emocional 

Se encarga de producir y generar las emociones e influye definitivamente en nuestro interés o desinterés para hacer algo.

Cerebro Racional o Neocórtex:

Se encarga del procesamiento cognitivo y de la toma de decisiones razonadas y lógicas.

• La función básica del reptiliano es ACTUAR; 

• La del límbico es SENTIR, EMOCIONARSE al Actuar; 

• La del Neocórtex es PENSAR, antes o después de Actuar.  

Las personas que hicieron compras de pánico cuando se enteraron del  encierro para combatir el COVID-19, actuaron con su Cerebro Reptil. No pensaron, “les valimos ma…” los demás; algunos hasta se peleaban, arrebatándose el papel del baño.

La sociedad actual está exigiendo de los hombres, un nuevo tipo de relación con las mujeres; un cambio de mentalidad y actitud hacia ellas.

Muchos hombres vienen arrastrando pensamientos y actitudes aprendidas en los años 60s, cuando el perfil masculino era de protector de la mujer, único proveedor del hogar y dominante en la familia.

No se trata de invertir los papeles, sino de equidad, simplemente. Es por justicia humana, por conveniencia y necesidad, que tenemos que aceptar que ellas han evolucionado, que hay nuevos valores.

Vivimos un período de fuertes cambios, y como todo cambio, provoca incomodidades, desequilibrios y hasta dolores y conflictos, pero de nosotros depende adaptarnos. 

Ya se observan hombres con enfoque feminista, que ayudan en casa barriendo o lavando trastes, que llevan porta bebés en el pecho, etc.

Desafortunadamente, a muchos les está costando trabajo aceptar que las mujeres merecen respeto, colaboración y reconocimiento.

Contrario al Management Lineal existe un nuevo método con la que están direccionando muchas empresas actualmente, hablamos del Pensamiento Sistémico o “Management Sistémico”.

Se trata de “un modo de pensamiento que considera el todo y sus partes, así como las conexiones entre éstas. Estudia el todo para comprender las partes”.

Es decir, ver a la empresa desde una perspectiva más amplia donde se tienen en cuenta las relaciones mutuas de sus diferentes partes, contemplando las variaciones que tienen.

Esto rompe con el estudio tradicional que se hacían en las empresas, donde mediante el análisis se fragmentaban cada una de las partes para después volver a unirlas, sin considerar las relaciones que existían entre ellas.

En el Pensamiento Sistémico se trata de reconocer que “cualquier acción en una de sus partes, tiene múltiples repercusiones en el resto, apreciables o no, y en momentos diferentes”.

Un ejemplo podría ser el de aquellas empresas que no consideran a los clientes como parte de su propio sistema de organización.

La interrelación que existe entre la empresa con clientes, proveedores, gobierno, fabricantes, distribuidores, etc., son parte esencial del sistema, y “su actuación afecta, y es a la vez afectada, por el sistema organizativo en su totalidad”.

Algunos de los criterios que se consideran en el pensamiento sistémico son:

• Las soluciones que son buenas a corto plazo pueden ser perjudiciales en el largo plazo.

• Las cosas siempre mejoran antes de empeorar.

• La optimización de una de las partes puede perjudicar al conjunto.

• Componentes e interrelaciones, están en permanente cambio; tienen variabilidad natural. No debemos intentar modificar resultados que son producto de esta variabilidad natural del sistema.

• Los problemas de hoy son las soluciones de ayer.

• Las soluciones fáciles nos conducen al punto de partida o peor.

El mundo real es cada vez más complejo y sus requerimientos exigen que se tenga un enfoque de pensamiento completamente diferente, para lo cual los expertos recomiendan una dirección por sistemas, o lo que en los altos medios se conoce como Management Sistémico. 

La forma en que se han manejado muchas empresas no ha dado los resultados que sus dirigentes han esperado. Se siguen aplicando métodos que aprendieron hace décadas y que responden a contextos diferentes a los que se están presentando en el presente.

El pensamiento que tradicionalmente se ha tenido en la dirección de empresas es lineal, que consiste en una interpretación del mundo real fragmentado; es decir, que para la solución de sus problemas y la planeación estratégica hacen un análisis y definición de sus estrategias dividiendo en partes a la empresa, con lo que reducen su visión de la misma. 

Con este enfoque olvidan la relación mutua que hay entre dichas partes y la coordinación que existe con todo su entorno.

Un ejemplo de Visión Lineal, sería el caso de una orquesta que vista linealmente se puede decir que está compuesta por el conjunto de sus músicos, pero no, la orquesta la integran la correcta coordinación de cada uno de los músicos; es decir, la relación que existe entre ellos.

Una empresa no es la cantidad de gente y departamentos que trabajan en ella, sino la interrelación y coordinación de sus partes que conduce a los propósitos comunes de la empresa. Además de no tomar en cuenta las múltiples relaciones que existen entre las diferentes partes de un conjunto, un pensamiento lineal tampoco considera los cambios que se presentan, constantemente, en cada una de ellas.

Este tipo de Visión Lineal no es eficiente para la complejidad actual, y causa muchos problemas dentro de las empresas.